Recuperamos la energía de los residuos no reciclables

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21Oct

Varias organizaciones defienden la valorización energética de residuos como actividad sostenible en la taxonomía de la UE

RESIDUOS PROFESIONAL

Nueve asociaciones empresariales de diversos sectores relacionados con la gestión de residuos han publicado una declaración conjunta pidiendo que se considere positivamente la conversión de residuos en energía como actividad sostenible en la taxonomía de la UE. La declaración subraya la contribución de la valorización energética de residuos para una Europa sostenible, «gracias a su papel en la autosuficiencia energética y material, su complementariedad con el reciclaje y la energía renovable, pero también con otras industrias». La declaración ha sido firmada por nueve asociaciones que representan a varios sectores importantes a nivel de la UE como son CEWEP, Cogen Europe, Energy-Cities, ESWET, Energy Technologies Europe, Euroheat & Power, European Aluminium, FEAD y Municipal Waste Europe. Estas organizaciones acogen con satisfacción el lanzamiento de la Plataforma de Financiación Sostenible, ya que Europa se propone alcanzar la neutralidad climática para 2050. A este respecto, la «Taxonomía de la UE» es un paso importante para orientar la transición verde. Sin dejar de respetar la jerarquía de residuos de la UE, los firmantes de la declaración creen que es importante que la Plataforma considere más a fondo los sectores que se ocupan de la gestión de los residuos, la producción de calor y la eficiencia energética, ya que «aportan contribuciones significativas a todos los objetivos ambientales enumerados en la taxonomía». Las plantas de valorización energética de residuos «vinculan sectores clave de la economía -gestión de residuos, sectores de la calefacción y la electricidad y otros- y son facilitadores clave de la integración de sistemas que hacen de puente entre la construcción de una economía más circular, una unión energética y el logro de los objetivos del cambio climático», asegura el documento. La declaración subraya también que, como ya ha reconocido la Comisión, la valorización energética de residuos tiene un papel que desempeñar en la economía circular como herramienta complementaria al reciclaje y desviando los residuos no reciclables de los vertederos, lo que evita las emisiones de metano. Esto también ayudaría a cumplir el objetivo de vertido de la UE. Igualmente, permite obtener energía para su uso comunitario y en las industrias, y recupera valiosas materias primas secundarias, lo que completa la adecuada recogida y clasificación por separado para evitar la posterior extracción de material virgen.
14Oct

Un informe de PWC concluye que la valorización energética de residuos es una actividad ambientalmente sostenible

RESIDUOS PROFESIONAL

La recuperación de energía a partir de residuos es una posible vía para hacer un mejor uso de los recursos de los residuos, en particular de los residuos no reciclables, y desempeña su papel en la economía circular, como un paso previo a la eliminación en la cadena de gestión de residuos. Sin embargo, el papel de la valorización energética de residuos en el contexto de las disposiciones del Reglamento de Inversiones Sostenibles de la UE (más conocido como Reglamento de Taxonomía), que entró en vigor el pasado 12 de julio, no está claro, ya que no se especifica si puede ser considerada una actividad económica sostenible. Por ello, la Federación Europea de Gestión de Residuos y Servicios Ambientales (FEAD) encargó a la consultora PricewaterhouseCoopers un análisis e interpretación legal del Reglamento de Taxonomía con respecto a la cuestión de si la incineración de residuos para valorización energética (WtE), cumpliendo los criterios de eficiencia energética R1, puede ser considerada una actividad económica ambientalmente sostenible. Esta aclaración es necesaria antes de la definición detallada de «actividades sostenibles» e «inversiones verdes» en la futura taxonomía. El objetivo del Reglamento de Taxonomía es llevar las consideraciones medioambientales, sociales y de gobernanza al centro del sistema financiero y de las decisiones de inversión ecológica. El reglamento establece algunos criterios generales para determinar la sostenibilidad de las actividades, como base para una descripción detallada de las actividades verdes en la futura taxonomía. Sin embargo, no distingue entre la incineración de residuos para la recuperación de energía y la incineración de residuos para su eliminación, mientras que, dependiendo del propósito particular de la incineración de residuos, el impacto en la economía circular varía y, por lo tanto, la sostenibilidad de la actividad. El análisis jurídico utilizó todos los métodos aplicados para interpretar las disposiciones de la legislación de la UE, teniendo en cuenta la legislación europea sobre residuos y el marco político, y concluyó que (a) la incineración de residuos debe considerarse de manera diferenciada, (b) debe hacerse una distinción entre incineración para eliminación e incineración para valorización energética (R1), y que (c) la valorización energética de residuos (R1) es coherente con la economía circular, al tiempo que cumple otros objetivos medioambientales, siempre que se ajuste a la jerarquía de residuos. Por tanto, la valorización energética de los residuos no reciclables debe considerarse una actividad económica medioambientalmente sostenible. El presidente de la FEAD, Peter Kurth, ha destacado al respecto que «al desviar los residuos no reciclables de los vertederos, garantizar su tratamiento ecológico y evitar el uso de combustibles fósiles, la conversión de residuos en energía (según los criterios R1) es una actividad clave para un mayor reciclaje y ahorro de emisiones de CO2. El análisis jurídico está en consonancia con los hechos».
29Sep

