Recuperamos la energía de los residuos no reciclables

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30Nov

La planta incineradora de Zabalgarbi refuerza su colaboración con Alonsotegi

EL CORREO

Aunque afincada en suelo de Bilbao, por proximidad la planta incineradora de basuras de Zabalgarbi es una vecina más de Alonsotegi desde su apertura en junio de 2005. Para estrechar más los lazos con la localidad encartada, ayer sus responsables firmaron un convenio de colaboración con el Ayuntamiento, que para 2018 prevé destinar 20.000 euros en ayudas dirigidas a impulsar iniciativas culturales, deportivas y de promoción económica, así como para financiar a asociaciones, colectivos y empresas del municipio. El objetivo es ir profundizando y ampliando este acuerdo en próximos años. «Siempre nos hemos intentado acercar a Alonsotegi y atender las demandas que nos llegaban. Un tercio de nuestra plantilla pertenece a esta zona», explicó ayer durante la firma del convenio el director general de Zabalgarbi, Mikel Huizi. Según apuntó, actualmente las instalaciones generan 70 puestos directos y 98 indirectos. Huizi señaló que el efecto que la planta tiene en el municipio se hace evidente en el día a día, y especialmente durante las paradas anuales, como la prevista para mayo del próximo año. «En ellas abordamos un gasto de entre 3 y 4 millones de euros y el flujo de personas que llega a entrar en nuestra fábrica es de 620. La hostelería del municipio nos pregunta con mucho interés cuándo se va a celebrar la siguiente», remarcó. El alcalde de Alonsotegi, Joseba Urbieta, destacó que se trata de un acuerdo «beneficioso para el pueblo» que supone un punto de partida. «Poco a poco llegaremos a firmar algún convenio diferente y mejor», avanzó. Además, recordó la colaboración de Zabalgarbi en algunos de los eventos que se celebran durante el año como los recientes premios Alonsotegitik-Alonsotegira, o la fiesta de las flores en mayo. «En el pueblo colaboran con casi todas las asociaciones», afirmó, si bien apuntó que el acuerdo permitirá que estas ayudas sean más «ordenadas», y en el futuro posibilitarán la puesta en marcha de nuevas iniciativas. Comarca prioritaria Huzui recordó la participación del 20% que la Diputación tiene dentro de la planta de Zabalgarbi. «Este convenio también lo queremos hacer extensivo a la zona que en este momento se ha nombrado como prioritaria, Las Encartaciones. La primera parada es Alonsotegi», añadió. A través del tratamiento de 225.000 toneladas de residuos sólidos urbanos no reciclables, la planta produce más de un 30% de toda la electricidad que se consume durante el año en los hogares vizcaínos. Su director general remarcó ayer su compromiso de permanencia en la zona y su responsabilidad con la sociedad vasca. De esta manera, Huizui incidió en que el acuerdo de ayer supone «un marco regulado, normalizado y canalizado a través del Ayuntamiento» para atender esa responsabilidad social corporativa, e hizo referencia a dejar reflejado en él la implicación de Zabalgarbi en la búsqueda de un empleo cualificado.
18May

Zabalgarbi se ha convertido en la primera planta de valorización energética de Europa que recibe la calificación “HPR” (Highly Protected Risk)

