Category: Zabalgarbi Noticias

24 May

La planta de Zabalgarbi, una inyección de valor ambiental para Bizkaia

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GESTORES DE RESIDUOS

“La valorización energética de la fracción no reciclable de los residuos desempeña un papel incontestable en la economía circular”. Así se expresó Mikel Huizi Leiza, Director General de Zabalgarbi (Bilbao), en la jornada que Sogama celebró el pasado 12 de mayo en A Coruña bajo el título “La gestión sostenible de los residuos en la economía circular”. Huizi apeló a la necesidad de derribar falsos mitos y permitir que la valorización energética desempeñe el papel que le corresponde, que no es otro que producir la energía de la economía circular, y que ocupe el puesto asignado en la gestión jerarquizada de residuos promulgada por la Unión Europea: posterior al reciclado, pero anterior al vertedero,  dado el negativo impacto de este último sobre el entorno y la salud.
En el caso de Zabalgarbi, la excelencia constituye el principal atributo de un trabajo continuo e incansable dirigido hacia la mejor gestión de los residuos, ofreciendo una solución integral para el correcto tratamiento de los mismos, que en todo caso va acompañada por otros ingredientes tales como la calidad, la transparencia, el rigor y el firme compromiso con el medio ambiente y el bienestar y calidad de vida de los ciudadanos.

Solución ambiental y energética
El proyecto de Zabalgarbi, con una participación pública del 35% y una privada del 65%, se remonta a la década de los 90, momento en el que Bizkaia carecía de suelo para construir nuevos vertederos y adolecía de un déficit en generación eléctrica. En 2005, con la puesta en marcha de la planta vasca se pretendía reducir el vertido, aprovechar el potencial material y energético contenido en los residuos y producir energía eléctrica renovable.
En este escenario, se construyó una planta de valorización energética de 100 MW de potencia para producir electricidad con la adaptación de la tecnología de las plantas de ciclo combinado de gas a las modernas plantas de valorización energética de residuos.
La planta, que viene tratando 225.000 toneladas anuales de residuos, da servicio a más de 100 municipios de Bizkaia, aglutinando a una población de 1.052.000 habitantes y generando un tercio de la energía que consumen los hogares de la provincia (479,8 millones de KWh).
Asimismo, y como no podía ser de otra forma, lleva a cabo un exhaustivo control de todos sus procesos industriales, garantizando el máximo respeto medioambiental a través de la adopción de tecnologías de última generación con las que garantiza que todos los parámetros de emisión se encuentren muy por debajo de los límites legales.
Este modus operandi es una tónica habitual en las plantas modernas de valorización energética, sobre las que pesa una estricta normativa, mucho más exigente que la que rige para otras infraestructuras industriales.
Con el paso de los años y gracias al trabajo enmarcado en su política de responsabilidad social corporativa,  Zabalgarbi ha demostrado que “el residuo urbano de Bizkaia ya participa en la regeneración ambiental de su entorno”.
05 May

Las 11 plantas integradas en AEVERSU produjeron en 2016 más de 1.800 GWh de energía

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RETEMA

Las 11 plantas (10 en España y 1 en Andorra) integradas en AEVERSU (Asociación Española de Empresas de Valorización Energética) trataron el año pasado cerca de 2 millones y medio de toneladas de residuos urbanos no reciclables, logrando producir a partir de los mismos 1.806,3 GWh de energía, suficiente para abastecer 450.000 hogares.

Con ello, la asociación quiere evidenciar el trabajo realizado por las instalaciones adscritas a la misma al poner en valor aquella parte de la basura que, de no seguir este camino, acabaría desperdiciada en vertedero, con el consiguiente perjuicio medioambiental y para la salud pública.

En este sentido, recuerda que los vertederos emiten anualmente cerca de 11 millones de toneladas de CO2 equivalente, 19 veces más que las plantas de valorización energética, con la particularidad de que precisan de mayores extensiones de terreno, con el consiguiente impacto paisajístico, amén de los riesgos de contaminación derivados de la alta producción de lixiviados y de biogás, que no siempre puede ser valorizado energéticamente.

