Category: Zabalgarbi Noticias

10 Abr

Bilbao y Bizkaia ya tienen su hoja de ruta hacia una economía circular

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RESIDUOS PROFESIONAL

El primer “Circle City Scan” realizado por Circle Economy en España proporciona una hoja de ruta visual en la que se identifican las 6 estrategias con mayor impacto y aplicación práctica para promover la transición hacia una economía circular en Bilbao y Bizkaia.

Bilbao y Bizkaia acaban de presentar los resultados del “Circle City Scan”, una hoja de ruta visual en la que se identifican y analizan aquellas oportunidades tangibles y con mayor impacto para propiciar la transición hacia un modelo de economía circular en la ciudad y en la provincia. El primer “Circle City Scan” llevado a cabo en España surge de un consorcio formado por Circle EconomyInnobasqueBilbao Ekintza y BEAZ en colaboración con AclimaIhobe e Inèdit.

El exhaustivo análisis de la realidad económica y política, así como de los flujos de recursos del territorio, ha identificado a los sectores del metal, restauración y comercio mayorista como aquellos con mayor capacidad para promover la circularidad en Bilbao-Bizkaia. Estos tres sectores generan conjuntamente más de 137.000 puestos de trabajo (28%), aportan 8.000 millones de euros a la economía local y son responsables del 17% del uso total de recursos.

Partiendo del citado análisis, el “Circle City Scan” desarrolla una visión circular para el territorio, ofreciendo 6 estrategias que modifican sustancialmente el flujo de materiales y recursos en la ciudad. Esta visión pone de relieve la interconexión existente entre los diferentes sectores y constata cómo las estrategias circulares pueden apoyarse unas en otras para impulsar el empleo y fortalecer la economía de Bizkaia.

La transición hacia la economía circular requiere acción. Partiendo de esta premisa, la hoja de ruta visual proporciona un plan de trabajo práctico y escalable destinado a implementar 6 proyectos piloto dotados del máximo potencial transformador. Así, por ejemplo, qué mejor manera de revitalizar el histórico sector del metal de Bilbao como futuro centro de alta tecnología que a través de la impresión en 3D de componentes metálicos mediante “fabricación aditiva”.

Gracias a su menor impacto medioambiental y posibilidades para la remanufactura, la fabricación aditiva puede ser un poderoso instrumento en la transición del sector del metal de Bizkaia hacia la economía circular.

Las estrategias propuestas en el informe muestran un claro camino a seguir para la ciudad y el territorio. A fin de garantizar la implementación de las iniciativas piloto, el siguiente paso del proyecto colaborativo pasa por reunir a los actores locales con vistas a crear un ecosistema circular e impulsar la transición hacia una economía circular.

Bilbao y Bizkaia, con una economía en rápida reinvención orientada a la alta tecnología, el comercio y los servicios, reconocen que la economía circular es un componente vital en la creación de un futuro competitivo, saludable y sostenible para el territorio. La adopción de innovadoras estrategias circulares permite a las empresas crear nuevo valor, manteniendo los recursos en circulación el mayor tiempo posible y utilizando lo que antes eran residuos como inputs en un nuevo ciclo. La economía circular busca ofrecer nuevas oportunidades económicas, impulsar el PIB y el empleo y, en última instancia, contribuir a que tanto Bilbao como Bizkaia sean más resilientes y estén mejor preparadas para el futuro.

04 Abr

Bizkaia. Diputación aprueba prorrogar el II PIGRUB para adaptar el nuevo plan de gestión de residuos a los cambios en directivas de la UE

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

Esta prórroga se mantendrá hasta el 31 de diciembre de 2020 con el fin de realizar una planificación acorde a los retos que marcarán hasta 2030 las modificaciones que se van a realizar en las directivas marco de residuos, vertederos, envases, vehículos, pilas y acumuladores y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. La Norma foral que regula esta prórroga pasará ahora a las Juntas Generales para su tramitación y posterior aprobación. La última evaluación del II PIGRUB establece que Bizkaia ha cumplido totalmente 10 de los 13 objetivos marcados por el Estado y la CAV en materia de residuos, ha cumplido parcialmente los referidos a los aparatos eléctricos y electrónicos y a los envases de vidrio, papel, metales, plásticos y madera, y sólo ha dejado de cumplir el de vertido crudo cero (vertido de residuos sin tratamiento previo.

