Recuperamos la energía de los residuos no reciclables

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22Jul

Gobierno Vasco, Ecovidrio y Ecoembes presentan EKOADRILA, la campaña para dar «segundas vidas» a los residuos y agradecer a Euskadi su respuesta en reciclado

GOBIERNO VASCO

  • El nuevo Plan de Residuos de Euskadi contempla un objetivo de recogida selectiva del 75% en 2030, cuando a día de hoy Euskadi se encuentra en cabeza del Estado con el 63% “pero no debemos caer en la autocomplacencia” afirma Barredo
  • La campaña multicanal y divulgativa dará vida literal a Detergenteberri, Lataburu, Kajaguren y Fraskobide, y llenará el verano vasco de consejos y regalos sobre la importancia de reciclar
  • Ecoembes destaca que “el compromiso de la sociedad vasca con el reciclaje de envases domésticos es innegable, lo está demostrando en un contexto tan complicado como el actual”
  • Ecovidrio señala que “en Euskadi siempre hemos encontrado un territorio ejemplar y de liderazgo en su compromiso frente al cambio climático”
La campaña de reciclaje de Ecovidrio, Ecoembes y Gobierno Vasco, centrada en destacar la importancia de dar segundas vidas a los envases, y agradecer a Euskadi su alto nivel de respuesta reciclando ya está en la calle. La Ekoadrila animará durante todo el verano a seguir reciclando bien, no sólo para encabezar en el Estado el porcentaje de toneladas recicladas, sino para llegar al 2030 alineados con los objetivos europeos recuperando el 75% de los envases (63% ahora). En el acto de presentación han participado la viceconsejera de Sostenibilidad Ambiental del Gobierno Vasco, Amaia Barredo; el gerente de la zona de Ecovidrio, Oskar Acedo; y el portavoz de Ecoembes en Euskadi, Jose Arrancudiaga. EKOADRILA es una campaña “muy de aquí" con familias de envases llenos de vida propia como la que se genera con cada envase que se recicla. Para representar esas segundas vidas se han creado personajes que hablan, cantan y nos agradecen que reciclemos contándonos además por qué es tan importante este gesto, y como hacerlo de forma adecuada. La Ekoadrila ha cobrado vida para recorrer toda Euskadi durante 6 semanas, resolviendo dudas sobre reciclaje y repartiendo regalos (una bolsa elaborada con algodón orgánico 100%) entre todas las personas que participen en el Ekoadrila Test. Una campaña por tanto divulgativa, amable y lúdica para este verano. Sus protagonistas son: Detergenteberri, descendiente de envases de plástico. Lataburu, descendiente de múltiples envases metálicos. Kajaguren, descendiente de cartones y papeles. Y Fraskobide, descendiente de botellas y tarros de vidrio. Estos personajes nos dan las gracias por reciclar y nos animan a seguir haciéndolo igual de bien.     Una campaña muy didáctica: La campaña tiene un alto componente didáctico ya que, a día de hoy, aún quedan algunas dudas sobre el reciclaje que esta campaña contribuirá a solventar. Una comunicación multicanal: Para dar la mayor difusión posible al mensaje pro-reciclaje, la campaña va estar presente en múltiples medios gracias a una estrategia de comunicación 360º: anuncios de prensa, mupis de metro, marquesinas de autobús, folletos, spot de televisión, cuñas de radio, redes sociales o la web www.ekoadrila.eus Los envases @detergenteberri @kajaguren @fraskobide tendrá su propio perfil en Instagram, y un perfil conjunto de la @ekoadrila en Facebook. En la web www.ekoadrila.eus se podrán encontrar consejos sobre el reciclaje y se podrá acceder al sorteo de 4 grandes experiencias sostenibles, solo por rellenar el test de reciclaje. Esta campaña multicanal estará vigente en Euskadi durante todo el verano y terminará la primera semana de septiembre. Desde Ecoembes se destacaba que “el compromiso de la sociedad vasca con el reciclaje de envases domésticos es innegable. Lo está demostrando aún en un contexto tan complicado como el actual, en el que han reforzado este pequeño gesto que tantos beneficios tiene para nuestro planeta. Gracias a esto, podemos seguir dando pasos firmes hacia la economía circular y mirar al futuro con más optimismo. Por su parte, Ecovidrio señala que “en Euskadi siempre hemos encontrado un territorio ejemplar y de liderazgo en su compromiso frente al cambio climático. En medio de la crisis sanitaria, los ciudadanos de Euskadi han seguido depositando el vidrio en el contenedor verde incluso con mayor frecuencia que en ejercicios