ZABALGARBI

La mutua norteamericana FM Global otorga esta certificación a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales. La planta de valorización energética de residuos de Bizkaia, Zabalgarbi, ha visto reconocido el trabajo constante y de mejora continua que viene realizando desde que, en junio de 2005, se pusiera en marcha su instalación. En este caso, el reconocimiento tiene lugar en el ámbito asegurador, en relación con la mitigación y minimización de los riesgos inherentes a su industria. La mutua norteamericana, Factory Mutual Global, ha otorgado a Zabalgarbi la categoría de HPR, acrónimo de “Highly Protected Risk”, o riesgo altamente protegido. Vince Reyda, CEO de FM Global - EMEA (Europa, Oriente Medio y Africa), ha hecho entrega de este reconocimiento a Mikel Huizi Leiza, Director General de Zabalgarbi, en las propias instalaciones de la planta. FM Global es una aseguradora americana con 180 años de historia, líder en Riesgos Industriales y que cubre un tercio de las empresas incluidas en la lista Fortune 1000. Esta mutua otorga la calificación “HPR” a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales. En 2010, a través de la colaboración con la correduría Willis Towers Watson, FM Global se interesó por el proceso que se realiza en la gestión de residuos en la planta de Zabalgarbi. Para ello, desplazó en varias ocasiones a sus ingenieros, con el objetivo de que evaluaran el plan contra incendios, los riesgos generales y los especializados en equipos de generación de electricidad. Tras un exhaustivo análisis, la aseguradora norteamericana valoró la alta exigencia de la planta en todos los frentes de gestión medioambiental, prevención de riesgos  laborales y óptimo cuidado y estado de conservación de sus instalaciones, en una planta con una disponibilidad muy elevada (en torno a las 7.800 horas anuales de funcionamiento). Como consecuencia de todo ello, FM Global ha reconocido a Zabalgarbi con lo que la aseguradora cataloga como riesgo altamente protegido, con la calificación de HPR (Highly Protected Risk). Dado que FM Global es el primer referente mundial en el sector asegurador en materia de prevención de riesgos, su certificación es reconocida como un elemento diferenciador de las empresas que gestionan con las mejores prácticas los riesgos de sus instalaciones. Es de destacar que Zabalgarbi es la primera planta de valorización energética de la Europa Continental que obtiene este certificado (en Bélgica, Francia y Reino Unido FM Global asegura 7 incineradoras similares y ninguna de ellas tiene el certificado HPR). El concepto de “Highly Protected Risk” se basa en la aplicación de los mayores estándares de prevención y de protección, reduciendo al máximo la probabilidad de un siniestro. El objetivo es asegurar que la instalación −en este caso Zabalgarbi− minimice el riesgo de interrupción de la actividad, en relación con posibles incendios, incidentes en planta y pérdidas de bienes. Para obtener el certificado HPR es necesario, entre otros:
  • La adopción de todas las medidas de protección necesarias para reducir la gravedad de las posibles pérdidas, incluyendo desastres naturales en el caso de que se produjeran, a pesar de todos los controles implementados (las pérdidas totales de una planta certificada HPR son 10 veces menores a las de una planta que no disponga de esta certificación).
  • Una alta calidad de diseño y de equipos.
  • Cumplimiento integral de los códigos y normas legales de seguridad y prevención.
  • Aplicación de todos los programas de prevención necesarios para reducir la frecuencia de pérdidas.
  • Evaluación preliminar de riesgos y estudios formales de identificación y mitigación de riesgos.
  • Protección de todas las áreas de la instalación con rociadores automáticos y suministro de agua fiable/constante.
  • Una correcta distribución de la planta, que permita reducir los riesgos de manera significativa e impedir pérdidas de bienes e interrupciones de negocio.
  • Sistemas automáticos de Protección contra Incendios (bombas de agua, etc).
La obtención del reconocimiento HPR conlleva la suscripción de seguros con las máximas coberturas y en las condiciones más ventajosas (menores primas y franquicias), ya que queda acreditado que la instalación cumple con los más altos estándares de la industria para la protección de la propiedad.
13Feb

Mikel Huizi: “Zabalgarbi tiene un cometido fundamental: contribuir a la sostenibilidad de Bizkaia”

