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14 Feb

«Con la basura de todos los vertederos se podría generar el 4% de la electricidad que consume España»

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EL DIARIO VASCO

Existe una alternativa a llevar residuos no recicables al vertedero: quemarlos para obtener energía que luego se vierte a la red. Este proceso se denomina valorización energética de residuos y se realiza en plantas industriales diseñadas para tal fin. Y hoy en día, cuentan con una tecnología que limita la emisión de gases nocivos a la atmósfera. En Europa es común; en España, testimonial.

El presidente de la asociación que representa las plantas de valorización energética de residuos en España (Aeversu), Rafael Guinea, analiza el porqué del rechazo que nuestro país aún mantiene a un proceso que podría eliminar y reemplazar gran parte de los vertederos que pueblan la geografía española.

Con estas plantas, que todavía apenas superan la decena en España, en vez de tirar 12 millones de toneladas anuales al vertedero, se obtendría energía a través de la combustión que iría a la red de distribución.

-¿Qué residuos se destinan a las plantas de valorización energética?

-La gestión de residuos es algo que tiene una jerarquía muy clara, que se lleva muy a gala en Europa, donde somos los líderes a nivel mundial. Lo primero es reducir los residuos, para generar lo menos posible, aunque por desgracia la sociedad cada vez genera más. En segundo lugar, lo que no se pueda reducir se debe reciclar. A partir de ahí hay ver qué se hace con el resto de residuos. Históricamente lo que se ha hecho en España es llevarlo a un vertedero. Pero desde un punto de vista medioambiental, energético y de sentido común hay que saber que a esa basura se le puede dar una segunda sacando la energía hay en ella.

-¿Cómo es el proceso que convierte la basura en energía?

-Los residuos son tratados en una instalación, relativamente compleja, moderna, en la que a través de la combustión se saca el calor y con él se genera electricidad, que se vende a la red. Esta energía (en su mayoría) es renovable. También es estable y gestionable. Además, hoy sabemos que este proceso ayuda a reducir las emisiones de CO2 más que llevando la basura a un vertedero. Llevar la basura a un vertedero es meter en un problema a las generaciones futuras porque entierras la basura y contaminas el suelo y el aire durante años. Si tienes una alternativa científica que te permite gestionar esta basura y que, además, te da un beneficio -como es la obtención de energía- deberíamos empezar a aprovecharla.

-¿Es tan común en Europa?

-Pues sí, tampoco estamos inventando nada nuevo. En Europa hay más de 500 instalaciones. A nivel mundial cerca de 3.000 pero en España, un poco por tradición o porque tenemos mucho territorio y muchos sitios donde ‘esconder’ la basura, tenemos pocas. Solo 12 instalaciones repartidas por distintas comunidades autónomas. En cambio tenemos un montón de vertederos funcionando.

-¿Estas plantas y sus procesos de combustión pueden contaminar más que un vertedero?

-Estas plantas son tres en sí: una de sólidos, donde llega la basura y se separa lo reciclable; otra de producción de energía eléctrica tras la combustión y por último una planta de tratamiento de limpieza de gases. Esta última cuenta con una tecnología muy implementada y fiable por la cual todos los contaminantes que se producen en esta combustión son eliminados. Por ejemplo, los metales pesados que contienen los residuos. Lo que se consigue es rebajar al 1% los contaminantes que ya traían los residuos. Al final, sacas unos gases limpios cuyo problema a día de hoy es que tienen CO2, pero en gran parte es biogénico (procedente de basura orgánica, madera, biomasa, etc.). Esto obligatorio para todas las plantas y cada día son más las exigencias medioambientales; tanto que actualmente la chimenea de una planta de valorización es la que tiene las normativa más restrictiva del sector. No hay otra industria más limpia. Esto es un logro del movimiento ecologista, que han logrado que las chimeneas de estas plantas saquen, no diré ya aire puro, pero prácticamente.

-¿Cuánto más contamina un vertedero que una planta de este tipo? ¿Está medido?

-Sí está medido. El principal gas emisor de efecto invernadero de los vertederos es el metano. Una molécula de metano es 27 peor que una de CO2 para el efecto invernadero. Así, está calculado que llevando los residuos a un vertedero se produce un 250% más de efecto invernadero que con la valorización energética. Además, no se produce ninguna energía.

-¿De aprovecharse todos los residuos que llegan a vertedero, qué porcentaje de electricidad se aportaría a la red?

-Hasta un 4% de la electricidad que se consume en España. En esto hay una salvedad importante que remarcar: no se trata de que con esto vayas a cambiar todo lo que necesitamos cambiar en España para alcanzar las cero emisiones energéticas, pero sí es una energía gestionable. Su generación no depende de que sople el viento o haga sol. Así, resultar ser un buen complemento al sistema, ya que te permite producir energía eléctrica cuando se necesite porque no haya ni viento ni sol.

-Hay 12 instalaciones en España. ¿Hay comunidades con mayor implicación en esta alternativa al tratamiento de residuos?

-Cataluña es la que más instalaciones de este tipo tiene, con cuatro. Va seguida de Baleares y País Vasco con dos. En Galicia, Madrid, Cantabria y Melilla, hay una por ejemplo… Aquellas comunidades que tienen más densidad de población por metro cuadrado se han manifestado en contra de tener vertederos cerca. Así, se han desarrollado más plantas porque es una instalación que no afecta (o no impacta) a la vecindad. Pero hay comunidades con mucho territorio en las que pueden tener vertederos y poner la basura más lejos, con lo que no se han desarrollado ninguna.

-¿Por qué no tiene más implantación en España esta alternativa al margen de tener mucho terreno libre para instalar vertederos? 

-En España se lleva muchos años diciendo que la incineración es mala en términos absolutos, mala para la salud, que es una mala gestión de residuos… Y eso ha ido calando. Se necesitaría una valentía política para tomar una decisión y cambiar el hecho de que hoy el país europeo que más toneladas de residuos lleva a vertedero. No hay nadie a su nivel. Y eso es algo que en Europa sorprende y no gusta. Además del tema territorial que comentaba (que hay tierras para enterrar la basura) hay un tema social y político por el cual no se asume la responsabilidad de explicar bien esta alternativa de gestión y de defenderla, a pesar de que, una vez implantada, sea positiva. ¡No solo positiva! Sino que ya es obligatoria por normativa europea. En España tenemos un problema social tan grave que incluso nos lleva a incumplir normativa europea. Con esto me refiero a que teníamos un objetivo de reciclaje del 50% para 2020. En 2023, aún estamos el 38%. Pero, además, los objetivos marcan que para 2035 todos los países europeos tienen que reciclar el 65% y, como mucho, debería estar llevando al vertedero el 10%. Como mínimo, para no suspender, deberías valorizar el 25% de residuos. El 10% de vertedero y el resto (65%), al reciclaje. Ahora mismo solo pasa por las plantas de valorización el 12% de los residuos. Así que España necesita, como mínimo, duplicar las instalaciones para alcanzar esta capacidad. Si se mira el mapa hay zonas donde la necesidad es evidente. Madrid por ejemplo solo tiene una pequeña planta y lleva muchísimas toneladas de residuos a vertedero. Y otras como Andalucía y Valencia también las necesita. Pero hay un discurso que no se quiere dar.