La Diputación Foral de Bizkaia ha aprobado hoy en su consejo de gobierno el proyecto de Norma Foral para prorrogar el II Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos de Bizkaia (II PIGRUB) hasta el 31 de diciembre de 2020. Esta prórroga tiene como objetivo realizar un nuevo plan acorde a los retos que van a marcar hasta el año 2030 las modificaciones que está realizando la Unión Europea en su paquete de Economía Circular y, más en concreto, en las directivas marco de residuos, vertederos, envases, vehículos, pilas y acumuladores y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

Esta prórroga ya recibió el visto bueno del Consejo para la Sostenibilidad de Bizkaia, en el que tienen representación todos los grupos políticos que componen las Juntas Generales de Bizkaia y ahora se llevará a esta última institución para su tramitación, debate y aprobación en los próximos meses.

Conclusiones de la evaluación final del II PIGRUB

La apuesta por prorrogar el II PIGRUB para adaptar el próximo plan de gestión de residuos a los cambios que va a marcar Europa se ha establecido después de evaluar los resultados definitivos de la planificación vigente hasta 2016. La principal conclusión de esta evaluación es que Bizkaia ha cumplido totalmente 10 de los 13 objetivos marcados por el Estado y la CAV en materia de gestión de residuos y sólo ha dejado de cumplir uno, el del vertido crudo cero -vertido de residuos sin un tratamiento previo- a vertederos y otros dos más, los referidos a los aparatos eléctricos y electrónicos y a los nevases de vidrio, papel, metales, plásticos y madera, se han cumplido parcialmente.

En concreto, Bizkaia ha generado 527 kilos de residuo urbano por habitante y año, los mismos que los generados en 2011, tal y como se dispone en la Estrategia Ambiental de Desarrollo Sostenible 202-2020. En esta misma estrategia se establecía la reducción del porcentaje de residuos que se llevan a vertedero hasta el 30% en 2020, cuando en nuestro territorio ese porcentaje es del 19,1% en el año 2016.

Bizkaia ha cumplido también con creces lo regulado por el Estado en relación a los residuos de pilas, baterías y acumuladores, que establecía una tasa de reciclaje del 50% para 2020 y que en nuestro territorio supone ya en 2016 un 80,6%. Y se ha cumplido también la norma estatal de residuos biodegradables que fijaba el objetivo de reducir el depósito en vertedero al 25% de los valores de 1995 para el año 2016. En Bizkaia, esa última reducción se marcaba en 130.768 toneladas, muy por encima de la cifra real alcanzada el año pasado, que fue de 54.625 toneladas. También se ha logrado superar la tasa de valorización establecida por el Estado en un 60% (en Bizkaia se aprovecha el 80% de los residuos urbanos que se generan).

Nuestro territorio ha cumplido parcialmente otros objetivos marcados por la normativa estatal: no se ha llegado a cumplir del todo el de aumentar la recogida selectiva de aparatos eléctricos y electrónicos hasta 4,6 kilos, pero se está cerca de ello, ya que son 3,36 los kilos por habitante y año que se depositan de forma selectiva; y no se ha llegado hasta el 60% de tasa de reciclaje en las fracciones de vidrio, papel y cartón, que se han quedado en el 59% y el 54%. Sin embargo, el reciclaje de los envases metálicos, plásticos y de madera han superado los objetivos marcados.

El único de los retos marcados que no se ha cumplido ha sido el de vertido crudo cero, establecido tanto en el propio PIGRUB como en el Programa Marco Ambiental 2007-2010 del Gobierno Vasco. A pesar de que la utilización del vertedero se ha ido reduciendo progresivamente desde el año 2004 -cuando se destinaba el 53,8% de los residuos generados- hasta quedarse en el 19,1% en 2016, es necesario mejorar en este aspecto, que en ese último año se vio condicionado, además, por la huelga mantenida en la planta de tratamiento mecánico biológico, TMB.

Cumplimiento de los objetivos marcados dentro del propio PIGRUB

Uno de los aspectos fundamentales de la evaluación final del II PIGRUB es el análisis del cumplimiento de los objetivos marcados en este mismo documento. En ese sentido, cabe destacar que en materia de prevención y preparación para reutilización  se ha conseguido que la generación per cápita se mantuviera en 1,3 kilos por habitante y día (és es exactamente la cantidad que se generó en 2016), que los residuos comerciales no superaran las 220.000 toneladas (el año pasado fueron 130.018 toneladas y que la generación de residuos urbanos no superara las 697.000 toneladas (se ha quedado en 605.232 toneladas en 2016).

