Category: Zabalgarbi Noticias

06 Abr

Un paso más cerca de la integración de tecnologías de captura de carbono en plantas de valorización energética

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RETEMA

Lanzado a finales de 2020, el Fondo de Innovación de la UE es uno de los instrumentos de financiación europeos para proyectos relacionados con tecnologías pioneras en industrias intensivas en energía, energías renovables y captura, uso y almacenamiento de carbono. En total, el Fondo asignará 1000 millones de euros a proyectos a gran y pequeña escala. De 311 solicitudes para la primera convocatoria, solo 70 fueron seleccionadas para la segunda ronda.

Dos proyectos ambiciosos en el sector de conversión de residuos en energía se incluyeron en la lista de finalistas. El Fortum Oslo Varme en Noruega y el Amager Bakke en Dinamarca. Ambos proyectos planean equipar las plantas existentes con tecnologías de captura de carbono para reducir su huella de carbono. Las elecciones de la Comisión Europea para esta primera selección envían una señal positiva hacia el potencial de las tecnologías de captura de carbono en el sector de conversión de residuos en energía.

El 90% de las emisiones de CO2 se capturarán cada año

La planta de conversión de residuos en energía de Fortum Oslo Varme actualmente suministra el 60% del sistema de calefacción de distrito de Oslo mediante la quema de residuos, como residuos biológicos y hospitalarios. La nueva instalación del proyecto, integrada en la planta existente, capturará el 90% de las 400.000 toneladas de CO2 emitidas cada año. Si la financiación solicitada de 300 millones de euros se aprueba en la segunda ronda de la convocatoria, la planta estará operativa en 2026 y reducirá las emisiones de Oslo en un 15%.

Conversión de CO2 intro e-combustibles ecológicos

El proyecto de la planta de conversión de residuos en energía de Copenhague, liderado por ARC y CMP, contribuirá al objetivo de la ciudad de convertirse en la primera capital neutra en carbono del mundo. Si se selecciona la financiación solicitada por el proyecto CCS de 120 millones de euros, se eliminarán las 500.000 toneladas de CO2 emitidas cada año por la planta. El CO2 capturado también brindará nuevas oportunidades en soluciones sostenibles, como los combustibles electrónicos ecológicos para el sector del transporte.

17 Mar

El Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Bilbao crean el primer centro de servicios avanzados de economía circular del Sur de Europa

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IREKIA

Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, han presentado hoy el Basque Circular Hub, el primer centro de servicios avanzados de economía circular del Sur de Europa. Este nuevo centro experto, que será gestionado por la sociedad pública Ihobe, es fruto de la colaboración público-privada entre el Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de Bilbao, la Universidad de Deusto, la Universidad del País Vasco UPV-EHU, Universidad de Mondragón, el Centro de Investigación Aplicada de FP Euskadi -Tknika, y la Fundación Novia Salcedo.

Se trata del único centro de estas características que existe en el Estado y en el Sur de Europa con servicios de prospectiva de mercado, de formación avanzada, así como de análisis de tendencias y generación de conocimiento experto en el ámbito de la economía circular,

Entre otros objetivos, para el año 2024 se espera que estén utilizando los servicios de este centro 1500 empresas; hayan recibido formación especializada en economía circular un centenar de profesores/as y 1200 profesionales, y se hayan elaborado 20 informes de vigilancia sectorial. Asimismo, Ihobe apoyará a la ciudad de Bilbao en la elaboración de una hoja de ruta economía circular y la búsqueda de soluciones innovadoras a retos propuestos por la ciudadanía o el tejido empresarial local.

Este innovador centro constituye uno de los instrumentos para cumplir los objetivos de la Estrategia de Economía Circular 2030 y permitirá reforzar el liderazgo de la industria vasca en su transformación hacia modelos más sostenibles y circulares. A partir de hoy las empresas del País Vasco tienen a su disposición una amplia cartera de servicios para mejorar su competitividad mediante la integración de procesos circulares en sus sistemas de producción.

El Basque Circular Hub prestará apoyo, además, a nuevas iniciativas de emprendimiento de economía verde y dará formación avanzada a profesorado, trabajadores en activo y en paro, y a estudiantes que deseen especializarse en este ámbito, para ello contará con el apoyo de las Universidades de Deusto, Mondragón y UPV-EHU, del Centro de Investigación Aplicada de FP Euskadi-Tknika y la Fundación Novia Salcedo.

En el Basque Circular Hub, ubicado en la actualidad en el Auzo Factory Irazabal-Matiko de Bilbao, se suman la dilatada experiencia de más de 15 años de la sociedad pública Ihobe en el desarrollo de metodologías de ecodiseño y de programas de formación de especialistas en ecodiseño, y la del Ayuntamiento de Bilbao en apoyo al emprendimiento, como ha quedado reflejado en el convenio que han suscrito ambas entidades para la puesta en marcha de esta iniciativa pionera en el Estado y en el Sur de Europa.

Esta iniciativa forma parte de la estrategia de especialización inteligente que se está desarrollando en Bilbao para el impulso de servicios avanzados que den respuesta a las necesidades actuales y futuras de la industria y otras opciones de mercado.

La consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, han visitado esta mañana las instalaciones del Basque Circular Hub, donde el director de Ihobe, Alexander Boto, les ha presentado los servicios de alta especialización que prestará este centro, tanto para el tejido industrial vasco como para la comunidad universitaria y de formación profesional.

Cuatro ejes de actividad

El Basque Circular Hub abarca temáticas como: nuevos modelos de negocio circulares; ecoinnovación y tecnologías en economía circular; nuevos materiales sostenibles; ecodiseño de productos y edificios; fabricación eficiente; desperdicio alimentario; consumo de plásticos y consumo circular, entre otras.

