Recuperamos la energía de los residuos no reciclables

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30Nov

La planta incineradora de Zabalgarbi refuerza su colaboración con Alonsotegi

EL CORREO

Aunque afincada en suelo de Bilbao, por proximidad la planta incineradora de basuras de Zabalgarbi es una vecina más de Alonsotegi desde su apertura en junio de 2005. Para estrechar más los lazos con la localidad encartada, ayer sus responsables firmaron un convenio de colaboración con el Ayuntamiento, que para 2018 prevé destinar 20.000 euros en ayudas dirigidas a impulsar iniciativas culturales, deportivas y de promoción económica, así como para financiar a asociaciones, colectivos y empresas del municipio. El objetivo es ir profundizando y ampliando este acuerdo en próximos años. «Siempre nos hemos intentado acercar a Alonsotegi y atender las demandas que nos llegaban. Un tercio de nuestra plantilla pertenece a esta zona», explicó ayer durante la firma del convenio el director general de Zabalgarbi, Mikel Huizi. Según apuntó, actualmente las instalaciones generan 70 puestos directos y 98 indirectos. Huizi señaló que el efecto que la planta tiene en el municipio se hace evidente en el día a día, y especialmente durante las paradas anuales, como la prevista para mayo del próximo año. «En ellas abordamos un gasto de entre 3 y 4 millones de euros y el flujo de personas que llega a entrar en nuestra fábrica es de 620. La hostelería del municipio nos pregunta con mucho interés cuándo se va a celebrar la siguiente», remarcó. El alcalde de Alonsotegi, Joseba Urbieta, destacó que se trata de un acuerdo «beneficioso para el pueblo» que supone un punto de partida. «Poco a poco llegaremos a firmar algún convenio diferente y mejor», avanzó. Además, recordó la colaboración de Zabalgarbi en algunos de los eventos que se celebran durante el año como los recientes premios Alonsotegitik-Alonsotegira, o la fiesta de las flores en mayo. «En el pueblo colaboran con casi todas las asociaciones», afirmó, si bien apuntó que el acuerdo permitirá que estas ayudas sean más «ordenadas», y en el futuro posibilitarán la puesta en marcha de nuevas iniciativas. Comarca prioritaria Huzui recordó la participación del 20% que la Diputación tiene dentro de la planta de Zabalgarbi. «Este convenio también lo queremos hacer extensivo a la zona que en este momento se ha nombrado como prioritaria, Las Encartaciones. La primera parada es Alonsotegi», añadió. A través del tratamiento de 225.000 toneladas de residuos sólidos urbanos no reciclables, la planta produce más de un 30% de toda la electricidad que se consume durante el año en los hogares vizcaínos. Su director general remarcó ayer su compromiso de permanencia en la zona y su responsabilidad con la sociedad vasca. De esta manera, Huizui incidió en que el acuerdo de ayer supone «un marco regulado, normalizado y canalizado a través del Ayuntamiento» para atender esa responsabilidad social corporativa, e hizo referencia a dejar reflejado en él la implicación de Zabalgarbi en la búsqueda de un empleo cualificado.
18May

Zabalgarbi se ha convertido en la primera planta de valorización energética de Europa que recibe la calificación “HPR” (Highly Protected Risk)