También se ha superado el objetivo de reciclaje de residuos urbanos, fijado en el PIGRUB en una tasa del 40% y que ha sido del 43,78% el pasado año. NO se ha llegado a la tasa del 4% en compostaje, que se sitúa en el 1,1%, de manera que se dispondrán nuevas medidas y actuaciones complementarias para tratar de alcanzar, al menos, ese porcentaje marcado inicialmente.

Y como ya se ha indicado, el objetivo de vertido crudo cero no ha podido alcanzarse. Sin embargo, sí se ha culminado el proceso para dotar a Bizkaia de las infraestructuras de gestión de residuos urbanos operativas indispensables para dar respuesta a las necesidades de nuestro territorio.

02 Abr

Bizkaia coloca 40 sensores en contenedores para recoger datos de su uso

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ABC

La Diputación de Bizkaia ha colocado 40 sensores en contenedores de residuos urbanos de Ea, Etxebarria, Lanestosa, Ubide, Ereño y Amoroto para recoger datos de su uso, ha informado la institución foral.

Tras los buenos resultados de la prueba piloto realizada en Gorliz el año pasado, se ha decidido implantar este sistema de monitorización en la recogida de envases de estas localidades.

Se han seleccionado por su baja población, la lejanía con respecto a otros lugares y la distribución de los núcleos habitados en ellas, lo que se traduce en una mayor dispersión de los contenedores que se instalan.

El sistema consiste en colocar un sensor inalámbrico en cada uno de los contenedores, que recoge datos sobre el nivel de llenado y la temperatura a la que se encuentra el depósito.

Este aparato también informa sobre incidencias, como posibles incendios, vuelco, desbordamiento, obstrucción o fuga en los contenedores.

Todos estos datos se monitorizan diariamente en una plataforma de análisis y se envían semanal y mensualmente a Garbiker (salvo las incidencias, de las que se da cuenta en el momento en el que se produzcan), vía correo electrónico. Además, los datos recogidos pueden consultarse a través de una plataforma web en cualquier momento del día.

Gracias a este sistema de monitorización, se pueden optimizar las rutas de recogida, ya que se conoce con exactitud qué contenedores se encuentran llenos para proceder a su vaciado.

Ello redunda, a su vez, en un ahorro de los costes del servicio y una mejor organización del trabajo, ya que las rutas se establecen en función de los niveles de llenado de los contenedores, además de reducir la huella ecológica del servicio de recogida de los contenedores.

El sistema -que puede implantarse sin problemas en los contenedores amarillos porque los envases ligeros no generan olores ni lixiviados y, por tanto, la recogida puede adecuarse al llenado- permite también conocer el comportamiento del servicio y determinar sus niveles de uso por días, semanas o meses el rendimiento comparativo por ubicación de los contenedores o cómo influyen los días festivos y los eventos en la necesidad de recogida, entre otras cuestiones.

La institución foral persigue un doble objetivo: la aplicación de técnicas innovadoras que permitan ofrecer un servicio más eficaz y optimizar los recursos públicos, al mismo tiempo que se apoya el desarrollo de una empresa vizcaína de reciente creación, Hirisens, que trabaja en el sector del internet de las cosas y es la que instala los sensores.

27 Mar

La valorización energética de la fracción no reciclable de los residuos, una oportunidad para el empleo verde

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FUTUR ENVIRO

La valorización energética de la fracción no reciclable de los residuos constituye una gran oportunidad para el empleo verde en España. Así se contempla en el estudio sobre los impactos socioeconómicos y ambientales de este sistema en España y Andorra, elaborado en su momento por G-Advisory, del Grupo Garrigues.

En el mismo se recoge que, a día de hoy, este tratamiento finalista, situado en la escala jerárquica de gestión de residuos por delante del vertedero y por detrás de la reducción, la reutilización y el reciclaje, da empleo en nuestro país a más de 2.500 personas (1.000 directas, a las que habría que añadir 1.425 indirectas e inducidas), con la particularidad de que, en su mayoría, se trata de puestos de trabajo altamente cualificados y estables, circunstancia que beneficia la competitividad del sector industrial en España, siendo más numerosos que los asociados a los vertederos.

En el ámbito de la economía verde, cabe recordar que el sector de los residuos, incluyendo las actividades de recogida y tratamiento, se está revelando como uno de los más dinámicos y con mayor capacidad para la creación de empleo, estimando que concentra hasta el 27% del total de los puestos de trabajo verdes potenciales.