La sociedad pública Ihobe es la entidad encargada de coordinar toda la actividad de este centro cuyo personal está integrado por especialistas en ingeniería, economía y marketing.

Respecto a los trabajos que va a ejecutar este centro, abarcarán cuatro áreas de actuación como son: la realización de proyectos de economía circular en empresas vasca; ejercer como observatorio de economía circular del País Vasco; prestar formación avanzada en economía circular; y ofrecer herramientas técnicas a las empresas.

En concreto, se potenciará el desarrollo de proyectos técnicos de economía circular en empresas vascas con la participación de jóvenes profesionales formados en el HUB. Las empresas contarán con jóvenes especialistas con conocimiento para integrar la economía circular en sus procesos, y el alumnado podrá acceder a un entorno laboral para poner en práctico lo aprendido. En concreto para el año 2024 se espera que hayan participado en esta actividad más de un millar de jóvenes.

Como Observatorio de economía circular del País Vasco llevará a cabo labores de vigilancia estratégica para la detección de nuevas oportunidades de negocio, elaborará hojas de ruta para negocios emergentes, así como informes de vigilancia adaptados a los sectores industriales.

En el ámbito del emprendimiento apoyará el diseño de proyectos y orientará sobre el acceso a las ayudas disponibles en cada momento.

Las actividades de formación experta en economía circular tendrán un importante papel ya que no solo estarán dirigidas al alumnado recién graduado, sino también al profesorado, tanto de centros universitarios como de formación profesional. Esta formación también se extenderá a las empresas que deseen contar con profesionales especializados en la materia.

Un centro ubicado en Bilbao

La sede del Basque Circular Hub se localiza en el centro de emprendimiento del Auzo Factory Irazabal-Matiko del Ayuntamiento de Bilbao gracias al convenio suscrito entre la sociedad pública Ihobe y el citado ayuntamiento mediante el cual el Ayuntamiento cede el espacio en el que alojar las instalaciones del Hub, al tiempo que ambas entidades se comprometen a apoyar y a asesorar iniciativas de emprendimiento local en economía circular, así como a detectar oportunidades de negocio en este ámbito en sectores como el comercio, el turismo y las industrias creativas.

Toda la actividad del Hub estará disponible en su página web corporativa a través de la cual las empresas interesadas podrán realizar autodiagnósticos sobre el grado de circularidad de sus procesos industriales, cuantificar los impactos ambientales de sus productos o visitar la exposición virtual de cerca de 200 productos ecodiseñados por empresas vascas y que ya están siendo comercializados en la actualidad.

05 Mar

Ihobe impulsa 26 proyectos ecoinnovadores de ecodiseño, remanufactura y economía circular de metales, plásticos y minerales

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IREKIA

Los 26 proyectos que recibirán el apoyo de la sociedad pública Ihobe del departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco, han sido seleccionados entre un total de 58 solicitudes presentadas a la convocatoria 2020 del “Programa Ecoinnovación en Economía Circular”.
Entre los resultados esperados en la ejecución de estos proyectos está la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que generarían al año siete mil personas, o lo que es lo mismo, la población de Muzkiz, Lekeitio o Aretxabaleta.

Estos proyectos industriales innovadores en economía circular se suman a los 147 proyectos de similares características puestos en marcha en Euskadi desde el año 2014 gracias a este programa de ayudas co-financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, FEDER.

Un 69 % de los proyectos de esta convocatoria 2020 se centran en el ahorro de materiales y el resto en productos. En el capítulo destinado a “producto” se han seleccionado cinco proyectos de ecodiseño de equipos y componentes, y tres de remanufactura y modelos circulares de negocio. En el apartado de “materiales” se apuesta por seis proyectos que incrementan la circularidad del metal, materiales críticos y mejores técnicas disponibles; tres sobre plásticos; seis sobre minerales y materiales de construcción. Además, también se han seleccionado tres proyectos para la recuperación de suelos contaminados.

Destacar la existencia de proyectos que mejoran el diseño o la durabilidad de los productos como los que llevarán a cabo las empresas alavesas Zayer y Zigor, las guipuzcoanas CAF, Ekide, Hre Hidraulic y Ekonek o las vizcaínas Emica Bombas y Vibacar. Entre los proyectos ecoinnovadores en metal destacan los impulsados por ACB Sestao, Befesa Aluminio, Furesa y Stadler. Las empresas Cikautxo, Akt Plásticos y Plastigaur lideran la innovación en plásticos circulares mientras que Euskatfund, Hormor, Krosaki Amr Refractarios, Lezama Demoliciones, Nutec Procal y Sociedad Financiera y Minera son los promotores de proyectos circulares innovadores en minerales. El desarrollo de tecnologías innovadoras de remediación de suelos lo lideran Afesa y el consorcio Teknimap-Talantia, mientras que Ternua Import Arrasate, se adelanta a la Estrategia de Textil Sostenible de la Unión Europea con su proyecto Wearcycle.

“El objetivo de estas ayudas es incentivar el diseño y puesta en marcha de proyectos ecoinnovadores de las empresas vascas que nos permitan construir un tejido industrial basado en modelos de economía circular que nos permitan cumplir los objetivos de neutralidad en carbono que nos hemos marcado en Euskadi para el año 2050”, ha afirmado Alexander Boto, director de Ihobe.

Entre los proyectos que iniciarán su ejecución en 2021 destacan desde la separación automatizada de imanes sinterizados, hasta la creación de herramientas basadas en visión artificial para automatizar la manipulación y el diagnóstico de piezas a remanufacturar, o la creación de un sistema integral de detección y eliminación de nubes de partículas generadas en la actividad industrial.

