Author: Zabalgarbi

11 Jun

La carpa de la campaña de reciclaje impulsada por Diputación inicia su recorrido por las playas y municipios vizcaínos

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ECODIARIO

En esta carpa se desarrollarán diferentes talleres y actividades que tienen como objetivo concienciar a la ciudadanía sobre la necesidad de reducir los residuos que generamos y de aumentar el reciclaje y la reutilización de aquellos que producimos, según ha informado la entidad foral.

La carpa estará este lunes la playa Arrietara-Atxabiribil, de Sopela, el martes en la de Karraspio (Mendexa), el miércoles en la de Plentzia, el jueves en la de Gorliz, el viernes en la de La Arena, el sábado en la de Las Arenas y el domingo, en Ereaga.

Las siguientes visitas de la carpa serán a Barrika, Sukarrieta, La Arena, Arrietara-Atxabiribil, Isuntza y Azkorri, donde se le unirá el ‘foodtruck’ que la acompañará hasta septiembre distribuyendo productos de Bizkaia.

Con la campaña ‘Gero arte. Recicla y haz que vuelva’, la Diputación de Bizkaia pretende incrementar la tasa de reciclaje, del 43,78% actual, hasta el 65% para cumplir los objetivos marcados por la Unión Europea para 2030.

24 May

La planta de Zabalgarbi, una inyección de valor ambiental para Bizkaia

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GESTORES DE RESIDUOS

“La valorización energética de la fracción no reciclable de los residuos desempeña un papel incontestable en la economía circular”. Así se expresó Mikel Huizi Leiza, Director General de Zabalgarbi (Bilbao), en la jornada que Sogama celebró el pasado 12 de mayo en A Coruña bajo el título “La gestión sostenible de los residuos en la economía circular”. Huizi apeló a la necesidad de derribar falsos mitos y permitir que la valorización energética desempeñe el papel que le corresponde, que no es otro que producir la energía de la economía circular, y que ocupe el puesto asignado en la gestión jerarquizada de residuos promulgada por la Unión Europea: posterior al reciclado, pero anterior al vertedero,  dado el negativo impacto de este último sobre el entorno y la salud.
En el caso de Zabalgarbi, la excelencia constituye el principal atributo de un trabajo continuo e incansable dirigido hacia la mejor gestión de los residuos, ofreciendo una solución integral para el correcto tratamiento de los mismos, que en todo caso va acompañada por otros ingredientes tales como la calidad, la transparencia, el rigor y el firme compromiso con el medio ambiente y el bienestar y calidad de vida de los ciudadanos.

Solución ambiental y energética
El proyecto de Zabalgarbi, con una participación pública del 35% y una privada del 65%, se remonta a la década de los 90, momento en el que Bizkaia carecía de suelo para construir nuevos vertederos y adolecía de un déficit en generación eléctrica. En 2005, con la puesta en marcha de la planta vasca se pretendía reducir el vertido, aprovechar el potencial material y energético contenido en los residuos y producir energía eléctrica renovable.
En este escenario, se construyó una planta de valorización energética de 100 MW de potencia para producir electricidad con la adaptación de la tecnología de las plantas de ciclo combinado de gas a las modernas plantas de valorización energética de residuos.
La planta, que viene tratando 225.000 toneladas anuales de residuos, da servicio a más de 100 municipios de Bizkaia, aglutinando a una población de 1.052.000 habitantes y generando un tercio de la energía que consumen los hogares de la provincia (479,8 millones de KWh).
Asimismo, y como no podía ser de otra forma, lleva a cabo un exhaustivo control de todos sus procesos industriales, garantizando el máximo respeto medioambiental a través de la adopción de tecnologías de última generación con las que garantiza que todos los parámetros de emisión se encuentren muy por debajo de los límites legales.
Este modus operandi es una tónica habitual en las plantas modernas de valorización energética, sobre las que pesa una estricta normativa, mucho más exigente que la que rige para otras infraestructuras industriales.
Con el paso de los años y gracias al trabajo enmarcado en su política de responsabilidad social corporativa,  Zabalgarbi ha demostrado que “el residuo urbano de Bizkaia ya participa en la regeneración ambiental de su entorno”.
18 May

Zabalgarbi se ha convertido en la primera planta de valorización energética de Europa que recibe la calificación “HPR” (Highly Protected Risk)

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ZABALGARBI

La mutua norteamericana FM Global otorga esta certificación a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales.