RETEMA

En una entrevista concedida a Sogama, y que se recoge en la Newsletter del pasado mes, el Director General de Zabalgarbi, Mikel Huizi Leiza, no duda al describir la principal función de una instalación creada por y para Bizkaia. “Nuestro compromiso es ser parte activa de una Bizkaia más moderna, más limpia, más ecológica y más sostenible”. La economía circular guía la política corporativa de una entidad caracterizada por altos estándares de eficiencia y que logra impregnar de valor a lo aparentemente inservible. Prueba de ello es que cada año logra transformar 225.000 toneladas de residuos no reciclables en energía suficiente para abastecer al 30% de los hogares vizcaínos, un proceso que lleva a cabo con la máxima pulcritud medioambiental. Huizi Leiza lo ejemplifica de forma meridiana: “Producimos cada año la electricidad equivalente al consumo del metro de Bilbao durante 7 años y lo hacemos utilizando desechos no reciclables que, de otra forma, acabarían su vida útil en vertedero y que hubiesen generado un 175% más de emisiones de gases de efecto invernadero”. Pero su estrategia empresarial va más allá de la protección ambiental, toda vez que su preocupación también se centra en impulsar un modelo de desarrollo que aglutine, de forma equilibrada y armónica, el cuidado del entorno, el crecimiento económico, la cohesión social y la promoción cultural Primera planta en conseguir la certificación HPR Se muestra orgulloso de que Zabalgarbi haya sido la primera planta de valorización energética de Europa que recibe la calificación HPR (Highly Protected Risk), un reconocimiento realizado por la mutua norteamericana Factory Mutual Global, y vinculado al ámbito asegurador, que ensalza la mitigación y minimización de los riesgos inherentes a la industria, poniendo en valor la gestión excelente que, en este ámbito, lleva a cabo la planta vasca. La aseguradora norteamericana, tal y como explicó el Director General de Zabalgarbi, premió, tras un exhaustivo análisis y estudio que dio comienzo en el año 2010, el buen hacer de la instalación desde la gestión ambiental, la prevención de riesgos, así como el cuidado óptimo y extraordinario estado de conservación de sus instalaciones. Bilbao, sede del próximo Congreso de CEWEP En este contexto, no es de extrañar que Zabalgarbi, a través de la Asociación de Empresas de Valorización Energética (AEVERSU), fuese designada por la CEWEP (Confederación Europea de Plantas de Valorización Energética) para colaborar en la organización del próximo congreso que esta organización celebrará en el Estado español, y que tendrá lugar en Bilbao los días 20 y 21 del próximo mes de septiembre. Huizi es consciente de la gran responsabilidad que ello supone, ya que en esta cita internacional participarán más de 200 profesionales y expertos europeos en la gestión sostenible de los residuos, además de representantes de la Comisión Europea. No obstante, se muestra convencido de que será un gran éxito que quiere compartir con el resto de las plantas que conforman la Asociación Española de Empresas de Valorización Energética, a la que pertenece Zabalgarbi y otras 10 instalaciones más. Respecto al papel que desempeña la valorización energética en el modelo de desarrollo definido por la economía circular, se muestra taxativo: “Se trata de respetar la normativa europea, que dice que la función de la valorización energética es precisamente convertir en energía la fracción de residuos que no se puede reutilizar ni reciclar”. Y aquí es donde entran en juego las modernas plantas de valorización energética, que operan de forma segura, eficiente e innovadora, extremos estos que resultan, hoy en día, indiscutibles. Es por ello que pide coherencia a la futura Estrategia Española de Economía Circular porque cada año se entierran en España 13 millones de toneladas de residuos, circunstancia que, además de un negativo impacto ambiental, hipoteca el bienestar y calidad de vida de las futuras generaciones. Apela a la prudencia y reflexión, ya que el planteamiento debe pasar por evaluar si resulta más eficaz utilizar un recurso que contiene energía o enterrar la energía contenida en el mismo. En este escenario, Mikel Huizi no tiene dudas al afirmar que la valorización energética de los residuos no reciclables “es la verdadera energía de la economía circular”.
02Feb

