Category: Zabalgarbi Noticias

14 Oct

Un informe de PWC concluye que la valorización energética de residuos es una actividad ambientalmente sostenible

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RESIDUOS PROFESIONAL

La recuperación de energía a partir de residuos es una posible vía para hacer un mejor uso de los recursos de los residuos, en particular de los residuos no reciclables, y desempeña su papel en la economía circular, como un paso previo a la eliminación en la cadena de gestión de residuos. Sin embargo, el papel de la valorización energética de residuos en el contexto de las disposiciones del Reglamento de Inversiones Sostenibles de la UE (más conocido como Reglamento de Taxonomía), que entró en vigor el pasado 12 de julio, no está claro, ya que no se especifica si puede ser considerada una actividad económica sostenible.

Por ello, la Federación Europea de Gestión de Residuos y Servicios Ambientales (FEAD) encargó a la consultora PricewaterhouseCoopers un análisis e interpretación legal del Reglamento de Taxonomía con respecto a la cuestión de si la incineración de residuos para valorización energética (WtE), cumpliendo los criterios de eficiencia energética R1, puede ser considerada una actividad económica ambientalmente sostenible. Esta aclaración es necesaria antes de la definición detallada de «actividades sostenibles» e «inversiones verdes» en la futura taxonomía.

El objetivo del Reglamento de Taxonomía es llevar las consideraciones medioambientales, sociales y de gobernanza al centro del sistema financiero y de las decisiones de inversión ecológica. El reglamento establece algunos criterios generales para determinar la sostenibilidad de las actividades, como base para una descripción detallada de las actividades verdes en la futura taxonomía. Sin embargo, no distingue entre la incineración de residuos para la recuperación de energía y la incineración de residuos para su eliminación, mientras que, dependiendo del propósito particular de la incineración de residuos, el impacto en la economía circular varía y, por lo tanto, la sostenibilidad de la actividad.

El análisis jurídico utilizó todos los métodos aplicados para interpretar las disposiciones de la legislación de la UE, teniendo en cuenta la legislación europea sobre residuos y el marco político, y concluyó que (a) la incineración de residuos debe considerarse de manera diferenciada, (b) debe hacerse una distinción entre incineración para eliminación e incineración para valorización energética (R1), y que (c) la valorización energética de residuos (R1) es coherente con la economía circular, al tiempo que cumple otros objetivos medioambientales, siempre que se ajuste a la jerarquía de residuos. Por tanto, la valorización energética de los residuos no reciclables debe considerarse una actividad económica medioambientalmente sostenible.

El presidente de la FEAD, Peter Kurth, ha destacado al respecto que «al desviar los residuos no reciclables de los vertederos, garantizar su tratamiento ecológico y evitar el uso de combustibles fósiles, la conversión de residuos en energía (según los criterios R1) es una actividad clave para un mayor reciclaje y ahorro de emisiones de CO2. El análisis jurídico está en consonancia con los hechos».

29 Sep

El desperdicio de alimentos es responsable del 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero

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ECOAVANT

WWF ha alertado de que el desperdicio de alimentos, uno de los «mayores problemas del insostenible» sistema alimentario predominante, es responsable del 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la cadena alimentaria y cuesta a la economía europea 143 billones de euros al año, según ha informado al organización.

Con motivo de la celebración este martes del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y Desperdicio de Alimentos, WWF ha propuesto en un informe, elaborado junto a WRAP, recomendaciones para lograr un cambio en la política alimentaria y reducir este despilfarro a la mitad en la Unión Europea.

88 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente en la UE

El informe de WWF revela que mientras 88 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente en la UE, 112 millones de personas comunitarias vivían en 2017 en hogares en riesgo de pobreza o exclusión social y 5,8 millones de personas en circunstancias de privación severa, lo que significa que «no han tenido acceso a alimentos adecuados y dietas saludables».

Además, asegura que el malgasto de alimentos «no solo representa un problema ético, es también una de las principales causas indirectas de pérdida de biodiversidad» y que producir cada alimento supone una huella de agua, suelo y energía.

El derroche de 250 billones de litros de agua al año

«Por ejemplo, si no malgastásemos a nivel mundial un tercio de la comida, evitaríamos el derroche de 250 billones de litros de agua al año, lo que equivale al consumo de agua potable para los próximos 30 años de 7.600 millones de personas», ha afirmado la ONG.