Resultados esperados

De confirmarse la viabilidad técnica, económica, ambiental y comercial de estos proyectos a tres años se espera lograr estos resultados:

– Una reducción de 63.500 ton/año de gases de efecto invernadero (GEIs), equivalente a las emisiones anuales de 7.300 personas.
– Evitarán el envío a vertedero de 475.000 ton/año de residuos.
– Una facturación adicional de 114 millones de euros anuales.
– El lanzamiento de 19 nuevas líneas de negocios.

26 Feb

Bizkaia duplicará su capacidad de reciclaje de orgánicos con tres nuevas plantas en Berriatua, Igorre y Getxo

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EL CORREO

Separar en origen papel, envases, vidrio y textiles ya es común en muchos domicilios, pero Bizkaia quiere dar ahora un impulso al reciclaje de orgánicos, que se depositan en el denominado contenedor marrón, para cuyo uso se necesita una llave que suministran los ayuntamientos o mancomunidades. Además, el territorio quiere duplicar su capacidad de reciclaje de este tipo de basura. El año pasado se amplió la planta de compostaje de Artigas tras una inversión de 5,7 millones de euros. La principal planta de compostaje tiene ya capacidad para tratar 10.400 toneladas al año de biorresiduos y una cantidad similar en restos de poda. Pero además, la provincia estrenará en los próximos meses otras tres compostadoras verticales en Getxo, Berriatua e Igorre, que sumarán otras 9.000 toneladas de capacidad, así que la capacidad del territorio alcanzará las 20.000.depósitos serán ampliables y no se descarta estrenar más en otras localidades, si bien la Diputación ha desechado «por distintos motivos» otros puntos de compostaje en «Elorrio, Berriz, Garai, Durango o Amoroto».

Cada uno de ellos requerirá una inversión de 700.000 euros, y aquí se encuadra el coste de personal, aunque solo requerirán a un trabajador a media jornada. El coste de mantenimiento rondará los 70.000 euros anuales. En el caso de Getxo, lo asumirá el propio Consistorio. La planta de Berriatua será gestionada por la Mancomunidad de Lea Artibai y la de Igorre, por la sociedad foral Garbiker. La puesta en marcha de las compostadoras llegará algo después de que desde este mismo lunes, el contenedor marrón admitirá carne, embutidos, pescado, marisco, restos de huevo y sus cáscaras o quesos se sumarán a los que ya debían depositarse en estos contáiners, como frutas, verduras, legumbres, hortalizas, pastas, arroces y semillas, «un paso importante que permitirá incrementar la recogida de esta fracción y avanzar hacia una Bizkaia más verde y sostenible», ha expuesto la diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta. Ello permitirá que crezca el reciclaje de residuos orgánicos, que es en la actualidad de apenas el 2% , la mitad de lo planteado como objetivo en 2016.

Este tipo de basura supone el 40% de las típicas bolsas que se tiran al contenedor de resto. Avanzar en la separación en origen de este tipo de basura supondrá acercarse a las metas que impone la unión europea. Además, ello permitirá sacar más partido a los más de 7.000 contenedores marrones desplegados por toda la provincia- los hay en el 88% de las localidades vizcaínas- y producir más toneladas de compost, que se vende a ayuntamientos, empresas de jardinería y particulares. El proceso de fabricación dura unas ocho semanas. Tras un triaje, el residuo se fermenta y después se voltea y airea.

La diputada ha comparecido a petición del juntero del PP Eduardo Andrade, que solicitó más información sobre estas plantas de compostaje comarcales y los criterios seguidos para su ubicación en estos municipios en concreto, aunque el apoderado morado Xabier Benito también había registrado una pregunta oral por este tema. A juicio de este parlamentario vizcaíno, es una buena noticia que los contenedores marrones vayan a poder recibir desde el lunes todo el residuo orgánico pero cree que todavía hay una gran parte de la población que no utiliza este contenedor y que los incentivos económicos serían más eficaces. El apoderado de EH Bildu, Raúl Méndez, apuntó que «aunque la medida llega tarde, era necesaria para acercarnos a los objetivos planteados por Europa». Y ha preguntado por las campañas de sensibilización que deben realizarse para fomentar este tipo de recogida selectiva.

16 Feb

Bizkaia recogerá carne y pescado en el contenedor marrón a partir del 1 de marzo

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

La Diputación Foral de Bizkaia ha modificado el sistema de tratamiento de los residuos orgánicos para incluir la recogida de carne y pescado crudos y cocinados en el contenedor marrón a partir del próximo 1 de marzo. Esta modificación es un paso más para incrementar la recogida para reciclaje de este tipo de desechos, siguiendo los objetivos marcados y después de haber realizado diferentes pruebas y contrastes, como la desarrollada en la comarca de Lea Artibai, para garantizar los parámetros de calidad necesarios para hacer un compost de calidad. Este proceso se ha visto acompañado de la adecuación de la planta de tratamiento ya existente, Bizkaiko Konpostegia, y de la búsqueda de nuevas alternativas tecnológicas para el tratamiento, que ha resultado en las nuevas plantas de compostaje comarcales que se instalarán en los próximos meses en los municipios de Berriatua, Getxo e Igorre.