Euskadi, segunda comunidad que más disminuye sus emisiones de efecto invernadero

DEIA

Euskadi en este periodo emitió 513.263 toneladas equivalentes de CO2, lo que la situó como la novena comunidad autónoma con más emisiones acumuladas totales. Además, cada vasco emitió en 2015 un total 7,4 toneladas, una media ligeramente superior a la del conjunto del Estado que fue de 7,2, aunque si se quitan las emisiones difusas, es decir, las provenientes del transporte, la agricultura o el tratamiento de residuos, la media fue de 4,4 toneladas por habitante. Del total de comunidades autónomas, 14 han aumentado sus emisiones totales y solo 5, entre ellas la vasca, las han disminuido: Castilla y León un 4 %, País Vasco y Ceuta (3 %), Castilla-La Mancha (2%) y Galicia (1 %). Por el contrario, Extremadura ha incrementado en un 49 % sus emisiones totales de GEI entre 1990 y 2015 (último dato oficial publicado), por encima del incremento medio nacional, que creció el 17 por ciento. Le siguieron Murcia (48 %), Canarias (46 %), la Comunidad Valenciana (43 %) y Madrid (42 %). Las denominadas emisiones difusas, las no industriales, fueron en 2015 en Euskadi el 60 % del total de emisiones, un porcentaje ligeramente superior a la media nacional, que fue del 59 por ciento. El descenso de estas emisiones difusas, entre 2006 y 2015, ha sido liderado por Ceuta (-55 %), la Comunidad Valenciana y Melilla (-31 %), el País Vasco (-29 %) y Canarias (-28 %). En cuanto a las emisiones fijas, las provenientes de las grandes industrias, en el País Vasco se redujeron entre 2006 y 2015 un 43 %, uno de los descensos más acusados solo por detrás de los de La Rioja, Madrid y Castilla-La Mancha. En el informe se explica que este fuerte descenso se corresponde a una "comunidad autónoma altamente industrializada pero que hace muchos años inició el cambio de modelo hacia una economía más descarbonizada". En total en España se emitieron 9,3 millones de toneladas en el período estudiado y se llegó al pico de emisiones en 2007, un año después que en el País Vasco. El informe explica que las comunidades que más gases emiten son las que tienen mayor presencia de centrales eléctricas basadas en el carbón y de industrias pesadas.
25Ene

Los garbigunes examinan sus horarios y tipos de residuos

DEIA

Los garbigunes se someterán a examen. Veinte años después de la puesta en marcha de la primera instalación en Basauri, la Diputación analizará si el horario, las normas de utilización y el tipo de residuos que en ellos se recogen se adecúan a las necesidades de los vizcainos. “Nos debemos a la ciudadanía y tenemos que hacer lo posible para que los servicios que prestamos tengan unos estándares de calidad altos y adecuados a sus necesidades”, declaró ayer la diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta. La institución foral ha puesto en marcha una prueba piloto para informatizar la actividad de los 23 puntos limpios que funcionan actualmente en el territorio. Esta prueba se desarrollará durante un período de tres meses, de lunes a domingo, en los garbigunes de Durango, Getxo, Markina, Mungia y Santurtzi. Con la ayuda de un dispositivo electrónico, el personal recogerá diferentes datos sobre las personas usuarias -solicitarán para ello el DNI- y los residuos que se depositan en ellos. Con esta prueba se pretende recoger información sobre el tipo de usuario, los horarios más habituales de acceso, y la cantidad y tipología de los residuos recogidos, entre otros. Con los datos obtenidos, se estudiará si los horarios actuales se corresponden con la demanda actual, si es necesario ampliar la lista de los residuos que se admiten actualmente, y si el reglamento se adecúa a las necesidades. Este sistema servirá, además, para llevar un registro inmediato del tipo de residuos que se llevan a las instalaciones así como para conocer el perfil del usuario. Con toda esa información, se analizará la posibilidad de extender este sistema al resto de la red de garbigunes y se definirán las mejoras a implementar.
16Ene

La industria europea de valorización energética de residuos rechaza el retraso de los objetivos de reducción del vertido

