Recuperamos la energía de los residuos no reciclables

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30Nov

La planta incineradora de Zabalgarbi refuerza su colaboración con Alonsotegi

EL CORREO

Aunque afincada en suelo de Bilbao, por proximidad la planta incineradora de basuras de Zabalgarbi es una vecina más de Alonsotegi desde su apertura en junio de 2005. Para estrechar más los lazos con la localidad encartada, ayer sus responsables firmaron un convenio de colaboración con el Ayuntamiento, que para 2018 prevé destinar 20.000 euros en ayudas dirigidas a impulsar iniciativas culturales, deportivas y de promoción económica, así como para financiar a asociaciones, colectivos y empresas del municipio. El objetivo es ir profundizando y ampliando este acuerdo en próximos años. «Siempre nos hemos intentado acercar a Alonsotegi y atender las demandas que nos llegaban. Un tercio de nuestra plantilla pertenece a esta zona», explicó ayer durante la firma del convenio el director general de Zabalgarbi, Mikel Huizi. Según apuntó, actualmente las instalaciones generan 70 puestos directos y 98 indirectos. Huizi señaló que el efecto que la planta tiene en el municipio se hace evidente en el día a día, y especialmente durante las paradas anuales, como la prevista para mayo del próximo año. «En ellas abordamos un gasto de entre 3 y 4 millones de euros y el flujo de personas que llega a entrar en nuestra fábrica es de 620. La hostelería del municipio nos pregunta con mucho interés cuándo se va a celebrar la siguiente», remarcó. El alcalde de Alonsotegi, Joseba Urbieta, destacó que se trata de un acuerdo «beneficioso para el pueblo» que supone un punto de partida. «Poco a poco llegaremos a firmar algún convenio diferente y mejor», avanzó. Además, recordó la colaboración de Zabalgarbi en algunos de los eventos que se celebran durante el año como los recientes premios Alonsotegitik-Alonsotegira, o la fiesta de las flores en mayo. «En el pueblo colaboran con casi todas las asociaciones», afirmó, si bien apuntó que el acuerdo permitirá que estas ayudas sean más «ordenadas», y en el futuro posibilitarán la puesta en marcha de nuevas iniciativas. Comarca prioritaria Huzui recordó la participación del 20% que la Diputación tiene dentro de la planta de Zabalgarbi. «Este convenio también lo queremos hacer extensivo a la zona que en este momento se ha nombrado como prioritaria, Las Encartaciones. La primera parada es Alonsotegi», añadió. A través del tratamiento de 225.000 toneladas de residuos sólidos urbanos no reciclables, la planta produce más de un 30% de toda la electricidad que se consume durante el año en los hogares vizcaínos. Su director general remarcó ayer su compromiso de permanencia en la zona y su responsabilidad con la sociedad vasca. De esta manera, Huizui incidió en que el acuerdo de ayer supone «un marco regulado, normalizado y canalizado a través del Ayuntamiento» para atender esa responsabilidad social corporativa, e hizo referencia a dejar reflejado en él la implicación de Zabalgarbi en la búsqueda de un empleo cualificado.
18May

Zabalgarbi se ha convertido en la primera planta de valorización energética de Europa que recibe la calificación “HPR” (Highly Protected Risk)

