Recuperamos la energía de los residuos no reciclables

Noticias

24May

La planta de Zabalgarbi, una inyección de valor ambiental para Bizkaia

GESTORES DE RESIDUOS

“La valorización energética de la fracción no reciclable de los residuos desempeña un papel incontestable en la economía circular”. Así se expresó Mikel Huizi Leiza, Director General de Zabalgarbi (Bilbao), en la jornada que Sogama celebró el pasado 12 de mayo en A Coruña bajo el título “La gestión sostenible de los residuos en la economía circular”. Huizi apeló a la necesidad de derribar falsos mitos y permitir que la valorización energética desempeñe el papel que le corresponde, que no es otro que producir la energía de la economía circular, y que ocupe el puesto asignado en la gestión jerarquizada de residuos promulgada por la Unión Europea: posterior al reciclado, pero anterior al vertedero,  dado el negativo impacto de este último sobre el entorno y la salud.
En el caso de Zabalgarbi, la excelencia constituye el principal atributo de un trabajo continuo e incansable dirigido hacia la mejor gestión de los residuos, ofreciendo una solución integral para el correcto tratamiento de los mismos, que en todo caso va acompañada por otros ingredientes tales como la calidad, la transparencia, el rigor y el firme compromiso con el medio ambiente y el bienestar y calidad de vida de los ciudadanos.
Solución ambiental y energética
El proyecto de Zabalgarbi, con una participación pública del 35% y una privada del 65%, se remonta a la década de los 90, momento en el que Bizkaia carecía de suelo para construir nuevos vertederos y adolecía de un déficit en generación eléctrica. En 2005, con la puesta en marcha de la planta vasca se pretendía reducir el vertido, aprovechar el potencial material y energético contenido en los residuos y producir energía eléctrica renovable.
En este escenario, se construyó una planta de valorización energética de 100 MW de potencia para producir electricidad con la adaptación de la tecnología de las plantas de ciclo combinado de gas a las modernas plantas de valorización energética de residuos.
La planta, que viene tratando 225.000 toneladas anuales de residuos, da servicio a más de 100 municipios de Bizkaia, aglutinando a una población de 1.052.000 habitantes y generando un tercio de la energía que consumen los hogares de la provincia (479,8 millones de KWh).
Asimismo, y como no podía ser de otra forma, lleva a cabo un exhaustivo control de todos sus procesos industriales, garantizando el máximo respeto medioambiental a través de la adopción de tecnologías de última generación con las que garantiza que todos los parámetros de emisión se encuentren muy por debajo de los límites legales.
Este modus operandi es una tónica habitual en las plantas modernas de valorización energética, sobre las que pesa una estricta normativa, mucho más exigente que la que rige para otras infraestructuras industriales.
Con el paso de los años y gracias al trabajo enmarcado en su política de responsabilidad social corporativa,  Zabalgarbi ha demostrado que “el residuo urbano de Bizkaia ya participa en la regeneración ambiental de su entorno”.
18May

Zabalgarbi se ha convertido en la primera planta de valorización energética de Europa que recibe la calificación “HPR” (Highly Protected Risk)