ZABALGARBI

La mutua norteamericana FM Global otorga esta certificación a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales. La planta de valorización energética de residuos de Bizkaia, Zabalgarbi, ha visto reconocido el trabajo constante y de mejora continua que viene realizando desde que, en junio de 2005, se pusiera en marcha su instalación. En este caso, el reconocimiento tiene lugar en el ámbito asegurador, en relación con la mitigación y minimización de los riesgos inherentes a su industria. La mutua norteamericana, Factory Mutual Global, ha otorgado a Zabalgarbi la categoría de HPR, acrónimo de “Highly Protected Risk”, o riesgo altamente protegido. Vince Reyda, CEO de FM Global - EMEA (Europa, Oriente Medio y Africa), ha hecho entrega de este reconocimiento a Mikel Huizi Leiza, Director General de Zabalgarbi, en las propias instalaciones de la planta. FM Global es una aseguradora americana con 180 años de historia, líder en Riesgos Industriales y que cubre un tercio de las empresas incluidas en la lista Fortune 1000. Esta mutua otorga la calificación “HPR” a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales. En 2010, a través de la colaboración con la correduría Willis Towers Watson, FM Global se interesó por el proceso que se realiza en la gestión de residuos en la planta de Zabalgarbi. Para ello, desplazó en varias ocasiones a sus ingenieros, con el objetivo de que evaluaran el plan contra incendios, los riesgos generales y los especializados en equipos de generación de electricidad. Tras un exhaustivo análisis, la aseguradora norteamericana valoró la alta exigencia de la planta en todos los frentes de gestión medioambiental, prevención de riesgos  laborales y óptimo cuidado y estado de conservación de sus instalaciones, en una planta con una disponibilidad muy elevada (en torno a las 7.800 horas anuales de funcionamiento). Como consecuencia de todo ello, FM Global ha reconocido a Zabalgarbi con lo que la aseguradora cataloga como riesgo altamente protegido, con la calificación de HPR (Highly Protected Risk). Dado que FM Global es el primer referente mundial en el sector asegurador en materia de prevención de riesgos, su certificación es reconocida como un elemento diferenciador de las empresas que gestionan con las mejores prácticas los riesgos de sus instalaciones. Es de destacar que Zabalgarbi es la primera planta de valorización energética de la Europa Continental que obtiene este certificado (en Bélgica, Francia y Reino Unido FM Global asegura 7 incineradoras similares y ninguna de ellas tiene el certificado HPR). El concepto de “Highly Protected Risk” se basa en la aplicación de los mayores estándares de prevención y de protección, reduciendo al máximo la probabilidad de un siniestro. El objetivo es asegurar que la instalación −en este caso Zabalgarbi− minimice el riesgo de interrupción de la actividad, en relación con posibles incendios, incidentes en planta y pérdidas de bienes. Para obtener el certificado HPR es necesario, entre otros:
  • La adopción de todas las medidas de protección necesarias para reducir la gravedad de las posibles pérdidas, incluyendo desastres naturales en el caso de que se produjeran, a pesar de todos los controles implementados (las pérdidas totales de una planta certificada HPR son 10 veces menores a las de una planta que no disponga de esta certificación).
  • Una alta calidad de diseño y de equipos.
  • Cumplimiento integral de los códigos y normas legales de seguridad y prevención.
  • Aplicación de todos los programas de prevención necesarios para reducir la frecuencia de pérdidas.
  • Evaluación preliminar de riesgos y estudios formales de identificación y mitigación de riesgos.
  • Protección de todas las áreas de la instalación con rociadores automáticos y suministro de agua fiable/constante.
  • Una correcta distribución de la planta, que permita reducir los riesgos de manera significativa e impedir pérdidas de bienes e interrupciones de negocio.
  • Sistemas automáticos de Protección contra Incendios (bombas de agua, etc).
La obtención del reconocimiento HPR conlleva la suscripción de seguros con las máximas coberturas y en las condiciones más ventajosas (menores primas y franquicias), ya que queda acreditado que la instalación cumple con los más altos estándares de la industria para la protección de la propiedad.
13Ago

La Diputación Foral de Bizkaia instalará garbigunes móviles en los municipios dentro del proceso de renovación de este servicio

DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

Garbiker dispondrá de estos nuevos contenedores metálicos transportables, que entrarán en funcionamiento este otoño y se ubicarán por un tiempo limitado en las localidades que se interesen por participar en este proyecto. Esta iniciativa forma parte de las actuaciones de mejora que realizará la Institución foral, entre las que se incluye también el establecimiento dentro de la red existente de 9 garbigunes centrales que permanecerán abiertos toda la semana, ampliarán su horario de atención al público y admitirán más residuos que el resto de instalaciones de este tipo. Se extenderá a la totalidad de la red la digitalización del servicio iniciada este año en 5 de estos equipamientos a modo de prueba piloto, de manera que se obtendrán datos que permitirán ir adaptando el servicio a la realidad demandada por las personas usuarias. Asimismo, a lo largo de este año y el que viene se realizarán inversiones para adquirir dos nuevos camiones para transporte se renovará el 25% de los contenedores existentes en estos equipamientos y se desarrollará un plan de mantenimiento.

