Recuperamos la energía de los residuos no reciclables

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16Feb

Bizkaia recogerá carne y pescado en el contenedor marrón a partir del 1 de marzo

DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

La Diputación Foral de Bizkaia ha modificado el sistema de tratamiento de los residuos orgánicos para incluir la recogida de carne y pescado crudos y cocinados en el contenedor marrón a partir del próximo 1 de marzo. Esta modificación es un paso más para incrementar la recogida para reciclaje de este tipo de desechos, siguiendo los objetivos marcados y después de haber realizado diferentes pruebas y contrastes, como la desarrollada en la comarca de Lea Artibai, para garantizar los parámetros de calidad necesarios para hacer un compost de calidad. Este proceso se ha visto acompañado de la adecuación de la planta de tratamiento ya existente, Bizkaiko Konpostegia, y de la búsqueda de nuevas alternativas tecnológicas para el tratamiento, que ha resultado en las nuevas plantas de compostaje comarcales que se instalarán en los próximos meses en los municipios de Berriatua, Getxo e Igorre. Así, a partir del 1 de marzo se podrán depositar en el contenedor marrón: Restos de origen animal cocinados o crudos (restos de carne, embutidos, pescado y marisco, restos de huevo y sus cáscaras, huesos y queso). Restos de origen vegetal cocinados o crudos (restos de frutas, verduras, legumbres, hortalizas, pastas y arroces, semillas). Restos de flores y plantas, restos de la huerta, hierba y restos de poda. Posos y filtros de café, bolsitas de infusiones, restos de pan, galletas y bollería, frutos secos y sus cáscaras, huesos de fruta y tapones de corcho natural. Papel de cocina, servilletas y manteles de papel, hueveras de cartón y cartón ondulado sucio (todos ellos impregnados de materia orgánica). Palillos para brochetas u otros alimentos, palos de helado y similares. Achicoria, algas, alpiste, caramelos y golosinas, cereales, harina, mermelada. Bolsas, envases y utensilios que sean compostables. No podrán depositarse en el contenedor marrón: Polvo de barrer. Colillas y restos de cenicero. Cenizas. Excrementos de animales. Arena de gatos. Tierra y turba de macetas. Aceite o cualquier otro líquido, independientemente de cuál sea su origen. Pañales, compresas y tampones. Toallitas húmedas. Tiritas, esparadrapos, vendas, algodón, bastoncillos para los oídos. Papel de cocina, servilletas y manteles de papel, hueveras y cartón ondulado que estén limpios, sin restos de cualquier tipo de sustancia. Pegatinas y otros elementos adhesivos (las que vienen en las cáscaras y piel de las frutas hay que retirarlas antes de introducir los restos en el contenedor marrón). Bolsas y envases no compostables. Adaptación en Konpostegi Dado que la inclusión de este tipo de desechos va a traer consigo algunas modificaciones en los procesos y un incremento en el volumen de recogida, la Institución foral ha desarrollado un proceso de adaptación de la principal infraestructura de tratamiento de estos residuos, Bizkaiko Konpostegia, Las obras realizadas para ello han aprovechado las instalaciones existentes, se han desarrollado a lo largo de todo un año y concluyeron en 2020, tras una inversión de 5,7 millones de euros. Concluidos estos trabajos de adecuación, en los últimos meses se han realizado pruebas para testar el funcionamiento de las modificaciones realizadas, con las que la planta tiene capacidad para tratar 10.400 toneladas al año de biorresiduo y una cantidad similar de residuos de poda, a través de un proceso que dura ocho semanas y que permite generar aproximadamente 12.200 toneladas de compost al año. Bizkaiko Konpostegia cuenta ahora con una nave de recepción de 300 metros cuadrados, donde se reciben los residuos y donde, después de abrir las bolsas utilizando una máquina especialmente diseñada para ello, se realiza un triaje para separar los desechos no compostables que se hayan podido depositar por error. También se han construido 8 túneles de fermentación, a los que se trasladan los residuos tras ese triaje inicial. Estos túneles tienen 32 metros de largo y 5,6 metros de ancho y cuentan con un sistema de riego, canaletas de succión de aire y sistema de captación de aire. Los residuos entran en ellos y permanecen en cada uno durante una semana, hasta completar la primera parte del proceso, que dura cuatro semanas. Transcurrido ese tiempo, el contenido de los túneles se traslada a las ocho pilas de maduración que se encuentran frente a estos últimos, ocupando una superficie aproximada de 2.200 metros cuadrados. Estas pilas tienen 46,7 metros de longitud, 5 metros de anchura y 2,5 metros de altura y en cada una de ellas hay una cuneta de aireación para la inyección de aire de cara a favorecer el proceso de maduración. Las hileras se voltean una vez a la semana con una máquina volteadora especial y cuatro semanas después el material se traslada a la zona de cribado. La zona de cribado se encuentra en la llamada nave de afino, que está dividida en varios trojes (zonas de almacenamiento) con una capacidad de 172 metros cúbicos, donde se somete el residuo a una segunda fase de maduración durante una semana más, utilizando la aireación forzada. En ese momento, el compost está listo para ser trasladado a la zona donde se almacena para, posteriormente, darle uso. Plantas comarcales de compostaje De forma paralela a la adecuación de Bizkaiko Konpostegia realizada por el Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural, la sociedad pública Garbiker inició los trámites necesarios para la puesta en marcha de tres plantas comarcales de compostaje que comenzarán a utilizarse en los próximos meses en Berriatua, Getxo e Igorre. Estas plantas funcionarán utilizando un sistema de compostaje vertical, ya que este sistema tiene la ventaja de reducir al máximo posible las necesidades de espacio para el desarrollo del tratamiento, puede ubicarse en el exterior y su instalación no requiere de grandes obras. Este sistema es modulable, con lo que se podrá ampliar progresivamente la capacidad de las instalaciones si fuera preciso. Con la implantación de estas plantas comarcales de compostaje se va a descentralizar la gestión de la fracción orgánica, lo que tendrá como consecuencia la reducción de los trayectos de transporte tanto de los propios residuos como del compost resultante del tratamiento. Esto aumentará la eficiencia del servicio y redundará en una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y en una mayor sostenibilidad de la recogida y tratamiento del biorresiduo. Campaña informativa La sociedad pública foral Garbiker ofrecerá a partir del 1 de marzo toda la información referida al tratamiento de la fracción orgánica en un nuevo apartado de su página web. De forma paralela, Garbiker y la Diputación Foral de Bizkaia van a iniciar una campaña para dar a conocer la inclusión de restos de origen animal en la recogida de residuos orgánicos y sensibilizar a la ciudadanía acerca de los beneficios que reporta el reciclaje de este tipo de desechos. Esta campaña se desarrollará en los medios de comunicación y también en pescaderías, carnicerías y en supermercados de diferentes cadenas con implantación en Bizkaia, que lucirán la cartelería de esta iniciativa para que la clientela de estos establecimientos conozca que a partir del 1 de marzo todos los residuos orgánicos pueden depositarse en el contenedor marrón.
05Feb