ZABALGARBI

La mutua norteamericana FM Global otorga esta certificación a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales. La planta de valorización energética de residuos de Bizkaia, Zabalgarbi, ha visto reconocido el trabajo constante y de mejora continua que viene realizando desde que, en junio de 2005, se pusiera en marcha su instalación. En este caso, el reconocimiento tiene lugar en el ámbito asegurador, en relación con la mitigación y minimización de los riesgos inherentes a su industria. La mutua norteamericana, Factory Mutual Global, ha otorgado a Zabalgarbi la categoría de HPR, acrónimo de “Highly Protected Risk”, o riesgo altamente protegido. Vince Reyda, CEO de FM Global - EMEA (Europa, Oriente Medio y Africa), ha hecho entrega de este reconocimiento a Mikel Huizi Leiza, Director General de Zabalgarbi, en las propias instalaciones de la planta. FM Global es una aseguradora americana con 180 años de historia, líder en Riesgos Industriales y que cubre un tercio de las empresas incluidas en la lista Fortune 1000. Esta mutua otorga la calificación “HPR” a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales. En 2010, a través de la colaboración con la correduría Willis Towers Watson, FM Global se interesó por el proceso que se realiza en la gestión de residuos en la planta de Zabalgarbi. Para ello, desplazó en varias ocasiones a sus ingenieros, con el objetivo de que evaluaran el plan contra incendios, los riesgos generales y los especializados en equipos de generación de electricidad. Tras un exhaustivo análisis, la aseguradora norteamericana valoró la alta exigencia de la planta en todos los frentes de gestión medioambiental, prevención de riesgos  laborales y óptimo cuidado y estado de conservación de sus instalaciones, en una planta con una disponibilidad muy elevada (en torno a las 7.800 horas anuales de funcionamiento). Como consecuencia de todo ello, FM Global ha reconocido a Zabalgarbi con lo que la aseguradora cataloga como riesgo altamente protegido, con la calificación de HPR (Highly Protected Risk). Dado que FM Global es el primer referente mundial en el sector asegurador en materia de prevención de riesgos, su certificación es reconocida como un elemento diferenciador de las empresas que gestionan con las mejores prácticas los riesgos de sus instalaciones. Es de destacar que Zabalgarbi es la primera planta de valorización energética de la Europa Continental que obtiene este certificado (en Bélgica, Francia y Reino Unido FM Global asegura 7 incineradoras similares y ninguna de ellas tiene el certificado HPR). El concepto de “Highly Protected Risk” se basa en la aplicación de los mayores estándares de prevención y de protección, reduciendo al máximo la probabilidad de un siniestro. El objetivo es asegurar que la instalación −en este caso Zabalgarbi− minimice el riesgo de interrupción de la actividad, en relación con posibles incendios, incidentes en planta y pérdidas de bienes. Para obtener el certificado HPR es necesario, entre otros:
  • La adopción de todas las medidas de protección necesarias para reducir la gravedad de las posibles pérdidas, incluyendo desastres naturales en el caso de que se produjeran, a pesar de todos los controles implementados (las pérdidas totales de una planta certificada HPR son 10 veces menores a las de una planta que no disponga de esta certificación).
  • Una alta calidad de diseño y de equipos.
  • Cumplimiento integral de los códigos y normas legales de seguridad y prevención.
  • Aplicación de todos los programas de prevención necesarios para reducir la frecuencia de pérdidas.
  • Evaluación preliminar de riesgos y estudios formales de identificación y mitigación de riesgos.
  • Protección de todas las áreas de la instalación con rociadores automáticos y suministro de agua fiable/constante.
  • Una correcta distribución de la planta, que permita reducir los riesgos de manera significativa e impedir pérdidas de bienes e interrupciones de negocio.
  • Sistemas automáticos de Protección contra Incendios (bombas de agua, etc).
La obtención del reconocimiento HPR conlleva la suscripción de seguros con las máximas coberturas y en las condiciones más ventajosas (menores primas y franquicias), ya que queda acreditado que la instalación cumple con los más altos estándares de la industria para la protección de la propiedad.
09Oct

Bizkaia cumple 10 de los 13 objetivos marcados por el Estado y la CAV sobre residuos

DEIA

La Diputación Foral de Bizkaia ha dado a conocer hoy los resultados de la última revisión del II Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos de Bizkaia (PIGRUB) 2005-2016, de la que se desprende que nuestro territorio ha cumplido 10 de los 13 objetivos marcados por el Estado y la CAV en esta materia.