Para WWF los próximos años serán cruciales para poder cumplir en 2030 el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos y las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro.

«Cinco años después de haberse firmado los ODS, el de frenar el despilfarro alimentario sigue avanzando lentamente. Para lograrlo, España debe actualizar la estrategia a nivel estatal para reducir el malgasto de alimentos, con objetivos ambiciosos y medibles», ha subrayado la responsable del programa de alimentos de WWF España, Celsa Peiteado.

Para ello, WWF propone que los Estados miembros establezcan unos objetivos de reducción de malgasto de alimentos ambiciosos para 2023; que las empresas midan e informen sobre el desperdicio de alimentos en sus negocios; destinar más recursos para la innovación y tecnología; y que la Política Agraria Común (PAC) contemple fondos para prevenir el malgasto de alimentos.

3.300 millones de toneladas de CO2 al año

El estudio refleja que si la comida no consumida fuese un país, sería el tercer productor mundial de gases de efecto invernadero tras EEUU y China, al emitir 3.300 millones de toneladas de CO2 al año, según la FAO.

Además, apunta que para producir todos los alimentos que no se han consumido en el mundo en un año se emplea el agua de 100 millones de piscinas olímpicas; que no tirar un huevo supone no desperdiciar 185 litros de agua, aproximadamente el agua que consumimos en tres duchas; y que un kilo de carne supone no desperdiciar más de 15.000 litros de agua.

«Si no se desperdiciaran más de 780 millones de toneladas de cereales anuales, estaríamos ahorrando la misma cantidad de emisiones que emiten 631.821 vuelos transatlánticos», concluye la ONG.

16 Sep

Un informe de la Diputación concluye que la incineradora “mejora” la calidad del aire (Gipuzkoa)

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NOTICIAS DE GIPUZKOA

La calidad del aire en el entorno de la incineradora de Zubieta no se ha visto resentida desde que esta infraestructura comenzara a tratar los primeros residuos en otoño del pasado año. Así se desprende de un informe realizado por la ingeniería Envira y hecho público ayer por el departamento de Medio Ambiente, que concluye que los indicadores ambientales han «mejorado». Esta ingeniería ha analizado la calidad del aire en la zona de la planta contrastando con los valores registrados antes de la puesta en marcha de la instalación. Este análisis, que complementa el seguimiento epidemiológico que está llevando a cabo el instituto Biodonostia desde 2017, concluye que todos los resultados obtenidos están «dentro de los valores establecidos» en los decretos y directivas europeas.

Según explicó en un comunicado el departamento que dirige José Ignacio Asensio, las mediciones se han llevado a cabo entre octubre y abril en dos zonas del territorio: por un lado, el barrio de Zubieta de Donostia y las localidades de Lasarte-Oria y Usurbil, zonas expuestas a las emisiones de la planta; y por otra, en los municipios de Ordizia y Urretxu. Concretamente, se miden los resultados de PM 2,5 (partículas muy pequeñas en el aire que tiene un diámetro de 2,5 micrómetros o menos), metales dioxinas y furanos recogidos durante el primer semestre de funcionamiento de la planta y se comparan con los datos previos a su puesta en marcha (septiembre de 2017-septiembre de 2019).

En lo que respecta a los PM 2,5 y los metales, se concluye que los valores previos al funcionamiento de la incineradora eran mayores a los actuales. De hecho, las partículas PM 10 (moléculas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento o polen, dispersas en la atmósfera, y cuyo diámetro aerodinámico es menor que 10) en Lasarte-Oria han descendido un 4% entre los dos periodos.

Únicamente en Usurbil hay variaciones en la correlación de distintos metales, pero al no ocurrir lo mismo en Lasarte-Oria (la otra zona expuesta), «no parece guardar relación con la actividad de la planta de valorización energética», dice la Diputación.

En lo referente a las dioxinas y furanos, los valores se sitúan entre los límites inferior y superior y «no se evidencian variaciones» si se comparan con los datos anteriores al funcionamiento de la planta a excepción también en este caso de Usurbil, donde se obtuvieron cifras «ligeramente superiores».