La Diputación Foral de Bizkaia va a instalar a partir de otoño garbigunes móviles en los municipios de Bizkaia interesados en participar en esta iniciativa, que forma parte de un plan de actuaciones dirigidas a renovar y actualizar el servicio que se viene prestando en estos equipamientos y que incluye también una ampliación de horarios y del tipo de residuos que se pueden depositar en ellos. Garbiker dispondrá de nuevos contenedrores metálicos transportables y se encargará de recoger los residuos depositados en ellos.

Los garbigunes móviles se instalarán en el centro de las localidades, junto a un panel informativo para su correcta utilización y se informará a la ciudadanía de su colocación con una semana de antelación, de manera que las personas interesadas en utilizarlo disponga de tiempo para recopilar sus residuos. Este contenedor se mantendrá en cada municipio una serie de días a determinar en función de la población del mismo, con un máximo de una semana, para proceder a su recogida, vaciado y reubicación una vez finalizado ese plazo. Los contenedores, que estarán compartimentados para recoger distinto tipo de residuos, serán metálicos y antivandálicos.

Ésta no será la única de las iniciativas que se desarrollarán a partir de este otoño. También está previsto implantar una estrategia zonal para establecer dentro de la red existente nueve garbigunes centrales, con estas diferencias respecto al resto:

  •  permanecerán abiertos todos los días de la semana (incluidos los domingos), excepto los festivos.
  •  Ampliarán su horario de atención al público, retrasando su hora de cierre, de manera que estarán operativos entre las 9:00 y las 13:00 horas y las 15:30 y las 18:00 horas de lunes a sábado, y entre las 9:00 y las 15:30 horas, los domingos.
  •  Además de los residuos aceptados de forma general en el resto de garbigunes, dispondrán de instalaciones para depositar residuos peligrosos de origen doméstico (restos metálicos pequeños, como sartenes y ollas, filtros de aceite, productos fotoquímicos como radiografías, películas y papel fotográfico; decapantes, aguarrás sintético, tintes, protectores de madera, aerosoles...) y objetos y enseres que por su estado de conservación todavía tengan la posibilidad de un nuevo uso (muebles, electrodomésticos, pequeños aparatos eléctricos y electrónicos, bazar, libros...).
Estos garbigunes centrales son los de Barakaldo, Basauri, Durango, Erandio, Gernika-Lumo, Getxo, Güeñes, Igorre y Markina y se han seleccionado en base a tres criterios: se encuentran en las poblaciones de su entorno con más habitantes o más densidad de habitantes; sus infraestructuras son las más preparadas a priori para admitir nuevos residuos y cuentan con mayor espacio disponible; han sido los de mayor actividad y uso de cada zona. Teniendo en cuenta que se ha ampliado el tipo de residuos que se van a recoger en estos puntos limpios, Garbiker ha entregado el nuevo listado a su servicio de prevención, para que realice un análisis de los mismos y determine si es necesario implantar nuevas medidas de seguridad para garantizar la inocuidad de la manipulación de estos residuos por parte de la plantilla que trabaja en los garbigunes. Digitalización del registro de entrada Junto a estas mejoras, Garbiker extenderá a la totalidad de los garbigunes la digitalización iniciada este año en 5 de ellos a modo de prueba piloto. De esta manera, el personal que trabaja en estas instalaciones contará con un dispositivo móvil con el que podrán realizar el registro de las personas que entran, los residuos que depositan, las sugerencias que realizan y otra serie de cuestiones. Con ello se obtendrán datos en tiempo real de afluencia y depósito de residuos en cada Garbigune, la frecuencia con la que las personas usuarias acuden a estos puntos limpios y se podrá ir adaptando el reglamento de funcionamiento a la realidad del servicio que se presta. Asimismo, la recogida de estos datos permitirá realizar campañas de fidelización, al conocer las personas que son usuarias habituales, y desarrollar otras acciones relacionadas con nuevas captaciones. Planes de inversiones y de mantenimiento La Diputación Foral de Bizkaia y Garbiker tienen previsto desarrollar a lo largo de este año y el próximo un plan de inversiones que contempla la adquisición de dos nuevos camiones para transporte, 60 contenedores (con lo que se renovaría algo más del 25% de los que hay ahora en estas instalaciones) y la transformación de 5 de las casetas de los garbigunes, sustituyendo las actuales de madera por otras de hormigón. Este plan de inversiones se solapará con el desarrollo de un plan de mantenimiento que contempla la creación de la figura del responsable de mantenimiento, que se encargará de coordinar las reparaciones necesarias, proponer alternativas para cubrir las necesidades de inversión necesarias, colaborar en el diseño de este plan y supervisar su ejecución. Para mejorar la imagen de los garbigunes también se prevé establecer un nuevo sistema de señalética que facilite las funciones del personal de Garbiker que trabaja en estos equipamientos, permitiendo una mejor comprensión de la ubicación de los contenedores y su destino dentro de cada uno de ellos; que traslade los procesos de tratamiento de los diferentes residuos y que traslade una imagen más actual del servicio. Asimismo, se tratará de complementar esta señalética con la entrega de material divulgativo que dé respuesta a los planteamientos y dudas de las personas usuarias y que aporte información sobre otros servicios de Garbiker y de la gestión de los residuos en general. Balance de utilización de los garbigunes en 2017 A lo largo de 2017, los 23 garbigunes de Bizkaia han gestionado 26.631 toneladas de residuos, lo que supone un incremento del 1,45% con respecto al año anterior. La mayor parte de estos residuos eran escombros (41%) y maderas (24%).
Garbigune Kilos recogidos  personas usuarias Pers.usuarias/día
Igorre 338.341 5.223 17
Orduña 283.080 4.693 15
Bermeo 657.099 8.376 28
Gautegiz Arteaga 190.439 2.124 7
Gernika 509.506 6.043 20
Amorebieta-Etxano 606.701 9.998 33
Durango 1.984.522 20.481 68
Güeñes 338.409 4.482 15
Zalla 649.270 6.528 21
Karrantza 80.750 1.887 6
Muskiz 479.571 4.750 15
Santurtzi 3.454.390 22.850 76
Sestao 2.278.605 18.851 63
Barakaldo 2.808.090 20.218 67
Basauri 2.858.059 21.854 73
Derio 1.036.954 11.248 37
Erandio 1.545.992 19.954 66
Getxo 2.902.373 27.880 93
Amoroto 387.838 5.906 19
Markina 294.645 6.178 20
Mungia 1.366.417 19.706 66
Bakio 309.919 4.723 15
Sopela 1.270.692 11.310 37
A lo largo del pasado ejercicio, se realizaron inversiones por valor de 162.947,74 euros para el mantenimiento y mejora de las infraestructuras.
15Jul