Dentro de este sector, aproximadamente el 57% de los ocupados se dedican a la recogida de residuos, mientras que las actividades de tratamiento y eliminación aglutinan al 27 y al 16% respectivamente.

Además de todo ello, es preciso señalar que la valorización energética genera anualmente ingresos por valor de 273 millones de euros y un valor añadido bruto de 90 millones.

Hacia un menor vertido

Las 11 plantas adscritas a AEVERSU (10 en España y 1 en Andorra) impiden cada día que el potencial energético que albergan los residuos no reciclables sea enterrado en vertedero con el consiguiente negativo impacto para el medio ambiente y la salud pública.

La valorización energética se erige así en la única solución viable y alternativa al uso del vertedero, habiendo demostrado ya con creces su plena compatibilidad con el reciclaje, así como el papel trascendental que puede llegar a desempeñar en la economía circular por su capacidad para convertir  la fracción no reciclable de los residuos en recursos.

Los ambiciosos e inminentes objetivos europeos requerirán de un mayor  protagonismo de la valorización energética en nuestro país (situándose actualmente en tan solo el 14%, según datos de Eurostat), que deberá ir acompañada de una estrategia efectiva, tanto a nivel técnico como político y educativo, encaminada hacia una menor generación de desechos, el impulso de la preparación para la reutilización, la responsabilidad ampliada del productor, la penalización al uso del vertedero y mayores tasas de reciclado en España. De esta forma, se permitirá a nuestro país aumentar la recuperación de residuos y disminuir el vertido, situado en estos momentos en un insostenible 57%.

Países del norte de Europa, como es el caso de Alemania, han conseguido llegar al vertido técnico cero, impidiendo que en vertedero se deposite aquella parte de los residuos que se puede reutilizar, reciclar o valorizar material y/o energéticamente.

16 Mar

País Vasco recicla ya el 60% de los residuos de construcción

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RETEMA

El País Vasco ha logrado incrementar casi un 20% la tasa de reciclaje de los residuos de construcción y demolición (RCDs) en un periodo de siete años. “En 2009 sólo se reciclaba el 42% de estos  residuos, y en 2016 esta cifra aumentó hasta el 61%”, ha  afirmado esta mañana Jesús Losada, director de Ihobe, en una jornada organizada en Bilbao por la Asociación Española de Demolición, Descontaminación, Corte y Perforación – AEDED, a la que han asistido cerca de un centenar de representantes del sector.

Losada ha indicado que el avance logrado en la gestión de los RCDs en el País Vasco ha sido posible gracias a los instrumentos puestos a disposición del sector por parte de la Viceconsejería de Medio Ambiente a través de la sociedad pública Ihobe.

En concreto, ha destacado la aprobación de legislación como el Decreto de 26 de junio de 2012, que regula la producción y gestión de RCD en el País Vasco;  la  definición de criterios de compra pública verde para el sector;  el apoyo económico  prestado para la ejecución de proyectos demostración en economía circular; o la edición de manuales y guías técnicas.

El máximo responsable de la sociedad pública Ihobe ha indicado que la puesta en marcha de estos recursos legislativos, técnicos y económicos, ha favorecido que “los residuos de construcción y demolición gestionados de forma desconocida o ilegal en Euskadi, que alcanzaban el 40% del total en 2009, se hayan reducido hasta el 26% en 2016”.

Sin embargo, el representante del Gobierno Vasco recordó que, “a pesar de la clara mejoría de los indicadores, queda trabajo por hacer para cumplir los objetivos marcados por Europa de lograr para el año 2020 que el 70% de los RCDs generados se dirijan a la reutilización y al reciclaje”.Los residuos de construcción y demolición representan el 25% de los residuos totales que se generan en el País Vasco.

En el marco de esta jornada, en la que se han presentado buenas prácticas de economía circular con esta corriente de residuos, la Asociación de Demolición, Descontaminación, Corte y Perforación ha hecho entrega de un reconocimiento a Jesús Losada, director general de Ihobe, por el trabajo realizado por esta sociedad pública para facilitar la gestión ambiental de los RCDs.