anteriores, lo que demuestra que se trata de un hábito muy consolidado entre la población”. Apuesta por una gestión de residuos eficiente En Euskadi se está debatiendo el nuevo plan de prevención y gestión de residuos con el horizonte a 2030. Una de las mayores corrientes de generación de residuos es la municipal donde producimos algo más de 1 millón de tn al año, lo que supone una ratio per cápita de 481 kg/habitante y año. Esta cantidad ha descendido en un 2,2% con respecto a 2010 (492 kg/hab. y año), y se plantea como objetivo, bajo el principio de que no hay mejor residuo que el que no se genera, que se vea reducida en 2030 en un 10%. A pesar de la excepcionalidad vivida durante gran parte del 2020, y que continúa en la actualidad como consecuencia de la covid-19, la recogida selectiva o la separación de residuos y su depósito en los contenedores previstos para cada tipología de residuos, volvió a consolidarse un año más como una práctica medioambiental muy extendida en la sociedad vasca. Así se desprende de los datos de participación ciudadana proporcionados por las entidades locales –que representan a 251 municipios- que prestan el servicio de recogida de estos residuos en Euskadi. Estas cifras confirman el crecimiento, un año más, de la cantidad residuos que se depositaron en contenedores de recogida selectiva amarillo, azul, verde y marrón.
  • Cada habitante de Euskadi depositó 24,4 kg de residuos -un 6,7% más respecto al año anterior- en los contenedores amarillos destinados a los envases domésticos de plástico, metal y brik. Una cantidad que, durante los últimos cinco años, se ha incrementado un 34%
  • Por su parte, la cantidad de residuos recibida en el contenedor azul descendió un 3,3%, depositando cada persona 32,5 kg de papel y cartón en los contenedores azules. Un descenso puntual ya que, durante los últimos cinco años, esta cantidad se ha incrementado un 3%
  • Respecto al envase de vidrio añadir que en un año marcado por la covid-19, en el País Vasco se recogieron, a través del contenedor verde, un total de 58.457 toneladas de residuos de envases de vidrio, lo que sitúa la aportación de cada ciudadano/a en 26,3 Kg/habitante (unos 90 envases por persona)
La viceconsejera de Sostenibilidad Ambiental valora de manera positiva la mejora de los datos y que la ciudadanía siga respondiendo adecuadamente hasta en condiciones adversas, pero apunta a que “no podemos ni debemos ser conformistas”. Barredo añade además que “los objetivos de reciclaje que se van imponiendo desde Europa son cada vez mayores y no debemos caer en la autocomplacencia.” Para dar cumplimiento a estos objetivos europeos, el nuevo Plan plantea un objetivo de recogida selectiva del 75%, cuando a día de hoy Euskadi se encuentra al 63%. Centrándonos en los residuos municipales, y sobre todo en aquellas corrientes prioritarias que tienen objetivos legales asociados, habría que destacar la mejora en todas las corrientes reciclables: biorresiduos, envases ligeros, vidrio, metal, madera, y papel y cartón. Con el fin de conseguir estos objetivos, el Gobierno Vasco en su Plan de Prevención y Gestión de Residuos 2030, plantea diferentes líneas de trabajo encaminadas a la prevención y valorización de estos residuos. Euskadi, entre otros, plantea el 20% de reducción en la generación de envases ligeros, conseguir que un 40% de envases de bebidas sean reutilizables, conseguir un reciclaje del 70% para residuos de envases, o la incorporación del 30% de material reciclado en botellas de PET. Según Barredo “debemos seguir separando cada día más y mejor, evitar envasar y/o comprar productos que se comercializan en envases o envoltorios compuestos por materiales que actualmente no se reciclan. Seguir reforzando y sensibilizando para afinar la separación que se hace en los hogares, ya que, todavía depositamos en los contenedores residuos que no corresponden”. Luchar contra el cambio climático alcanzando la neutralidad climática a no más tardar en 2050 supone un gran reto y un importante esfuerzo de toda la sociedad vasca, y para ello el Gobierno Vasco ha implementado la estrategia BASQUE GREEN DEAL. Pequeños gestos como separar las diferentes fracciones de residuos en nuestros hogares y depositarlos correctamente en los contenedores es una gran aportación de la ciudadanía a la reducción de emisiones de CO2 y a los costes de la gestión de publica de residuos.
13Jul