Así, a partir del 1 de marzo se podrán depositar en el contenedor marrón:

Restos de origen animal cocinados o crudos (restos de carne, embutidos, pescado y marisco, restos de huevo y sus cáscaras, huesos y queso).
Restos de origen vegetal cocinados o crudos (restos de frutas, verduras, legumbres, hortalizas, pastas y arroces, semillas).
Restos de flores y plantas, restos de la huerta, hierba y restos de poda.
Posos y filtros de café, bolsitas de infusiones, restos de pan, galletas y bollería, frutos secos y sus cáscaras, huesos de fruta y tapones de corcho natural.
Papel de cocina, servilletas y manteles de papel, hueveras de cartón y cartón ondulado sucio (todos ellos impregnados de materia orgánica).
Palillos para brochetas u otros alimentos, palos de helado y similares.
Achicoria, algas, alpiste, caramelos y golosinas, cereales, harina, mermelada.
Bolsas, envases y utensilios que sean compostables.

No podrán depositarse en el contenedor marrón:

Polvo de barrer.
Colillas y restos de cenicero.
Cenizas.
Excrementos de animales.
Arena de gatos.
Tierra y turba de macetas.
Aceite o cualquier otro líquido, independientemente de cuál sea su origen.
Pañales, compresas y tampones.
Toallitas húmedas.
Tiritas, esparadrapos, vendas, algodón, bastoncillos para los oídos.
Papel de cocina, servilletas y manteles de papel, hueveras y cartón ondulado que estén limpios, sin restos de cualquier tipo de sustancia.
Pegatinas y otros elementos adhesivos (las que vienen en las cáscaras y piel de las frutas hay que retirarlas antes de introducir los restos en el contenedor marrón).
Bolsas y envases no compostables.

Adaptación en Konpostegi

Dado que la inclusión de este tipo de desechos va a traer consigo algunas modificaciones en los procesos y un incremento en el volumen de recogida, la Institución foral ha desarrollado un proceso de adaptación de la principal infraestructura de tratamiento de estos residuos, Bizkaiko Konpostegia,

Las obras realizadas para ello han aprovechado las instalaciones existentes, se han desarrollado a lo largo de todo un año y concluyeron en 2020, tras una inversión de 5,7 millones de euros. Concluidos estos trabajos de adecuación, en los últimos meses se han realizado pruebas para testar el funcionamiento de las modificaciones realizadas, con las que la planta tiene capacidad para tratar 10.400 toneladas al año de biorresiduo y una cantidad similar de residuos de poda, a través de un proceso que dura ocho semanas y que permite generar aproximadamente 12.200 toneladas de compost al año.

Bizkaiko Konpostegia cuenta ahora con una nave de recepción de 300 metros cuadrados, donde se reciben los residuos y donde, después de abrir las bolsas utilizando una máquina especialmente diseñada para ello, se realiza un triaje para separar los desechos no compostables que se hayan podido depositar por error.

También se han construido 8 túneles de fermentación, a los que se trasladan los residuos tras ese triaje inicial. Estos túneles tienen 32 metros de largo y 5,6 metros de ancho y cuentan con un sistema de riego, canaletas de succión de aire y sistema de captación de aire. Los residuos entran en ellos y permanecen en cada uno durante una semana, hasta completar la primera parte del proceso, que dura cuatro semanas.

Transcurrido ese tiempo, el contenido de los túneles se traslada a las ocho pilas de maduración que se encuentran frente a estos últimos, ocupando una superficie aproximada de 2.200 metros cuadrados. Estas pilas tienen 46,7 metros de longitud, 5 metros de anchura y 2,5 metros de altura y en cada una de ellas hay una cuneta de aireación para la inyección de aire de cara a favorecer el proceso de maduración. Las hileras se voltean una vez a la semana con una máquina volteadora especial y cuatro semanas después el material se traslada a la zona de cribado.

La zona de cribado se encuentra en la llamada nave de afino, que está dividida en varios trojes (zonas de almacenamiento) con una capacidad de 172 metros cúbicos, donde se somete el residuo a una segunda fase de maduración durante una semana más, utilizando la aireación forzada. En ese momento, el compost está listo para ser trasladado a la zona donde se almacena para, posteriormente, darle uso.

Plantas comarcales de compostaje

De forma paralela a la adecuación de Bizkaiko Konpostegia realizada por el Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural, la sociedad pública Garbiker inició los trámites necesarios para la puesta en marcha de tres plantas comarcales de compostaje que comenzarán a utilizarse en los próximos meses en Berriatua, Getxo e Igorre.

Estas plantas funcionarán utilizando un sistema de compostaje vertical, ya que este sistema tiene la ventaja de reducir al máximo posible las necesidades de espacio para el desarrollo del tratamiento, puede ubicarse en el exterior y su instalación no requiere de grandes obras. Este sistema es modulable, con lo que se podrá ampliar progresivamente la capacidad de las instalaciones si fuera preciso.

Con la implantación de estas plantas comarcales de compostaje se va a descentralizar la gestión de la fracción orgánica, lo que tendrá como consecuencia la reducción de los trayectos de transporte tanto de los propios residuos como del compost resultante del tratamiento. Esto aumentará la eficiencia del servicio y redundará en una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y en una mayor sostenibilidad de la recogida y tratamiento del biorresiduo.

Campaña informativa

La sociedad pública foral Garbiker ofrecerá a partir del 1 de marzo toda la información referida al tratamiento de la fracción orgánica en un nuevo apartado de su página web.

De forma paralela, Garbiker y la Diputación Foral de Bizkaia van a iniciar una campaña para dar a conocer la inclusión de restos de origen animal en la recogida de residuos orgánicos y sensibilizar a la ciudadanía acerca de los beneficios que reporta el reciclaje de este tipo de desechos.

Esta campaña se desarrollará en los medios de comunicación y también en pescaderías, carnicerías y en supermercados de diferentes cadenas con implantación en Bizkaia, que lucirán la cartelería de esta iniciativa para que la clientela de estos establecimientos conozca que a partir del 1 de marzo todos los residuos orgánicos pueden depositarse en el contenedor marrón.