De hecho, sólo se ha dejado de cumplir uno de ellos, el de vertido crudo cero -vertido de residuos sin un tratamiento previo- a vertederos y otros dos más, los referidos a los aparatos eléctricos y electrónicos y a los envases de vidrio, papel, metales, plásticos y madera, se han cumplido parcialmente. En concreto, Bizkaia ha generado 527 kilos de residuo urbano por habitante y año, los mismos que los generados en el año 2001, tal y como se dispone en la Estrategia Ambiental de Desarrollo Sostenible 2002-2020. En esta misma estrategia se establecía la reducción del porcentaje de residuos que se llevan a vertedero hasta el 30% en 2020, cuando en nuestro territorio ese porcentaje es del 19,1% en el año 2016. Nuestro territorio también ha cumplido con creces lo regulado por el Estado en relación a los residuos de pilas, baterías y acumuladores, que establecía una tasa de reciclaje del 50% para el año 2020 y que en Bizkaia supone ya en 2016 un 80,6%. Y se ha cumplido también la norma estatal de residuos biodegradables que fijaba el objetivo de reducir el depósito en vertedero al 25% de los valores de 1995 para el año 2016. En Bizkaia, esa última reducción se marcaba en 130.768 toneladas, muy por encima de la cifra real alcanzada el año pasado, que fue de 45.625 toneladas. También se ha logrado superar la tasa de valorización establecida por el Estado en un 60% (en Bizkaia se aprovecha el 80,9% de los residuos urbanos que se generan). Nuestro territorio ha cumplido parcialmente otros objetivos marcados por la normativa estatal: no se ha llegado a cumplir del todo el de aumentar la recogida selectiva de aparatos eléctricos y electrónicos hasta 4,6 kilos, pero se está cerca de ello, ya que son 3,36 los kilos por habitante y año que se depositan de forma selectiva; y no se ha llegado al 60% de tasa de reciclaje en las fracciones de vidrio, papel y cartón, que se han quedado en el 59% y el 54%. Sin embargo, el reciclaje de los envases metálicos, plásticos y de madera ha superado los objetivos marcados. El único de los retos marcados que no se ha cumplido ha sido el de vertido crudo cero, establecido tanto en el propio PIGRUB como en el Programa Marco Ambiental 2007-2010 del Gobierno Vasco. A pesar de que la utilización del vertedero se ha ido reduciendo progresivamente desde el año 2004 -cuando se destinaba el 53,8% de los residuos generados- hasta quedarse en el 19,1% en 2016, aún hay que mejorar en este aspecto, que el último año se ha visto condicionado, además, por la huelga mantenida en la planta de tratamiento mecánico biológico, TMB.
Objetivos marcados por el PIGRUB Uno de los aspectos fundamentales de la revisión del II Plan Integral de Gestión de Residuos es el análisis del cumplimiento de los objetivos recogidos en este documento. En ese sentido, cabe destacar que en materia de prevención y preparación para reutilización se ha conseguido que la generación per cápita se mantuviera en 1,13 kilos por habitante y día (ésa es exactamente la cantidad que se generó en 2016), que los residuos comerciales no superaran las 220.000 toneladas (el año pasado fueron 130-018 toneladas) y que la generación de residuos urbanos no superara las 697.000 toneladas (se ha quedado en 605.232 toneladas en 2016). También se ha superado el objetivo de reciclaje de residuos urbanos, fijado en el PIGRUB en una tasa del 40%, y que ha sido del 43,78% el pasado año. No se ha llegado a la tasa del 4% en compostaje, que se sitúa en el 1,1%, de manera que se dispondrán nuevas medidas y actuaciones complementarias para tratar de alcanzar, al menos, ese porcentaje marcado inicialmente. Como se ha señalado ya, el objetivo de vertido crudo cero no ha podido alcanzarse. Sin embargo, sí se ha culminado el proceso para dotar a Bizkaia de las infraestructuras de gestión de residuos urbanos operativas indispensables para dar respuesta a las necesidades de nuestro territorio. Prórroga del II PIGRUB Del análisis realizado se extrae que la política de gestión de residuos en Bizkaia se encuentra alineada con las directrices europeas. Y, dado que se prevén modificaciones dentro del paquete de Economía Circular en las directivas marco de residuos, vertederos, envases, vehículos, pilas y acumuladores, y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, la Diputación ha propuesto prorrogar la vigencia del II PIGRUB hasta el año 2020. El objetivo de esta prórroga es el de poder realizar una planificación acorde a los retos que marcarán hasta el año 2030 esas modificaciones.
06Oct

La diputada de Sostenibilidad de Bizkaia anima al sector de la minería a ver la economía circular como una “oportunidad”