No obstante, el informe explica que si se toman en consideración las distintas directivas estatales y europeas, así como la Guía de calidad del Aire de la Organización Mundial de la Salud, los valores PM 2,5 son en todos los puntos «inferiores al valor límite establecido». Lo mismo ocurre con las dioxinas y los furanos y en cuanto a los metales, «durante el periodo de muestreo –octubre/abril– también son inferiores a los valores de referencia recogidos –septiembre 2017-septiembre 2019–».

Asimismo, y a modo de conclusión, se establece que en los cuatro puntos de muestreo «no ha habido un incremento de las concentraciones medias» de partículas PM 2,5, metales, dioxinas y furanos. «De hecho, se constata una mejora de los indicadores ambientales con una disminución de las concentraciones medias de partículas PM 2,5 y metales, lo que lleva a deducir que existe una cierta tendencia de mejora general de la calidad del aire en el periodo que abarca el conjunto de las dos campañas».

El diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio recordó que estos informes se llevan a cabo para «garantizar el cumplimiento de los criterios de salud pública y asegurar que el funcionamiento de la infraestructura no tiene una incidencia significativa en los niveles de contaminación de la zona». «Hemos establecido las herramientas de control más avanzadas para garantizar el cumplimiento de los requisitos europeos y la aplicación de los criterios más exigentes de la sostenibilidad y salud pública», sentenció.

10 Sep

Seis entidades vascas participan en un proyecto europeo para convertir residuos de la construcción en materiales con alto valor

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SPRI

El proyecto es de envergadura. Se denomina Iceberg y en él participan 35 organizaciones públicas y privadas de diez países. Seis de ellas tienen su sede en Euskadi: TecnaliaGaiker, -ambos miembros del BRTA-, IhobeLezama DemolicionesSerikat y Viuda de Sainz. Está financiado por la UE a través de su programa Horizon 2020, que aporta 13 millones de euros del total de 15,6 millones. 

Iceberg busca “soluciones basadas en la economía circular que demuestran la recuperación eficiente de recursos materiales valiosos a partir de la generación de materiales de construcción representativos al final de su vida útilA lo largo de los próximos cuatro años se van a diseñar y poner en marcha nuevas tecnologías para reutilizar materiales, de modo que se obtengan otros de alto valorcon menos de un 8% de impurezas.  

El proyecto se propone validar seis casos de estudio en distintos lugares de Europa, con materiales como el hormigón, la cerámica, la madera, el yeso, las espumas aislantes y los materiales superaislantes. Un objetivo es que los residuos de construcción y demolición, en vez de acabar en el vertedero, se puedan convertir en materiales de alto valor añadido. Se analizará también el impacto económico, ambiental y en la salud de las personas de esos seis casos.  

El proyecto aportará soluciones inteligentes para apoyar la logística inversa que conlleva la recuperación y reutilización de materiales de construcción. Por ejemplo, se desarrollará una herramienta de apoyo a la demolición, que permita generar de forma rápida y precisa un modelo virtual del edificio a demoler. Con eso se podrá calcular mejor el tipo y las cantidades de residuos esperables, los impactos ambientales y económicos. También se mejorará la identificación y trazabilidad de los materiales y productos. 

Iceberg apuesta, además, por mejorar la separación automática de residuos mixtos, para lo qudiseñará y fabricará una unidad móvil de separación mediante sensores hiperespectrales, incluyendo software machine-learning, brazos robotizados y boquillas soplantes con lo que mejorar la eficiencia de la separación de residuos mixtos”, explican desde el proyecto. 

Los nuevos productos para construcción que resulten de este proyecto serán duraderos, fácilmente desensamblables e incorporarán altas cantidades de los materiales recuperados, entre el 30% y el 100%. Esos nuevos materiales serán, entre otros, eco-cementos y eco-hormigones, hormigones ultraligeros, bloques de hormigón prefabricados por carbonatación, productos cerámicos con menor energía embebida (hasta un 40% menos), paneles aislantes de fibra de madera, placas de yeso laminado con mayor aislamiento térmico y hasta un 35% de yeso reciclado y paneles aislantes de poliuretano reciclado.  