05 Feb

Un informe prevé un aumento de la demanda mundial en el mercado de la valorización energética de residuos

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RESIDUOS PROFESIONAL

La creciente demanda de consumo eléctrico y la búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles son algunas de las razones por las que gobiernos de todo el mundo aumentarán el gasto público en el desarrollo de soluciones de conversión de residuos en energía, y especialmente en incineración.

Un reciente informe de la empresa de estudios de mercado Fairfield Market Research prevé que la demanda global del mercado de conversión de residuos en energía se incremente notablemente en los próximos años a medida que los gobiernos de todo el mundo aumenten el gasto público en el desarrollo de soluciones de valorización energética de residuos.

El documento argumenta que las tecnologías de conversión de residuos en energía cuentan ya con una aceptación generalizada en varios países. Y la necesidad de atender la creciente demanda de consumo de electricidad también está provocando la demanda de estas tecnologías alternativas. Todo ello en un contexto en que los organismos gubernamentales están implementando cada vez más leyes y regulaciones para controlar el uso de recursos energéticos no renovables.

Sin embargo, existen ciertas restricciones que afectan el crecimiento del mercado global, como los peligros ambientales asociados con los procesos de incineración.

El segmento del mercado de la conversión de residuos en energía se divide en térmico y biológico. El segmento térmico se divide a su vez en incineración, pirólisis y gasificación. Entre ellos, se espera que el segmento de la incineración lidere el mercado mundial de la valorización energética de residuos, registrando una Tasa de Crecimiento Anual Compuesto creciente durante el período de previsión (2020-2025). En los últimos años se ha producido un aumento de la generación de residuos en todo el mundo, lo que ha provocado un incremento de la demanda de procesos de incineración.

El informe prevé que Norteamérica lidere el mercado mundial de la valorización energética de residuos, ya que esta región tiene un gran potencial debido a sus economías desarrolladas y está reforzando la demanda de alternativas a las fuentes de energía no renovables.

También se espera que la demanda en Europa aumente durante el periodo de previsión, ya que esta región se está centrando en un sistema energético que dependa menos de los combustibles fósiles.

A nivel mundial, en 2019 estuvieron activas más de 1.100 plantas de valorización energética de residuos, con capacidad para gestionar más de 400 millones de toneladas anuales. Sin embargo, los datos indican que Europa domina el mercado en términos de capacidad instalada

Los principales actores del mercado se están centrando activamente en estrategias como las fusiones y adquisiciones. Y se ha producido un aumento de la inversión en actividades de investigación y desarrollo, ya que los inversores buscan activamente fuentes fiables de conversión de energía para crear oportunidades lucrativas de crecimiento del mercado.

28 Ene

Nueva planta de valorización energética de residuos de Viridor en Reino Unido

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RESIDUOS PROFESIONAL

El pasado mes de diciembre, el contratista industrial CNIM entregó oficialmente a la empresa Viridor su nueva planta de valorización energética de residuos de Avonmouth, en Bristol (Reino Unido), unas instalaciones que han contado con una inversión de 252 millones de libras (unos 283 millones de euros).

La planta, que actualmente recibe residuos no reciclables de Somerset Waste Partnership (hasta 120.000 toneladas) y de West of England Waste Partnership (120.000 toneladas) como parte del proceso de puesta en marcha, ha sido diseñada para desviar de los vertederos 320.000 toneladas de estos residuos al año. La instalación también generará hasta 307 GWh de electricidad anualmente, lo que permitirá abastecer a la propia planta y exportar suficiente energía para cubrir las necesidades de 84.000 hogares.

El director ejecutivo de Viridor, Kevin Bradshaw, dijo: «La adición de otra instalación de recuperación de energía a la flota de Viridor que desvía los residuos no reciclables de los vertederos de todo el Reino Unido es, por supuesto, motivo de celebración por sus propios méritos». El Centro de Recuperación de Recursos de Avonmouth incluye también una inversión de 65 millones de libras (73 millones de euros) en una planta de reprocesamiento de plástico, actualmente en construcción, que obtendrá calor y energía de la planta de valorización energética.

«Optimizar la eficiencia de los recursos y la energía y proporcionar la inversión en infraestructura necesaria para contribuir de forma significativa a la economía ecológica del Reino Unido sigue siendo la fuerza motriz de nuestra estrategia empresarial. Continuaremos buscando oportunidades para replicar el uso de la valorización energética de residuos como las plantas de cogeneración de calor y energía, apoyando las iniciativas de reciclaje y de economía circular», añadió Bradshaw.

Por su parte, el director gerente de Somerset Waste Partnership, Mickey Green, dijo: «Esta instalación es otra pieza importante en el rompecabezas de la gestión de residuos de Somerset. Aunque seguimos centrados en la reducción, la reutilización y el reciclaje, tener un medio para ‘reaprovechar’ los residuos que no se pueden reciclar, en lugar de enviarlos a un vertedero, es un gran salto adelante.

27 Ene

La CEWEP anima a Europa a buscar un enfoque estructural más amplio en políticas de residuos

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RETEMA

La CEWEP ha seguido con gran interés el trabajo del Parlamento Europeo sobre el nuevo plan de acción de economía circular y apoya muchas de las políticas mencionadas en el borrador del informe. Sin embargo, la entidad quiere alentar a los legisladores a que adopten un enfoque estructural más amplio que considere todas las diferentes corrientes de desechos al luchar por una economía más circular.