Tras la publicación de los últimos datos estadísticos de Eurostat relativos al año 2015, y en los que se deja constancia de una reducción del uso del vertedero en Europa de 2 puntos, bajando del 28% al 26%, la asociación lamenta que en España este porcentaje se siga perpetuando en el 55% y que, por tanto, la energía contenida en la parte no reciclable de los residuos se siga enterrando en vertedero, y ello a pesar de la alta dependencia energética exterior de nuestro país y el masivo consumo de combustibles fósiles.

MÁS RECUPERACIÓN, MENOS VERTIDO

De acuerdo con el concepto de economía circular, en la que el máximo aprovechamiento de los productos adquiere todo su protagonismo, AEVERSU se remite al escenario dibujado por los países del norte y centro de Europa, donde la valorización energética está perfectamente asentada, compartiendo pleno protagonismo con el reciclaje, situándose el vertido en niveles inferiores al 3%. El caso más paradigmático es Alemania, país que, con 99 plantas de valorización energética, ha conseguido llegar al vertido técnico cero.

En este contexto, la organización se remite al posicionamiento del Parlamento Europeo, que quiere ir más allá de los objetivos contemplados en el paquete europeo de economía circular, publicado en diciembre de 2015, proponiendo el incremento de las tasas de reciclado hasta el 70% en 2030 y la disminución del vertido al 5%.

A juicio de la asociación, reducir la cantidad de residuos enviados a vertedero, bien por medio de impuestos o por prohibición directa, constituiría una de las vías más eficaces para que España pueda avanzar en la senda de los países europeos más desarrollados y comprometidos con el medio ambiente. Insiste igualmente en que la valorización energética no es un fin en sí misma, sino que constituye una parte que se sitúa dentro de una gestión jerarquizada de los residuos en la que la aplicación práctica de las tres erres (reducción, reutilización y reciclaje) debe ser una prioridad, complementándose con la conversión, en calor y energía (teniendo el 50% carácter renovable), de aquellos residuos que, dadas sus características, no pueden ser reutilizados ni reciclados.

Además de la recuperación de energía, tras el tratamiento térmico de los residuos, se recuperan también materiales férricos, y pueden valorizarse las escorias como escograva para emplear en materiales de construcción o regeneración de canteras.

FIABILIDAD, UNA DE SUS PRINCIPALES CUALIDADES

Las actuales plantas de valorización energética, que destacan por su evolución, robustez, fiabilidad, modernidad y vanguardismo, son capaces de compatibilizar su operativa industrial con la protección del entorno, cumpliendo rigurosamente con la normativa aplicable, mucho más estricta que la que rige para otras infraestructuras industriales.

Además de todo ello, cabría destacar su indiscutible vocación de servicio público, aportando una solución limpia, moderna, eficaz y eficiente a la gestión y tratamiento de los residuos, que transforma en recursos. Una prioridad en el nuevo modelo de desarrollo definido por la economía circular y una prioridad en nuestro país de cara a su sostenibilidad.

03 May

Efectos sobre la salud y el Medio Ambiente de los Vertederos

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ECOTICIAS

Microbios, bacterias, parásitos

La fermentación de los residuos domésticos orgánicos crea condiciones favorables para la supervivencia y el crecimiento de patógenos microbianos, que propagan enfermedades infecciosas, especialmente del tipo gastrointestinal, dermatológico y/o afecciones del sistema respiratorio y cardíaco.

En las cercanías de estos vertederos es posible la presencia de enfermedades como el cólera, la disentería, la parasitosis, la fiebre tifoidea y las infecciones de la piel. Además, en estos sitios proliferan las moscas, cucarachas, mosquitos, ratas y palomas, que también son portadores y transmisores de varias afecciones (leptospirosis, dengue, filariasis, etc.).

Gases

Los vertederos de basura son grandes contaminadores del Medio Ambiente, ya sea por aire, tierra y/o agua. El mal olor que emana de estos sitios proviene de las altas concentraciones de amoníaco y sulfuro de hidrógeno, que despide la basura acumulada.

Los gases de los vertederos se producen cuando las bacterias descomponen los residuos orgánicos y dicha generación depende de varios factores, como la humedad, la composición de la basura, la temperatura y hasta la antigüedad del depósito.