Tecnalia ejerce de coordinadora en Iceberg. Por su parte, Ihobe será responsable de las tareas de comunicación del proyecto. Gaiker contribuirá al desarrollo de la unidad móvil de separación y clasificación automática de los residuosAdemás, Demoliciones Lezama, Serikat y Viuda de Sainz participarán aportando su conocimiento y colaborando en el desarrollo de las herramientas de soporte a la logística inversa y la validación de todas las soluciones en un caso de estudio local (de los 6 casos de estudio que contempla el proyecto, uno se liderará desde Euskadi). Los socios del proyecto consideran que Iceberg generará unos cambios que permitirán un beneficio de 1.758 millones de euros y 6.265 nuevos empleos para el año 2030. 

El Grupo SPRI impulsa la I+D de las empresas vascas con herramientas, activos, ayudas, grupos de trabajo y alianzas con el fin de potenciar la investigación y generar nuevas tecnologías, con programas como Elkartek, Emaitek o Hazitek, cuya información puedes obtener aquí.  

21 Ago

Garbiker inicia el proceso de renovación de las infraestructuras tecnológicas y los contenidos del Aula de Artigas

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DIPUTACION FORAL DE BIZKAIA

La renovación del Centro de Educación Ambiental sobre Residuos de Bizkaia estará concluida para otoño de este año tras una inversión de 423.500 euros. Los trabajos se han sacado ya a licitación y abarcarán tanto la adecuación de las tecnologías del centro como a los elementos de soporte y los contenidos, con especial atención a los procesos de tratamientos de residuos incorporados en los últimos años.

La sociedad pública foral Garbiker, dependiente del Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural, ha iniciado el proceso de renovación de las infraestructuras tecnológicas y de los elementos de soporte y contenidos del Centro de Educación Ambiental sobre Residuos de Bizkaia, el Aula de Artigas. Esta renovación, que ya ha salido a licitación, cuenta con un presupuesto de 423.500 euros y concluirá en otoño de este año.

Este centro se ha consolidado como un espacio singular e imprescindible para dar a conocer el sistema de gestión de residuos de nuestro territorio. En ese sentido, en él se pone en valor la prevención, la gestión sostenible y los residuos con un enfoque innovador y con la visión del conjunto de Bizkaia, aportando información de alta calidad y utilizando recursos de sensibilización y promoción del compromiso ambiental para impulsar entre la población hábitos de conducta más respetuosos con el medio ambiente.

No obstante, la infraestructura tecnológica de la que dispone el Aula de Artigas responde a los estándares del período en el que se puso en marcha (en el año 2004), lo cual complica las labores de mantenimiento y reposición de los equipos y dispositivos que se utilizan en ella. Además, la propia evolución que ha experimentado la gestión de los residuos en general y el Ecoparque de Artigas en particular, hace que los contenidos y elementos hayan quedado en gran medida obsoletos.

Por eso, el objetivo final de la renovación de este centro es el de adecuarlo a la realidad social y tecnológica actual. Se trata de respetar la esencia del funcionamiento actual del centro, de forma que sin renunciar a la dinámica actual se consiga maximizar la experiencia de las personas usuarias. Y, al mismo tiempo, se pretende dotar al centro de los medios necesarios para dar soporte al mensaje que difunde el Aula de Artigas y que esos medios sean duraderos en el tiempo, fáciles de mantener y reponer si fuera necesario.

El centro

El Aula de Artigas se ha consolidado como un referente en educación ambiental en nuestro territorio, como demuestra el hecho de que a lo largo del curso 2018/2019 recibiera la visita de 6.536 visitantes, distribuidos en 199 grupos de escolares y asociaciones y que desde su puesta en funcionamiento en 2004 (inicialmente el centro estuvo en manos del Ayuntamiento de Bilbao, que lo cedió a Garbiker en 2016) hayan pasado por sus instalaciones 64.988 personas.

El programa educativo desarrollado en este centro está enmarcado en el Plan Global de Comunicación sobre la gestión de los residuos urbanos de Bizkaia, que surge por la necesidad de dar a conocer a la ciudadanía en general y a la población escolar en particular las infraestructuras de gestión de residuos en nuestro territorio. Tomando esta difusión como punto de partida, se pretende también impulsar hábitos de conducta más respetuosos con el medio ambiente.