En primer lugar, enfatizar particularmente la importancia del desvío de vertederos, que es beneficioso para la protección del clima y la gestión sostenible de residuos. Sería una oportunidad perdida si continuamos enfocándonos solo en el desvío de residuos municipales de los vertederos (como se hizo en el Paquete de Economía Circular de 2018). Esto es solo una pequeña parte del volumen total de desechos. Por lo tanto, debemos apostar por ambiciosos objetivos de desviación de vertederos también para residuos industriales y comerciales que se puedan reciclar o recuperar, destacan desde CEWEP.

En segundo lugar, CEWEP está convencido de que reducir la generación general de residuos es un paso crucial hacia una economía más circular. Debe hacerse ante todo a través de medidas cualitativas, como el diseño ecológico y los cambios en los patrones de consumo, mientras que cualquier medida cuantitativa debe evaluarse y medirse cuidadosamente. Un impulso para reducir sustancialmente únicamente la cantidad de un flujo de desechos, residual u otro, podría resultar contraproducente y podría conducir a la contaminación de los flujos de reciclaje y los desechos que toman las rutas ilegales, como el vertido por transporte aéreo y los envíos para eliminación ilegal (para obtener más información sobre aumento de los delitos relacionados con los residuos, véase, por ejemplo, el informe de Interpol).

Para los residuos que no se pueden evitar a pesar de todos los esfuerzos, se deben garantizar capacidades de tratamiento seguras. Waste-to-Energy (WtE), incineración con recuperación de energía, es la opción sostenible e higiénica para estos flujos de residuos. Tratarlos en plantas de WtE evita que este flujo de residuos acabe en vertederos. Al mismo tiempo, ayuda a mantener limpios los flujos de reciclaje porque las plantas de WtE tratan los residuos que no son lo suficientemente buenos para el reciclaje, incluidos los residuos de las plantas de clasificación y reciclaje. Además, producen energía (electricidad, calor y vapor) que se entrega a los hogares y la industria y reemplazan los combustibles fósiles que de otro modo se utilizarían para la generación de energía. De la ceniza de fondo, que queda después de la incineración, los metales se reciclan mientras que los minerales se pueden recuperar para reemplazar las materias primas, por ejemplo, arena y grava, en aplicaciones de construcción.

La desviación de desechos de los vertederos, el reemplazo de combustibles fósiles en la producción de energía y la recuperación de materiales de las cenizas de fondo comprenden una triple forma en que WtE contribuye a la protección del clima y a la eficiencia de los recursos.

25 Ene

El Gobierno Vasco reducirá en un 85% los residuos que van a vertedero para 2030

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GOBIERNO VASCO

La consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, ha avanzado hoy las principales claves del borrador del Plan de Prevención y Gestión de Residuos del País Vasco 2030, que marcará la estrategia a seguir por Euskadi durante la próxima década. Los objetivos previstos por el Gobierno Vasco para el año 2030 son: reducir en un 30% la tasa de generación de residuos totales; aumentar la recogida selectiva de los residuos urbanos hasta un 85%; reutilizar el 85% de los residuos no peligrosos convirtiéndolos en materiales secundarios, y reducir a menos del 15% la eliminación en vertederos.

En una reunión telemática mantenida hoy con las tres Diputaciones Forales, la consejera Tapia ha entregado el documento del Plan a las personas responsables de las carteras de Medio Ambiente para dar inicio de esta manera a su tramitación y arrancar el proceso de participación pública que se desarrollará en los próximos meses, con otras administraciones públicas, los principales agentes del sector y la ciudadanía del País Vasco.

Se estima que la ejecución del Plan de Prevención y Gestión de Residuos del País Vasco 2030 durante la próximos diez años supondrá un inversión de 97 millones de euros en numerosas acciones que estarán dirigidas a lograr la circularidad de los materiales, esto es, que puedan volver a emplearse para fabricar nuevos productos; la mitigación del cambio climático; la transparencia y trazabilidad en la gestión de los residuos.

Entre estas acciones destacan:

– Activar inversiones prioritarias que minimicen el vertido y fomenten la reutilización de residuos en forma de materiales secundarios.

– Garantizar la autosuficiencia de vertido de Euskadi hasta 2030, y de forma paralela, minimizar el vertido como opción final para los residuos.

– Realizar desarrollos legislativos en materia de residuos (legislación marco, decretos de habilitación de nuevos usos y prohibición de vertido, etc.)

– Activar un canon de vertido e incineración de residuos en línea con la legislación estatal, bajo la premisa de que no puede resultar más barato verter un residuo que reciclarlo.

Incrementar los recursos de inspección y sanción para garantizar la adecuación de las instalaciones de gestión de residuos y su buen funcionamiento.

– Crear una instalación público-privada de almacenamiento intermedio y control de calidad de áridos, tierras y otras materias primas secundarias, que permitirá, entre otras cosas, un mayor control de los materiales destinados a la reutilización.

– Apoyar soluciones definitivas para los residuos plásticos que eviten su eliminación en vertederos.

Fomentar la compra pública y privada verde de materiales secundarios procedentes de residuos prioritarios.

– Trabajar en la prevención y el fomento de la reutilización y el reciclaje de alta calidad de envases.

– Elaborar en colaboración con las diputaciones y Osalan, un plan para la recogida y gestión del fibrocemento estructural desmantelado y que esté en manos de la ciudadanía.

“Este nuevo Plan de Residuos se enmarca en la Estrategia de Economía Circular de Euskadi 2030 y en los principios del Pacto Verde Europeo y se ha diseñado para hacer realidad la economía circular en Euskadi. La puesta en marcha de las acciones que se proponen en el Plan favorecerán una reducción significativa de la generación de residuos en Euskadi, el fomento de tecnologías para extraer materiales de valor de los residuos y la creación de un mercado para estos productos secundarios”, ha resaltado la consejera Arantxa Tapia.