ZABALGARBI

La mutua norteamericana FM Global otorga esta certificación a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales. La planta de valorización energética de residuos de Bizkaia, Zabalgarbi, ha visto reconocido el trabajo constante y de mejora continua que viene realizando desde que, en junio de 2005, se pusiera en marcha su instalación. En este caso, el reconocimiento tiene lugar en el ámbito asegurador, en relación con la mitigación y minimización de los riesgos inherentes a su industria. La mutua norteamericana, Factory Mutual Global, ha otorgado a Zabalgarbi la categoría de HPR, acrónimo de “Highly Protected Risk”, o riesgo altamente protegido. Vince Reyda, CEO de FM Global - EMEA (Europa, Oriente Medio y Africa), ha hecho entrega de este reconocimiento a Mikel Huizi Leiza, Director General de Zabalgarbi, en las propias instalaciones de la planta. FM Global es una aseguradora americana con 180 años de historia, líder en Riesgos Industriales y que cubre un tercio de las empresas incluidas en la lista Fortune 1000. Esta mutua otorga la calificación “HPR” a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales. En 2010, a través de la colaboración con la correduría Willis Towers Watson, FM Global se interesó por el proceso que se realiza en la gestión de residuos en la planta de Zabalgarbi. Para ello, desplazó en varias ocasiones a sus ingenieros, con el objetivo de que evaluaran el plan contra incendios, los riesgos generales y los especializados en equipos de generación de electricidad. Tras un exhaustivo análisis, la aseguradora norteamericana valoró la alta exigencia de la planta en todos los frentes de gestión medioambiental, prevención de riesgos  laborales y óptimo cuidado y estado de conservación de sus instalaciones, en una planta con una disponibilidad muy elevada (en torno a las 7.800 horas anuales de funcionamiento). Como consecuencia de todo ello, FM Global ha reconocido a Zabalgarbi con lo que la aseguradora cataloga como riesgo altamente protegido, con la calificación de HPR (Highly Protected Risk). Dado que FM Global es el primer referente mundial en el sector asegurador en materia de prevención de riesgos, su certificación es reconocida como un elemento diferenciador de las empresas que gestionan con las mejores prácticas los riesgos de sus instalaciones. Es de destacar que Zabalgarbi es la primera planta de valorización energética de la Europa Continental que obtiene este certificado (en Bélgica, Francia y Reino Unido FM Global asegura 7 incineradoras similares y ninguna de ellas tiene el certificado HPR). El concepto de “Highly Protected Risk” se basa en la aplicación de los mayores estándares de prevención y de protección, reduciendo al máximo la probabilidad de un siniestro. El objetivo es asegurar que la instalación −en este caso Zabalgarbi− minimice el riesgo de interrupción de la actividad, en relación con posibles incendios, incidentes en planta y pérdidas de bienes. Para obtener el certificado HPR es necesario, entre otros:
  • La adopción de todas las medidas de protección necesarias para reducir la gravedad de las posibles pérdidas, incluyendo desastres naturales en el caso de que se produjeran, a pesar de todos los controles implementados (las pérdidas totales de una planta certificada HPR son 10 veces menores a las de una planta que no disponga de esta certificación).
  • Una alta calidad de diseño y de equipos.
  • Cumplimiento integral de los códigos y normas legales de seguridad y prevención.
  • Aplicación de todos los programas de prevención necesarios para reducir la frecuencia de pérdidas.
  • Evaluación preliminar de riesgos y estudios formales de identificación y mitigación de riesgos.
  • Protección de todas las áreas de la instalación con rociadores automáticos y suministro de agua fiable/constante.
  • Una correcta distribución de la planta, que permita reducir los riesgos de manera significativa e impedir pérdidas de bienes e interrupciones de negocio.
  • Sistemas automáticos de Protección contra Incendios (bombas de agua, etc).
La obtención del reconocimiento HPR conlleva la suscripción de seguros con las máximas coberturas y en las condiciones más ventajosas (menores primas y franquicias), ya que queda acreditado que la instalación cumple con los más altos estándares de la industria para la protección de la propiedad.
17Abr

La tasa de recogida selectiva para reciclaje crece un 4,65% en Bizkaia durante 2017

DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

La diputada de Sostenibilidad y Medio Natural ha agradecido a la ciudadanía el esfuerzo que ha realizado tras el llamamiento realizado por el Diputado General para comprometerse con el reciclaje para mejorar los resultados de los últimos años y acercarse a los objetivos marcados por Europa. El año pasado se generaron 637.728 toneladas de residuos. La recogida selectiva de residuos orgánicos, papel-cartón, vidrio y envases ha crecido. La fracción resto continúa descendiendo, manteniendo la tendencia de los últimos cinco años. La cantidad de los residuos que se llevan a vertedero se ha reducido en un 2,61%; en este sentido, además, cabe destacar que el porcentaje de estos residuos que se depositan en vertedero en Bizkaia sin tratamiento previo es del 1,88%, muy cerca del objetivo marcado de vertido crudo cero.

La tasa de recogida selectiva para reciclaje ha crecido un 4,65% en Bizkaia a lo largo de 2017, situándose en el 48,43% de los residuos que se trataron en nuestro territorio, según los datos recogidos por la Diputación Foral a través del Observatorio de Residuos de nuestro territorio.

La diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta, ha agradecido a la ciudadanía el esfuerzo que ha realizado tras el llamamiento realizado por el Diputado General, Unai Rementeria, el año pasado para reciclar más y mejor. "Las vizcaínas y los vizcaínos han asumido el reto y han demostrado su compromiso con el reciclaje. Y eso nos ayuda a acercarnos un poco más a los objetivos marcados por Europa. Tenemos aún camino por hacer, sí, pero con este nuevo empuje al reciclaje estamos demostrando que somos capaces de avanzar por él. Si seguimos así, el próximo año podremos cumplir lo establecido por la normativa estatal, que fijaba que la tasa de recogida selectiva para reciclaje debía ser de un 50% para el año 2020. Cuantos más pasos demos en esta dirección, más nos acercaremos a los objetivos que marca Europa. Unos objetivos que persiguen impulsar un modelo economía circular que impulsará la competitividad, el crecimiento económico sostenible y ayudará a crear nuevos puestos de trabajo. Cumplir los objetivos de Europa, ya en el ámbito más local, contribuirá también a reducir el gasto de los ayuntamientos y comunidades. Y menos gasto en estas cuestiones significa más dinero para otros servicios públicos. Por eso el reciclaje es una apuesta inteligente y necesaria, imprescindible para ser un territorio moderno y responsable", ha indicado Unzueta.

El porcentaje de residuos que se llevan a vertedero se ha reducido en un 2,61%, situando este porcentaje en el 16,47% del global de los que se trataron en nuestro territorio. La reducción de la cantidad de residuos que se llevan a vertedero es uno de los objetivos que se ha marcado la Diputación Foral de Bizkaia, que también tiene entre sus prioridades el vertido crudo cero (no llevar a vertedero residuos que no hayan sido tratados previamente). A este último respecto, el porcentaje de residuo crudo que se ha depositado en vertedero en Bizkaia se ha situado en 2017 en un 1,88%, una cifra no muy alejada del objetivo marcado por la Institución foral, el 0%.

La cantidad de residuos que se destinan a valorización energética se ha reducido a lo largo del año pasado en un 2,04%.

En conjunto, la cifra total de generación de residuos ha crecido, situándose en 637.728 toneladas frente a las 605.232 toneladas de 2016, pero este incremento ha sido inferior al crecimiento de la cantidad global de residuos que se han recogido selectivamente para su tratamiento, que ha sido de 37.913 toneladas.

Del total de residuos generados, 355.363 toneladas corresponden a la fracción resto (aquellos que no se recogen selectivamente), lo que supone un descenso con respecto a 2016 y mantiene la tendencia a la baja de los últimos cinco años.

Según los datos de la recogida selectiva, la mayoría de las fracciones han crecido. La de mayor volumen de toneladas vuelve a ser la de papel-cartón, de la que se recogieron 84.947 toneladas, 8.339 más que en 2016. Por detrás de ella se sitúan el vidrio (25.655 toneladas frente a las 25.355 del año pasado), los envases ligeros (16.913 toneladas, que suponen 952 toneladas más que en 2016) y residuos orgánicos (8.139 toneladas frente a 6.613 en 2016).

Los resultados en esta última fracción se han traducido en un aumento de la recogida selectiva para compostaje del 0,21%, ya que pasa del 1,14% de 2016 al 1,35% en 2017. La Diputación Foral de Bizkaia tiene entre sus prioridades incrementar aún más este porcentaje y para ello que viene desarrollando un importante esfuerzo en forma de ayudas a la implantación del quinto contenedor, que suman 4,6 millones de euros entre 2012 y 2017 y que han permitido que el contenedor marrón esté ya en 95 municipios. Este fomento de la recogida de orgánico se persigue también a través de iniciativas como la prueba piloto iniciada a finales del pasado año en Lea Artibai. Esta prueba piloto consiste en incluir en la recogida de orgánico restos de pescado y carne crudos y cocinados.

Por otro lado, los garbigunes de Bizkaia han recogido a lo largo de 2017 un total de 26.632 toneladas, depositadas por 265.263 personas usuarias.

