25 Mar

Tecnologías limpias para la gestión sostenible de residuos

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RETEMA

A nivel mundial, se espera que la generación de residuos crezca aproximadamente un 60% para 2050. Es por eso que el reconocimiento y la cooperación de todas las partes involucradas (política, investigación, proveedores de tecnología, operadores de plantas, formuladores de políticas y sociedad civil) es esencial para el bien común para el ambiente.

Gracias a las tecnologías avanzadas, la gestión de residuos se está convirtiendo en una lógica integrada de gestión de residuos y recursos, reduciendo así la explotación de materiales a través del reciclaje y transformando los residuos no reciclables en un recurso valioso para toda la sociedad. Para implementar este cambio, la eliminación gradual de los basureros contaminantes es el primer objetivo que se debe perseguir.

Nuestra visión demuestra cómo las tecnologías de conversión de residuos en energía producidas por proveedores europeos están profundamente comprometidas con la eficiencia de los recursos y la mitigación del cambio climático y están listas para contribuir a una mejor gestión de los residuos en la UE y a escala mundial. Muestra cómo, para 2050, las plantas de conversión de residuos en energía contribuirán a los sistemas de energía con bajas emisiones de carbono y a las sociedades circulares y los hitos políticos y reglamentarios necesarios para llegar allí.

Las tecnologías de conversión de residuos en energía tratan los residuos residuales: residuos que no son aptos para su reutilización o reciclaje y que de otro modo serían depositados en vertederos. Por ejemplo, biomasa contaminada como la madera tratada con conservantes de madera. Las plantas de conversión de residuos en energía transforman estos residuos en energía que se utiliza para la generación de electricidad, calefacción y refrigeración y para diversas aplicaciones industriales, entre otras para producir hidrógeno.

Energía renovable

La mitad de la energía recuperada es renovable, ya que proviene de desechos de origen biogénico. Además, a diferencia de la producción variable de energía renovable (como la energía eólica o solar), la energía renovable de Waste-to-Energy es planificable y confiable. Además de esto, Waste-to-Energy recupera materias primas secundarias que se utilizan en una variedad de sectores, como la construcción, el reciclaje de metales o aplicaciones estratégicas como la fabricación de baterías.

Al combinar los efectos de la desviación de los vertederos, los procesos de eficiencia energética y la recuperación mejorada de materiales, Waste-to Energy es un sumidero considerable para las emisiones de dióxido de carbono (CO2). Las plantas de conversión de residuos en energía permitirán alimentar más energía renovable en el sistema que se utilizará, p. en forma de hidrógeno, para descarbonizar otros sectores.

El futuro de WtE es circular

El futuro de Waste-to-Energy es circular, totalmente sostenible y generalizado a nivel mundial: los camiones alimentados con hidrógeno traerán residuos residuales a la planta; mientras descargan los desechos, repostarán en la estación de hidrógeno, evitando así el uso de combustibles fósiles.

Desde hogares hasta industrias, centros comerciales e invernaderos, la cantidad de instalaciones calentadas y enfriadas por la energía recuperada de los desechos crecerá constantemente. Los procesos integrados de conversión de residuos en agua podrán mejorar la gestión de residuos en áreas desérticas, y la energía recuperada de los residuos impulsará a las plantas de desalinización de agua de mar para producir agua potable de manera sostenible.

Los caminos por los que caminamos y los edificios en los que vivimos se construirán cada vez más con materias primas secundarias de cenizas de fondo, lo que reducirá la explotación de materiales primarios.

Las propias plantas de conversión de residuos en energía se convertirán en centros educativos y deportivos, con pistas de esquí, chimeneas trepadoras y canchas de tenis, restaurantes con puntos de vista y centros educativos para actividades escolares.