10 Mar

Euskadi recicló 102 envases de vidrio por persona en 2017

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NOTICIAS DE GIPUZKOA

Hace pocos días, un informe de la escuela de negocios EAE Business School de Barcelona indicaba que la sociedad vasca gastó en vino un promedio de 41,5 euros en el año 2016, la cifra más alta de todas las comunidades. Ese hecho debería estar acompañado de una consecuencia lógica: el reciclaje de envases de vidrio también debería ser alto. Y así es. Según el balance presentado ayer por Ecovidrio, la entidad sin ánimo de lucro encargada de la gestión del reciclado de este tipo de residuos, cada persona deposita en el contenedor tipo iglú una media de 102 envases, lo que equivale a 26,8 kilogramos de residuos por habitante.

En términos generales, la ciudadanía vasca recicló 58.811 toneladas de residuos de envases de vidrio a través del contenedor verde en 2017, un 1,4% más que en 2016. Los resultados de recogida selectiva del pasado ejercicio confirman la tendencia “ascendente y sostenida” de la CAV, que ha crecido un 7% en los últimos cuatro años y se posiciona como la segunda comunidad en materia de reciclaje de residuos de envases de vidrio. La hostelería genera el 50% de los envases de vidrio de un solo uso que se ponen en el mercado por lo que la contribución del sector es vital para asentar unos principios sólidos de economía circular en la geografía vasca.

En este sentido, la firme apuesta del Gobierno Vasco y de Ecovidrio por la sostenibilidad del sector ha permitido que en la actualidad funcionen en Euskadi cuatro servicios de recogida puerta a puerta para la hostelería con más de 700 establecimientos adheridos -Gasteiz, Bilbao, Mancomunidad de San Markos (Donostia, Hernani, Pasaia, Errenteria) y Mancomunidad de Txingudi (Irun, Hondarribia)-, detalló ayer Iñaki Arriola, consejero de Medio Ambiente del Ejecutivo vasco.

Gracias a todos esos envases depositados en los contenedores verdes, la ciudadanía vasca ha logrado evitar la emisión de 39.500 toneladas de CO2 equivalentes a retirar 9.600 coches de la circulación durante un año;ahorrar 130.700 megavatios hora de energía, suficiente para iluminar Bilbao durante más de tres meses, y evitar la extracción de 70.600 toneladas de materias primas de la naturaleza, equivalentes a siete veces el peso de la Torre Eiffel. El consejero Arriola destacó que el reciclaje contribuye a reducir “al máximo los impactos que nuestro modo de vida causan en el entorno natural”.

En primer lugar -agregó durante la visita cursada a la planta de Vidrala (en Laudio), que fabrica más de dos millones de envases cada día- evitando la contaminación duradera de los suelos, aguas y paisajes que origina el vertido incontrolado de estos residuos domésticos. Y también porque con su reciclaje “los convertimos otra vez en materias primas y reducimos la extracción de nuevos recursos y el gasto en transporte y energía”. Todo ello, señaló, “ayuda a hacer más sostenible nuestra economía y, al mismo tiempo, a contrarrestar con eficacia el cambio climático producto del calentamiento global”.

05 Mar

La eficiencia, pilar de la transición energética vasca

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DEIA

EUSKADI ha realizado un gran esfuerzo a lo largo de las cuatro últimas décadas para transformar su sistema energético y alcanzar las cotas de bienestar y garantía de suministro de las que hoy disfrutamos. No en vano, a principios de los años ochenta dependíamos casi en exclusiva de los combustibles fósiles y a día de hoy contamos con un mix donde se ha abandonado el carbón, se ha reducido en casi veinte puntos el uso de derivados del petróleo y se ha aumentado la participación de energías más limpias como el gas natural y las fuentes renovables.

Esta evolución en la que seguimos inmersos nos lleva a plantearnos cuáles son los retos de futuro a los que debemos hacer frente para transitar hacia un sistema energético seguro, competitivo y de calidad, pero que al mismo tiempo cumpla con la necesidad de una mayor sostenibilidad. Euskadi es un territorio pequeño para una expansión masiva de generación renovable. Aun así, hay margen para aumentar en la medida de nuestras posibilidades este tipo de generación y, más aún, tenemos un gran campo para seguir profundizando en las políticas de ahorro de energía y eficiencia.

En este sentido, la eficiencia energética es, sin lugar a dudas, el pilar fundamental en el que se sustenta la Política Energética del Gobierno vasco y la labor del Ente Vasco de la Energía, ya que tan importante como utilizar fuentes de energía más limpias es consumir solo la energía que necesitamos. El documento Estrategia Energética de Euskadi 2030 -aprobado por el Parlamento Vasco- es la guía básica donde se plasma esta voluntad de realizar una gestión energética planificada a largo plazo, conscientes de que la evolución de un sistema energético no es un elemento de cambio inmediato, sino el resultado de una paulatina estructuración de las infraestructuras y del propio modelo energético de todo un país. Y conscientes también de que el actual marco normativo estatal supone, en muchos casos, un freno al desarrollo de políticas energéticas consideradas prioritarias desde Euskadi.