La valorización energética es clave para contrarrestar las emisiones de GEI

RETEMA

La Unión Europea ha establecido unos compromisos especialmente desafiantes para España en materia de gestión de residuos urbanos: se prohibirá la admisión de estos, susceptibles de ser valorizados, en vertedero a partir de 2030 y se deberá reducir al 10% en peso la cantidad de residuos urbanos depositados en estos espacios antes de 2035. Ante este reto, la valorización energética, un proceso basado en la producción de electricidad y calor mediante el aprovechamiento del poder calorífico de los residuos, se posiciona como un esquema clave para el cumplimiento de estos objetivos. Sin embargo, en España, los vertederos siguen siendo el principal sistema de gestión de los residuos urbanos. Según datos del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, España generó un total de 22,2 millones de toneladas de residuos urbanos, de los que el 53,4% (11,8 millones de toneladas) tuvieron como destino final el vertedero, mientras que tan solo el 18% (4 Mt) se reciclaron y el 17% (3,7 Mt) se dedicaron a compostaje. El 11,6% (2,5 Mt) restante de residuos se valorizaron energéticamente. En nuestro país, la gestión de estos desechos urbanos representa el 4% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Es por ello, que desde Aeversu, la asociación que agrupa a 12 instalaciones, 11 en nuestro país y 1 en Andorra, hemos encargado a G-advisory, firma de asesoramiento independiente del Grupo Garrigues, un estudio para analizar la contribución de este sector a la mitigación del cambio climático y a la transición hacia una economía baja en carbono. Para ello, el estudio analiza la huella de carbono y el balance neto (huella de carbono menos emisiones evitadas) de la valorización energética de residuos urbanos y los compara con la huella de carbono y el balance neto asociados a la eliminación de estos en vertedero. Los resultados, obtenidos de la información actualizada de cada planta (cantidad residuos urbanos recibidos anualmente, cantidades producidas de escorias y cenizas, consumos de combustibles y electricidad, energía eléctrica producida, etc.), así como información relativa al transporte de residuos, y fuentes de información pública relativa a la gestión de residuos urbanos y a su valorización energética, y datos sobre las  emisiones de gases de efecto invernadero,  son muy significativos para cumplir con los objetivos europeos, pero también con los nacionales. Recordemos que recientemente se ha aprobado la Ley del Cambio Climático, que establece, para el año 2030, recortar al menos un 23% de sus gases de efecto invernadero respecto a 1990.