La planta de valorización energética de residuos de Bizkaia, Zabalgarbi, ha visto reconocido el trabajo constante y de mejora continua que viene realizando desde que, en junio de 2005, se pusiera en marcha su instalación. En este caso, el reconocimiento tiene lugar en el ámbito asegurador, en relación con la mitigación y minimización de los riesgos inherentes a su industria.

La mutua norteamericana, Factory Mutual Global, ha otorgado a Zabalgarbi la categoría de HPR, acrónimo de “Highly Protected Risk”, o riesgo altamente protegido.

Vince Reyda, CEO de FM Global – EMEA (Europa, Oriente Medio y Africa), ha hecho entrega de este reconocimiento a Mikel Huizi Leiza, Director General de Zabalgarbi, en las propias instalaciones de la planta.

FM Global es una aseguradora americana con 180 años de historia, líder en Riesgos Industriales y que cubre un tercio de las empresas incluidas en la lista Fortune 1000. Esta mutua otorga la calificación “HPR” a las empresas y plantas que realizan la gestión más excelente para mitigar los riesgos inherentes a su actividad, especialmente enfocados en la prevención de daños materiales.

En 2010, a través de la colaboración con la correduría Willis Towers Watson, FM Global se interesó por el proceso que se realiza en la gestión de residuos en la planta de Zabalgarbi. Para ello, desplazó en varias ocasiones a sus ingenieros, con el objetivo de que evaluaran el plan contra incendios, los riesgos generales y los especializados en equipos de generación de electricidad.

Tras un exhaustivo análisis, la aseguradora norteamericana valoró la alta exigencia de la planta en todos los frentes de gestión medioambiental, prevención de riesgos  laborales y óptimo cuidado y estado de conservación de sus instalaciones, en una planta con una disponibilidad muy elevada (en torno a las 7.800 horas anuales de funcionamiento).

Como consecuencia de todo ello, FM Global ha reconocido a Zabalgarbi con lo que la aseguradora cataloga como riesgo altamente protegido, con la calificación de HPR (Highly Protected Risk).

Dado que FM Global es el primer referente mundial en el sector asegurador en materia de prevención de riesgos, su certificación es reconocida como un elemento diferenciador de las empresas que gestionan con las mejores prácticas los riesgos de sus instalaciones.

Es de destacar que Zabalgarbi es la primera planta de valorización energética de la Europa Continental que obtiene este certificado (en Bélgica, Francia y Reino Unido FM Global asegura 7 incineradoras similares y ninguna de ellas tiene el certificado HPR).

El concepto de “Highly Protected Risk” se basa en la aplicación de los mayores estándares de prevención y de protección, reduciendo al máximo la probabilidad de un siniestro. El objetivo es asegurar que la instalación −en este caso Zabalgarbi− minimice el riesgo de interrupción de la actividad, en relación con posibles incendios, incidentes en planta y pérdidas de bienes.

Para obtener el certificado HPR es necesario, entre otros:

  • La adopción de todas las medidas de protección necesarias para reducir la gravedad de las posibles pérdidas, incluyendo desastres naturales en el caso de que se produjeran, a pesar de todos los controles implementados (las pérdidas totales de una planta certificada HPR son 10 veces menores a las de una planta que no disponga de esta certificación).
  • Una alta calidad de diseño y de equipos.
  • Cumplimiento integral de los códigos y normas legales de seguridad y prevención.
  • Aplicación de todos los programas de prevención necesarios para reducir la frecuencia de pérdidas.
  • Evaluación preliminar de riesgos y estudios formales de identificación y mitigación de riesgos.
  • Protección de todas las áreas de la instalación con rociadores automáticos y suministro de agua fiable/constante.
  • Una correcta distribución de la planta, que permita reducir los riesgos de manera significativa e impedir pérdidas de bienes e interrupciones de negocio.
  • Sistemas automáticos de Protección contra Incendios (bombas de agua, etc).