LA VANGUARDIA

La diputada Foral de Sostenibilidad y Medio Natural de la Diputación Foral de Bizkaia, Elena Unzueta, ha animado al sector de la minería de Bizkaia a ver "el reto de la aplicación de la economía circular" como una "oportunidad de futuro" y como un nuevo "nicho" de mercado. Según ha informado la Asociación de empresas de canteras de Bizkaia (Asecabi), Unzueta ha inaugurado esta mañana, junto al director de Energía y Minas del Gobierno Vasco, Aitor Oregi, y el Presidente de Asecabi, Patxi Portugués, la II Jornada de la Minería de Bizkaia, en la que un centenar de profesionales ha analizado en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao los retos a los que se enfrenta el sector extractivo y el papel que deberá jugar en el futuro. "Desde las administraciones vemos todos los días cómo el esfuerzo y el compromiso con el medio ambiente, que pueden parecer palabras, son algo real en el sector extractivo de Bizkaia", ha remarcado la diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, quien ha agradecido el "esfuerzo" de las empresas por asumir el coste adicional que supone el respeto al medio ambiente y a las normativas al respecto de Bizkaia. "Sabemos que, respecto a zonas limítrofes, esto supone una desventaja y menos competitividad", ha expresado Unzueta, quien ha resaltado no obstante que esas normativas menos exigentes de otros territorios "abaratan, pero no contribuyen al desarrollo económico sostenible". Por ello, la diputada foral ha destacado también los pasos que ha dado el sector extractivo de Bizkaia para situarse dentro del ciclo de gestión de residuos, una de las bases de la economía circular y una apuesta que, ha augurado, será una "puerta para un nuevo nicho". En el mismo sentido, el director de Energía y Minas del Gobierno Vasco, Aitor Oregi, ha recalcado que "buscar valor y oportunidades es una apuesta de futuro", y ha alabado que la respuesta del sector ante la crisis está siendo "valiente y muy adecuada", manteniendo al mismo tiempo el empleo e índices de productividad "razonables". Para hacer frente a las dificultades, ha recordado, recientemente se ha puesto en marcha la mesa de la minería. Respeto del medio ambiente Cuestiones como el papel del sector extractivo en el nuevo modelo de economía circular han sido algunos de los temas que se han abordado en la jornada, en la que se ha desglosado desde distintas perspectivas cuál es la situación actual de un sector clave para la economía de Bizkaia, así como los desafíos a los que se enfrenta en el presente y que prevé para los próximos años. En este sentido, se han abordado aspectos como el 'Acceso a las materias primas en las sociedades avanzadas. Contradicciones y sinergias'. Sobre este aspecto ha ahondado el director general de la Asociación Nacional de Empresarios Fabricantes de Áridos (ANEFA), César Luaces, quien ha destacado que la industria extractiva "pone sus productos al servicio de los ciudadanos y de la sociedad" y que, como tal, es "fundamental" para la creación de riqueza de un país, la misma que después "permite hacer políticas que satisfacen las necesidades de los ciudadanos". También ha destacado que el sector está "muy controlado" y opera en un contexto "rigurosísimo" con el respeto al medio ambiente, y que contribuye de hecho a la "gestión de residuos y la generación de biodiversidad". Además, ha resaltado que el reciente Foro Internacional celebrado en Europa al respecto destacó entre sus conclusiones que la actividad extractiva es posible dentro de la Red Natura 2000. La jornada ha abordado además cuestiones como el papel clave del sector extractivo en la encrucijada de la economía circular, el concepto de territorio responsable en clave vizcaína en la Gestión de Recursos Naturales, la evolución jurídico-administrativa del sector extractivo vasco en los últimos 25 años, la dimensión real de la Dirección Facultativa y la utilización multidisciplinar de los espacios extractivos.
03Oct

Sirusa: una gestión eficiente, para un mejor futuro

ECOTICIAS

ECOticias tuvo el placer de entrevistar al director de SIRUSA, el Sr. Grau Franquet Armengol, para informarnos acerca de los orígenes de la empresa, sus aportes a la gestión de residuos en Tarragona y otros temas relacionados, como la Economía Circular.