-¿Hay tiempo para duplicar esta capacidad?

-En una década hay tiempo de sobra. Levantar una planta puede llevar dos años. Aunque luego lo que más tarde sean los permisos, algo que sucede con cualquier tipo de instalación. Pero en cuatro años puedes tener una planta en marcha.

-¿Por qué este aspecto de la gestión de residuos no está más presente en el debate público, a diferencia de otros?

-Hay un movimiento que está haciendo mucho daño a la valorización de residuos que es el que proclama el ‘residuo cero’ como alternativa. Y esto es una entelequia, es imposible. Se da la circunstancia de que se ponen en contraposición las políticas de ‘residuo cero’ a la valorización. Pero seguimos mandando 12 millones de toneladas al vertedero. Entiendo que entre 12 millones de toneladas y cero debe existir una gama para la gestión de estos residuos. Es como si no quieres construir hospitales porque quieres implantar una política de ‘enfermedades cero’.

-¿Hay riesgo de que se recicle menos con la expansión de estas plantas? Es decir, que acabe quemándose lo que se podría reciclar.

-Pasa al contrario. Cuando miras las estadísticas europeas ves que los países que más reciclan son los que más valorizan. El vertedero sí que lo fagocita todo porque tiene un precio tan bajo que no compensa ni reciclar, ni separar… simplemente se mete todo en un agujero y se olvida. Los países que menos reciclan son los que más vertederos tienen; entre ellos España.

-Decía que Europa sorprende esta condición de España…

-En Europa esto no existe. Y ya no hablamos de pequeños países nórdicos donde el desarrollo medioambiental ha sido mayor, sino de países grandes como Alemania, con toda su extensión y desarrollo, que solo manda vertedero un 2% de los residuos, porque lo que se no se puede reciclar se valoriza energéticamente. En Europa no entienden nuestra situación con los vertederos, cuando hay otros desarrollos medioambientales importantes como los Parques Naturales o las renovables.

-Ahora que habla de renovables. ¿Hay algún aspecto medioambiental que pueda frenar la instalación de una planta de valorización?

-Lo que hay es la política del miedo. Nadie quiere una instalación industrial en el patio trasero de su casa. Pero la ventaja es que estas instalaciones se ponen donde antes había un vertedero. Y lo cierto es que si le dices a la gente que en vez de un vertedero vas a tener esta industria, suele ir bien. La experiencia que tenemos es que la gente lo agradece. Hay miles de estudios epidemiológicos que avalan estas plantas. El 90% de las ciudades europeas tiene una planta de valorización en la ciudad y han hecho sus estudios de impacto en la salud de la población y todos saben que no hay una incidencia directa por contaminantes en la salud de las personas.

-¿Hay margen de mejora en la tecnología de la limpieza de emisiones estas plantas o están en su tope?

-El desarrollo científico nunca está en su tope, en verdad. Ahora tenemos un medidor de dioxinas y el límite impuesto por ley es el que tiene la propia herramienta para medir. Por debajo del límite que tenemos, el medidor ya no mide. Podría ser menor, pero es tan baja que ni se podría ya medir.

-¿Por qué no se aprovecha más el rédito social que puede tener la eliminación de vertederos?

-Con un enfoque social, y más pensado en ver lo positivo de esto, podría ser una forma de despegar. En Europa, por ejemplo, las calefacciones de las casas se alimentan del calor obtenido de la planta de revalorización de residuos. Así la gente tiene calefacción garantizada, independientemente de si hay guerra en Ucrania o si los precios del gas suben o bajan, y a un precio estable porque los residuos los gestionas tú localmente y los precios se ponen desde el ente público. Todas las ciudades del norte tienen este sistema de calefacción.

-¿Para hacer algo así aquí en España se tendría que invertir mucho en infraestructuras o no sería tan complejo el cambio?

-Efectivamente, hay que cambiar todas las tuberías de distrito, tanto de frío como de calor, pero todo es empezar. El ejemplo es el barrio 22@ de Barcelona, donde las casas no tienen calderas de calefacción. En Amsterdam, por ejemplo, está prohibido que cada edificio tenga caldera. Cuando era carbón, por supuesto, pero ahora con el gas también. Para ellos no tiene sentido, como pasa en España, que cada casa emita emisiones con su caldera y no se pueda controlar. Así que lo prohibieron y la ciudad es la que da la calefacción. Es otro modelo. Está claro que si no damos nunca el primer paso no avanzaremos.

-¿Todo puede ser valorizado?

-Hay algunas cosas que no. El vertido cero, en realidad, tiene que asumir que más o menos 3-4% de residuos no se pueden ni reciclar ni valorizar. Estamos pensando, por ejemplo, en grandes neumáticos de maquinaria industrial o grandes cabos de amarre anchos como tuberías que se usan los buques. Cosas muy específicas que no se pueden tratar de ninguna otra manera.

11 Feb

Garbiker y EVE construirán una planta de biometanización para producir gas renovable a partir de residuo orgánico

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

Esta planta generaría energía equivalente al consumo de 6.000 hogares al año Bizkaia se fija como objetivo multiplicar por cuatro la recogida selectiva de los hogares y comercios a través del contenedor marrón, llegando a superar las 50.000 toneladas anuales en 2030. Esta planta de biometanización, cuya construcción y explotación se prevé dentro del nuevo plan de gestión de residuos de la Diputación Foral de Bizkaia con horizonte 2030, se ubicará en el Ecoparque de Artigas y ocupará una superficie aproximada de 8.300 metros cuadrados junto a la actual planta de compostaje. El proyecto se enmarca dentro la Estrategia Energética de Euskadi 2030 (3E 2030) impulsada desde el Gobierno Vasco.

Garbiker y el Ente Vasco de la Energía promueven la creación de una planta de biometanización para dar respuesta en los próximos años al crecimiento esperado de la recogida selectiva de la fracción orgánica. El nuevo plan de prevención y gestión de residuos que elabora la Diputación Foral de Bizkaia identifica el orgánico del contenedor marrón como el residuo urbano donde existe mayor margen de mejora. Así, el plan prevé que esta recogida pueda multiplicarse por cuatro para el año 2030, lo que supondría que las actuales infraestructuras de tratamiento no serían capaces de asumir las más de 50.000 toneladas revistas. Por esa razón, se ha proyectado una planta que complemente las labores de las instalaciones de compostaje de Bizkaiko Konpostegia y de las tres plantas comarcales.