RESIDUOS PROFESIONAL

La Confederación Europea de Plantas de Valorización Energética de Residuos (CEWEP) ha hecho un llamamiento a los Estados miembros para que no vean el desvío de residuos del vertedero como una carga, sino como una oportunidad para mejorar sus sistemas de gestión de residuos, con el apoyo de la UE, y para desviar residuos de los basureros que pueden ser reciclados y recuperados tan pronto y tanto lo antes y en la mayor cantidad posible. Y se refieren no sólo para los residuos municipales, sino también a los residuos comerciales e industriales que pueden ser tratados en niveles más altos de la jerarquía de residuos (prevención, reutilización, reciclaje, valorización energética y, por último, vertido). El acuerdo sobre el Paquete de Economía Circular incluye un objetivo de vertido máximo del 10% de los residuos municipales generados. Para CEWEP, esta sería una buena noticia si no fuera por el extremadamente largo período de transición previsto. El objetivo del 10% tiene que conseguirse en 2035 –cinco años más tarde que en la propuesta original de la Comisión– con otra extensión de cinco años para los Estados miembros que en 2013 enviaban a vertederos el 60% o más de sus residuos urbanos. “Es claramente menos ambicioso que la meta del 5% en 2030 requerida por el Parlamento”, lamenta la organización en un comunicado. Para CEWEP existe el riesgo de que los residuos se trasladen a Estados más permisivos con el uso de vertederos Con una transición tan larga CEWEP teme que no se actúe demasiado para reducir el uso de vertederos en el ínterin. El objetivo provisional previsto que permite un 25% máximo de vertido en 2035 para obtener la ampliación hasta 2040 está también muy lejano en el tiempo. Por todo ello, con el fin de asegurar que se tomen las medidas necesarias, la entidad reclama establecer las metas provisionales en 2025 y 2030. Un período de transición largo puede ser una oportunidad perdida para el tratamiento de los residuos en un nivel más alto de la jerarquía, para luchar eficazmente contra el cambio climático y garantizar la seguridad de la inversión en crecimiento y empleo verde. Para CEWEP esto dará lugar a inversiones mal dirigidas y a un enfoque de economía no circular: “Los inversores se lo pensarán dos veces antes de poner su dinero en un país que permite tasas de vertido altas”. Reducir el vertido para proteger el clima Por otra parte, el desvío de residuos del vertedero es esencial para la protección del clima y la aplicación del acuerdo de París. “Teniendo en cuenta que hemos vertido todavía más de 60 millones de toneladas de residuos urbanos en la UE, que contribuyen enormemente al cambio climático y las emisiones de gases de efecto invernadero (emisores de hasta 100 millones de toneladas de CO2 equivalente), no podemos permitirnos esperar hasta 2040 para reducir el vertido y sus emisiones de metano, con un impacto muy relevante sobre el clima”. Por ello, el desvío del vertedero de residuos que pueden ser reciclados o recuperados es un prerrequisito para la protección del clima y el desarrollo de una economía circular. Reciclado de calidad Pero otra condición indispensable para el éxito de la economía circular es calidad del reciclaje. “Demasiado a menudo, la economía circular se reduce al reciclaje cuantitativo (y de hecho esto perjudica a la prevención de residuos, que está por encima la jerarquía). Solo un reciclado de calidad crea la confianza del mercado necesaria para sustituir a los materiales vírgenes y lograr una economía circular sostenible”. A ello hay que añadir que China ha restringido las importaciones de residuos y que significativas cantidades de residuos, como plásticos y papel, que se enviaban para su reciclaje al gigante asiático deberán ahora buscar otros destinos. “La UE debería ver esto como una oportunidad para desarrollar un reciclaje de calidad para ahorrar recursos primarios en Europa”, explica el comunicado. En este sentido, recuerda CEWEP que “la valorización energética de residuos está ahí para apoyar un reciclaje de calidad mediante el tratamiento de las fracciones que no son aptas para el reciclaje”. Al mismo tiempo “los metales presentes en las cenizas resultantes del proceso se reciclan y los minerales restantes se utilizan para la construcción, sustituyendo recursos primarios como grava y arena”. Además, añade, “las plantas de valorización energética de residuos en Europa producen energía para los hogares y la industria. Pueden suministrar electricidad a 18 millones de habitantes y calor a 15,2 millones, lo que nos hace menos dependientes del uso de combustibles fósiles vírgenes”.

Sabías que…