Equivalencias

Teniendo en cuenta el balance de 2017, puede decirse que:

  • Con los tratamientos realizados a la fracción resto, se consigue producir el 40% de la energía doméstica consumida en Bizkaia.
  • Gracias al biorresiduo recogido y a la cantidad de compost generada, podrían abonarse 1.000 campos como el de San Mamés.
  • Gracias a los envases ligeros recogidos en nuestro territorio, ahorramos el equivalente a 5,8 millones de litros de combustibles fósiles en un año.
  • Gracias al vidrio reciclado en Bizkaia durante un año, se producen 20,3 millones de botellas, lo que equivale a 10 años de producción de txakoli en nuestro territorio.
  • Sólo los residuos de construcción y demolición recogidos en los garbigunes durante un año podrían generar 5.000 focos de vertido incontrolado en el caso de no haber sido reciclados.
10Abr

Las plantas integradas en Aeversu evitaron el vertido de 2,5 millones de toneladas de residuos no reciclables

RETEMA

Las 11 plantas integradas en la Asociación Española de Empresas de Valorización Energética (AEVERSU)consiguieron valorizar energéticamente el pasado año 2.566.647 toneladas de residuos no reciclables, evitando su depósito en vertedero y, en consecuencia, su negativo impacto sobre el medio ambiente y la salud.

En un proceso de mejora continua, las plantas de Tirme, en las Islas Baleares; Zabalgarbi, en el País Vasco; Trargisa, Mataró, Sirusa y Tersa, en Cataluña; Remesa, en Melilla; Tircantabria, en Cantabria; Tirmadrid, en Madrid; Sogama, en Galicia, y Ctrasa, en Andorra, han reforzado su operativa  para hacer posible una gestión más eficaz y eficiente de los residuos procesados en las mismas a fin de convertirlos, con las máximas garantías ambientales, en energía, un bien de extraordinario valor que todavía se hace más evidente en un país caracterizado por su alta dependencia energética del exterior.

Conjuntamente, estas instalaciones han conseguido producir 1.997.198 MWh de energía, permitiendo satisfacer las demandas de unas 500.000 viviendas, y lo han hecho además a través de procesos tecnológicos innovadores y vanguardistas capaces de compatibilizar la actividad industrial con la protección del entorno. Prueba de ello son los niveles de emisión a la atmósfera, situados en todos los casos muy por debajo de los límites legales, y ello a pesar de que estas plantas están sometidas a rigurosos controles que superan incluso los requerimientos y exigencias que rigen para otras instalaciones.

La valorización energética reivindica su papel en la economía circular

Tras los últimos datos hechos públicos por Eurostat y, a pesar de que en España la recuperación energética de la fracción no reciclable ha subido dos puntos porcentuales respecto al año 2015, pasando del 12% al 14%, lo cierto es que resulta claramente insuficiente para dar debido cumplimiento a la gestión jerarquizada que propone la Unión Europea, en donde la valorización energética, tal y como se recoge en la legislación vigente y en el propio paquete europeo de economía circular, debe posicionarse por delante del vertedero, siendo este último la opción menos deseable.

En un marco de economía circular, resulta insostenible que nuestro país cuente todavía con una tasa de vertido del 57% si realmente quiere abandonar el modo de vida lineal o, lo que es lo mismo, las malas prácticas de usar y tirar, y avanzar hacia un modelo de desarrollo circular que prime el máximo aprovechamiento de los productos, la reducción de residuos y la conversión de éstos en recursos.

El reciclaje también constituye una asignatura pendiente. Según los mismos datos de Eurostat, éste, sumado al compostaje, no ha conseguido superar el 30%, un porcentaje muy alejado todavía de los ambiciosos objetivos europeos previstos para los próximos años. En este sentido, es preciso recordar que, en fechas recientes, los eurodiputados respaldaron los planes de acción para impulsar el reciclaje (hasta el 65% para el año 2035) y reducir el vertido, de tal forma que, para 2030, no se acepten en vertedero los residuos reciclables, limitando un vertido máximo del 10% para 2035.

El escenario es bien distinto en los países del norte de Europa. Sus elevadas tasas de reciclaje (entre el 48 y el 66%) y de valorización energética (entre el 32 y el 50%) hacen posible que el vertido se posicione en un insignificante 1% (es el caso de Bélgica, Dinamarca, Alemania, Holanda y Suecia).