El desperdicio de alimentos es responsable del 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero

ECOAVANT

WWF ha alertado de que el desperdicio de alimentos, uno de los "mayores problemas del insostenible" sistema alimentario predominante, es responsable del 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la cadena alimentaria y cuesta a la economía europea 143 billones de euros al año, según ha informado al organización. Con motivo de la celebración este martes del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y Desperdicio de Alimentos, WWF ha propuesto en un informe, elaborado junto a WRAP, recomendaciones para lograr un cambio en la política alimentaria y reducir este despilfarro a la mitad en la Unión Europea.

88 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente en la UE

El informe de WWF revela que mientras 88 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente en la UE, 112 millones de personas comunitarias vivían en 2017 en hogares en riesgo de pobreza o exclusión social y 5,8 millones de personas en circunstancias de privación severa, lo que significa que "no han tenido acceso a alimentos adecuados y dietas saludables". Además, asegura que el malgasto de alimentos "no solo representa un problema ético, es también una de las principales causas indirectas de pérdida de biodiversidad" y que producir cada alimento supone una huella de agua, suelo y energía.

El derroche de 250 billones de litros de agua al año

"Por ejemplo, si no malgastásemos a nivel mundial un tercio de la comida, evitaríamos el derroche de 250 billones de litros de agua al año, lo que equivale al consumo de agua potable para los próximos 30 años de 7.600 millones de personas", ha afirmado la ONG. Para WWF los próximos años serán cruciales para poder cumplir en 2030 el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos y las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro. "Cinco años después de haberse firmado los ODS, el de frenar el despilfarro alimentario sigue avanzando lentamente. Para lograrlo, España debe actualizar la estrategia a nivel estatal para reducir el malgasto de alimentos, con objetivos ambiciosos y medibles", ha subrayado la responsable del programa de alimentos de WWF España, Celsa Peiteado. Para ello, WWF propone que los Estados miembros establezcan unos objetivos de reducción de malgasto de alimentos ambiciosos para 2023; que las empresas midan e informen sobre el desperdicio de alimentos en sus negocios; destinar más recursos para la innovación y tecnología; y que la Política Agraria Común (PAC) contemple fondos para prevenir el malgasto de alimentos.

3.300 millones de toneladas de CO2 al año

El estudio refleja que si la comida no consumida fuese un país, sería el tercer productor mundial de gases de efecto invernadero tras EEUU y China, al emitir 3.300 millones de toneladas de CO2 al año, según la FAO. Además, apunta que para producir todos los alimentos que no se han consumido en el mundo en un año se emplea el agua de 100 millones de piscinas olímpicas; que no tirar un huevo supone no desperdiciar 185 litros de agua, aproximadamente el agua que consumimos en tres duchas; y que un kilo de carne supone no desperdiciar más de 15.000 litros de agua. "Si no se desperdiciaran más de 780 millones de toneladas de cereales anuales, estaríamos ahorrando la misma cantidad de emisiones que emiten 631.821 vuelos transatlánticos", concluye la ONG.
16Sep