Los residuos en Euskadi

De acuerdo con las últimas cifras disponibles, la generación de residuos en Euskadi en 2018 alcanzó las 6.089.377 toneladas, lo que supuso un descenso del 4% con respecto al año 2010 (año de referencia para este Plan). De esta cantidad de residuos, más de la mitad, un 55 %, correspondieron a residuos no peligrosos (RNP); un 20% a residuos de construcción y demolición; un 20% a residuos municipales y un 5% a residuos peligrosos.

En cuanto al tratamiento que reciben estos residuos, menos del 1% se prepara para la reutilización, el 57% se recicla, un 6% se valoriza energéticamente, y un 37 % se elimina mayormente en vertedero.

Desde el punto de vista económico, hay que destacar que se avanza en la desvinculación entre la cantidad de residuos generados por cada millón de euros de PIB producido. En concreto, en 2018, por cada millón de euros de PIB se generaron 79 toneladas de residuos, frente a los 95 millones de toneladas que se generaron en 2010, lo que supone una reducción del 17%.

Gestión del vertido de Residuos No Peligrosos

El Plan de Prevención y Gestión de Residuos del País Vasco 2030 recoge las futuras necesidades de vertido que tendrá la economía vasca en la próxima década. En este sentido, señala que tras el incidente de Zaldibar y el cierre de los vertederos de Mutiloa y Larrabetzu, la capacidad de vertido de residuos no peligrosos para la próxima década en los diez vertederos en activo es de unos 4.000.000 m3. La previsión es que la economía vasca necesitará hasta 2030 una capacidad de vertido de 7.500.000 m3.

La reducción progresiva del vertido de residuos desde el 37% actual al 15% en 2030, requerirá la adecuación de los vertederos actuales para hacer frente a esa necesidad. No obstante, desde el Gobierno Vasco se plantea cambiar la operativa de vertido mezclado actual y convertir esos vertederos en depósitos en donde los residuos se almacenan ordenados para facilitar su posible aprovechamiento futuro.

25 Ene

Bizkaia. La gestión de residuos no para ni en pandemia de coronavirus

Zabalgarbi Zabalgarbi Noticias

DEIA

«Tenemos claro que nuestro trabajo es esencial, es relevante, tanto antes de la pandemia como ahora», resume Iñigo Asua, responsable de mantenimiento de la planta TMB, en referencia a las labores de recogida, tratamiento y clasificación de residuos urbanos. Una actividad que ni paró durante el confinamiento ni ha dejado de trabajar un solo día. «Desde que comenzó la pandemia –explica Irene Santisteban, oficial 1ª de Konpostegi– nos sentimos más valorados, porque hemos tenido que trabajar para que todo funcione, nuestra labor se ha visto más reconocida».

Las empresas y plantas de tratamiento de residuos que funcionan en Euskadi no han sido ajenas al impacto del coronavirus en la vida diaria y la sociedad vasca pero, por su función clave en la salubridad y limpieza de pueblos y ciudades y en la protección medioambiental, se han tenido que adaptar a las nuevas circunstancias en un tiempo récord. A las medidas de protección ya habituales, sus trabajadores han sumado equipos más completos y nuevos elementos, como mascarillas con filtros, gafas, buzos o más guantes, además de espaciar las entradas y salidas del personal para evitar grupos o establecer distancias mínimas en las reuniones. En algunos casos también están viviendo un aumento exponencial del volumen de trabajo, lo que ha obligado a incrementar turnos y hacer contrataciones.

Tal y como reseña Ioseba Prados, jefe de turno de Zabalgarbi, la pandemia pilló a todos desprevenidos, pero en el sector de la gestión de residuos vieron la necesidad de responder para seguir prestando servicio. «Nuestra planta trabaja las 24 horas, los trescientos sesenta y cinco días del año, generando energía eléctrica a partir de los residuos de Bizkaia que ya no se pueden reciclar. El 10 de marzo trabajaba en el turno de tarde y por la mañana estaba en plena salida con la bicicleta cuando, sobre las nueve de la mañana y llegando a Sodupe, recibí la llamada de teléfono que me convocaba a la primera reunión sobre covid-19, que tendría lugar en nuestra planta a las doce. En esa reunión empecé a darme cuenta de la gravedad de este virus y lo que podría significar», recuerda Prados.

«Somos un equipo de cinco personas en el turno que llevamos muchos años trabajando juntos –añade–, siempre en ciclos de dos mañanas, dos tardes, dos noches y descansando cuatro días. La confianza entre nosotros es alta y el día antes de entrar, hablamos y confirmamos que estábamos todos bien. Es fundamental el trabajo en equipo y de la noche a la mañana, teníamos que mantener esa capacidad de trabajo coordinado, garantizando siempre las mayores medidas de seguridad. Entre otras, hemos habilitado una sala de control provisional, por si fuera necesario una desinfección de urgencia. También hemos adaptado todos los procedimientos de permisos de trabajo, las relaciones con el personal de mantenimiento e incluso las relaciones entre los propios miembros del turno».