10Abr

Bilbao y Bizkaia ya tienen su hoja de ruta hacia una economía circular

RESIDUOS PROFESIONAL

El primer “Circle City Scan” realizado por Circle Economy en España proporciona una hoja de ruta visual en la que se identifican las 6 estrategias con mayor impacto y aplicación práctica para promover la transición hacia una economía circular en Bilbao y Bizkaia. Bilbao y Bizkaia acaban de presentar los resultados del “Circle City Scan”, una hoja de ruta visual en la que se identifican y analizan aquellas oportunidades tangibles y con mayor impacto para propiciar la transición hacia un modelo de economía circular en la ciudad y en la provincia. El primer “Circle City Scan” llevado a cabo en España surge de un consorcio formado por Circle EconomyInnobasqueBilbao Ekintza y BEAZ en colaboración con AclimaIhobe e Inèdit. El exhaustivo análisis de la realidad económica y política, así como de los flujos de recursos del territorio, ha identificado a los sectores del metal, restauración y comercio mayorista como aquellos con mayor capacidad para promover la circularidad en Bilbao-Bizkaia. Estos tres sectores generan conjuntamente más de 137.000 puestos de trabajo (28%), aportan 8.000 millones de euros a la economía local y son responsables del 17% del uso total de recursos. Partiendo del citado análisis, el “Circle City Scan” desarrolla una visión circular para el territorio, ofreciendo 6 estrategias que modifican sustancialmente el flujo de materiales y recursos en la ciudad. Esta visión pone de relieve la interconexión existente entre los diferentes sectores y constata cómo las estrategias circulares pueden apoyarse unas en otras para impulsar el empleo y fortalecer la economía de Bizkaia. La transición hacia la economía circular requiere acción. Partiendo de esta premisa, la hoja de ruta visual proporciona un plan de trabajo práctico y escalable destinado a implementar 6 proyectos piloto dotados del máximo potencial transformador. Así, por ejemplo, qué mejor manera de revitalizar el histórico sector del metal de Bilbao como futuro centro de alta tecnología que a través de la impresión en 3D de componentes metálicos mediante “fabricación aditiva”. Gracias a su menor impacto medioambiental y posibilidades para la remanufactura, la fabricación aditiva puede ser un poderoso instrumento en la transición del sector del metal de Bizkaia hacia la economía circular. Las estrategias propuestas en el informe muestran un claro camino a seguir para la ciudad y el territorio. A fin de garantizar la implementación de las iniciativas piloto, el siguiente paso del proyecto colaborativo pasa por reunir a los actores locales con vistas a crear un ecosistema circular e impulsar la transición hacia una economía circular. Bilbao y Bizkaia, con una economía en rápida reinvención orientada a la alta tecnología, el comercio y los servicios, reconocen que la economía circular es un componente vital en la creación de un futuro competitivo, saludable y sostenible para el territorio. La adopción de innovadoras estrategias circulares permite a las empresas crear nuevo valor, manteniendo los recursos en circulación el mayor tiempo posible y utilizando lo que antes eran residuos como inputs en un nuevo ciclo. La economía circular busca ofrecer nuevas oportunidades económicas, impulsar el PIB y el empleo y, en última instancia, contribuir a que tanto Bilbao como Bizkaia sean más resilientes y estén mejor preparadas para el futuro.
04Abr

Bizkaia. Diputación aprueba prorrogar el II PIGRUB para adaptar el nuevo plan de gestión de residuos a los cambios en directivas de la UE

DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

Esta prórroga se mantendrá hasta el 31 de diciembre de 2020 con el fin de realizar una planificación acorde a los retos que marcarán hasta 2030 las modificaciones que se van a realizar en las directivas marco de residuos, vertederos, envases, vehículos, pilas y acumuladores y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. La Norma foral que regula esta prórroga pasará ahora a las Juntas Generales para su tramitación y posterior aprobación. La última evaluación del II PIGRUB establece que Bizkaia ha cumplido totalmente 10 de los 13 objetivos marcados por el Estado y la CAV en materia de residuos, ha cumplido parcialmente los referidos a los aparatos eléctricos y electrónicos y a los envases de vidrio, papel, metales, plásticos y madera, y sólo ha dejado de cumplir el de vertido crudo cero (vertido de residuos sin tratamiento previo.

La Diputación Foral de Bizkaia ha aprobado hoy en su consejo de gobierno el proyecto de Norma Foral para prorrogar el II Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos de Bizkaia (II PIGRUB) hasta el 31 de diciembre de 2020. Esta prórroga tiene como objetivo realizar un nuevo plan acorde a los retos que van a marcar hasta el año 2030 las modificaciones que está realizando la Unión Europea en su paquete de Economía Circular y, más en concreto, en las directivas marco de residuos, vertederos, envases, vehículos, pilas y acumuladores y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

Esta prórroga ya recibió el visto bueno del Consejo para la Sostenibilidad de Bizkaia, en el que tienen representación todos los grupos políticos que componen las Juntas Generales de Bizkaia y ahora se llevará a esta última institución para su tramitación, debate y aprobación en los próximos meses.