ECOticias: ¿Qué es SIRUSA y porqué se creó? Sr. Armengol: El 21 de noviembre de 1990 se inauguró la planta que gestiona el Servicio de Incineración de los Residuos Urbanos S.A. (SIRUSA). Culminaba un proceso de tres años y medio desde que el 15 de mayo de 1987 se publicara la noticia de la constitución de la Mancomunidad de Incineración de Residuos Urbanos del Camp de Tarragona (que se materializó el 5 de marzo de 1990), con el titular que los vertederos controlados del Camp de Tarragona desaparecerán en dos años, de acuerdo con el compromiso adquirido por los ayuntamientos integrantes. Clausurados los vertederos, los residuos pasaron de ser un problema, a considerarse un activo sostenible, al recuperar su energía y venderla a la red eléctrica.   Los principales municipios de la zona de Tarragona (Tarragona, Reus, Valls, Cambrils, Constantí, Vila-seca y Salou) se unieron para sumar esfuerzos y los partidos políticos, independientemente del color político, vieron en la creación de la Mancomunidad y la construcción de la planta incineradora, una gran oportunidad para el territorio y su futuro crecimiento, en lo referente a la gestión de residuos.   La nueva instalación eliminaba 144.000 toneladas de basura al año (actualmente la capacidad es de 160.000), dando servicio a más de 300.000 habitantes - el doble en los meses de verano - y genera 44.500 MwH anuales, que actualmente son 56.000 MwH, por el efecto de la recogida selectiva en el poder calorífico de los residuos. La creación del Servicio de Incineración de los Residuos Urbanos S.A. (SIRUSA) se constituyó inicialmente con una participación del 60% de los Ayuntamientos y el 40% restante, quedó en manos del Instituto para la Diversificación y Ahorro Energético (IDAE), del Ministerio de Industria. En 2011 el IDAE salió de SIRUSA, vendiendo su participación a la Mancomunidad, y en diciembre de 2012 fue el Instituto Catalán de la Energía (ICAEN, que depende de la Generalitat de Catalunya) adquirió un 5% de las acciones. ECOticias: ¿Cuáles son los aportes fundamentales de SIRUSA a la comunidad? Sr. Armengol: Además de las específicas y propias de la actividad que se acaban de explicar, SIRUSA se ha convertido en un centro referente por lo que respecta a investigación. Desde 1995 se efectúan estudios sobre la contaminación de la actividad industrial en el entorno y los efectos sobre la salud, datos que han guiado las acciones para mejorar los resultados, como así se demuestra. En el año 2000 el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) realizó el primer estudio técnico a nivel español sobre el balance de dioxinas en los residuos sólidos urbanos en la planta de SIRUSA. El estudio tomó como referencia otras plantas incineradoras europeas y determinó que SIRUSA dispone de una tecnología de alto nivel de eficacia. Según el CSIC, los residuos sólidos urbanos de Tarragona contienen niveles variables de dioxinas y furanos que no presentan diferencias significativas respecto a otros tipos de residuos existentes en el resto de España o Europa.   La relevancia de este análisis efectuado desde la vertiente de la investigación independiente radicó en que por primera vez se estableció un balance real y no sólo teórico que comparaba las dioxinas que entran con las que salen después del tratamiento térmico, y las que se generan durante la permanencia de los residuos en la planta. La investigación científica también ha permitido convertir las escorias en escograva, materia prima para obra civil, a la vez que transformaba un coste (el vertedero) en un ingreso (vender la escograva), que también tiene una función de regeneración ambiental de canteras. En buena medida el éxito del modelo de gestión eficiente también se fundamenta en cómo se han abordado las estrategias y las políticas para encontrar soluciones a los problemas, o abordar los retos en clave de futuro, que se han fundamentado en tres factores: las previsiones, tanto los posibles cambios en el marco legislativo (directivas europeas, legislación estatal y autonómica, que tiene las plenas competencias en materia de Residuos), como el hecho de proponer alternativas a las necesidades de la planta (de acuerdo con estudios científicos, técnicos y económicos de las diversas opciones para que los miembros del Consejo de Administración y la Mancomunidad tuvieran información y documentación a disposición para poder elegir y decidir el proyecto de mejor viabilidad) y buscar sinergias o establecer alianzas de cooperación con empresas y entes de Administraciones Públicas. ECOticias: ¿Qué es AEVERSU? Sr. Armengol: AEVERSU es la Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos que agrupa a las plantas españolas que desarrollan esta actividad. En Catalunya, en noviembre de 1998, antes de AEVERSU, se constituyó ACEVERSU (Asociación Catalana de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos). El objetivo de ambas entidades, además de agrupar a las empresas para el análisis de problemas comunes y promover sinergias de cara a fortalecer las actividades de cada planta, también contempla el compromiso con la mejora continuada de la eficiencia y la sostenibilidad de la actividad, reconocida como fuente de energía renovable en la Unión Europea. ECOticias: ¿Estáis de acuerdo en que la Economía Circular es la mejor opción a futuro, para España, Europa y el mundo? Sr. Armengol: La mejor muestra la constituye el hecho que el presidente de AEVERSU, Rafael Guinea, el pasado 18 de septiembre firmó la adhesión al Pacto sobre la Estrategia Española de Economía Circular, promovido por el Ministerio de Medio Ambiente. Guinea aportó la experiencia de la asociación respecto a la gestión sostenible de los residuos.   De hecho, los municipios mancomunados propietarios de SIRUSA, actualmente ya cumplen holgadamente los objetivos de la UE ´para 2030 con relación a los vertederos (reducir a un máximo el 10%), pues tras la valorización energética y recuperación de materiales, el único depósito son las cenizas del filtro de lavado de gases, que representa el 2,9%., en el camino hacia el residuo cero. Además, en el Plan Director que está elaborando para el futuro, se busca incrementar más la valorización complementando con vapor la actual venta de energía. Con relación a la Economía Circular, también se analiza el componente humano, buscando la integración de personas con riesgo de exclusión social y con capacidades distintas.   Grau Franquet Armengol es el director gerente de SIRUSA, titulado superior en Química y Dirección de Empresas MBA y está considerado un especialista en procesos de incineración. Destaca por haber sido responsable en los proyectos de incineradoras de Constantí (residuos industriales) y de Guipúzcoa, incluyendo también una tarea de auditoría técnica en la incineradora de Sant Adrià del Besòs. Su experiencia profesional se extiende a la dirección de plantas industriales así como de otros tipos de gestión de residuos, ya que trabajó durante seis años en la Agencia de Residuos de Cataluña, y posteriormente seis años más en la ingeniería Ressa, empresa especializada en el diseño de proyectos de incineración, entre ellos la planta de SIRUSA.
25Sep