En este sentido, la secuencia temática del centro se inicia con el concepto de consumo responsable, entendido como la necesidad de ajustar nuestros comportamientos de consumo a nuestras necesidades reales, mostrando que además de las variables de calidad y precio, las personas consumidoras deben contemplar otras para favorecer la adquisición de bienes y servicios con un menor impacto medioambiental y que impliquen la igualdad social. Y, dado que tan importante como la compra responsable es la manera en la que nos deshacemos posteriormente de los residuos generados, el Aula de Artigas centra gran parte de su actividad en dinámicas en las que se presentan los residuos y las diferentes técnicas para su gestión desde un enfoque lúdico y positivo.

Estas sesiones de media jornada están destinadas a todo tipo de público, si bien se recomienda una edad mínima en los grupos de ocho años, para un mejor aprovechamiento de las explicaciones. Estas últimas se adaptan a los diferentes tipos de público: alumnado de 3º a 6º de Primaria, alumnado de Secundaria, de Bachillerato, de centros de Formación Profesional, de centros universitarios y personas pertenecientes a otros colectivos (asociaciones, familias, etc).

En cualquier caso, las visitas tienen una estructura común: una introducción en la que se hace referencia a la localización en la que se encuentra el Aula de Artigas (el Ecoparque de Artigas, en el que se sitúan las infraestructuras de tratamiento de residuos) y se ofrece una visión general de la gestión de los residuos y los procesos generales de reciclaje más conocidos por la ciudadanía; una segunda fase en la que se conduce a las personas asistentes al área de procesos de tratamiento de residuos y se explican esos procesos a través de elementos de animación mecánicos, físicos o de infografías; la proyección de un vídeo sobre el proceso de reciclaje en el simulador del aula; y una última fase de conclusión y cierre.

05 Ago

ESWET pide más valorización energética para reducir el envío de residuos fuera de la UE

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RESIDUOS PROFESIONAL

En los últimos decenios, las exportaciones de residuos a países no europeos han aumentado de manera constante, alejando el problema de los residuos pero sin abordarlo adecuadamente. Los repetidos abusos en los traslados internacionales de desechos han puesto de relieve la necesidad de que Europa se ocupe de sus residuos con arreglo a sus propias normas ambientales.

Para adoptar un enfoque pragmático en la materia, la Asociación de fabricantes de tecnologías de valorización energética de residuos, ESWET, ha publicado un informe con una serie de recomendaciones de cara a la revisión del Reglamento sobre el transporte de residuos:

  • Adoptar un enfoque de proximidad para la exportación de residuos, manteniendo a los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) como socio preferente.
  • Mantener el Reglamento sobre el traslado de residuos lo suficientemente flexible como para asegurar la sinergia de la jerarquía de residuos: cada nivel tiene un papel que desempeñar en la economía circular para la gestión segura de los residuos.
  • Reducir aún más el flujo de residuos transportados fuera de la UE, ya que la gestión racional de los desechos suele ser incierta en los países no pertenecientes a la OCDE.
  • Apoyar la creación de un mercado funcional para las materias primas secundarias recuperadas por la industria del reciclaje y las plantas de conversión de residuos en energía.

«Para que los envíos de residuos fuera de Europa sean cosa del pasado, Europa debe seguir apoyando las prácticas internas y sostenibles de tratamiento de residuos», sostiene ESWET en un comunicado. «Como la generación de desechos está aumentando -añade-, se prevé que la necesidad de capacidad de tratamiento de residuos no reciclables aumente considerablemente».

Por ello, esta organización empresarial considera fundamental que los legisladores de la Unión Europea «consideren el papel de la valorización energética de residuos en la economía circular como un instrumento complementario al reciclaje. De lo contrario, los residuos no reciclables no tendrían otra opción de tratamiento que los vertederos», concluye.

17 Jul

El uso de los garbigunes de Bizkaia creció un 28,43% en junio con respecto a los meses previos a la crisis sanitaria

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LA VANGUARDIA

El uso de los garbigunes de Bizkaia durante el mes de junio se incrementó un 28,43% con respecto a la media de personas usuarias registrada en los dos primeros meses del año, antes de que se produjeran las restricciones de movimientos establecidas para frenar la expansión del covid-19. En concreto, en junio utilizaron la red de estos centros forales 29.681 personas, frente a la media de 23.110 registrada en enero y febrero de este mismo ejercicio.