Más residuo sanitario

Antonio López, responsable de planta de la empresa Sterile Services, dedicada al procesamiento de residuos sanitarios (los que provienen de hospitales y centros de salud), destaca que de un día para otro se encontraron con que el volumen de material a tratar se había multiplicado por diez. En esta empresa, ubicada en Gordexola se desinfecta el material usado en aquellos centros sanitarios cuyo personal se tiene que proteger ahora de una manera especial. Eso se traduce en muchas más mascarillas, gorros, guantes, batas desechables, buzos, etc. que se suman al residuo biosanitario y medicamentos que genera la actividad habitual. «Al principio fue un poco caos –reconoce Antonio López–, el volumen de material se multiplicó por diez, ocurrió de repente y nos pilló de sopetón. Pero con paciencia, con mucho trabajo y con dedicación fuimos sacando el trabajo adelante. Nosotros siempre trabajamos con muchas medidas de seguridad, debido al tipo de material que tratamos, por eso a nosotros la pandemia no nos ha cambiado la manera de trabajar, lo que sí hemos notado es que ha crecido mucho el volumen de residuos que debemos gestionar. Para ello hemos contratado mucha más gente y hemos establecido otro turno de trabajo».

López cuenta que «al principio», como ocurrió en toda la sociedad, «hubo miedo porque no se sabía casi nada del virus» y eso, unido al aumento de trabajo, generó cierta preocupación «por organizar a la gente, por garantizar que todo funcionara bien». «Nos hemos adaptado a la situación, se aumentaron las recogidas en hospitales, doblamos turnos». Sobre la importancia de un trabajo que consiste en desinfectar material sanitario usado el responsable de planta de Sterile Services afirma que «la gente piensa que eso se hace solo, nosotros, sin embargo, enseguida comprendimos que teníamos que hacer todo lo necesario para procesar muchos más residuos. Hemos hecho todo lo que se necesitaba, hemos trabajado sábados y domingos, hemos tenido turnos de doce horas. Hicimos todo lo necesario y luego buscamos soluciones para que ese exceso de horas y días no tuviera que repetirse. No hemos dejado de trabajar ni un solo día desde que empezó la pandemia», concluye.

Se recicla más

Irene Santisteban trabaja en Konpostegi y tampoco ha parado. «Sí hemos notado cambios en el trabajo a causa de la pandemia, sobre todo en los EPI (equipos de protección individual), que siempre hemos tenido, pero se han incrementado. También en la desinfección del material y la maquinaria que usamos. Además cambiaron las normas y en las zonas comunes de la empresa solo podemos permanecer de uno en uno», enumera Irene Santisteban.

Tanto ella como Iñaki Asua, de TMB, desmienten que en los meses que llevamos de pandemia, incluidos los del confinamiento, el hecho de estar más tiempo en casa se haya traducido en un aumento de los residuos urbanos que se deben tratar, clasificar y reciclar. «Pensábamos que iba a incrementarse la cantidad de residuos que llegarían a la planta –explica Santisteban–, pero los datos dicen que se ha mantenido porque aunque haya subido algo el residuo doméstico, al mismo tiempo ha bajado el que proviene de la hostelería y también de los colegios, de los que normalmente nos llega un montón. Lo que sí ha aumentado, porque la gente está más concienciada con la conveniencia de reciclar, es el residuo que se deposita en el contenedor marrón, el de orgánico. De 2019 a 2020 en Bizkaia se recicla entre un 5 y un 10% más en el contenedor marrón. Pero, en general, el nivel de residuos se ha mantenido».

«Puede que el residuo doméstico se haya incrementado pero ese aumento se ha visto compensado con un descenso de los residuos que proceden del comercio y la hostelería», apunta Iñaki Asua. Así, con un volumen de trabajo similar al de antes de la pandemia, tanto en TMB como en otras instalaciones de este tipo, la seguridad ha sido una prioridad. «Los protocolos de seguridad y prevención implantados previamente y coordinados por Garbiker, la Diputación Foral de Bizkaia y nuestros servicios de prevención, cubren perfectamente las necesidades exigidas por la pandemia. De hecho, no hemos tenido grandes cambios en la forma de trabajar», asegura Asua. No obstante, reconoce que «somos un grupo humano como cualquier otro, hay compañeros que tienen más preocupación que otros, lo que sí es común es que todos estamos muy atentos a trabajar con seguridad y creo que las medidas que se han implantado proporcionan un nivel alto de protección. Además los trabajadores nos estamos implicando para cumplir unas medidas que nos dan tranquilidad. No veo nerviosismo porque estamos trabajando con seguridad», afirma.

En el caso de los trabajadores de recogida y tratamiento de residuos, como en el de todos los ciudadanos, la pandemia no solo ha tenido afecciones en lo laboral, sino que las circunstancias personales también han marcado unos meses en los que su labor «quizás ha pasado más desapercibida que otras», pero que se ha considerado esencial. Irene Santisteban cuenta que en los primeros meses de la pandemia y ante el desconocimiento sobre las vías de contagio, ella decidió aislarse en una vivienda distinta a la habitual, que comparte con su madre. «Tenía que ir todos los días a trabajar y no quería exponer a mi madre, me fui a otra casa para no arriesgarla a un posible contagio», narra.

Ioseba Prados, de Zabalgarbi, también extremó las precauciones. «La sensación de miedo por el contagio estaba y sigue estando presente, aun cuando la higiene, tanto del personal como de los puestos de trabajo, es constante. Los despachos y los puestos compartidos se desinfectan antes y después de cada cambio de turno. Durante el confinamiento «duro» –entre marzo y abril–, veníamos a trabajar con mucho miedo, porque el contagio entre nosotros podía implicar el contagio a nuestros familiares y a todos los miembros del equipo. Yo me quitaba la ropa en la entrada de mi casa e iba directo a la ducha y la ropa, directamente a la lavadora. Y eso que ya salía duchado de la empresa. En esos días, la sensación de estar solo en la carretera, circulando con un salvoconducto en los trayectos de casa a la empresa… me parecía estar viviendo una película», reconoce.