Recomendaciones de política

La Unión Europea tiene la capacidad de seguir avanzando y expandir la excelencia de la UE en la gestión de residuos mucho más allá de sus fronteras. Es por esto que las próximas políticas deberían reconocer este potencial al:

• Promover la jerarquía de residuos como habilitador de políticas sólidas de gestión de residuos.
• Promover el papel de Waste-to-Energy como la opción de tratamiento preferida para los residuos residuales.
• Reconocer Waste-to-Energy como una opción sostenible de gestión de residuos.
• Reconocer el valor de Waste-to-Energy para la mitigación del cambio climático.
• Minimizar la cantidad de vertedero a la cantidad estrictamente necesaria.
• Aumento de la confianza en los productos reciclados mediante el establecimiento de criterios de calidad transparentes.
• Permitir la recuperación de residuos para usos específicos.
• Apoyar la exportación de tecnologías sanas de gestión de residuos, incluido Waste-to-Energy.

Como una de las industrias más limpias de Europa, Waste-to-Energy es demasiado valiosa para ser subestimada o dejada de lado. Es una tecnología en constante evolución, abierta a la innovación y vinculada con otros sectores industriales de forma circular y sostenible.

20 Mar

Measures taken by Zabalgarbi to deal with the COVID-19 epidemic

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ZABALGARBI

The government has declared a state of emergency via Royal Decree 463/2020, and has set in place measures to prevent and contain the COVID-19 virus. Among other things, that decree requires that steps be taken to assure the provision of essential services.

Accordingly, we have implemented extraordinary measures to guarantee that the essential service provided by our plant can continue, while prioritising the health and safety of our employees, customers and suppliers.

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22 Feb

La valorización energética, la solución para evitar que los residuos lleguen a los vertederos

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EL PERIÓDICO DE LA ENERGÍA

España es el país de la Unión Europea donde más toneladas de residuos terminan en el vertedero, según la Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos (AEVERSU) que apuesta por fomentar la valorización energética junto al reciclaje de residuos.

La organización defiende que de acuerdo con varios informes técnicos las plantas de valorización energética (incinerar los residuos) no aumenta los niveles de contaminación de su entorno e incluso los reduce si se sustituyen por aportación de calor y agua caliente en las ciudades sustituyendo las fuentes convencionales (conocido como Street Heating).

En un encuentro informativo, el presidente de Aeversu, Rafael Guinea, ha manifestado que el «tándem que forman el reciclaje y la valorización energética constituye la alternativa real a los residuos». Guinea ha puesto ejemplos de experiencias de valorización con otros países europeos, al tiempo que ha lamentado la tragedia en el vertedero de Zaldibar (Vizcaya).

En este contexto, ha ofrecido a las instituciones en nombre de Aeversu la posibilidad de abordar la apuesta por la valorización energética en las comunidades que, como Madrid, se detecta una necesidad en el tratamiento de los residuos.

Guinea se ha referido a datos de un informe del Centro Internacional de Tecnología Ambiental de la ONU que destaca el potencial de la valorización energética, por su capacidad de reducir el volumen de los residuos que terminan su ciclo de vida en los vertederos convencionales en un 90 por ciento.

También ha apuntado que en algunas regiones se trata con valorización entre el 25 y el 30 por ciento de los residuos que generan, de acuerdo con las conclusiones de un estudio alemán que analiza el potencial de mitigación de gases de efecto invernadero (GEI) de la gestión de residuos sólidos municipales en países de la OCDE, India y Egipto.

Con respecto a la UE, señala que los objetivos para promover el desvío de los desechos biodegradables de los vertederos y para un mayor desarrollo del reciclaje son «pasos importantes» en la dirección correcta y concluye que «no hay evidencia de que la planta contribuya a aumentar los niveles de contaminación en su entorno más próximo».

En este contexto, Guinea ha puesto de ejemplo a ciudades como París, donde con la valorización energética, 12 municipios disponen de una red de calefacción de 470 kilómetros, con 16 circuitos de agua caliente y que genera 2.400.000 MWh térmicos por año y 200.000 MWh eléctricos por año.

También se ha referido a Londres, donde ha citado que la planta de Edmonyon genera 371 GWh por año que suministra a 72.000 hogares, mientras la de Lewisham lo hace en 48.000 hogares y en Bexley, a 110.000 hogares.