Un informe prevé un aumento de la demanda mundial en el mercado de la valorización energética de residuos

RESIDUOS PROFESIONAL

La creciente demanda de consumo eléctrico y la búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles son algunas de las razones por las que gobiernos de todo el mundo aumentarán el gasto público en el desarrollo de soluciones de conversión de residuos en energía, y especialmente en incineración. Un reciente informe de la empresa de estudios de mercado Fairfield Market Research prevé que la demanda global del mercado de conversión de residuos en energía se incremente notablemente en los próximos años a medida que los gobiernos de todo el mundo aumenten el gasto público en el desarrollo de soluciones de valorización energética de residuos. El documento argumenta que las tecnologías de conversión de residuos en energía cuentan ya con una aceptación generalizada en varios países. Y la necesidad de atender la creciente demanda de consumo de electricidad también está provocando la demanda de estas tecnologías alternativas. Todo ello en un contexto en que los organismos gubernamentales están implementando cada vez más leyes y regulaciones para controlar el uso de recursos energéticos no renovables. Sin embargo, existen ciertas restricciones que afectan el crecimiento del mercado global, como los peligros ambientales asociados con los procesos de incineración. El segmento del mercado de la conversión de residuos en energía se divide en térmico y biológico. El segmento térmico se divide a su vez en incineración, pirólisis y gasificación. Entre ellos, se espera que el segmento de la incineración lidere el mercado mundial de la valorización energética de residuos, registrando una Tasa de Crecimiento Anual Compuesto creciente durante el período de previsión (2020-2025). En los últimos años se ha producido un aumento de la generación de residuos en todo el mundo, lo que ha provocado un incremento de la demanda de procesos de incineración. El informe prevé que Norteamérica lidere el mercado mundial de la valorización energética de residuos, ya que esta región tiene un gran potencial debido a sus economías desarrolladas y está reforzando la demanda de alternativas a las fuentes de energía no renovables. También se espera que la demanda en Europa aumente durante el periodo de previsión, ya que esta región se está centrando en un sistema energético que dependa menos de los combustibles fósiles. A nivel mundial, en 2019 estuvieron activas más de 1.100 plantas de valorización energética de residuos, con capacidad para gestionar más de 400 millones de toneladas anuales. Sin embargo, los datos indican que Europa domina el mercado en términos de capacidad instalada Los principales actores del mercado se están centrando activamente en estrategias como las fusiones y adquisiciones. Y se ha producido un aumento de la inversión en actividades de investigación y desarrollo, ya que los inversores buscan activamente fuentes fiables de conversión de energía para crear oportunidades lucrativas de crecimiento del mercado.
28Ene