Garbiker y Eve han trabajado conjuntamente en el desarrollo de este proyecto para la valorización del residuo que se deposita en el contenedor marrón. El marco en el que se desarrolla el proyecto es la Estrategia Energética de Euskadi 2030 (3E 2030) impulsada desde el Gobierno Vasco. Con esta planta de biometanización se conseguiría una aportación energética equivalente al consumo térmico de 6.000 hogares o al de casi 3.000 vehículos al año, además de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 95% en comparación con las emisiones que irían asociadas a combustibles fósiles.

Esta aportación energética se realizará a través de un proceso en el que se descompone la fracción orgánica en ausencia de oxígeno para generar biogás que, tras ser purificado, se convertirá en biometano, de iguales características caloríficas y comportamiento que el gas natural y que será inyectado a la misma red de este gas natural. Asimismo, se plantean posibles alternativas a futuro para el aprovechamiento de este biogás, que también podría utilizarse para para generar biohidrógeno u otros usos renovables.

En el proceso de descomposición de la fracción orgánica para la creación de biogás también se genera un residuo sólido estabilizado que se denomina digestato, o digerido sólido, y que se trata para generar compost en condiciones similares a la fracción orgánica procedente directamente del contenedor marrón, es decir, sin el proceso previo de obtención de biometano. Este digestato requerirá de un menor tiempo de fermentación y maduración, lo que contribuirá también a aumentar notablemente la capacidad de producción de Bizkaiko Konpostegia.

Con todo ello, al entrar en funcionamiento la planta de biometanización, el flujo de entradas y salidas anuales en el sistema de tratamiento de la fracción orgánica sería: 6.000 toneladas a compostar en las plantas de compostaje comarcal, 50.000 toneladas a tratar en la planta de biometanización y el digestato resultante a compostar en Bizkaiko Konpostegia, planta que podría absorber aún el exceso que hubiera de recogida de orgánico en el contenedor marrón.

Operativa a principios de 2025

La planta de biometanización se ubicará en el ecoparque de Artigas, sobre una superficie de 8.300 metros cuadrados, aprovechando el espacio de una antigua infraestructura ya existente. Estará por tanto en un complejo de tratamiento de residuos ya existente, cerca del destino del digestato resultante para su recuperación, de forma que se minimiza el impacto ambiental que supone el transporte de los mismos.

Para su puesta en marcha, Garbiker y el EVE han licitado la entrada al proyecto de una entidad privada que aportará el conocimiento técnico y operativo necesarios para la construcción y explotación de la planta, así como una parte importante de la financiación necesaria para su desarrollo. Este contrato se prolongaría durante 25 años; los dos primeros para llevar a cabo la inversión inicial y construcción de la planta y los 23 restantes para su explotación.

Este socio privado se integrará en lo que se conoce como una sociedad de economía mixta, público-privada, que se espera que esté constituida en el primer trimestre del año y que será la entidad que redacte el proyecto de ejecución, cuya construcción arrancaría este 2023 y finalizaría a finales de 2024, previsiblemente

A falta de definir el proyecto constructivo, la inversión que se estima necesaria para la puesta en marcha de la nueva infraestructura de tratamiento orgánico será de entre 17 y 18 millones de euros.

Ventajas de la biometanización

La biometanización es un proceso para la producción de biogás a partir de la materia orgánica del contenedor marrón. Este biogás, tras un proceso de limpieza, se va a transformar en biometano para su inyección a la red de distribución de gas natural para su consumo posterior. El biometano, junto con el hidrogeno verde, van a jugar un rol fundamental en la descarbonización de la economía.

Se trata de una tecnología contrastada, y es un sistema de tratamiento para la fracción orgánica con mayor implantación en Europa que otros como la hidrotermalización. El biometano se presenta como una palanca importante para el cumplimiento de objetivos de integración de energías renovables y de reducción de emisiones.

La incorporación de este biogás transformado en biometano a la red de gas natural conlleva no sólo una valorización más eficiente del biogás, sino que además aporta flexibilidad tanto para el productor como para el consumidor.

Además, la producción estable de biometano implica una producción base de energía que aporta también otras ventajas, tales como la descarbonización de diferentes sectores o una mayor independencia energética al territorio al ser una fuente de energía autóctona, que proporciona seguridad energética.

17 Ene

La conversión de residuos en energía: una solución para dar calefacción a hogares

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AEVERSU

La actual crisis energética ha puesto de relieve la dependencia de los combustibles fósiles, además de la dependencia de fuentes de energía del exterior. También este entorno convulso ha demostrado que existe un gran potencial no aprovechado en el tratamiento eficiente de los residuos.

España está a la cola de los países de la Unión Europea en materia de gestión de residuos. Actualmente, según las últimas cifras del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se destinan al vertedero 11,8 millones de toneladas de residuos.

En este contexto, Aeversu, la Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos, destaca el papel de la valorización energética como una palanca más a activar para solucionar la crisis energética y evitar la dependencia de combustibles fósiles.

En este sentido, el district heating o calefacción urbana se posiciona como una opción a tener en cuenta. En Europa, las plantas de valorización energética no sólo tratan los residuos no reciclables, sino que al procesar estos residuos también generan electricidad y calefacción para los edificios residenciales, las empresas y las industrias cercanas.

Estas instalaciones tratan los residuos municipales y similares que no han podido ser reciclados y generan energía en forma de electricidad, vapor o agua caliente. El agua caliente, dependiendo de la infraestructura local, puede enviarse a las redes de calefacción o refrigeración urbanas cercanas, proporcionando una fuente de calefacción asequible, fiable y libre de fósiles a las comunidades locales.

En la actualidad, alrededor del 10% de la energía suministrada a las redes europeas de calefacción urbana procede de plantas de valorización energética. Traducido en cifras y según los últimos datos de Cewep (Confederación de plantas europeas de valorización energética), las instalaciones de Europa generan con el tratamiento de los residuos no reciclables 96.000 millones de kWh de calor, suministrando calefacción a 16 millones de habitantes.

Ejemplos de district heating

En Suecia, los residuos no reciclables no se envían a vertedero. Estos se utilizan como combustible en el sistema de calefacción urbana. La conversión de residuos en energía satisface las necesidades de calefacción de 1.250.000 hogares, ya que las instalaciones de valorización energética del país escandinavo tienen altas tasas de recuperación gracias a las redes de calefacción urbana construidas para utilizar el calor producido en ellas.