18 Feb

El CSIC asegura que no ha elaborado ningún informe sobre la planta de biomasa de Güeñes (Bizkaia)

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EUROPA PRESS

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha asegurado que no ha elaborado ningún informe sobre la planta de biomasa de Güeñes (Bizkaia).

En un comunicado, el CSIC ha manifestado que el informe que mencionan este martes algunos medios de comunicación sobre la petición del cierre de la planta de biomasa de Güeñes, fue elaborado “a título personal” por un investigador retirado del Consejo Superior “sin experiencia profesional acreditada en la temática, y parece ser que, según se indica por los medios, fue por encargo de la Plataforma Ciudadana interesada en dicha cuestión”.

Por tanto, la Agencia estatal para la investigación científica y el desarrollo tecnológico ha aseverado que “no puede avalar” las conclusiones del estudio.

12 Feb

AEVERSU: «Nuestros vecinos europeos han eliminado los vertederos gracias a la valorización energética de residuos»

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RESIDUOS PROFESIONAL

La valorización energética –o conversión de residuos no reciclables en energía– es una práctica bastante normalizada en muchos países del norte de Europa. Mientras tanto, en España este tratamiento se aplica a alrededor de un 11% de los residuos. Una tasa insuficiente, según la Asociación española de plantas de valorización energética (Aeversu), que en un comunicado lamenta que sigamos «dando crédito a los numerosos mitos que desde hace décadas circulan en torno a la valorización energética y sus supuestos peligros», mientras que «nuestros vecinos europeos han desterrado viejas creencias y han eliminado los vertederos convencionales de sus geografías».

La entidad recuerda que daneses y suecos, entre otros, «conviven con las plantas de valorización energética en el propio centro de las urbes», lo que «les permite disfrutar de los beneficios principales que ofrece emplear la energía procedente de los residuos«.

Y cita casos concretos, como una planta de Copenhague (Dinamarca), que además de proporcionar «calor a 150.000 hogares y electricidad baja en carbono para 550.000 personas», ha sido diseñada para que se pueda esquiar sobre su superficie. O una instalación en Bruselas que suministra energía a un centro comercial y «reduce drásticamente su impacto ambiental al no producir CO2».

Por contra, Aeversu lamenta que «en España las administraciones aún rechazan este tipo de técnicas y dan prioridad al vertido, debido en gran parte al rechazo popular y a la errónea vinculación de las plantas de valorización energética con la contaminación del medioambiente y la afección a la salud pública».

«El reciente apoyo que la sección ambiental de la ONU ha otorgado a las plantas de valorización energética es un factor determinante para Aeversu, no obstante, en nuestro país, este tema aún no suscita el interés que debería, sobre todo, en los regidores municipales y en la clase política en general», explica Rafael Guinea, presidente de Aeversu.

Alternativa a los vertederos

La asociación defiende la conversión de los residuos en energía como «la alternativa a los vertederos convencionales», y lo argumenta con un estudio del Ministerio de Medioambiente Alemán, la según el cual «la valorización energética emite 19 veces menos CO2 que los vertederos».

Por otro lado, Aeversu asegura que no compite con el reciclaje y la reutilización. De hecho, afirma que los países que más reciclan suelen ser tambiém aquellos que más energía recuperan de sus residuos. «Gracias al empleo de las dos técnicas, Dinamarca, Suecia o Países Bajos han conseguido implantar una cota de “residuo cero” y eliminar de sus sistemas los vertederos convencionales con una cota de vertido de residuos anual menor al 1%».

Aunque más del 47% de los residuos municipales en la UE se reciclan o se compostan, todavía son muchos los países que continúan vertiendo grandes cantidades de residuos municipales. En el caso de España, aún enviamos un 54% de los residuos a vertederos.

Exigentes controles ambientales

Aeversu asegura que las plantas de valorización energética «son extremadamente seguras, y no perjudican a la salud de los vecinos, ya que pasan por los controles más exigentes en cuanto a emisiones industriales». Y recuerda que el propio Paquete de Economía Circular aprobado por la Comisión Europea señala que «cuando los residuos no se puedan reutilizar ni reciclar, resulta preferible recuperar su contenido energético en lugar de eliminarlos en vertedero».