La obtención del reconocimiento HPR conlleva la suscripción de seguros con las máximas coberturas y en las condiciones más ventajosas (menores primas y franquicias), ya que queda acreditado que la instalación cumple con los más altos estándares de la industria para la protección de la propiedad.

05 May

Las 11 plantas integradas en AEVERSU produjeron en 2016 más de 1.800 GWh de energía

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RETEMA

Las 11 plantas (10 en España y 1 en Andorra) integradas en AEVERSU (Asociación Española de Empresas de Valorización Energética) trataron el año pasado cerca de 2 millones y medio de toneladas de residuos urbanos no reciclables, logrando producir a partir de los mismos 1.806,3 GWh de energía, suficiente para abastecer 450.000 hogares.

Con ello, la asociación quiere evidenciar el trabajo realizado por las instalaciones adscritas a la misma al poner en valor aquella parte de la basura que, de no seguir este camino, acabaría desperdiciada en vertedero, con el consiguiente perjuicio medioambiental y para la salud pública.

En este sentido, recuerda que los vertederos emiten anualmente cerca de 11 millones de toneladas de CO2 equivalente, 19 veces más que las plantas de valorización energética, con la particularidad de que precisan de mayores extensiones de terreno, con el consiguiente impacto paisajístico, amén de los riesgos de contaminación derivados de la alta producción de lixiviados y de biogás, que no siempre puede ser valorizado energéticamente.

Tras la publicación de los últimos datos estadísticos de Eurostat relativos al año 2015, y en los que se deja constancia de una reducción del uso del vertedero en Europa de 2 puntos, bajando del 28% al 26%, la asociación lamenta que en España este porcentaje se siga perpetuando en el 55% y que, por tanto, la energía contenida en la parte no reciclable de los residuos se siga enterrando en vertedero, y ello a pesar de la alta dependencia energética exterior de nuestro país y el masivo consumo de combustibles fósiles.

MÁS RECUPERACIÓN, MENOS VERTIDO

De acuerdo con el concepto de economía circular, en la que el máximo aprovechamiento de los productos adquiere todo su protagonismo, AEVERSU se remite al escenario dibujado por los países del norte y centro de Europa, donde la valorización energética está perfectamente asentada, compartiendo pleno protagonismo con el reciclaje, situándose el vertido en niveles inferiores al 3%. El caso más paradigmático es Alemania, país que, con 99 plantas de valorización energética, ha conseguido llegar al vertido técnico cero.

En este contexto, la organización se remite al posicionamiento del Parlamento Europeo, que quiere ir más allá de los objetivos contemplados en el paquete europeo de economía circular, publicado en diciembre de 2015, proponiendo el incremento de las tasas de reciclado hasta el 70% en 2030 y la disminución del vertido al 5%.

A juicio de la asociación, reducir la cantidad de residuos enviados a vertedero, bien por medio de impuestos o por prohibición directa, constituiría una de las vías más eficaces para que España pueda avanzar en la senda de los países europeos más desarrollados y comprometidos con el medio ambiente. Insiste igualmente en que la valorización energética no es un fin en sí misma, sino que constituye una parte que se sitúa dentro de una gestión jerarquizada de los residuos en la que la aplicación práctica de las tres erres (reducción, reutilización y reciclaje) debe ser una prioridad, complementándose con la conversión, en calor y energía (teniendo el 50% carácter renovable), de aquellos residuos que, dadas sus características, no pueden ser reutilizados ni reciclados.

Además de la recuperación de energía, tras el tratamiento térmico de los residuos, se recuperan también materiales férricos, y pueden valorizarse las escorias como escograva para emplear en materiales de construcción o regeneración de canteras.

FIABILIDAD, UNA DE SUS PRINCIPALES CUALIDADES

Las actuales plantas de valorización energética, que destacan por su evolución, robustez, fiabilidad, modernidad y vanguardismo, son capaces de compatibilizar su operativa industrial con la protección del entorno, cumpliendo rigurosamente con la normativa aplicable, mucho más estricta que la que rige para otras infraestructuras industriales.