Una de las mayores centrales de este tipo del país es Sysav, situada en Malmö. Procesa unas 600.000 toneladas de residuos no reciclables al año, suficientes para cubrir el 60% de las necesidades de calor de su ciudad con 300.000 habitantes.

Por su parte, la planta de Giubiasco (Suiza) convierte en energía unas 160.000 toneladas de residuos no reciclables al año. La planta alimenta la red eléctrica nacional y cubre las necesidades de unos 23.000 hogares.

En Francia, cerca del 50% de la red de calefacción urbana de París se abastece de las tres plantas de conversión de residuos en energía de la ciudad, que suministra a todos los hospitales de la ciudad y a la mayoría de sus museos.

Mientras, la instalación de Copenhague, Copenhill, gestiona los residuos no reciclables de unas 645.000 personas y unas 68.000 empresas y otros cuatro municipios. A cambio, proporciona calefacción urbana a 90.000 apartamentos.

District heating en España a través de la conversión de residuos en energía

La planta de valorización energética de TERSA, una de las instalaciones asociadas a Aeversu, situada en Sant Adrià de Besòs (Barcelona), genera energía térmica por la conversión de los residuos no reciclables y es aprovechada por la red de climatización de Districlima para su utilización en calefacción, climatización y agua caliente sanitaria en más de 130 edificios de las zonas Fòrum y 22@.

Durante el año 2021, la Planta de Valorización Energética de TERSA suministró un total de 122.632 toneladas de vapor en el territorio barcelonés del Fórum, lo que supone el 95% del consumo de la red.

Este sistema es una de las mejores soluciones inteligentes en el uso de la energía, debido a su bajo impacto ambiental, con la que se consigue que todos los edificios adheridos a esta red urbana consigan las máximas calificaciones de sostenibilidad energética. Además, contribuye a la reducción de la huella de carbono puesto que, solo en 2020, la red evitó la emisión de 23.337 toneladas de CO2 a la atmósfera, equivalentes a retirar cada día 40.642 vehículos de la circulación.

Otro ejemplo se encuentra en la ciudad de Mataró (Barcelona). El Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme genera anualmente 3.300 MWh de energía térmica proveniente de los residuos no reciclables. Esta energía térmica en forma de vapor tanto de alta como de baja presión es enviada a la empresa municipal de Mataró (Tub Verd), encargada del aprovechamiento de esta energía en forma de frío y calor para su utilización en calefacción, climatización y agua caliente sanitaria en edificios municipales como hospitales, escuelas, centros deportivos, edificios de gobierno, así como edificios de viviendas e industrias y en los barrios de nueva construcción.

Durante el año 2022, el Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme suministró un total de 23.599 toneladas de vapor de alta y baja presión a Mataró mediante la entrega de este al Tub Verd, es decir unos 3.300 MWh en el año a razón de 230 kWh por tonelada de residuo no reciclable de entrada en el centro, el equivalente al consumo anual de 500 familias.

“El district heating es un ejemplo de la importante oportunidad que estamos desperdiciando en los vertederos. Enterramos millones de KWh de energía en forma de calor barata y neutra, y a cambio dependemos de los suministros externos fósiles y a precios elevados. El sector de la valorización energética es una palanca necesaria para activar. Se debería reconsiderar el importante valor que la conversión de los residuos no reciclables en energía en forma de electricidad y calor tiene para la sociedad. Seguimos llenando los vertederos y no cumpliendo con los objetivos medioambientales”, asegura Rafael Guinea, presidente de Aeversu.

12 Ene

Diputación destina un millón de euros a promover una gestión eficaz y sostenible de los residuos en los municipios de Bizkaia

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

La Institución foral lanza de nuevo la línea de ayudas dirigida a motivar y apoyar a los ayuntamientos y mancomunidades en el fomento del compostaje, el incremento de la recogida selectiva, la reutilización y la prevención de residuos. Con estas subvenciones, que se podrán solicitar hasta el próximo 3 de abril a través de la sede electrónica foral, se financiarán actuaciones como campañas de sensibilización relacionadas con el despilfarro alimentario o el uso de plásticos, la implantación de sistemas de telecontrol e identificación, el desarrollo de ordenanzas municipales dirigidas a la gestión de los residuos de construcción y demolición (RCD), la optimización de la contenerización, la compra de vehículos para la recogida de residuos que incorporen mejoras tecnológicas que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero, la redacción de planes locales de gestión y/o prevención de residuos o la adquisición de contenedores. Los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes recibirán hasta 80.000 euros y los que cuenten con una población de más de 20.000 habitantes podrán optar a ayudas por un importe máximo de 120.000 euros.

La Diputación Foral de Bizkaia ha aprobado en su consejo de gobierno la línea de ayudas que anualmente destina a la promoción de una gestión eficaz y sostenible de los residuos en el territorio. Estas subvenciones están dotadas con un millón de euros y se dirigen a ayuntamientos y mancomunidades para que desarrollen diferentes actuaciones que permitan avanzar desde lo local en los objetivos generales marcados por la Institución foral de aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos de acuerdo con la jerarquía establecida por la Unión Europea. En definitiva, se trata de motivar y apoyar a estas instituciones locales para fomentar el compostaje, incrementar la recogida selectiva y promover la reutilización y la prevención de los residuos.

En concreto, con estas ayudas se financiarán medidas en seis ámbitos:

  • La prevención de residuos y educación ambiental mediante la puesta en marcha de campañas de sensibilización relacionadas con el despilfarro alimentario, el uso de plásticos, la reparación, reutilización y el reciclaje, o mediante la prestación de servicios de educación ambiental (300.000 euros).
  • La digitalización del proceso de recogida y contabilización de residuos, a través de la implantación de sistemas de telecontrol e identificación o la cuantificación del compost en origen (200.000 euros).
  • El asesoramiento técnico y la formación para el desarrollo de ordenanzas municipales orientadas a la gestión de residuos de construcción y demolición y la optimización de la contenerización, así como la redacción de planes locales de gestión y/o prevención de residuos o la realización de muestreos, caracterizaciones y estudios de composición de los residuos a escala municipal o comarcal (100.000 euros).
  • Las recogidas específicas, con la implementación de sistemas de recogida personalizada y eliminación de vertidos ilegales o de recogida puerta a puerta de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (100.000 euros).
  • La compra de vehículos de recogida de residuos que incorporen mejoras tecnológicas que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero. En este ámbito se reservan 100.000 euros de la cuantía global.
  • La inversión en medios para la gestión, que incluye la adquisición de contenedores para la recogida municipal de residuos, bolsas compostables, contenedores y cubos para la recogida de fracciones reutilizables y reciclables en el comercio y la hostelería; cerraduras, llaves, autocompostadoras, compostadoras comunitarias y trituradoras. Dentro de las ayudas, estas acciones cuentan con un presupuesto de 200.000 euros.