Huella de carbono: vertederos Vs. Valorización energética

La huella de carbono mide la totalidad de GEI emitidos por efecto directo o indirecto, con el fin de determinar su contribución al cambio climático, y se expresa en toneladas de CO2 equivalentes (tC02 e). De acuerdo con los análisis de este estudio, la huella de carbono de la valorización energética es claramente menor que la huella de carbono asociada a la eliminación en vertedero. En este sentido, las plantas de valorización energética generan unas emisiones de GEI de 377 kg CO2e / t RU y presentan un balance neto de 224 kg CO2e / t RU. Por su parte, los vertederos generan unas emisiones de GEI de 781 kg CO2e / t RU, un 107% más que la valorización energética, y cuentan con un balance neto de 772 kg CO2e / t RU, un 245% más que la valorización energética. El balance neto del vertido de residuos urbanos en España es casi 10 millones de t CO2e, por lo que se puede concluir que la eliminación de los desechos en vertedero generan unas dos veces más emisiones de GEI que la valorización energética, por tonelada de residuo tratado, y presentan un balance neto 3,5 veces mayor. Con estos datos, podemos concluir que existe una importante diferencia entre las emisiones de GEI derivada de la valorización energética y del depósito en vertederos por toneladas de residuos urbanos. La valorización, por sus menores emisiones que el depósito en vertedero, puede jugar un papel muy importante en el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones marcados por la Unión Europea y España. De hecho, a día de hoy, un incremento del reciclaje no es suficiente a priori para cumplir con los objetivos de vertido, y debe ir necesariamente acompañado de un aumento de la valorización energética de residuos. De esta forma, se contribuirá a lograr los objetivos de reducción de emisiones de GEI. Pero además de estas ventajas, el desarrollo de estas instalaciones tiene numerosos beneficios para el cuidado del medio ambiente. En primer lugar, la valorización energética es un proceso recomendado para los residuos que no pueden ser reutilizados ni reciclados y vital, para otros, como los productos sanitarios, que presentan pocas alternativas viables de gestión. Además, el aprovechamiento energético de los residuos evita su eliminación en vertedero y los impactos ambientales y sociales asociados a esta. En concreto, mediante la producción de energía – calor y electricidad – se evitan las emisiones de GEI que se habrían producido al generarse dicha energía mediante otras tecnologías que utilizan combustibles fósiles. También, la valorización energética permite reducir el volumen de desechos que terminan en vertedero en un 90%. Con estas cifras en la mano, desde Aeversu insistimos en la necesidad de desincentivar el vertido para situarnos en la línea de los países europeos más avanzados y con más tradición medioambiental, donde ya han conseguido acabar con los vertederos, y reducir drásticamente el porcentaje de vertido actual. Debemos entender la valorización energética como una parte esencial de la economía circular. Sin ella, no es posible completar el ciclo de recuperación de los residuos y la consiguiente transformación en recursos. Además, nos encontramos en un momento de especial compromiso con una nueva realidad medioambiental y no debemos dejar pasar la ocasión de aportar medidas para conseguirlo. Pero, ¿cómo podemos cumplir con los objetivos fijados por Europa? De acuerdo con el informe, según estimaciones de CEWEP (Confederation of European Waste-To-Energy Plants), se necesitaría un incremento de 40 millones de t/año de capacidad en las plantas de valorización, lo que permitiría llegar a una capacidad de 142 millones de t/año de residuos que estiman necesaria para cumplir con los objetivos fijados para 2035.

Contribución de la valorización energética en el futuro

El informe de G-Advisory también ha analizado a futuro uno de los parámetros más relevantes que influye en el balance neto de ambos tipos de tratamiento de residuos urbanos. El escenario de evolución del mix eléctrico hacia un incremento de la proporción de energías renovables supondrá una reducción de las emisiones evitadas mediante valorización energética y, por tanto, un incremento de su balance neto. Esto mismo ocurre con las emisiones asociadas al vertedero. Sin embargo, debido a que las emisiones evitadas en los vertederos son mucho menores, estos acusan menos la disminución del factor de emisión del sector eléctrico, y el aumento del balance neto en los futuros escenarios sería más moderado. Como conclusión, las emisiones del depósito en vertedero en 2030 y, de acuerdo con el escenario objetivo del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), siguen resultando un 115% superiores a las de la valorización energética. Por su parte, el balance neto del depósito en vertedero en 2030 y de acuerdo con el escenario objetivo del PNIEC, sigue resultando un 133% superior al de la valorización energética. Nos encontramos ante un escenario esperanzador y seguiremos trabajando para conseguir aumentar la red de infraestructuras en España, por ser esenciales para el medio ambiente y por tratarse de generadoras de empleo de calidad. Rafael Guinea, Presidente de Aeversu.
07Jul