Además de todo ello, cabría destacar su indiscutible vocación de servicio público, aportando una solución limpia, moderna, eficaz y eficiente a la gestión y tratamiento de los residuos, que transforma en recursos. Una prioridad en el nuevo modelo de desarrollo definido por la economía circular y una prioridad en nuestro país de cara a su sostenibilidad.

03 May

Efectos sobre la salud y el Medio Ambiente de los Vertederos

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ECOTICIAS

Microbios, bacterias, parásitos

La fermentación de los residuos domésticos orgánicos crea condiciones favorables para la supervivencia y el crecimiento de patógenos microbianos, que propagan enfermedades infecciosas, especialmente del tipo gastrointestinal, dermatológico y/o afecciones del sistema respiratorio y cardíaco.

En las cercanías de estos vertederos es posible la presencia de enfermedades como el cólera, la disentería, la parasitosis, la fiebre tifoidea y las infecciones de la piel. Además, en estos sitios proliferan las moscas, cucarachas, mosquitos, ratas y palomas, que también son portadores y transmisores de varias afecciones (leptospirosis, dengue, filariasis, etc.).

Gases

Los vertederos de basura son grandes contaminadores del Medio Ambiente, ya sea por aire, tierra y/o agua. El mal olor que emana de estos sitios proviene de las altas concentraciones de amoníaco y sulfuro de hidrógeno, que despide la basura acumulada.

Los gases de los vertederos se producen cuando las bacterias descomponen los residuos orgánicos y dicha generación depende de varios factores, como la humedad, la composición de la basura, la temperatura y hasta la antigüedad del depósito.

Por causa de este tipo de emanaciones se pueden producir incendios y explosiones en los vertederos de basura. Estos accidentes son más frecuentes durante la época de lluvias, puesto que el agua que se filtra en los intersticios que hay en las montañas de basura y ayuda a la generación y liberación del metano (que además es un potente gas de efecto invernadero).

La inhalación de gases tóxicos es un problema de salud pública para aquellos que residen en las proximidades de los vertederos de basura. El metano y el dióxido de carbono (CO2) producidos se pueden acumular en los edificios y casas y desplazar el oxígeno, produciendo graves problemas respiratorios.

Aguas contaminadas

La polución del agua de arroyos, ríos, lagos, capas subterráneas y del suelo se produce por el contacto directo con los contaminantes orgánicos y químicos que se liberan, lo que se traduce que el agua circundante no es apta para el consumo, además de tener mal sabor y olor y la tierra se convierte en foco de infecciones.

Muchas sustancias peligrosas pasan a la cadena alimentaria a través de las plantas y animales que se alimentan de ellas. Esto puede conducir a la intoxicación radiactiva y química de los seres humanos. Ciertos productos como los cianuros, el mercurio y los bifenilos policlorados son altamente tóxicos y pueden provocar diferentes tipos de cánceres.

27 Abr

Un informe europeo alerta de la necesidad de clarificar conceptos sobre economía circular

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RESIDUOS PROFESIONAL

El estudio fue publicado por el Centre for European Policy Studies (CEPS) el pasado 8 de abril y aborda las carencias de la UE para poder hacer de la Economía Circular más que un concepto y poderlo “aterrizar en la realidad”.

La Economía Circular supone un giro de 180ª a la cultura de economía lineal que se instaló con la Revolución Industrial, la cual generó y sigue generando una serie de impactos que aún nos cuesta asumir y asimilar. En realidad, la economía circular propone un modelo que asimila los límites biofísicos del funcionamiento de la economía lineal y es por esta razón que supone un cambio de paradigma.

El CEPS ha querido revisar lo escrito relativo al concepto de Economía Circular para comprender su evolución desde un punto de vista histórico, sus distintas dimensiones, las expectativas que genera, así como los procesos en que se ve implicada y sus distintas aplicaciones por sector.