La cuantía a la que podrán acceder ayuntamientos y mancomunidades puede alcanzar hasta el 100% del coste de la acción a desarrollar, si bien el importe máximo al que podrán optar las instituciones locales será de 80.000 euros en el caso de los municipios que no superen los 20.000 habitantes y de 120.000 euros en el de aquellas localidades que cuenten con una población mayor de esos 20.000 habitantes.

Las ayudas se concederán en régimen de concurrencia competitiva y podrán solicitarse hasta el próximo 3 de abril.

04 Ene

Bizkaia pone en marcha en la BI-3631 su plan para la reutilización de áridos en el refuerzo de firmes en carreteras

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

La iniciativa es un ejemplo de economía circular e innovación aplicado al ámbito de la conservación de las carreteras y contempla actuaciones en 5 tramos de carreteras mediante la técnica de mezclas templadas, con la que se llegar a reutilizar hasta un 80% de material fresado reciclado. El primer tramo serán 12,8 kilómetros de la BI-3631 entre Güeñes y Sopuerta.

El departamento de Infraestructuras y Desarrollo Territorial desarrollará en la BI-3631 entre Güeñes y Sopuerta la primera de las cinco actuaciones contempladas en el plan de refuerzo de firmes con reutilización de áridos de fresados de firmes de carreteras a través de la técnica de mezclas templadas. Esta iniciativa se enmarca en el plan de innovación en infraestructuras viarias de Bizkaia 2020-2023 que, en línea con las directrices europeas, plantea el uso de técnicas innovadoras para fomentar la economía circular y el mantenimiento de carreteras más sostenibles y amigables con el medio ambiente, ha asegurado Imanol Pradales.

El diputado de Infraestructuras y Desarrollo Territorial explica que los firmes son un elemento esencial de la carretera sobre el que se debe actuar de manera constante. Los firmes de las carreteras requieren de especial atención, ya que su estado afecta directamente a la seguridad vial, así como a la calidad del servicio y la durabilidad de la propia infraestructura. Es por ello que precisan de refuerzos y reparaciones con cierta frecuencia, con lo que ello supone en consumo de materiales y coste. El departamento de Infraestructuras y Desarrollo Económico lleva años realizando pruebas y testeos para adoptar nuevas técnicas que permitan la reutilización de materiales, como sucede con los materiales fresados de mezclas bituminosas, ha descrito.

La reutilización de los materiales fresados supone ventajas económicas y medioambientales y son un ejemplo de actuación en el ámbito de la economía circular. Europa marca como líneas de trabajo, que todos los sectores y Administraciones públicas deben promover diseños y políticas eficientes capaces de generar menos residuos, la utilización de materiales reciclados en el momento del diseño y de la producción, el fomento del reciclado, la reducción de la huella de carbono y la huella ecológica, entre otros.

Dentro de las técnicas de fabricación de mezclas para firmes se encuentran las mezclas templadas, que destacan por las ventajas de que por un lado permiten la reutilización de un mayor porcentaje de material fresado reciclado que otras mezclas. Mientras que con técnicas en caliente e instalaciones convencionales se pueden alcanzar porcentajes de utilización del 25% de material fresado en el total de la mezcla fabricada, con las técnicas en templado se puede llegar al 80%.

Además, en el reciclado en templado el ligante es una emulsión y, en consecuencia, la fabricación se realiza a temperaturas inferiores a las del reciclado en caliente, próximas a 100 °C frente a 160 °C, lo que supone un beneficio medioambiental y de menor consumo energético.

Las carreteras a las que se pueden aplicar esta técnica de mezclas templadas son aquellas con tráficos, categorías T3 y T4 de la noma de firmes del País Vasco. Es así que el plan contempla 5 tramos de actuación que suman un total de 24,3 kilómetros en total.

DENOMINACIÓN DEL TRAMO CARRETERA PUNTOS KILOMÉTRICOS LONGITUD TOTAL (km)
Güeñes – Sopuerta BI 3631 P.K.21+200 al P.K.34+00 12,8
Arrigorriaga-Arkotza (por Zaratamo) BI-3701 P.K. 10+00 al P.K.13+00 3
Etxebarria BI-2636 P.K.53+200 a P.K.58+00 5
Bajada Bikotxgane-Orozko BI-3513 P.K.30+00 a P.K.39+00 9
Acceso a emisora (TVE Sollube) BI-4207 P.K.28+010 –P.K.32+560 4,50

El primer tramo en el que se actuará es la BI-3631 entre Güeñes y Sopuerta. Esta intervención conlleva una inversión de 3.244.000 euros y el refuerzo se realiza tras haberse observado carencias en el ámbito del pavimento y drenaje, lo que hace necesario proyectar la rehabilitación del firme, así como elementos de estabilización del terreno.

28 Dic

Gobierno Vasco destina a través de los fondos europeos Next más de 18 millones de euros en ayudas para fomentar la economía circular

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GOBIERNO VASCO

El Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco destinará más de 18 millones de euros para impulsar 79 proyectos de apoyo a la implementación de la normativa de residuos y el fomento de la economía circular.

Esta línea de ayudas corresponde principalmente a las actuaciones recogidas en el programa Euskadi Next de inversiones para la recuperación, la transformación y la resiliencia de Euskadi, que se cubren con fondos procedentes de NextGenerationEU. Este instrumento temporal de recuperación concebido por la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, dotado con 750.000 millones de euros para todo el territorio de la Unión Europea, contribuirá a lograr una Europa más ecológica, más digital, más resiliente y mejor adaptada a los retos actuales y futuros.

Las ayudas del Gobierno Vasco deben destinarse a proyectos que, desarrollados hasta 2026, estén dirigidos hacia cuatro ámbitos prioritarios: la implantación de nuevas recogidas separadas, especialmente biorresiduos, así como la mejora de las existentes; la construcción de instalaciones específicas para el tratamiento de los biorresiduos recogidos separadamente; la construcción de nuevas instalaciones de preparación para la reutilización y el reciclado de otros flujos de residuos recogidos separadamente; y las inversiones relativas a instalaciones de recogida, triaje y clasificación, mejora de las plantas de tratamiento mecánico-biológico existentes y para la preparación de Combustible Sólido Recuperado.

De los 79 proyectos apoyados con esta línea, 34 se llevarán a cabo en Gipuzkoa; 27, en Bizkaia; y 18, en Araba.  Las entidades beneficiarias son los municipios y otras entidades como las Diputaciones Forales, mancomunidades o cuadrillas.