Bizkaia. El largo camino de una bolsa de basura

EL CORREO

Los vizcaínos generan 1 kilo de basura por habitante y día, lo que representa unas 420.000 toneladas al año. Recoger cada una de ellas, reciclarlas, sacarles rendimiento energético y librarse de lo que no sirve cuesta 120 euros, 33 menos de lo que pagan los ayuntamientos. El CORREO ha seguido el camino de una de estas bolsas, desde que sale de casa hasta que una ínfima parte llega a vertedero convertida en escorias o regresa a los hogares, en forma de electricidad.

1- Salida de las cocheras de Elorrieta

 
José Villanueva conduce el camión de la basura en Bilbao desde hace 23 años. Su jornada laboral arranca a las 5.30 horas, cuando sale de las cocheras de Elorrieta y recorre una media de 105 kilómetros al día –los martes 15 más, cuando va a Seberetxe, La Peña y Buia–. Zorrozaurre, Artxanda, Txurdinaga, Santutxu... así hasta la TMB del Ecoparque de Artigas. Dos veces. Son 160 paradas en siete horas de jornada laboral al volante de un vehículo capaz de cargar entre 7 y 8 toneladas de fracción resto, el contenido de los depósitos verdes. El viaje empieza aquí, en la esquina de la calle Artalandio con Julián Gayarre, en el bilbaíno barrio de Txurdinaga.

2- Dentro de la cabina del camión

La cabina del Iveco es confortable y el olor, soportable, al menos hasta que se abren las ventanillas, lo que en verano sucede con relativa frecuencia. El habitáculo está equipado con un joystick para manejar las palas que atrapan el depósito y lo alzan para volcar su contenido en el interior del camión, y una cámara para ver en todo momento si lo que cae es estrictamente lo que has venido a buscar y no, por ejemplo, un indigente que se hubiera colado para guarecerse del frío, un fuego, animales muertos... El vehículo tiene capacidad para 12 toneladas, aunque no suelen cargan más de 7 o 8 por viaje. La ruta de José Villanueva no discurre por el centro; circula por avenidas más amplias y no entorpece tanto el tráfico. Su itinerario es diurno, «aunque de las críticas por los ruidos no nos libramos ninguno». A los 15 camiones que salen de noche hay que sumar tres de recogida orgánica, cuatro de cartón, cuatro de envases, uno de compost y dos lavacontenedores.