Por causa de este tipo de emanaciones se pueden producir incendios y explosiones en los vertederos de basura. Estos accidentes son más frecuentes durante la época de lluvias, puesto que el agua que se filtra en los intersticios que hay en las montañas de basura y ayuda a la generación y liberación del metano (que además es un potente gas de efecto invernadero).

La inhalación de gases tóxicos es un problema de salud pública para aquellos que residen en las proximidades de los vertederos de basura. El metano y el dióxido de carbono (CO2) producidos se pueden acumular en los edificios y casas y desplazar el oxígeno, produciendo graves problemas respiratorios.

Aguas contaminadas

La polución del agua de arroyos, ríos, lagos, capas subterráneas y del suelo se produce por el contacto directo con los contaminantes orgánicos y químicos que se liberan, lo que se traduce que el agua circundante no es apta para el consumo, además de tener mal sabor y olor y la tierra se convierte en foco de infecciones.

Muchas sustancias peligrosas pasan a la cadena alimentaria a través de las plantas y animales que se alimentan de ellas. Esto puede conducir a la intoxicación radiactiva y química de los seres humanos. Ciertos productos como los cianuros, el mercurio y los bifenilos policlorados son altamente tóxicos y pueden provocar diferentes tipos de cánceres.

27 Abr

Un informe europeo alerta de la necesidad de clarificar conceptos sobre economía circular

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RESIDUOS PROFESIONAL

El estudio fue publicado por el Centre for European Policy Studies (CEPS) el pasado 8 de abril y aborda las carencias de la UE para poder hacer de la Economía Circular más que un concepto y poderlo “aterrizar en la realidad”.

La Economía Circular supone un giro de 180ª a la cultura de economía lineal que se instaló con la Revolución Industrial, la cual generó y sigue generando una serie de impactos que aún nos cuesta asumir y asimilar. En realidad, la economía circular propone un modelo que asimila los límites biofísicos del funcionamiento de la economía lineal y es por esta razón que supone un cambio de paradigma.

El CEPS ha querido revisar lo escrito relativo al concepto de Economía Circular para comprender su evolución desde un punto de vista histórico, sus distintas dimensiones, las expectativas que genera, así como los procesos en que se ve implicada y sus distintas aplicaciones por sector.

El informe deja claro que la Economía Circular se ve fragmentada a través de distintas disciplinas y que por esta razón existen distintas perspectivas e interpretaciones del concepto, así como de los aspectos que requieren una evaluación. Esta fragmentación es evidente y llega incluso a suponer distintas aproximaciones sobre el cálculo de los impactos, lo cual dificulta también la comparativa de resultados provenientes de distintas fuentes. A su vez, se percibe que existe poca información sobre los efectos indirectos sobre la economía (por ejemplo, sobre la cadena de valor o sobre los cambios de patrones de conducta de los consumidores), así como los efectos sociales de los impactos que se generan en la transición hacia una Economía Circular.

Traducimos aquí las principales conclusiones del informe que ya hemos adelantado en parte de la introducción:

  • La Economía Circular ha logrado un amplio atractivo entre los sectores académico, político y empresarial, pero su interpretación y aplicación han sido muy diversas. Aunque algunas definiciones e interpretaciones se centran en aspectos de recursos físicos y materiales, otros van más allá y discuten una importante transformación del sistema económico que involucra a varios sectores y temas que van más allá de los recursos materiales y los residuos.
  • Los estudios disponibles adoptan diferentes enfoques al calcular el impacto, lo que dificulta la comparación de resultados de diferentes fuentes.
  • Existe una necesidad a nivel de la UE de una mayor claridad sobre las áreas y sectores que entran en el ámbito de la Economía Circular. Esto puede ayudar a evitar la confusión, así como apoyar la preparación de estudios que proporcionen mensajes consistentes acerca de los efectos potenciales que podría generar la Economía Circular.
  • Para evitar mensajes simplistas, para cada caso de aplicación de un proceso de Economía Circular a un sector, hay que considerar cuidadosamente todos los parámetros que pueden desempeñar un papel en la sostenibilidad global del proceso circular que ha de reemplazar un proceso lineal.
  • Es importante proporcionar claridad sobre el impacto neto esperado en el empleo en los diferentes sectores. Esto también ayudaría a los responsables de la formulación de políticas a diseñar medidas de política transitorias bien dirigidas para gestionar los impactos negativos.
  • Si bien los efectos sobre el empleo de la Economía Circular en términos del número de empleos han sido analizados en diversos estudios, las evaluaciones de otros impactos sociales y de empleo parecen estar menos presentes en la literatura.
  • Es necesario comprender los efectos indirectos sobre la economía (por ejemplo, los impactos en la cadena de valor y/o los cambios en los patrones de consumo) para estimar los impactos globales a nivel de la UE o nacional.