El ahorro energético resulta clave para la economía vasca y la industria, por lo que estas medidas han incidido con especial atención en acompañar y apoyar al tejido industrial en su tarea de lograr un alto grado de eficiencia en los procesos productivos. Del total del ahorro logrado a lo largo de tres décadas de actuaciones, el 78% corresponde al sector industrial, lo que refleja su capital importancia y la necesidad de seguir compitiendo frente a mercados con costes energéticos más ajustados. Un dato refleja la magnitud de esta tarea: en los últimos 10 años la industria vasca ha invertido más de 350 millones de euros en medidas de eficiencia y el Ente Vasco de la Energía ha destinado un total de 24,6 millones a acompañar a las empresa en este esfuerzo.

Se ha avanzado mucho, pero no todo está hecho. El Gobierno vasco se ha comprometido a liderar y ser referente en el uso de fuentes renovables, ahorro energético y eficiencia, para lo cual ha aprobado el Decreto para la Sostenibilidad Energética en el que la Administración se fija unos objetivos de obligado cumplimiento, realmente ambiciosos, para el año 2025.

Asimismo, el sector del transporte está abriendo nuevas vías para mejorar su situación energética mediante tecnologías de alta eficiencia -como las referentes a la electromovilidad- y la introducción de carburantes alternativos -como el gas natural- que nos permitan minimizar las importaciones energéticas y el uso de derivados del petróleo.

El campo de trabajo para mejorar en la eficiencia energética es amplio en Euskadi. Las bases están asentadas gracias a las acciones realizadas en tres décadas y cada vez hay mayor concienciación sobre la necesidad de un uso responsable de la energía. El calendario viene marcado por la fecha del 5 de marzo, Día Mundial de la Eficiencia Energética, en el que desde Ente Vasco de la Energía queremos insistir en que el hecho energético es responsabilidad de todas y todos, presente no solo en grandes decisiones empresariales, sino también en nuestra vida diaria, en nuestras decisiones cotidianas. Es por ello que elegimos la eficiencia para seguir transitando hacia un sistema energético cada vez más sostenible.

Iñigo Ansola Kareaga. Director general del Ente Vasco de la Energía.

23 Feb

La Unión Europea aprueba nuevas normas sobre gestión y reciclaje de residuos

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RETEMA

Hoy, los embajadores de la UE respaldaron el acuerdo provisional sobre las cuatro propuestas legislativas del paquete de residuos alcanzado con el Parlamento Europeo el 18 de diciembre de 2017. El paquete de residuos dará lugar a un mayor reciclaje de residuos y contribuirá a la creación de una economía circular. Mejorará la gestión de los residuos y fomentará la reutilización de material valioso incrustado en los residuos.

Las nuevas reglas establecen objetivos jurídicamente vinculantes para el reciclaje de residuos y la reducción de los vertederos con plazos fijos. Estos objetivos aumentarán la proporción de residuos municipales de residuos y envases que se recicla, con objetivos específicos para el reciclado de materiales utilizados en el envasado. Las reglas también incluyen objetivos para reducir la cantidad de desechos municipales que se depositan en vertederos.

Los estados miembros acordaron los siguientes objetivos para la preparación de la reutilización y el reciclaje de los residuos municipales:

• Residuos urbanos. 55% para 2025, 60% para 2030 y 65% para 2035

Los Estados miembros deberán establecer, antes del 1 de enero de 2025, una recolección separada para textiles y para residuos peligrosos de los hogares. Además, deben asegurarse de que para el 31 de diciembre de 2023, los biorresiduos se recojan por separado o se reciclen en origen (por ejemplo, compostaje doméstico). Esto se suma a la recolección separada que ya existe para papel y cartón, vidrio, metales y plástico.

Los objetivos específicos serán los siguientes:

• All packaging: 65% para 2025, 70% para 2030

• Plastic: 50% para 2025, 55% para 2030

• Wood: 25% para 2025, 30% para 2030

• Ferrous metals: 70% para 2025, 80% para 2030

• Aluminium: 50% para 2025, 60% para 2030

• Glass: 70% para 2025, 75% para 2030

• Paper and cardboard: 75% para 2025, 85% para 2030

Estos objetivos fomentarán el uso de envases reciclables y envases reutilizables.