3- Planta de Tratamiento Mecánico Biológico

El 53,52% de las 329.158 toneladas de recogida en masa o fracción resto que se retiraron el año pasado fueron a parar a la planta de Tratamiento Mecánico Biológico (TMB), el 43,69% a la de valorización energética de Zabalgarbi, y el 2,79% restante, algo más de 9.000 toneladas, al vertedero de Artigas. Cuando José Villanueva completa su circuito deja el material recogido en la TMB, cuya entrada está sometida a estrictos controles de seguridad y el paso por la báscula. A la entrada, una muralla de plásticos se interpone entre esta planta y la incineradora de Zabalgarbi, cuya descomunal chimenea asoma al fondo. La TMB, construida en 2014, diez años más tarde que la incineradora, sirve para recuperar la parte de la fracción resto que es reciclable. En otras palabras, lo que no hemos separado correctamente en casa: un brick de leche, una botella de champú, aluminio...

4- Las entrañas de la TMB

Botas de seguridad, guantes impermeables, mascarillas autofiltrantes tipo FFP3, gafas ajustadas (tipo cazoleta), buzo de protección... El interior de la TMB no es un lugar por donde uno se pueda mover con libertad. Los protocolos de seguridad son estrictos y deben respetarse, no sólo por la naturaleza de la maquinaria que allí funciona sino por el riesgo sanitario derivado de los materiales con que se trabaja (el último episodio de 'fiebre Q' tuvo lugar el pasado febrero). El límite de velocidad de los camiones que se dirigen a descargar en el foso es de 10 km/hora y las comunicaciones se realizan por walkie-talkie para que los transportistas no abandonen la cabina. Por supuesto, no se puede comer, ni beber, ni fumar dentro de la planta. La fotografía nº 4 del operario de la TMBfue sacada desde el interior de un vehículo de Garbiker.

5- El tratamiento de los residuos

Rubén Méndez se afana con una bolsa de basura que llega por cinta transportadora al primer puesto de triaje, donde se separan elementos extraños y voluminosos, desde felpudos hasta una aspiradora. Seis son los materiales reciclables básicos: Latas de refrescos (de aluminio o acero), botes de champú, bricks de leche, el film de la propia bolsa de basura, botellines de agua.... Del resto se obtienen residuos secundarios: rechazos propiamente dichos, como trozos de madera; el CSR (Combustible Secundario de Residuo), como restos de textil y otros plásticos, con contenido orgánico muy bajo o nulo; y el material bioestabilizado: peladuras de patata, plátanos... que pasan por una criba de 80 milímetros yluego se conduce a los túneles de secado que es donde se inertiza durante dos semanas para que pierda humedad y gane poder calorífico.

6- La supervisión de la sala de control

David Ormaetxebarria supervisa desde las cámaras de la sala de control el funcionamiento de la TMB, donde trabajan 130 personas en tres turnos. El escenario impresiona, con decenas de cintas transportadoras funcionando a pleno rendimiento para conducir los desechos a puestos de triaje, a las trituradoras y a los trómeles (cribas giratorias que seleccionan los desperdicios por tamaño). Una vez que el pulpo ha atrapado las basuras y las ha depositado en las cintas, se realiza un proceso de tratamiento manual (el puesto de triaje donde operaba Rubén) o mecánico, con trómeles balísticos y separadores inductivos, magnéticos y ópticos. La fracción de orgánico que pase el filtro acabará en túneles donde se realizará el secado aprovechando el calor de su propia degradación, un proceso que se prolongará por espacio de dos semanas y que permitirá obtener un combustible de alto valor calorífico.