Igualmente, la organización que aglutina a este tipo de plantas en España y Andorra recuerda que sus incineradoras «cuentan con procesos de filtrado muy eficaces con exhaustivos controles medioambientales, mediante los que se garantiza unos niveles de emisión controlados y exigentes. Estos sistemas de control hacen que las plantas de valorización energética sean infinitamente más respetuosas con el medioambiente que los vertederos, y por consiguiente con la salud pública». Y alude a dos recientes estudios independientes publicados en este sentido por la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) y por Madrid Salud.

16 Jan

El crecimiento del WtE está de vuelta en Europa

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FUTUR ENVIRO

A finales de 2018, un número estimado de 2.450 plantas de tratamiento térmico estaban activas en todo el mundo, con una capacidad de tratamiento general de aproximadamente 370 millones de tpa. Solo para 2019, se espera que se comisionen alrededor de 60 plantas en todo el mundo, con una capacidad de 14 millones de tpa.

Para fines de 2028, ecoprog espera un aumento del inventario global de plantas a alrededor de 2.700 unidades, así como instalaciones de tratamiento global que ascienden a unos 530 millones de toneladas por año. En este contexto, China seguirá dominando el volumen del mercado mundial, a pesar de que se puede anticipar una disminución en la acumulación de plantas de incineración de residuos a medio plazo en el contexto de los recientes esfuerzos de China para expandir el reciclaje de materiales y una desaceleración del crecimiento económico. Otros países, como India o Indonesia, probablemente, solo podrán compensar parcialmente la disminución del volumen del mercado chino a partir de 2025 aproximadamente.

En Europa, por el contrario, se prevé un número creciente de comisiones en los próximos años. Durante los próximos 5 años, ecoprog espera que se comisionen alrededor de 50 plantas adicionales con una capacidad de aproximadamente 18 millones de toneladas por año.

La razón principal de este desarrollo radica en la política de residuos de la Unión Europea. Para la implementación de la directiva de vertedero de la UE, Gran Bretaña, por ejemplo, ha incrementado masivamente el impuesto al vertedero en el país de origen. Como consecuencia, las exportaciones de combustibles derivados de desechos aumentaron a 3,4 millones de toneladas en 2018. A partir de 2020, estas exportaciones se verán obstaculizadas significativamente debido a los nuevos impuestos en los países objetivo más importantes, los Países Bajos y Suecia. Posteriormente, aumenta la presión para crear nuevas capacidades en el país de origen. También en Polonia, el aumento del impuesto sobre los vertederos conlleva una necesidad más urgente de eliminación de residuos. Más países como Francia o España han decidido aumentar los impuestos a los vertederos o están en proceso de discutir tales medidas.

Es sobre todo la llamada Economía Circular de la UE que creará una mayor demanda de instalaciones de tratamiento térmico. Para 2035, se supone que el vertedero de residuos municipales se limitará al 10%, lo que cumple con los nuevos cálculos estadísticos basados en el criterio de producción. Esto también ejerce presión sobre aquellos países que ya han invertido ampliamente en el pretratamiento de desechos mixtos dada su alta proporción de plantas de tratamiento mecánico-biológico. Esto incluye, entre otros, España, Francia, Italia o Polonia. Presumiblemente, sus estadísticas de residuos serán bastante diferentes en 2027 cuando el porcentaje de reciclaje en las plantas de tratamiento mecánico-biológico se reduzca en las estadísticas.

Incluso si se alcanzara la cuota de reciclaje de la UE del 65% en 2035, esto implicaría la necesidad de instalaciones adicionales de tratamiento térmico en la UE. La asociación de la industria CEWEP valora este último en aproximadamente 40 millones de tpa. Ecoprog considera que este número es bastante redondeado ya que este cálculo no tiene en cuenta una población en crecimiento. Además de eso, el logro de los objetivos de reciclaje es muy incierto en este momento. A diferencia del caso de los vertederos, actualmente no sabemos a través de qué instrumentos se pueden realizar estas cuotas. Esto también es válido para países como Alemania o Austria.