Conclusiones de la evaluación final del II PIGRUB

La apuesta por prorrogar el II PIGRUB para adaptar el próximo plan de gestión de residuos a los cambios que va a marcar Europa se ha establecido después de evaluar los resultados definitivos de la planificación vigente hasta 2016. La principal conclusión de esta evaluación es que Bizkaia ha cumplido totalmente 10 de los 13 objetivos marcados por el Estado y la CAV en materia de gestión de residuos y sólo ha dejado de cumplir uno, el del vertido crudo cero -vertido de residuos sin un tratamiento previo- a vertederos y otros dos más, los referidos a los aparatos eléctricos y electrónicos y a los nevases de vidrio, papel, metales, plásticos y madera, se han cumplido parcialmente.

En concreto, Bizkaia ha generado 527 kilos de residuo urbano por habitante y año, los mismos que los generados en 2011, tal y como se dispone en la Estrategia Ambiental de Desarrollo Sostenible 202-2020. En esta misma estrategia se establecía la reducción del porcentaje de residuos que se llevan a vertedero hasta el 30% en 2020, cuando en nuestro territorio ese porcentaje es del 19,1% en el año 2016.

Bizkaia ha cumplido también con creces lo regulado por el Estado en relación a los residuos de pilas, baterías y acumuladores, que establecía una tasa de reciclaje del 50% para 2020 y que en nuestro territorio supone ya en 2016 un 80,6%. Y se ha cumplido también la norma estatal de residuos biodegradables que fijaba el objetivo de reducir el depósito en vertedero al 25% de los valores de 1995 para el año 2016. En Bizkaia, esa última reducción se marcaba en 130.768 toneladas, muy por encima de la cifra real alcanzada el año pasado, que fue de 54.625 toneladas. También se ha logrado superar la tasa de valorización establecida por el Estado en un 60% (en Bizkaia se aprovecha el 80% de los residuos urbanos que se generan).

Nuestro territorio ha cumplido parcialmente otros objetivos marcados por la normativa estatal: no se ha llegado a cumplir del todo el de aumentar la recogida selectiva de aparatos eléctricos y electrónicos hasta 4,6 kilos, pero se está cerca de ello, ya que son 3,36 los kilos por habitante y año que se depositan de forma selectiva; y no se ha llegado hasta el 60% de tasa de reciclaje en las fracciones de vidrio, papel y cartón, que se han quedado en el 59% y el 54%. Sin embargo, el reciclaje de los envases metálicos, plásticos y de madera han superado los objetivos marcados.

El único de los retos marcados que no se ha cumplido ha sido el de vertido crudo cero, establecido tanto en el propio PIGRUB como en el Programa Marco Ambiental 2007-2010 del Gobierno Vasco. A pesar de que la utilización del vertedero se ha ido reduciendo progresivamente desde el año 2004 -cuando se destinaba el 53,8% de los residuos generados- hasta quedarse en el 19,1% en 2016, es necesario mejorar en este aspecto, que en ese último año se vio condicionado, además, por la huelga mantenida en la planta de tratamiento mecánico biológico, TMB.

Cumplimiento de los objetivos marcados dentro del propio PIGRUB

Uno de los aspectos fundamentales de la evaluación final del II PIGRUB es el análisis del cumplimiento de los objetivos marcados en este mismo documento. En ese sentido, cabe destacar que en materia de prevención y preparación para reutilización  se ha conseguido que la generación per cápita se mantuviera en 1,3 kilos por habitante y día (és es exactamente la cantidad que se generó en 2016), que los residuos comerciales no superaran las 220.000 toneladas (el año pasado fueron 130.018 toneladas y que la generación de residuos urbanos no superara las 697.000 toneladas (se ha quedado en 605.232 toneladas en 2016).

También se ha superado el objetivo de reciclaje de residuos urbanos, fijado en el PIGRUB en una tasa del 40% y que ha sido del 43,78% el pasado año. NO se ha llegado a la tasa del 4% en compostaje, que se sitúa en el 1,1%, de manera que se dispondrán nuevas medidas y actuaciones complementarias para tratar de alcanzar, al menos, ese porcentaje marcado inicialmente.

Y como ya se ha indicado, el objetivo de vertido crudo cero no ha podido alcanzarse. Sin embargo, sí se ha culminado el proceso para dotar a Bizkaia de las infraestructuras de gestión de residuos urbanos operativas indispensables para dar respuesta a las necesidades de nuestro territorio.

Sabías que…