7- El vertido en Zabalgarbi

La incineradora de Zabalgarbi –o planta de valorización energética, como prefieren llamarla sus responsables– es la infraestructura estrella del ecoparque de Bizkaia. Se inauguró en junio de 2005 y costó 190 millones de euros. Los camiones llegan hasta el foso y vierten allí los residuos que han llegado a través de tres vías: la TMB, directamente del contenedoro de las plantas de transferencias comarcales (estas dos últimas cuando el volumen de desperdicios excede la capacidad de la primera). Los camiones vierten de manera continua en un foso en depresión, llamado así porque extrae el aire y el oxígeno de esas montañas de desperdicios para su posterior aprovechamiento cuando combustione en el horno, logrando no sólo alimentar ese fuego sino eliminar los olores, que fuera del foso son inexistentes.

8- El pulpo del foso incinerador

Mikel Salazar maneja el pulpo del foso de Zabalgarbi. Es fundamental mezclar bien la basura antes de alimentar el horno con ella. Los desechos bioestabilizados tienen un alto poder calorífico, más que el vertido crudo recogido en la calle, por ejemplo un día de lluvia. El gruista tiene que homogeneizar estos materiales al máximo para que la masa arda lo más y mejor posible. «Tenemos que quemar por encima de los 850º, siempre», explica José Pérez, portavoz de la planta, para así destruir las dioxinas y furanos que contienen los residuos. Esa es la teoría, porque en la práctica el horno alcanza temperaturas de 1.050º. Listo para que las escorias pasen la prueba del algodón.

9- Arde en el horno

El horno en plena combustión, a 1.040º... y subiendo. Una vez se vierte el residuo homogeneizado al horno, se calienta el agua con la que se genera el vapor que luego se turbina para generar electricidad, la misma que alimenta al 35% de los hogares vizcaínos. El procedimiento se completa con un 'lavado de gases', para que esas emisiones que luego saldrán a la atmósfera estén depuradas, como se encarga de confirmar la Autoridad Ambiental del Gobierno vasco que observa el proceso en tiempo real desde una sala habilitada bajo la chimenea. Una inyección amoniacal al 23% para quitar el óxido de nitrógeno, lechada de cal para reducir la acidez de los humos y carbón activo micronizado para la adsorción de metales pesados. El 20% del aire que se emite vuelve al circuito y se aprovecha para regular la intensidad del fuego que no deja de latir en el horno, sobre un lecho de escorias y alguna que otra sartén que ni siquiera ese infierno desatado ha logrado fundir.

10- Última parada: vertedero de Artigas

Sólo el 2,79% de la fracción resto que generó Bizkaia el año pasado acabó aquí, en el vertedero de Artigas. Lo depositado allí son los 'rechazos' de otras plantas, ya sea la de compostaje, los garbigunes o la propia TMB. Camiones y excavadoras se afanan en un espacio que escala la montaña por terrazas, permanentemente sobrevolado por cientos de gaviotas, rapaces y algún que otro buitre. El vertedero tiene capacidad para 1,19 millones de metros cúbicos y una vida útil que se calcula de 25 años a partir de 2017. El circuito lo remata una planta de lixiviados donde se tratan los líquidos derivados de la descomposición, pocos del vertedero al acabar allí materiales ya inertizados o del Konpostegia, donde se amontonan restos de poda y vegetales que luego se destinan a plantaciones.
05Jul

Metallo invertirá 11,5 millones en buscar nuevas soluciones para maximizar la valorización de metales