Por el momento, la incineración de residuos puede beneficiarse de la restricción de los vertederos en Europa, mientras que los esfuerzos de reciclaje solo reducen marginalmente los volúmenes de residuos para la incineración. Por lo tanto, el mayor problema para la industria de WtE en Europa no está tan representado por la situación del mercado; es más bien una cuestión de ubicaciones adecuadas y resistencia política en algunos países. «Esperamos que el aumento de las capacidades de incineración no se mantenga al ritmo de la demanda», como dice Mark Döing, director gerente de ecoprog. «Por supuesto, esta es una buena noticia en general para los operadores de plantas existentes en Europa.»

13 Jan

3,2,1,0…Residuos llega a los centros escolares para sensibilizar al alumnado sobre la necesidad de reducir los desechos

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

La campaña puesta en marcha por la Diputación Foral de Bizkaia recorrerá hasta finales del mes de mayo diferentes centros en los que durante una semana se trabajará sobre la reducción y la reutilización a través de talleres y actividades dirigidas a las y los escolares de entre 6 y 12 años.

La campaña ‘3,2,1,0 …Residuos’ ha llegado hoy a Mimetiz Eskola, de Zalla, el primero de los centros escolares en los que se desarrollarán actividades y talleres dirigidos a sensibilizar al alumnado de Educación Primaria sobre la necesidad de reducir la cantidad de residuos que generamos. El objetivo principal de esta campaña impulsada por la Diputación Foral de Bizkaia es, precisamente, despertar en las y los alumnos la conciencia de que es necesario un cambio de hábitos que propicie la reducción de la generación de residuos y ofrecerles herramientas personales para que interioricen también la reutilización y el reciclaje como maneras de contribuir a esa reducción.

Para lograr ese objetivo, se desarrollarán actividades sencillas, orientadas a que entiendan de otra manera su relación con los objetos cotidianos y sus hábitos de consumo. Estos talleres recorrerán los centros hasta el próximo 31 de mayo y se desarrollan en cada uno de ellos durante una semana lectiva completa, con jornadas de una hora de duración, salvo la inicial, en la que la actividad se realizará durante dos horas.

En esta primera jornada, la del lunes, se mostrará al alumnado la cantidad de residuos que generaron durante la semana anterior en el patio del colegio, como punto de inicio de la reflexión acerca de la necesidad de reducir que estará dirigida por una monitora. Asimismo, se proyectará un vídeo elaborado específicamente para esta actividad que servirá para profundizar en esta cuestión y arrancar un debate que abordará también otros aspectos de la gestión de residuos en general y de Bizkaia en particular. Este primer día, se pedirá igualmente al alumnado que elabore una lista con los residuos que generan y que planteen una alternativa para evitarlos. Este listado se trabajará a lo largo de toda la semana y se expondrá en un lugar visible del centro el viernes, para que los grupos participantes en los talleres compartan su reflexión con el resto del alumnado del centro. Y, finalmente, se propondrá el reto de reducir la cantidad de residuos que se generan en el patio al menos durante la semana en la que se está desarrollando en el centro esta campaña.

De martes a jueves se desarrollarán diferentes talleres que tienen como objetivo dar una nueva vida útil a objetos y que persiguen que quienes participan interioricen que el de los residuos es un problema que afecta y atañe a todas las personas por igual.

La última de las jornadas, la del viernes, se dedicará a evaluar el reto de la reducción de residuos en el patio del centro, a exponer el listado de residuos y sus alternativas elaborado durante toda la semana y a disfrutar de un concierto con instrumentos creados a partir de residuos.

Toda la información referida a la campaña a desarrollar en los centros escolares está a disposición del personal docente en la página web de la sociedad pública foral Garbiker, encargada de la gestión de los residuos en Bizkaia (http://garbiker.bizkaia.eus/es/talleres-didacticos).