El informe deja claro que la Economía Circular se ve fragmentada a través de distintas disciplinas y que por esta razón existen distintas perspectivas e interpretaciones del concepto, así como de los aspectos que requieren una evaluación. Esta fragmentación es evidente y llega incluso a suponer distintas aproximaciones sobre el cálculo de los impactos, lo cual dificulta también la comparativa de resultados provenientes de distintas fuentes. A su vez, se percibe que existe poca información sobre los efectos indirectos sobre la economía (por ejemplo, sobre la cadena de valor o sobre los cambios de patrones de conducta de los consumidores), así como los efectos sociales de los impactos que se generan en la transición hacia una Economía Circular.

Traducimos aquí las principales conclusiones del informe que ya hemos adelantado en parte de la introducción:

  • La Economía Circular ha logrado un amplio atractivo entre los sectores académico, político y empresarial, pero su interpretación y aplicación han sido muy diversas. Aunque algunas definiciones e interpretaciones se centran en aspectos de recursos físicos y materiales, otros van más allá y discuten una importante transformación del sistema económico que involucra a varios sectores y temas que van más allá de los recursos materiales y los residuos.
  • Los estudios disponibles adoptan diferentes enfoques al calcular el impacto, lo que dificulta la comparación de resultados de diferentes fuentes.
  • Existe una necesidad a nivel de la UE de una mayor claridad sobre las áreas y sectores que entran en el ámbito de la Economía Circular. Esto puede ayudar a evitar la confusión, así como apoyar la preparación de estudios que proporcionen mensajes consistentes acerca de los efectos potenciales que podría generar la Economía Circular.
  • Para evitar mensajes simplistas, para cada caso de aplicación de un proceso de Economía Circular a un sector, hay que considerar cuidadosamente todos los parámetros que pueden desempeñar un papel en la sostenibilidad global del proceso circular que ha de reemplazar un proceso lineal.
  • Es importante proporcionar claridad sobre el impacto neto esperado en el empleo en los diferentes sectores. Esto también ayudaría a los responsables de la formulación de políticas a diseñar medidas de política transitorias bien dirigidas para gestionar los impactos negativos.
  • Si bien los efectos sobre el empleo de la Economía Circular en términos del número de empleos han sido analizados en diversos estudios, las evaluaciones de otros impactos sociales y de empleo parecen estar menos presentes en la literatura.
  • Es necesario comprender los efectos indirectos sobre la economía (por ejemplo, los impactos en la cadena de valor y/o los cambios en los patrones de consumo) para estimar los impactos globales a nivel de la UE o nacional.

Como ya hemos comentado anteriormente, en las últimas décadas se han desarrollado distintas disciplinas que han influido tanto en la comprensión como en la interpretación de la Economía Circular, como son, por ejemplo, la ecología industrial –también conocida como simbiosis industrial– el diseño de la cuna a la cuna (cradle-to-cradle), sistemas de producto-servicio (también conocido como servitización) o la economía azul.

Los procesos más claramente identificados dentro de la Economía Circular son:

  • El reciclaje.
  • La eficiencia en el uso de los recursos.
  • El uso de las energías renovables.
  • La remanufacturación, renovación y reutilización de productos y componentes.
  • La durabilidad de los productos.
  • La servitización.
  • Modelos compartidos.
  • Cambio de patrones de consumo.

En el informe, se aprecia que un mismo producto o servicio pueden darse a la vez varios de estos procesos.

Sin embargo, aún falta información sobre los distintos impactos que suponen estos procesos aunque, como indica la literatura estudiada en este informe, estos procesos tienen un potencial significativo para proporcionar beneficios económicos, ambientales y sociales.

La Economía Circular es un concepto complejo y, según los autores de este informe, es improbable que en el corto plazo pueda haber un consenso internacional sobre su significado. A pesar de ello, a nivel de la política de la UE, es posible que haya una mayor claridad sobre las áreas y sectores que pueden caber dentro del ámbito de la Economía Circular. Esto puede ayudar a evitar confusiones y apoyar la preparación de estudios focalizados y evaluaciones de impacto que proporcionarán mensajes consistentes sobre los efectos potenciales.