RETEMA

La empresa vasca Metallo, nacida con el nombre de Elmet y radicada en Berango (Bizkaia), invertirá 11,5 millones de euros en Berango entre los años 2018 y 2021 a través de distintos proyectos con los que buscará nuevas soluciones tecnológicas que le permitan maximizar la valorización de metales.  Así lo ha explicado el director general de Metallo Spain, Valentín Casado, en el marco de la visita institucional que representantes de la Diputación Foral de Bizkaia y de los municipios vecinos han realizado a las instalaciones que la compañía tiene en Berango. Entre otros, han acudido la diputada foral de Sostenibilidad, Elena Unzueta; la alcaldesa de Berango, Anabel Landa; el alcalde de Erandio, Joseba Goikouria; la concejala de Getxo, Amaia Agirre; y los concejales de Leioa, Javier Atxa y Estibaliz Bilbao. Todos ellos han realizado una visita por las instalaciones de Metallo Spain, que en 2017 cumplió 25 años de andadura y que reintrodujo en la industria en 2017, a través de actividades de valorización, un total de 38.000 toneladas de metales no férreos con cobre y estaño (un 5% más que el año anterior), y en los próximos años  invertirá en varios proyectos de investigación de tecnologías que permitan reintroducir en el mercado «metales hoy en día no recuperados» y generar nuevos productos con las escorias finales. Con ello harán frente al desafío que supone la previsión de que «los materiales a valorizar para recuperar los metales cada vez serán más escasos y de menor riqueza». Con ello, consolidó una plantilla de 90 trabajadores directos en Berango en 2017 y traccionó la economía local con la inversión en Euskadi de 4,5 millones en servicios y equipos y de 7 millones en la compra de materia prima para su valorización. En el transcurso de la visita, Casado expuso algunos de los retos que se ha marcado para los próximos años la empresa, integrada en Metallo Group. Éstos incluyen la inversión en distintos proyectos de investigación con los que aspiran a «romper los límites tecnológicos actuales» de la valorización de metales y que supondrán inversiones de 11,5 millones de euros en Berango. El presupuesto, según adelantó el director general de Metallo Spain, estará además «abierto a ampliaciones para asumir la industrialización de nuevos procesos» si se confirma la rentabilidad de alguno de los proyectos de I+D+i en desarrollo.
01Jul

El Ayuntamiento de Barcelona empieza a autoabastecerse de energía propia

LA VANGUARDIA

El edificio del Ayuntamiento en la plaza Sant Jaume comprará la electricidad que consuma desde el 1 de julio a la nueva empresa pública Barcelona Energia, la comercializadora de propiedad municipal impulsada por el propio Ayuntamiento. Las oficinas municipales, equipamientos culturales, centros deportivos y edificios propiedad del consistorio se irán conectando a la nueva suministradora a lo largo de este mes de julio. También pasarán a depender de ella el alumbrado y la señalización de las calles.

En total, 3.908 puntos de suministro que pasarán a pagar la luz al ente propio creado para ello a través de la empresa pública Tractament i Selecció de Residus SA (Tersa), dependiente del Ayuntamiento y del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB).

Gran parte de la energía proviene de la incineradora de Sant Adrià de Besòs

Los técnicos calculan que la medida supondrá un ahorro de 710.000 euros anuales para el Ayuntamiento, pero desde el gobierno municipal reconocen que no lo han hecho por dinero. La alcaldesa, Ada Colau, lo define como “un cambio de paradigma y de modelo que permite autoabastecernos como ciudad a través de la energía renovable”.
Pese a ello, lo cierto es que gran parte de la energía proviene de la incineradora de Sant Adrià de Besòs que gestiona Tersa. De los 200 GWh/año que genera Barcelona Energía, 180 provienen de esa planta de valorización de residuos, 18 de la planta de adecuación de biogás –también de Tersa– en el vertedero del Garraf y únicamente 2 GWh/año se originan en las placas fotovoltaicas de la ciudad.
Una quinta parte se ofrecerá a la ciudadanía
El siguiente paso en el que ya trabaja el gobierno municipal será ofrecer el servicio también a la ciudadanía. La legislación existente marca que el 80% del consumo de la comercializadora pública ha de ser propio y solo el 20% se puede ofrecer a particulares. “La cifra de clientes se establecerá en función del número de servicios municipales a los que preste servicio la comercializadora para ajustarse al porcentaje establecido”, explica el concejal de Energía, Eloi Badia. En un principio podrían desconectarse de su comercializadora actual unas 20.000 familias, que pasarían a recibir la factura de la empresa pública a partir de enero del año que viene.
Por su parte, el Àrea Metropolitana de Barcelona ya ha iniciado los trámites para que la comercializadora pueda operar también en los municipios del entorno de la capital catalana. La intención es que en enero de 2019, cuando se abra a los particulares, ya puedan aspirar a ello todos los vecinos de cualquiera de los 36 municipios metropolitanos.

En paralelo, el AMB ya está trabajando con diversos ayuntamientos para que hagan como el de Barcelona. Dicha operación es fundamental si quieren alcanzar más clientes privados ya que, debido a la limitación del 20% para particulares, solo podrán tener un mayor número de clientes si cuentan con más administraciones autoabasteciéndose.

Sabías que…