Según ha informado la Diputación, esta subida viene a compensar el efecto contrario que se produjo durante el período en el que se establecieron limitaciones al movimiento e incluso el confinamiento de la población, momento en el que se redujo a más de la mitad (52,48%) la cantidad de personas que utilizaron los garbigunes, de manera que si la media era en enero y febrero de 23.110 personas, esta cantidad se contrajo hasta las 10.981 personas en abril y mayo.

El incremento en el número de usuarios es aún más significativo si se comparan los datos de junio de este año con los del mismo mes del año pasado: el aumento es del 37,58% (29.681 personas frente a las 21.573 personas en junio del año pasado).

Ligado al aumento del uso de los garbigunes se ha producido también un ascenso notable en la recogida de residuos voluminosos, madera y línea blanca. El crecimiento del conjunto de estas fracciones es del 30,21% durante el mes de junio con respecto a la tendencia inicial de 2020, tras haberse producido en el período en el que se restringieron los movimientos de personas una bajada media del 45%.

De hecho, de 1.823 toneladas de estas fracciones recogidas de media en los meses de enero y febrero, se ha pasado a las 2.373 toneladas en junio. El aumento más significativo es el que ha experimentado el depósito de electrodomésticos de línea blanca que alcanza el 69,46%, después de sumar 62,50 toneladas frente a las 36,88 toneladas de media en los dos primeros meses del año.

En el caso de voluminosos y de madera, las cifras se corresponden con un 31,62% (1.411,16 toneladas) y un 26,06% (900 toneladas), respectivamente. Todo ello produce un incremento del 41,74% con respecto a junio de 2019.

El resto de residuos que se recogen en los garbigunes también han crecido, aunque en menor medida, tras este período de alarma por el covid-19. Ello ha supuesto un aumento de la actividad del sector del reciclaje en Bizkaia, cuyo ecosistema empresarial representa el 6,6% del PIB, factura 2.642 millones de euros y da empleo a 6.120 personas.

13 Jul

«Para avanzar hacia un modelo económico circular, primero habría que evitar los vertederos»

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RETEMA

En una entrevista recogida en el último número de la Newsletter de Sogama, donde se repasa la actividad de esta empresa pública durante los momentos más críticos de la crisis del COVID-19, Antonio Orrego Durán, uno de los profesionales más destacados del sector por su amplio conocimiento y dilatada experiencia, reflexiona sobre el papel que ha jugado la recogida y el tratamiento de los residuos en el marco del estado de alarma, ya que, si bien ya era considerado un servicio esencial, durante la crisis sanitaria ha quedado más patente que nunca.

Defendió la extraordinaria tarea de las empresas públicas y privadas que trabajan en el ámbito de los residuos, ya que, con independencia de su condición, todas ellas llevan “grabado en su ADN la voluntad de servicio público” y su alto grado de profesionalidad.

En todo el desconcierto que ha generado la pandemia, ensalzó la labor de las plantas de valorización energética que hay en España (11 en total) al poder tratar en las mismas la parte no reciclable de los desechos, evitando su transporte a otros destinos y consiguiendo, mediante la combustión a altas temperaturas, la eliminación de contaminantes y la puesta en valor a través de su conversión en energía eléctrica; y, en algún caso, como Barcelona y Mataró, mediante el suministro de vapor a un District Heating.

Orrego Durán también hizo una lectura sobre la generación y características de los residuos durante la fase de confinamiento en nuestro país. Si bien durante el primer período hubo una fuerte caída en la generación de desechos, acentuada en los municipios con intensa actividad turística y comercial, como es el caso de Madrid y Barcelona, lo cierto es que, en el resto, esta caída fue más liviana, viéndose compensada la inactividad comercial con una producción más intensiva de la basura en los hogares, similar a la que tiene lugar durante los fines de semana y festivos.

La producción de residuos de envases creció entre un 20 y un 30% debido al consumo propio de acopio ante la cuarentena. Sin embargo, en el caso del papel/cartón no puede decirse lo mismo debido al cierre de los comercios, aunque la colaboración ciudadana se mantuvo igualmente.