Este paquete también establece requisitos mínimos para todos los esquemas de responsabilidad extendida del productor. Los productores de productos bajo estos esquemas deben asumir la responsabilidad de la gestión de la etapa de desecho de sus productos. Los productores deberán pagar una contribución financiera para tal fin. Además, en la legislación de la Unión también se han introducido planes obligatorios de responsabilidad ampliada del productor para todos los envases.

El vertido de residuos conduce a la contaminación de las aguas superficiales, subterráneas, del suelo y del aire. Por lo tanto, la legislación también contiene un objetivo específico de reducción de vertederos. Los Estados miembros se esforzarán por garantizar que, a partir de 2030, no se acepten en un vertedero todos los residuos adecuados para su reciclado u otra recuperación, en particular en los residuos municipales. La única excepción se refiere a los desechos por los cuales el vertido arroja el mejor resultado ambiental. Además, los estados miembros se asegurarán de que para el año 2035 la cantidad de desechos municipales en vertederos se reduzca a un 10% o menos de la cantidad total de desechos municipales generados.

En general, los Estados miembros consideran que estos objetivos a nivel de la UE crearán la escala mínima para que la industria de la UE invierta en nuevas técnicas y tecnologías de reciclaje.

Antecedentes y próximos pasos

Esta legislación revisada aborda los problemas ambientales con implicaciones transnacionales, incluidos los impactos de la gestión inadecuada de los desechos en las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación del aire y la basura, incluso en el medio marino. Garantiza que el material valioso incrustado en los residuos se reutilice, recicle y reinyecte de manera efectiva en la economía europea, y de ese modo ayude a avanzar hacia una economía circular en la que los residuos se utilicen progresivamente como recurso y se creen nuevas oportunidades económicas. Su objetivo es reducir la dependencia de la UE de la importación de materias primas promoviendo el uso prudente, eficiente y racional de los recursos naturales.

Ahora que los embajadores de la UE han respaldado el acuerdo provisional alcanzado entre la Presidencia de Estonia y el Parlamento Europeo el 18 de diciembre de 2017, la legislación se someterá al Parlamento Europeo para su votación y luego al Consejo para su adopción final. Entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial.

13 Feb

Mikel Huizi: “Zabalgarbi tiene un cometido fundamental: contribuir a la sostenibilidad de Bizkaia”

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RETEMA

En una entrevista concedida a Sogama, y que se recoge en la Newsletter del pasado mes, el Director General de Zabalgarbi, Mikel Huizi Leiza, no duda al describir la principal función de una instalación creada por y para Bizkaia. “Nuestro compromiso es ser parte activa de una Bizkaia más moderna, más limpia, más ecológica y más sostenible”.

La economía circular guía la política corporativa de una entidad caracterizada por altos estándares de eficiencia y que logra impregnar de valor a lo aparentemente inservible. Prueba de ello es que cada año logra transformar 225.000 toneladas de residuos no reciclables en energía suficiente para abastecer al 30% de los hogares vizcaínos, un proceso que lleva a cabo con la máxima pulcritud medioambiental. Huizi Leiza lo ejemplifica de forma meridiana: “Producimos cada año la electricidad equivalente al consumo del metro de Bilbao durante 7 años y lo hacemos utilizando desechos no reciclables que, de otra forma, acabarían su vida útil en vertedero y que hubiesen generado un 175% más de emisiones de gases de efecto invernadero”.

Pero su estrategia empresarial va más allá de la protección ambiental, toda vez que su preocupación también se centra en impulsar un modelo de desarrollo que aglutine, de forma equilibrada y armónica, el cuidado del entorno, el crecimiento económico, la cohesión social y la promoción cultural

Primera planta en conseguir la certificación HPR

Se muestra orgulloso de que Zabalgarbi haya sido la primera planta de valorización energética de Europa que recibe la calificación HPR (Highly Protected Risk), un reconocimiento realizado por la mutua norteamericana Factory Mutual Global, y vinculado al ámbito asegurador, que ensalza la mitigación y minimización de los riesgos inherentes a la industria, poniendo en valor la gestión excelente que, en este ámbito, lleva a cabo la planta vasca.

La aseguradora norteamericana, tal y como explicó el Director General de Zabalgarbi, premió, tras un exhaustivo análisis y estudio que dio comienzo en el año 2010, el buen hacer de la instalación desde la gestión ambiental, la prevención de riesgos, así como el cuidado óptimo y extraordinario estado de conservación de sus instalaciones.