Un informe de la Diputación concluye que la incineradora “mejora” la calidad del aire (Gipuzkoa)

NOTICIAS DE GIPUZKOA

La calidad del aire en el entorno de la incineradora de Zubieta no se ha visto resentida desde que esta infraestructura comenzara a tratar los primeros residuos en otoño del pasado año. Así se desprende de un informe realizado por la ingeniería Envira y hecho público ayer por el departamento de Medio Ambiente, que concluye que los indicadores ambientales han "mejorado". Esta ingeniería ha analizado la calidad del aire en la zona de la planta contrastando con los valores registrados antes de la puesta en marcha de la instalación. Este análisis, que complementa el seguimiento epidemiológico que está llevando a cabo el instituto Biodonostia desde 2017, concluye que todos los resultados obtenidos están "dentro de los valores establecidos" en los decretos y directivas europeas.

Según explicó en un comunicado el departamento que dirige José Ignacio Asensio, las mediciones se han llevado a cabo entre octubre y abril en dos zonas del territorio: por un lado, el barrio de Zubieta de Donostia y las localidades de Lasarte-Oria y Usurbil, zonas expuestas a las emisiones de la planta; y por otra, en los municipios de Ordizia y Urretxu. Concretamente, se miden los resultados de PM 2,5 (partículas muy pequeñas en el aire que tiene un diámetro de 2,5 micrómetros o menos), metales dioxinas y furanos recogidos durante el primer semestre de funcionamiento de la planta y se comparan con los datos previos a su puesta en marcha (septiembre de 2017-septiembre de 2019).

En lo que respecta a los PM 2,5 y los metales, se concluye que los valores previos al funcionamiento de la incineradora eran mayores a los actuales. De hecho, las partículas PM 10 (moléculas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento o polen, dispersas en la atmósfera, y cuyo diámetro aerodinámico es menor que 10) en Lasarte-Oria han descendido un 4% entre los dos periodos.

Únicamente en Usurbil hay variaciones en la correlación de distintos metales, pero al no ocurrir lo mismo en Lasarte-Oria (la otra zona expuesta), "no parece guardar relación con la actividad de la planta de valorización energética", dice la Diputación.

En lo referente a las dioxinas y furanos, los valores se sitúan entre los límites inferior y superior y "no se evidencian variaciones" si se comparan con los datos anteriores al funcionamiento de la planta a excepción también en este caso de Usurbil, donde se obtuvieron cifras "ligeramente superiores".

No obstante, el informe explica que si se toman en consideración las distintas directivas estatales y europeas, así como la Guía de calidad del Aire de la Organización Mundial de la Salud, los valores PM 2,5 son en todos los puntos "inferiores al valor límite establecido". Lo mismo ocurre con las dioxinas y los furanos y en cuanto a los metales, "durante el periodo de muestreo –octubre/abril– también son inferiores a los valores de referencia recogidos –septiembre 2017-septiembre 2019–".

Asimismo, y a modo de conclusión, se establece que en los cuatro puntos de muestreo "no ha habido un incremento de las concentraciones medias" de partículas PM 2,5, metales, dioxinas y furanos. "De hecho, se constata una mejora de los indicadores ambientales con una disminución de las concentraciones medias de partículas PM 2,5 y metales, lo que lleva a deducir que existe una cierta tendencia de mejora general de la calidad del aire en el periodo que abarca el conjunto de las dos campañas".

El diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio recordó que estos informes se llevan a cabo para "garantizar el cumplimiento de los criterios de salud pública y asegurar que el funcionamiento de la infraestructura no tiene una incidencia significativa en los niveles de contaminación de la zona". "Hemos establecido las herramientas de control más avanzadas para garantizar el cumplimiento de los requisitos europeos y la aplicación de los criterios más exigentes de la sostenibilidad y salud pública", sentenció.

Sabías que…