Deslizó que, lo que pueda pasar a partir de ahora es impredecible debido a que estamos ante una crisis sin precedentes, pero todo apunta a que también podremos leer a través de los residuos las consecuencias económicas del COVID-19.

Valorización energética antes que vertido

Ante el incremento exponencial de la generación de residuos sanitarios y la falta de capacidad de las instalaciones que venían procesándolos, se recurrió a las plantas de valorización energética para complementar esta labor, ya que solo éstas pueden garantizar la destrucción de elementos sanitarios de bajo riesgo tales como guantes, batas, mascarillas y asimilables.

Indicó que en Europa hay más de 500 plantas de valorización energética, considerándose el tratamiento más adecuado para los desechos no reciclables. Le entristece pensar que, en España, con solo 11 plantas de estas características, un alto porcentaje de residuos sanitarios contaminados por coronavirus hayan acabado en vertederos de 10 comunidades.

Por su parte, en comunidades tales como Galicia, País Vasco, Mallorca, Cataluña, Madrid, Melilla y Cantabria, donde sí disponen de plantas de valorización energética, “las cosas se han hecho como en cualquier país de la UE concienciado con la protección del medio ambiente”.

Abundó también Orrego en que el papel preponderante de la valorización energética sobre el vertido está escrito en la normativa europea, aludiendo a estas plantas como “instalaciones que garantizan la puesta en valor de los materiales mediante la producción de energía cuando finaliza la vida útil de éstos y no pueden ser reciclados”.

Economía Circular no significa «teñir de verde»

Respecto a la economía circular, le asombra que un concepto que emergió en los años 70, se visualice como algo novedoso y que éste se vea reducido a cualquier acción medioambiental por insignificante que parezca, tiñéndola de “verde”.

La economía circular, a juicio de Orrego, es una cuestión de “supervivencia geopolítica por la necesidad de tender a ser autosuficientes en recursos y no tan dependientes de terceros en servicios y suministros”, a lo que añadió que “el término se está convirtiendo en un tema manido que pierde su esencia, ya que para poder aplicar un modelo económico que garantice la durabilidad de nuestros recursos, deberíamos comenzar por tener sistemas de recogidas y plantas de valorización que eviten que éstos acaben en vertederos”

A pesar de que la Directiva Marco de residuos destierra en 2008 a los vertederos al más bajo escalón de la jerarquía, España se ha mantenido como el país europeo que más toneladas totales de basura tira al vertedero y con una nula oposición de los mismos colectivos que cuestionan la construcción de cualquier otro tipo de infraestructura medioambiental. Para poner fin a esta situación, además de llevar a cabo otras actuaciones, España, aseguró Antonio Orrego, requiriría, por distribución geográfica, “doblar como mínimo el parque actual de plantas de valorización energética”.

15 Jun

¿Cómo es esquiar encima de la planta incineradora de Copenhague antes de ir a los Alpes?

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LUGARES DE NIEVE

Con la apertura de las fronteras dentro de la Unión Europea, en nada podremos volver a esquiar en los glaciares de Francia, Suiza, Austria e Italia o en Noruega. Pero también en Copenhague, la capital de Dinamarca.
El techo de la planta de incineración de residuos, el «Copenhill», es la nueva atracción de la ciudad.
Con 450 metros de largo, se encuentra a unos 10 minutos del centro de Copenhague y se extiende desde el techo del edificio, de 85 metros de altura, sobre la fachada y hasta ras de suelo.
Copnehill a principios de este mes de juino. (Foto: Copenhill Urban Mountain)
«A pesar de la vista inusualmente verde, la pista de esquí te da la sensación de conducir como nieve dura», explica Christian Ingels, CEO de CopenHill, que opera las instalaciones de esquí en el área portuaria de Copenhague.
El precio por una hora de esquí es de unos 20 euros y el pase de 3 horas cuesta unos 46 euros.
En Copenhill no solo hay pistas para todos los niveles de dificultad a las que se accede mediante 4 remontes mecánicos, también hay un pequeño snowpark y una tienda de esquí que incluye alquiler de material.
Además, en la cota alta del complejo, como en muchas estaciones de esquí tradicionales, hay un restaurante para después de esquiar, rutas de senderismo entre abetos y prados, y un muro de escalada de más de 85 metros de altura. Todo ello, para que incluso los no esquiadores puedan disfrutar de Copenhill.
Foto: Copenhill Urban Mountain
«Queremos ser el lugar donde las familias pasen sus fines de semana, donde los amigos se reúnan para divertirse y donde los estudiantes pasen su tiempo al aire libre. En resumen: el lugar donde los habitantes de Copenhague vienen para relajarse y hacer ejercicio», explica Ingels.
Los promotores de la estación de esquí en Copenhague también pretenden que «los daneses se preparen para esquiar en CopenHill antes de que realmente se pongan en marcha en los Alpes».
(Foto: Copenhill Urban Mountain)
No en vano, la asociación de turismo Saalbach-Hinterglemm, en Austria, es socia de la pista de esquí al aire libre artificial danesa. «Estamos totalmente entusiasmados con el proyecto Copenhill. Aquí los daneses pueden dar sus primeros giros o repasar sus habilidades antes de venir a esquiar a Skicircus», señala Isabella Dschulnigg-Geissler, directora gerente de Saalbacher Bergbahnen.
Un vídeo descriptivo de la experiencia de esquiar en Copenhill:
12 Jun