07 Jan

Zabalgarbi, una segunda vida para los residuos

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EL_CORREO
30-12-2019

La Comisión Europea presentó en diciembre de 2015 su Plan de Acción  para una economía circular. En él, los residuos ya no se contemplan como un desperdicio, sino como un recurso. De hecho, el Paquete de Economía Circular de la UE establece que “cuando los residuos no se puedan evitar ni reciclar, tanto en términos medioambientales como económicos,es preferible recuperar su contenido energético en lugar de eliminarlos en vertederos”.

Así pues, la valorización energética de residuos desempeña un papel clave en favor de la política climática y energética de la UE.

En esta misma línea, el Centro Internacional de Tecnología Ambiental de la ONU acaba de publicar su Informe sobre la valorización energética, dondedestaca que esta tecnología reduce hasta un 90% los residuos que se depositan en los vertederos y por consiguiente, también las emisiones de gases efecto invernadero.

Por todos estos motivos, la valorización energética del siglo XXI y su tecnología aplicada pueden ser determinantes en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la ONU, tales como “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos” (objetivo nº7), “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible” (nº8), “Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación” (nº9), “Lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles” (nº11), “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles” (nº12), etc.

En Europa existen actualmente 507 plantas de Waste to Energy. Entre ellas,126 en Francia (tres en el centro de París), 34 en Suecia y 96 en Alemania, que son países de referencia en la correcta gestión de residuos urbanos.

Gracias a estas plantas, en Europa anualmente se están ahorrando 40 millones de toneladas de combustible fósil y se está generando electricidad para 14 millones de europeos.

Zabalgarbi, la planta de valorización energética de Bizkaia, trata anualmente unas 225.000 toneladas de residuos no reciclables y es capaz de generar el 35% de la electricidad que se consume en los hogares del Territorio.

La planta se inauguró el 22 de junio de 2005 y desde entonces, ha convertido en energía más de 3’25 millones de toneladas de residuos que de otra forma, hubieran ido a parar al vertedero y que son equivalentes a llenar seis veces y media el estadio San Mamés.

En total, en estos 14 años de funcionamiento,Zabalgarbi ha ido en línea con lo establecido en el Paquete de Economía Circular, al haber generado más de 8 millones de megavatios-hora y produciendo anualmente tanta electricidad como la que consume el metro de Bilbao durante 7 años.

23 Dec

El proyecto LOWCO2 aborda la captura y valorización de CO2 para uso industrial

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RESIDUOS PROFESIONAL

Una de las vías para la disminución del CO2 en la atmósfera es su captación y su posterior conversión en compuestos de alto valor añadido, como combustibles o productos químicos, que ofrece una opción para reducir emisiones de dióxido de carbono y generar a su vez beneficios directos de la venta de estos compuestos. Con el objetivo de investigar y desarrollar tecnologías innovadoras y competitivas de captura y valorización de CO2 industrial, se pone en marcha en Euskadi el proyecto de I+D LOWCO2.

Impulsado por un consorcio de 11 entidades que apuestan por la innovación sostenible (ecoinnovación) como clave para mejorar su competitividad, en el transcurso del proyecto se perseguirá un doble objetivo: disponer de nuevos equipos y procesos que permitan reducir las emisiones de CO2, y propiciar la generación de nuevas cadenas de valor basadas en el aprovechamiento del CO2 capturado.

Se contemplan varios ámbitos de innovación estratégicos, como la creación de nuevos materiales y procesos para la captura del CO2, la producción de metano y metanol a partir de CO2 mediante el empleo de reactores miliestructurados con sistemas catalíticos de alto rendimiento, y el desarrollo de tecnologías para la carbonatación de residuos (incorporación del CO2 en los materiales residuales) que permitan mejorar sus prestaciones como materia prima para la fabricación de materiales de construcción.

Mediante la carbonatación se mejoran las propiedades de los residuos alcalinos y se facilita su valorización como materia prima secundaria para el sector de la construcción

Los procesos de captura de CO2 en estudio están centrados en el empleo de nuevos materiales que se aplicarán en tecnologías de adsorción por oscilación de presión (PSA-Pressure Swing Adsorption) y membranas con el objetivo de reducir los costes de operación actuales.