El camino europeo hacia la Economía Circular

ECOTICIAS

“Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la EEA (European Environmental Agency) sostiene que, para la mayoría de la gente, la idea de una Economía Circular sigue siendo un concepto lejano o abstracto, mientras que el ser, vivir o pensar “en verde”, se ha popularizado a nivel mundial.”

¿Es posible? Bruyninckx opina que, en la actualidad, el uso que le damos a los recursos resulta insostenible. Estamos extrayendo y consumiendo más materias primas de lo que, a largo plazo, el planeta puede proporcionar. Sostiene que, en todo el mundo, para el 2050, habrá de 6 a 7 mil millones de consumidores potenciales, pertenecientes a la clase media, lo que aumentará la presión sobre los bienes de consumo y sobre el Medio Ambiente. Según Bruyninckx, el concepto actual de vida, exige una comodidad cada vez mayor, lo que conlleva determinados costos y como ejemplo, cita el problema de los plásticos, que al ser mal reciclados acaban en mares y océanos causando graves daños. La Unión Europea y muchos otros países del mundo, están haciendo progresos significativos con el fin de luchar contra el Cambio Climático, especialmente al reducir las emisiones de carbono. Bruyninckx cree que la UE ha demostrado que es posible dicha reducción, sin que ello cause un perjuicio económico, sino más bien lo contrario. Desde 1990, el PIB (producto interno bruto) de la UE ha crecido un 50%, mientras que la emisión de gases ha caído un 24%. Compartir coche, consumir menos energía, reciclar o clasificar la basura doméstica han sido de gran ayuda para lograrlo. Bruyninckx dice que se aprecian clara señales de una creciente conciencia pública del problema, a la vez que se están desarrollando nuevos planes políticos que cambiarán fundamentalmente la forma de producir, consumir y vivir. Pero dichos planes implican respuestas sistémicas e integradas y con perspectivas a largo plazo. Europa y la Economía Circular Desde finales de 2015, la Comisión Europea está estudiando un paquete legislativo basado en la Economía Circular, que cubre las diferentes etapas que cumple el ciclo de vida extendido de los productos, desde la producción, comercialización y el consumo, hasta la gestión de sus residuos finales. Las acciones propuestas, que se sustentan en 54 acciones, se diseñaron para beneficiar tanto a la economía como al Medio Ambiente. Su objetivo es mantener los valiosos materiales físicos en el ciclo económico, fomentar el ahorro energético, disminuir los residuos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Cambiar hacia una Economía Circular, dice Bruyninckx que, ayudará a aliviar los problemas de salud y medioambientales causados por la actual economía lineal, del “hacer, usar y tirar”. Pero ello requerirá cambios significativos en los sistemas de producción y de consumo, que van mucho más allá del reciclaje de residuos y la eficiencia de los recursos. El conocimiento será la base del cambio Un aspecto clave para que el sistema de Economía Circular sea una realidad es educar, monitorear los progresos y dar a los diseñadores de políticas, todos los datos, información y conocimientos necesarios, para que generen acciones políticas de apoyo, que sean aplicables y flexibles. Bruyninckx explica que, recientemente, durante el Foro Mundial de Economía Circular que se celebró en Helsinki, se ha reunido con casi 1500 legisladores, líderes empresariales e investigadores de más de 100 países, para cotejar ideas y discutir conceptos, visiones y posibles soluciones, acerca de las diferentes formas de incorporar el modelo económico circular.

Sabías que…