¿Cómo trata la Unión Europea sus residuos municipales?

RETEMA

Los datos confirman que los países de la UE que se desempeñan bien con el reciclaje prefieren enviar su parte de residuos no reciclables a plantas de conversión de residuos en energía. Desafortunadamente, demasiados estados miembros de la UE todavía envían más del 40% de sus residuos municipales a los vertederos. (Algunos ejemplos: 78% en Grecia; 76% en Rumanía; 67% en Chipre; y hasta 92% en Malta). Por qué los rellenos sanitarios son un problema Los vertederos producen metano, un gas de efecto invernadero muy potente (84-86 veces más potente que el CO2 durante un período de 20 años). Ocupan tierras valiosas con altos riesgos de contaminación del agua y el suelo, incluida la contribución a la basura marina a medida que el viento arrastra los microplásticos de los vertederos (no suficientemente controlados) a los cuerpos de agua. Según la jerarquía de residuos, el vertido debería ser la opción de último recurso para el tratamiento de residuos cuando no queda otra alternativa. [embed]https://youtu.be/g0NUksQbgm4[/embed] Reciclaje y conversión de residuos en energía en aumento. Los vertederos están disminuyendo (pero debemos estar atentos) En 2010, el reciclaje representó el 39%, la conversión de residuos en energía el 23% y los vertederos el 38%. Gracias a mejores políticas de residuos y cambios sociales, el tratamiento de residuos mejoró a lo largo de los años, con más reciclaje y conversión de residuos en energía, y menos vertederos. En 2019, el reciclaje aumentó al 48% y la conversión de residuos en energía al 27%, mientras que los vertederos cayeron al 24%. Sin embargo, en 2019 el número de vertederos aumentó por primera vez en 20 años, pasando de 116 a 118 kg por ciudadano medio de la UE. La generación de residuos sigue siendo un problema Los ciudadanos de la UE generaron alrededor de 225 millones de toneladas de residuos municipales en 2019. Esto corresponde a 502 kg por persona, un aumento por quinto año consecutivo, aunque por debajo del pico de 2008 de 518 kg. Tanto el reciclaje como la conversión de residuos en energía aumentaron su capacidad en la última década, casi reduciendo a la mitad la cantidad de residuos municipales enviados a los vertederos. Sin embargo, todavía se necesita mucho trabajo para que menos del 10% de los residuos se depositen en vertederos en la UE para 2035, como lo exigen las políticas de la UE.
02Jul

Los «garbigunes» móviles de Bilbao pasarán semanalmente por los distritos

DEIA

Los "garbigunes" móviles de Bilbao pasarán, a partir del próximo lunes, semanalmente por todos los distritos, en vez de hacerlo una vez al mes, ha informado el Ayuntamiento en una nota. Los "Bilbogarbis" asistidos estarán disponibles durante una hora a la semana, mientras que los que no cuentan con personal de atención estarán de cuatro a cinco horas, además de los fines de semana. Los itinerarios de los "Bilbogarbis" se pueden consultar en Geobilbao, el teléfono de información municipal 010 o en consulta por correo electrónico al servicio de limpieza. En los Bilbogarbis se pueden depositar aquellos materiales que no cuentan con contenedor en la vía pública, como equipos electrónicos, pinturas o bombillas.

Sabías que…