Nueva planta de valorización energética de residuos de Viridor en Reino Unido

RESIDUOS PROFESIONAL

El pasado mes de diciembre, el contratista industrial CNIM entregó oficialmente a la empresa Viridor su nueva planta de valorización energética de residuos de Avonmouth, en Bristol (Reino Unido), unas instalaciones que han contado con una inversión de 252 millones de libras (unos 283 millones de euros). La planta, que actualmente recibe residuos no reciclables de Somerset Waste Partnership (hasta 120.000 toneladas) y de West of England Waste Partnership (120.000 toneladas) como parte del proceso de puesta en marcha, ha sido diseñada para desviar de los vertederos 320.000 toneladas de estos residuos al año. La instalación también generará hasta 307 GWh de electricidad anualmente, lo que permitirá abastecer a la propia planta y exportar suficiente energía para cubrir las necesidades de 84.000 hogares. El director ejecutivo de Viridor, Kevin Bradshaw, dijo: «La adición de otra instalación de recuperación de energía a la flota de Viridor que desvía los residuos no reciclables de los vertederos de todo el Reino Unido es, por supuesto, motivo de celebración por sus propios méritos». El Centro de Recuperación de Recursos de Avonmouth incluye también una inversión de 65 millones de libras (73 millones de euros) en una planta de reprocesamiento de plástico, actualmente en construcción, que obtendrá calor y energía de la planta de valorización energética. «Optimizar la eficiencia de los recursos y la energía y proporcionar la inversión en infraestructura necesaria para contribuir de forma significativa a la economía ecológica del Reino Unido sigue siendo la fuerza motriz de nuestra estrategia empresarial. Continuaremos buscando oportunidades para replicar el uso de la valorización energética de residuos como las plantas de cogeneración de calor y energía, apoyando las iniciativas de reciclaje y de economía circular», añadió Bradshaw. Por su parte, el director gerente de Somerset Waste Partnership, Mickey Green, dijo: «Esta instalación es otra pieza importante en el rompecabezas de la gestión de residuos de Somerset. Aunque seguimos centrados en la reducción, la reutilización y el reciclaje, tener un medio para ‘reaprovechar’ los residuos que no se pueden reciclar, en lugar de enviarlos a un vertedero, es un gran salto adelante.
27Ene

La CEWEP anima a Europa a buscar un enfoque estructural más amplio en políticas de residuos

RETEMA

La CEWEP ha seguido con gran interés el trabajo del Parlamento Europeo sobre el nuevo plan de acción de economía circular y apoya muchas de las políticas mencionadas en el borrador del informe. Sin embargo, la entidad quiere alentar a los legisladores a que adopten un enfoque estructural más amplio que considere todas las diferentes corrientes de desechos al luchar por una economía más circular. En primer lugar, enfatizar particularmente la importancia del desvío de vertederos, que es beneficioso para la protección del clima y la gestión sostenible de residuos. Sería una oportunidad perdida si continuamos enfocándonos solo en el desvío de residuos municipales de los vertederos (como se hizo en el Paquete de Economía Circular de 2018). Esto es solo una pequeña parte del volumen total de desechos. Por lo tanto, debemos apostar por ambiciosos objetivos de desviación de vertederos también para residuos industriales y comerciales que se puedan reciclar o recuperar, destacan desde CEWEP. En segundo lugar, CEWEP está convencido de que reducir la generación general de residuos es un paso crucial hacia una economía más circular. Debe hacerse ante todo a través de medidas cualitativas, como el diseño ecológico y los cambios en los patrones de consumo, mientras que cualquier medida cuantitativa debe evaluarse y medirse cuidadosamente. Un impulso para reducir sustancialmente únicamente la cantidad de un flujo de desechos, residual u otro, podría resultar contraproducente y podría conducir a la contaminación de los flujos de reciclaje y los desechos que toman las rutas ilegales, como el vertido por transporte aéreo y los envíos para eliminación ilegal (para obtener más información sobre aumento de los delitos relacionados con los residuos, véase, por ejemplo, el informe de Interpol). Para los residuos que no se pueden evitar a pesar de todos los esfuerzos, se deben garantizar capacidades de tratamiento seguras. Waste-to-Energy (WtE), incineración con recuperación de energía, es la opción sostenible e higiénica para estos flujos de residuos. Tratarlos en plantas de WtE evita que este flujo de residuos acabe en vertederos. Al mismo tiempo, ayuda a mantener limpios los flujos de reciclaje porque las plantas de WtE tratan los residuos que no son lo suficientemente buenos para el reciclaje, incluidos los residuos de las plantas de clasificación y reciclaje. Además, producen energía (electricidad, calor y vapor) que se entrega a los hogares y la industria y reemplazan los combustibles fósiles que de otro modo se utilizarían para la generación de energía. De la ceniza de fondo, que queda después de la incineración, los metales se reciclan mientras que los minerales se pueden recuperar para reemplazar las materias primas, por ejemplo, arena y grava, en aplicaciones de construcción. La desviación de desechos de los vertederos, el reemplazo de combustibles fósiles en la producción de energía y la recuperación de materiales de las cenizas de fondo comprenden una triple forma en que WtE contribuye a la protección del clima y a la eficiencia de los recursos.

Sabías que…