En el caso de la producción de metano, las tecnologías que se desarrollarán permitirán generar un gas valorizable energéticamente en el mismo emplazamiento de las emisiones de CO2, mejorando así la eficiencia energética de las industrias, e incluso habilitando la posibilidad de vender este gas natural sintético aprovechando la actual infraestructura gasista.

El metanol es una materia prima utilizada en la fabricación numerosos productos de consumo, textiles sintéticos, plásticos, pinturas, adhesivos o espumas, y cuenta con un mercado en crecimiento. Su generación a partir de CO2 permitirá disminuir la huella de carbono tanto en emisiones como en procesos de fabricación industriales.

Otra de las vías de valorización del CO2 es su incorporación a residuos alcalinos (escorias de plantas de valorización energética, escorias de acería, cenizas volantes de incineración, residuos de construcción y demolición), que actualmente se generan en gran cantidad en Euskadi. Mediante la carbonatación se mejoran sus propiedades y se facilita su valorización como materia prima secundaria para el sector de la construcción, generando productos de menor huella de carbono, con una posición más competitiva en el mercado.

Reducción de la huella de carbono y mejora de la competitividad

El proyecto LOWCO2 da respuesta a los retos que plantea el calentamiento global desde un punto de vista de sostenibilidad y de competitividad empresarial. La Comisión Europea ha establecido estrictos y ambiciosos objetivos para alcanzar una reducción del de 80-95% de las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) para el año 2050; Euskadi, por su parte, ha definido la estrategia de Cambio Climático KLIMA 2050, donde se fija un objetivo de reducción, no menos ambicioso, de un 40% para el año 2030, y del 80% para el año 2050.

Este horizonte va a restringir progresivamente los límites de emisión de CO2, penalizando económicamente a las industrias con una mayor tasa de emisión de este tipo de gases. Actualmente ya estamos contemplando este impacto en las regiones europeas basadas en la economía del carbón, añadiendo un impacto social y económico a los impactos ambientales de las emisiones de GEI.

Para cumplir los objetivos climáticos establecidos en el reciente acuerdo de París, se deberían capturar y almacenar aproximadamente 12 Gigatoneladas de CO2 (GtCO2) entre 2015 y 2030 y más de 100 GtCO2 a nivel global en el período 2030-2050. Actualmente, solo el 1% del CO2 emitido es reutilizado y valorizado.

En este escenario, el proyecto LOWCO2 contribuirá a dar una respuesta desde la industria vasca a este reto global, consiguiendo además incorporarlo como un elemento de posicionamiento competitivo en el mercado generando nuevas oportunidades de negocio sostenible.

Con un presupuesto de más de 4,9 millones de euros y una duración de 3 años, LOWCO2 ha recibido el respaldo del Programa Hazitek 2019 del Gobierno Vasco, recibiendo la mejor calificación de todos los proyectos de carácter estratégico presentados.

El consorcio está liderado por Lointek, y cuenta con la participación de referentes industriales como Calcinor, Cementos Lemona, Petronor, Prefabricados Etxeberria, Sader, Tamoin y Zabalgarbi, además del centro tecnológico Tecnalia, la Escuela de Ingeniería de Bilbao (UPV-EHU), Aclima, Basque Environment Cluster, y la colaboración de la consultora Bantec.

01 Dec

En el corazón de la incineradora de Bizkaia

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EL_CORREO

La planta genera la electricidad equiparable al 35% de la energía doméstica que se consume en el territorio, a la vez que elimina un tercio de los residuos urbanos

Zabalgarbi, la incineradora de Bilbao, es una de las diez que funcionan en España, una lista a la que pronto se sumará la de Zubieta, en Gipuzkoa. Son pocas, porque vivimos en uno de los países que más basura tira al vertedero de Europa: más de la mitad de lo que se genera, todo un reto porque Bruselas va camino de prohibir estos almacenes de desechos al aire libre. Los considera una aberración medioambiental por la polución atmosférica, de la tierra y de las aguas a través de los lixiviados (los fluidos que genera la propia basura). Por eso, más de medio millar de instalaciones como Zabalgarbi jalonan el continente. Solo en Alemania hay cien.