Transición ecológica y generación de empleo

El objetivo de estas ayudas es que la economía y la sociedad vasca sean más sostenibles y estén mejor preparadas para los retos y las oportunidades de las transiciones ecológica y digital, así como para la cohesión social con la generación de nuevos puestos de trabajo. Con la ejecución de los proyectos concedidos Euskadi espera contar para 2025 con recogidas generalizadas de biorresiduo, en todos sus municipios, de ahí que gran cantidad de los proyectos y asignaciones se dirijan a la mejora de la recogida y tratamiento de la fracción orgánica.

Todo ello con una visión a medio plazo, que es posicionar a Euskadi como una región referente en el ámbito europeo en economía circular, en la que el medio ambiente se convierte en un factor clave de competitividad y creación de empleo, y el crecimiento económico se desacopla del consumo de recursos naturales, de la generación de residuos y de la emisión de gases de efecto invernadero. Estas son las metas que conforman el Pacto Verde de Euskadi-Euskadiko Itun Berdea, el modelo de desarrollo inclusivo y sostenible que promueve el Gobierno Vasco, en el que se enmarca el Plan de Economía Circular y Bioeconomía de Euskadi 2024.

Los objetivos para la reutilización y reciclado de residuos municipales se han fijado para tres nuevos horizontes temporales: objetivo del 55% en 2025, 60% en 2030 y 65% en 2035. Estos residuos, además, tienen una restricción máxima de vertido del 10% del total de los residuos municipales generados en 2035. A estos objetivos hay que añadir los de reciclado de envases y residuos de envases, globales y por materiales, fijados para 2025 y 2030.

A los beneficios obtenidos desde el punto de vista de gestión de residuos, de uso eficiente de recursos y de la acción frente al cambio climático, se suman los asociados a la generación de empleo como consecuencia de la promoción de actividades de recogida, preparación para la reutilización y reciclado.

Prevención y reutilización

El mejor residuo es el que no se genera o, en su defecto, el que, una vez generado, puede recibir un tratamiento tal que le permita incorporarse de nuevo al ciclo productivo con las mismas propiedades que el material de origen, sin que exista una degradación de la materia prima original. Por ello, la prevención y la reutilización constituyen los pilares fundamentales para evitar la generación de residuos, mientras que la preparación para la reutilización, el reciclado, el resto de las valorizaciones y la eliminación conforman, en este orden de prioridad, las opciones a impulsar para que un residuo ya generado pueda seguir constituyendo un recurso.

Entre los 79 proyectos apoyados con estas ayudas, destaca, por ejemplo, en Álava, el de la Diputación Foral de Araba, con su iniciativa orientada al fomento de la reparación y venta de segunda mano de productos de consumo. Con este proyecto (1.850.000€) se pretende favorecer la recogida de productos desechados por la ciudadanía, que, tras un primer diagnóstico sobre su viabilidad de recuperación para una segunda vida, puedan ser recuperados y puestos a la venta, como por ejemplo muebles, textiles, electrodomésticos, material de jardinería…o para las plantas de compostaje para Vitoria-Gasteiz y la Llanada Alavesa (1.618.319 €).

Respecto a Gipuzkoa, destacan los proyectos de la Diputación Foral de Gipuzkoa, por otro lado, presenta un Centro de Preparación para la Reutilización de residuos sólidos urbanos en Zubieta (1.789.042€), cuya finalidad es la de llevar a cabo la comprobación, limpieza y/o reparación de productos o componentes de productos que se hayan convertido en residuos. Se pretenden gestionar residuos voluminosos, textiles y los denominados RAEEs (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos), o los proyectos de Plasticenergy, S.L y ECOCIR, que impulsan el desarrollo de nuevas plantas y procesos para la valorización de plástico y creación de materiales secundarios (2.000.000 €).

En Bizkaia destacar el proyecto presentado por Garbiker, empresa pública perteneciente a la Diputación Foral de Bizkaia, relacionado con la construcción de instalaciones específicas para el tratamiento de los biorresiduos (1.761.866€) recogidos separadamente. La importancia del tratamiento de los biorresiduos para generar compost radica en la valorización de los materiales orgánicos que se generan como residuos en los hogares o actividades socio-económicas en compost, apto para ser utilizado en la recuperación de suelos degradados, agricultura o como sustrato para la flora. Con este proyecto se pretende realizar la construcción de 3 plantas comarcales de compostaje con una capacidad de 2.000 toneladas anuales de restos de alimentos cada una. Otros proyectos destacables van dirigidos a la mejora de la red de Garbigunes o de la planta de Tratamiento mecánico biológico de Artigas.

Más información: https://ekogarapena.eus/nextgen22

19 Dic

El Basque Circular Hub ha formado a más de cien jóvenes en economía circular este año

Zabalgarbi Zabalgarbi Noticias

RESIDUOS PROFESIONAL

La viceconsejera de Sostenibilidad Ambiental del Gobierno Vasco, Amaia Barredo, presidió el pasado viernes la entrega de diplomas a la segunda promoción de más de un centenar de jóvenes que, durante este año 2022, ha recibido formación especializada y prácticas en empresa en materia de economía circular a través del Basque Circular Hub.

Los centros Basque Circular Hub —el de Bilbao, inaugurado en marzo de 2021, y la nueva sede inaugurada el pasado mes de octubre de 2022 en Vitoria-Gasteiz— son referentes en el Estado y en el Sur de Europa, únicos por el tipo de servicios que ofrecen, englobando prospectiva de mercado, formación avanzada, análisis de tendencias y generación de conocimiento experto en el ámbito de la economía circular.

Esta innovadora iniciativa es un buen ejemplo de la colaboración público-privada ya que, bajo el liderazgo de Ihobe-Gobierno Vasco, cuenta con los ayuntamientos de Bilbao y Vitoria-Gasteiz como socios estratégicos y con la colaboración de las universidades vascas —la Universidad del País Vasco-UPV/EHU, Mondragon Unibertsitatea, la Universidad de Deusto y TECNUN—, con el Centro de Investigación Aplicada de FP de Euskadi-TKNIKA, y con la Fundación Novia Salcedo.

La segunda promoción de jóvenes que ha pasado por el Basque Circular Hub durante 2022 han superado con éxito un curso de al menos 25 horas de duración, y lo han hecho a través de diferentes programas que conjugan la capacitación técnica avanzada y la formación práctica en empresas. En concreto, este año se han ofrecido cuatro cursos de dichas características.