Bizkaia impulsa la gestión descentralizada de residuos con plantas de compostaje comarcales

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

Garbiker inicia el procedimiento de licitación para la puesta en marcha de estas plantas, con un doble objetivo: ampliar la recogida y tratamiento de esta fracción y descentralizar el servicio, de manera que se reduzcan las necesidades de transporte y hacerlo más sostenible y eficiente.

La Diputación Foral de Bizkaia, a través de su sociedad pública Garbiker, ha iniciado el procedimiento de licitación para la puesta en marcha de plantas de compostaje comarcales. Se trata de un paso adelante más de la Institución foral para lograr el objetivo de ampliar la recogida y tratamiento de la fracción orgánica, aumentando la capacidad para gestionar correctamente las crecientes cantidades de biorresiduos que se recogen selectivamente en nuestro territorio en el quinto contenedor (contenedor marrón). Es también la expresión del compromiso con el incremento de la tasa de reciclaje de biorresiduos, en línea con lo que se contemplaba en el II Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos (PIGRUB) y en consonancia también con la filosofía que regirá en esta materia el III PIGRUB, que se encuentra ahora en fase de elaboración.

Con la implantación de estas plantas comarcales, además, la gestión de esta fracción se descentralizará y ello tendrá como consecuencia la reducción de los trayectos en camión de estos residuos y también del compost resultante del tratamiento, aumentando la eficiencia del servicio. Esto, a su vez, redundará en una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y hará más sostenible la recogida y tratamiento del biorresiduo.

De forma paralela a la adquisición de los elementos que compondrán estas plantas comarcales, la Diputación Foral de Bizkaia y Garbiker están desarrollando un proceso de análisis para determinar las comarcas en las que se implantarán los nuevos equipamientos, teniendo en cuenta cuestiones como la cantidad de este tipo de residuos que se generan o la distancia existente entre las comarcas y las instalaciones de Konpostegi, la planta en la que se realiza ahora el tratamiento de la fracción orgánica. Este proceso se prolongará hasta otoño de este año.

En cuanto a la licitación abierta esta semana por Garbiker, contempla la adquisición de tres reactores verticales de compostaje, dos palas cargadoras telescópicas, dos trituradoras y tres cribadoras, ya que después de realizar un análisis previo de los diferentes sistemas que se utilizan para el tratamiento de biorresiduo se ha considerado que es la alternativa que mejor se adapta a las características de nuestro territorio.

Los sistemas de compostaje vertical tienen la ventaja de reducir al máximo posible las necesidades de espacio del proceso. Pueden estar ubicados en el exterior y su instalación no requiere de grandes obras. En el caso de los reactores que adquirirá Garbiker, deberán tener capacidad para tratar un mínimo de 8 toneladas/día de biorresiduos, a los que se podrá añadir poda triturada si fuera necesario para estructurar el material. Además, la sociedad pública foral ha optado por un sistema modulable que permitirá ampliar progresivamente la capacidad de las instalaciones si fuera preciso.