Bilbao, sede del próximo Congreso de CEWEP

En este contexto, no es de extrañar que Zabalgarbi, a través de la Asociación de Empresas de Valorización Energética (AEVERSU), fuese designada por la CEWEP (Confederación Europea de Plantas de Valorización Energética) para colaborar en la organización del próximo congreso que esta organización celebrará en el Estado español, y que tendrá lugar en Bilbao los días 20 y 21 del próximo mes de septiembre.

Huizi es consciente de la gran responsabilidad que ello supone, ya que en esta cita internacional participarán más de 200 profesionales y expertos europeos en la gestión sostenible de los residuos, además de representantes de la Comisión Europea. No obstante, se muestra convencido de que será un gran éxito que quiere compartir con el resto de las plantas que conforman la Asociación Española de Empresas de Valorización Energética, a la que pertenece Zabalgarbi y otras 10 instalaciones más.

Respecto al papel que desempeña la valorización energética en el modelo de desarrollo definido por la economía circular, se muestra taxativo: “Se trata de respetar la normativa europea, que dice que la función de la valorización energética es precisamente convertir en energía la fracción de residuos que no se puede reutilizar ni reciclar”. Y aquí es donde entran en juego las modernas plantas de valorización energética, que operan de forma segura, eficiente e innovadora, extremos estos que resultan, hoy en día, indiscutibles.

Es por ello que pide coherencia a la futura Estrategia Española de Economía Circular porque cada año se entierran en España 13 millones de toneladas de residuos, circunstancia que, además de un negativo impacto ambiental, hipoteca el bienestar y calidad de vida de las futuras generaciones. Apela a la prudencia y reflexión, ya que el planteamiento debe pasar por evaluar si resulta más eficaz utilizar un recurso que contiene energía o enterrar la energía contenida en el mismo.

En este escenario, Mikel Huizi no tiene dudas al afirmar que la valorización energética de los residuos no reciclables “es la verdadera energía de la economía circular”.

02 Feb

Euskadi, segunda comunidad que más disminuye sus emisiones de efecto invernadero

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DEIA

Euskadi en este periodo emitió 513.263 toneladas equivalentes de CO2, lo que la situó como la novena comunidad autónoma con más emisiones acumuladas totales.

Además, cada vasco emitió en 2015 un total 7,4 toneladas, una media ligeramente superior a la del conjunto del Estado que fue de 7,2, aunque si se quitan las emisiones difusas, es decir, las provenientes del transporte, la agricultura o el tratamiento de residuos, la media fue de 4,4 toneladas por habitante.

Del total de comunidades autónomas, 14 han aumentado sus emisiones totales y solo 5, entre ellas la vasca, las han disminuido: Castilla y León un 4 %, País Vasco y Ceuta (3 %), Castilla-La Mancha (2%) y Galicia (1 %).

Por el contrario, Extremadura ha incrementado en un 49 % sus emisiones totales de GEI entre 1990 y 2015 (último dato oficial publicado), por encima del incremento medio nacional, que creció el 17 por ciento.

Le siguieron Murcia (48 %), Canarias (46 %), la Comunidad Valenciana (43 %) y Madrid (42 %).

Las denominadas emisiones difusas, las no industriales, fueron en 2015 en Euskadi el 60 % del total de emisiones, un porcentaje ligeramente superior a la media nacional, que fue del 59 por ciento.

El descenso de estas emisiones difusas, entre 2006 y 2015, ha sido liderado por Ceuta (-55 %), la Comunidad Valenciana y Melilla (-31 %), el País Vasco (-29 %) y Canarias (-28 %).

En cuanto a las emisiones fijas, las provenientes de las grandes industrias, en el País Vasco se redujeron entre 2006 y 2015 un 43 %, uno de los descensos más acusados solo por detrás de los de La Rioja, Madrid y Castilla-La Mancha.

En el informe se explica que este fuerte descenso se corresponde a una “comunidad autónoma altamente industrializada pero que hace muchos años inició el cambio de modelo hacia una economía más descarbonizada”.

En total en España se emitieron 9,3 millones de toneladas en el período estudiado y se llegó al pico de emisiones en 2007, un año después que en el País Vasco.

El informe explica que las comunidades que más gases emiten son las que tienen mayor presencia de centrales eléctricas basadas en el carbón y de industrias pesadas.