Destaca el programa Circular Berrindartzea 2022, fruto de la colaboración entre Lanbide y la Viceconsejería de Sostenibilidad Ambiental a través de Ihobe, y dirigido a empresas del sector industrial. En el marco de este programa, con dos ediciones este año —en abril y en junio— más de la mitad de los 68 jóvenes que recibieron una formación de 60 horas en economía circular, desarrollaron prácticas en empresas vascas con el objeto de detectar oportunidades de negocio en este ámbito.

Otro grupo de cuatro jóvenes ha tenido la oportunidad de trabajar directamente en el Basque Circular Hub en materia de vigilancia ambiental estratégica con un curo de 25 horas de formación. Actualmente, este grupo está desarrollando prácticas en la nueva sede del Basque Circular Hub en Vitoria-Gasteiz para sistematizar la vigilancia y abrirla a las empresas vascas.

El tercero ha sido el curso de ecodiseño de producto, un curso de 80 horas, que se enmarca en los convenios de colaboración entre el Basque Circular Hub y las universidades vascas. En este curso se han formado 9 jóvenes universitarios y se les ha apoyado para conseguir prácticas en empresas vascas.

Además, gracias a la colaboración estable entre el Basque Circular Hub y el Basque Ecodesign Center, —una iniciativa público-privada en la que participan 16 empresas líderes en sostenibilidad ambiental, además de las entidades públicas SPRI e Ihobe, para generar conocimiento transferible al resto del tejido empresarial vasco y para traccionar a sus cadenas de valor—, durante 2022 se ha realizado un curso sobre instrumentos de economía circular aplicada a la empresa de 108 horas de duración. Las 17 personas que lo han cursado realizarán prácticas en 2023 en el Basque Ecodesign Center.

Este curso ha contado con dos itinerarios formativos paralelos: uno asociado a la utilización de software de análisis de ciclo de vida, y otro, pionero en el estado, orientado a dar respuesta a las necesidades de las empresas en materia de finanzas sostenibles y reporte de información no financiera.

Adicionalmente, reciben el diploma 4 personas que han sido seleccionadas para realizar un piloto de curso autoformativo de 60 horas de duración, basado en vídeos pregrabados y materiales complementarios. Los aprendizajes de este proceso son claves para el diseño de los cursos de 2023, que intentarán mejorar su eficiencia a través de la digitalización.

NUEVA SEDE EN VITORIA-GASTEIZ

En octubre de 2022, a la sede del Basque Circular Hub en Bilbao se le sumaba una nueva en Vitoria-Gasteiz. Desde, entonces las empresas alavesas disponen de una amplia cartera de servicios para mejorar su competitividad mediante la integración de procesos circulares en sus sistemas de producción.

Desde este centro, ubicado en el barrio de Zaramaga, se potenciará el desarrollo de proyectos técnicos de economía circular en el tejido empresarial alavés con la participación de jóvenes profesionales formados en el propio Hub. Además, las empresas alavesas contarán con jóvenes especialistas con conocimiento para integrar la economía circular en sus procesos.

Asimismo, el Basque Circular Hub de Vitoria-Gasteiz actuará como Observatorio de economía circular del País Vasco, por lo que llevará a cabo labores de vigilancia estratégica para la detección de nuevas oportunidades de negocio, elaborará hojas de ruta para negocios emergentes, así como informes de vigilancia adaptados a los sectores industriales.

En el ámbito del emprendimiento apoyará el diseño de proyectos y orientará sobre el acceso a las ayudas disponibles en cada momento. Las actividades de formación experta en economía circular tendrán un importante papel ya que no solo estarán dirigidas al alumnado recién graduado, sino también al profesorado, tanto de centros universitarios como de formación profesional. Esta formación también se extenderá a las empresas que deseen contar con profesionales especializados en la materia.

Además, el Hub de Vitoria asesorará en la definición tanto de la Estrategia de Economía Circular del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz 2030 como en los planes de acción derivados de la misma.

OBJETIVOS PARA 2023

De cara al año que viene, se espera que el Basque Circular Hub se convierta en el centro de referencia para la formación en materia de economía circular en Euskadi, abarcando otras temáticas como la sostenibilidad ambiental, en su sentido más amplio, y otros conceptos pioneros, como son las finanzas sostenibles o el reporte de información no financiera, temáticas derivadas del Pacto Verde Europeo y sobre los que la Comisión Europea está estableciendo normativas que afectan a las empresas

Para ello, está prevista una amplia cartera de actividades. Por un lado, se continuará con la oferta de cursos para jóvenes y empresas en temáticas ambientales emergentes, incluyendo programas de prácticas en el caso de los cursos para jóvenes.

Por otro lado, se está finalizando el diseño de una herramienta integrada de métricas ambientales que facilitará a las empresas el cálculo su huella de carbono, su huella ambiental y una amplia relación de indicadores de economía circular. El desarrollo de esta herramienta web conlleva la capacitación de las personas profesionales por lo que, durante estos dos últimos meses, se han impartido 5 cursos de formación, en los tres territorios históricos, para iniciar su despliegue en las empresas.

Asimismo, de cara a 2023, se consolidará el sistema de vigilancia convirtiéndolo en el nuevo Observatorio de Economía Circular de Euskadi, se optimizarán las actividades de formación y de prácticas con empresas para mejorar la integración de la formación profesional en el Basque Circular Hub, y se seguirá impulsando la formación a través de canales digitales.

07 Dic

Las personas usuarias de los Garbigunes les conceden una calificación de 8,5 puntos sobre 10

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

Esta valoración supera la media europea de calificación de servicios, que es de 7,4 puntos. Según un estudio sociológico realizado por Garbiker, los aspectos que superan esa nota son: la amabilidad y predisposición del personal que trabaja en este servicio foral (9 puntos), la limpieza de las instalaciones y la ubicación del Garbigune (ambas con 8,7 puntos) y la colocación de los contenedores (8,6). Los puntos fuertes que señalan estas personas son su ubicación, el personal, el conjunto del servicio, la accesibilidad y la variedad de residuos que pueden depositarse en estos puntos limpios. El perfil medio de la persona usuaria de los Gabigunes es un hombre de entre 46 y 60 años y la frecuencia media de uso en el último año ha sido de ocho veces.

Las personas usuarias de los Garbigunes de Bizkaia les conceden una nota media de 8,5 puntos sobre 10, una calificación que supera notablemente la media europea de valoración de servicios, que es de un 7,4. Los aspectos de este servicio que superan la calificación media son: la amabilidad y predisposición del personal que trabaja en los garbigunes (que recibe 9 puntos), la limpieza de las instalaciones y su ubicación (ambas con un 8,7) y la colocación de los contenedores (8,6 puntos).