La planta incineró 230.813 de las 646.574 toneladas que produjeron los vizcaínos el año pasado. Es decir, eliminó más de un tercio de los desechos. Uno de cada tres kilos. El gigantesco foso que alimenta el horno de la incineradora recibe una media de 720 toneladas de basura al día, que transportan hasta el monte Artigas unos 70 camiones cada jornada -sobre todo, desde el anochecer hasta la madrugada-. ¿Qué es lo que termina en Zabalgarbi? Pues las bolsas de basura que tiramos al contenedor de resto. Todo aquello que no separamos en casa. Parte de estas bolsas van directas al horno, y otra parte a la planta de tratamiento mecánico biológico de Artigas, que solo tiene capacidad para tratar 180.000 toneladas de basura mezclada al año, donde separan lo que pueden. También acaba en el foso lo que rechazan las plantas de reciclaje que jalonan el territorio, lo que no sirve para ser reutilizado.

La incineradora es la que más trabaja de Europa -8.000 horas al año-, aunque cada ejercicio realiza una parada técnica de mantenimiento que dura entre tres y cinco semanas, para la que contrata a 625 operarios y en la que se invierten cuatro millones. Solo durante este periodo se vierten residuos sin tratar a los vertederos en Bizkaia.

El aire en el foso es pestilente, pero es como una cámara acorazada para que el hedor no escape. Este mismo aire se desvía al horno para facilitar la combustión. Los ‘pulpos’ mezclan los residuos y después los alzan y depositan en el fuego, d

onde arderán al menos a 850 grados centígrados. Todo el proceso, del que se extrae la energía que después se libera en la red, es supervisado en la sala de control, el ‘cerebro’ de Zabalgarbi. El 20% de los gases generados durante la quema regresan a la planta. Mientras, una cuarta parte de toda la basura que llega se convierte en chatarras- que se venden a empresas siderúrgicas- y escorias, que se utilizan para el sellado de vertederos, aunque en el futuro podrán aprovecharse en el asfaltado de carreteras. El 3% del residuo se convierte en cenizas volantes, que son tratadas por una empresa autorizada. Y de quemar la biomasa surge la energía. La planta, de la que la Diputación es accionista, cobra a Garbiker -la empresa pública foral que gestiona los residuos-, 70 euros por tonelada que trata.

Potencia para 7 años de metro

El año pasado, la planta generó 650 gigavatios-hora de electricidad, equiparable al 30%-35% del consumo doméstico en Bizkaia. Dos profesionales vigilan constantemente el mercado para ponerla en circulación con las condiciones más ventajosas posibles. Desde que se inaugurara en 2005, la planta «ha producido energía equivalente a siete años de funcionamiento de Metro Bilbao», explica José Pérez, responsable de comunicación, que insiste en la importancia de la infraestructura a la hora de gestionar los residuos. Desde que abrió, «ha evitado el vertido de 3,3 millones de toneladas de desperdicios». Una cantidad que no cabría en seis estadios como el de San Mamés. «Primero está el reciclaje y luego nosotros, que cumplimos la misma función que un vertedero, la de eliminar». Las incineradoras, asegura, son la única solución a un problema que crece en todo el mundo, qué hacer con toda la basura.

Inversión
Su puesta en marcha requirió de 156 millones. La Diputación posee el 20% de las acciones, el EVE el 10% y otro 5% la Mancomunidad de la Margen Izquierda y de la Zona Minera. El resto, Sener, FCC y la BBK.

Empleados.
70 operarios, que se organizan por turnos. Para mantenimiento se contrata a más de 600 trabajadores. Mil personas realizan visitas técnicas a la planta al año.

Zabalgarbi, S.A.
Artigabidea, 10
48002 Bilbao
Bizkaia
Phone number: 94 415 52 88
Fax: 94 415 19 69