Éstas son las principales conclusiones de una encuesta realizada para Garbiker entre quienes utilizaron las instalaciones de Basauri, Durango, Erandio, Gernika y Santurtzi los días 7, 8 y 9 de octubre de este año, que también analiza los puntos fuertes y débiles de este servicio. Entre los primeros, las personas encuestadas señalan la ubicación (30,3%), el personal (20%), el servicio en su conjunto (15,3%), la accesibilidad (8,8%) y la variedad de residuos que pueden depositarse en estas instalaciones (3,5%). En cuanto a los puntos débiles, el 23% considera que no los tienen y otro 26,3% no sabe o no contesta a esta pregunta; pero quienes sí los encuentran citan como los principales el horario (12,3%), los accesos en coche (4,8%) y que se encuentran poco señalizados (4%).

Este estudio sociológico también recoge que seis de cada diez personas que utilizan los Garbigunes aseguran que hay vertidos incontrolados que no van a estas instalaciones en su zona de influencia y enumeran como residuos más habituales en esos vertidos incontrolados los muebles (40%), escombros (18,8%), una suma de residuos (9,2%), electrodomésticos (5,4%) y colchones (4,2%).

Preguntadas por si les parecería adecuado que los residuos de mayor tamaño tuvieran que depositarse en un emplazamiento a mayor distancia si se pudieran depositar más cerca de su domicilio los de pequeño tamaño, la mayoría (59,5%) responde afirmativamente.

En cuanto al conocimiento de este tipo de instalaciones, la mayoría de personas usuarias las relacionan con la Diputación Foral de Bizkaia (43%) y la mayor parte de quienes han utilizado este servicio al menos tres veces en el último año aseguran que supieron de su existencia a través de un conocido, amigo o familiar.

Seis de cada diez personas encuestadas no conocen la existencia del servicio de Garbigune móvil (el 62,5%). Y el 36,8% que sí lo conoce, concede a este servicio una nota de 8,42 puntos sobre 10. Estas últimas personas, además, consideran en un 44,2% que la información sobre este servicio de garbigunes móviles es suficiente, pero un 42,9% asegura que no lo es. La frecuencia de uso de este servicio es mayoritariamente ‘de vez en cuando’ (82,3%).

Aunque los Garbigunes prestan servicio a comarcas enteras, del estudio realizado por Garbiker se desprende que en todos los casos analizados las personas usuarias procedentes de los municipios en los que se ubican sus instalaciones son más numerosas que las que llegan desde otras localidades.

Perfil y hábitos de uso

El perfil medio de quienes utilizan este servicio es un hombre de entre 46 y 60 años y que se desplaza una media de 3,9 kilómetros. Se acercan a estas instalaciones preferentemente los sábados y los viernes y preguntados por la distancia que estarían dispuestos a recorrer para ir al Garbigune aseguran que no más de 9 kilómetros.

La mayoría de las personas encuestadas afirman que el responsable del reciclaje en el hogar es indistintamente cualquier miembro de la familia (57,6%), lo que quiere decir que comparten esa responsabilidad. En cuanto al perfil del reciclador en el hogar, el 66,9% es hombre y su edad, como ocurre en el caso de los Garbigunes, también es mayoritariamente de entre 46 y 60 años (41%), mientras que otro 33,1% tiene entre 30 y 45 años.

Además, el 89,8% asegura que en su hogar reciclan todo lo posible y entre los residuos que más reciclan se encuentra el plástico (75,5%), el papel y cartón (63,3%), vidrio (54,3%), orgánico (22%), aceite de cocina (18,3%), pilas (12,3%) y pequeños aparatos eléctricos y electrónicos (8,3%). Asimismo, el 84,5% afirma que no genera o tiene algún tipo de residuo que no pueda reciclar.

La frecuencia con la que estas personas han acudido al Garbigune en el último año es de 8 veces de media, si bien la mayoría (el 49%) lo han utilizado entre una y tres veces.

De forma mayoritaria (43%), además, consideran que el mejor momento del día para hacer uso de este servicio es por la mañana, aunque otro 33% considera que puede acudirse a cualquier hora por igual. Y sobre el día que consideran más conveniente para ir a estos puntos limpios, la mayoría (el 39%) señala que cualquier día lo es, aunque siguiendo la tendencia reflejada en el uso real de los Garbigunes el siguiente porcentaje en importancia es el de quienes consideran que lo mejor es acudir a ellos el sábado (18,5%) o durante el fin de semana (18,3%).

05 Dic

ESWET reclama la inclusión de la valorización energética de residuos en la certificación de la eliminación de carbono

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RESIDUOS PROFESIONAL

La asociación europea de tecnologías de valorización energética, ESWET, ha celebrado la reciente propuesta de la Comisión Europea sobre la certificación de la eliminación de carbono y ha destacado que la conversión de residuos en energía debería incluirse debido a su proporción de emisiones biogénicas.

Según resalta la organización en un comunicado, la función principal de las plantas de valorización energética de residuos es el tratamiento seguro de los residuos no reciclables, lo que significa que el sector no tiene la opción de cambiar de combustible.

Por lo tanto, la aplicación de tecnologías de captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) representa una importante oportunidad para que el sector se descarbonice.

La certificación de la eliminación de carbono propuesta por la Comisión es un primer paso positivo en el despliegue de toda la cadena de valor de CCUS en Europa. Ofrecer una definición clara de «eliminación de carbono» es esencial para desarrollar un marco global, que también puede facilitar el seguimiento de las eliminaciones.

Debido a la naturaleza heterogénea de su materia prima, la conversión de residuos en energía emite aproximadamente el 50% del CO2 biogénico, pero este porcentaje puede ser mayor dependiendo de la región, el periodo de tiempo, etc. Por lo tanto, la eliminación de carbono de las plantas de valorización energética de residuos se ajustaría parcialmente a la definición propuesta por la Comisión.

Sin embargo, para garantizar la certificación de las eliminaciones de CO2 de estas instalaciones, es importante contar con normas claras de seguimiento y contabilización de las emisiones que reflejen las particularidades de este sector.

Además, dado que los requisitos de seguimiento que se decidan en el marco del Mecanismo de Eliminación de Carbono pueden solaparse potencialmente con el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (ETS), la articulación entre ambos sistemas debe diseñarse cuidadosamente.

Por otro lado, los Actos Delegados que establecerán las metodologías de certificación deberán tener en cuenta las características particulares de las plantas de valorización energética de residuos.

ESWET considera que el reconocimiento del almacenamiento de CO2 en «productos y materiales duraderos» es un buen comienzo, pero es esencial reconocer todo el espectro de utilización del CO2 biogénico, como el uso directo en invernaderos para sustituir el CO2 fósil, la utilización en el sector químico y tecnologías prometedoras como la mineralización. La contribución completa de la utilización del carbono a la economía circular no debe pasarse por alto, concluye la organización.