Como ya hemos comentado anteriormente, en las últimas décadas se han desarrollado distintas disciplinas que han influido tanto en la comprensión como en la interpretación de la Economía Circular, como son, por ejemplo, la ecología industrial –también conocida como simbiosis industrial– el diseño de la cuna a la cuna (cradle-to-cradle), sistemas de producto-servicio (también conocido como servitización) o la economía azul.

Los procesos más claramente identificados dentro de la Economía Circular son:

  • El reciclaje.
  • La eficiencia en el uso de los recursos.
  • El uso de las energías renovables.
  • La remanufacturación, renovación y reutilización de productos y componentes.
  • La durabilidad de los productos.
  • La servitización.
  • Modelos compartidos.
  • Cambio de patrones de consumo.

En el informe, se aprecia que un mismo producto o servicio pueden darse a la vez varios de estos procesos.

Sin embargo, aún falta información sobre los distintos impactos que suponen estos procesos aunque, como indica la literatura estudiada en este informe, estos procesos tienen un potencial significativo para proporcionar beneficios económicos, ambientales y sociales.

La Economía Circular es un concepto complejo y, según los autores de este informe, es improbable que en el corto plazo pueda haber un consenso internacional sobre su significado. A pesar de ello, a nivel de la política de la UE, es posible que haya una mayor claridad sobre las áreas y sectores que pueden caber dentro del ámbito de la Economía Circular. Esto puede ayudar a evitar confusiones y apoyar la preparación de estudios focalizados y evaluaciones de impacto que proporcionarán mensajes consistentes sobre los efectos potenciales.

24 Abr

Bilbao duplica la recogida de materia orgánica al sumar más contenedores

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DEIA

Los bilbainos separan cada vez más las diferentes fracciones de su basura; en todos los contenedores específicos se han incrementado el volumen de residuos depositados. La cifra ha sido especialmente significativa en la materia orgánica, que casi se ha duplicado en el último año. La recogida selectiva representa ya casi un tercio de toda la basura que se deposita en los contenedores: 41.000 toneladas al año, frente a las 96.600 que van a parar al contenedor de la fracción resto.

Cada vez son más los bilbainos que apuestan con llevar su basura orgánica al contenedor marrón. Se trata de un depósito con llave -para controlar la calidad del compost que se elabora con los residuos- por lo que los ciudadanos que quieren adherirse deben inscribirse en el Ayuntamiento y comprometerse a seguir unos requisitos. El número de participantes en la recogida selectiva de esta fracción ha pasado de 2.500 a 6.500 en el último año, gracias a la instalación de los contenedores marrones en los distritos 2, 3 y parte del 4 a lo largo de 2016. Desde el Ayuntamiento se confía en que esta evolución en positivo “irá en aumento” cuando se extienda la presencia de este contenedor a toda la ciudad el próximo año.

Otro residuo cuya recogida selectiva también se ha incrementado de forma notable es el de los aparatos eléctricos y electrónicos, lo que en opinión del Ayuntamiento puede ser un indicador de una mayor actividad económica.

Por su importancia en el volumen total de los residuos, destaca el aumento en la recogida de envases, vidrio y papel-cartón, los primeros tres contenedores que se pusieron en marcha. De hecho, el Ayuntamiento centrará sus esfuerzos en estas fracciones para mejorar la tasa de reciclaje y, para ello, se reformulará la contenerización de toda la ciudad. Bilbao se encuentra en los ratios de contenerización recomendados.

También merecen una mención especial los textiles, cuya recogida se ha incrementado significativamente más de un 163%. La razón principal ha sido el despliegue en Bilbao de las 47 unidades de contenedor blanco para la recogida de diferentes enseres colocadas por Koopera, que han abierto al ciudadano una opción de depósito de un residuo que antes terminaba en muchas ocasiones en la fracción resto. Estos contenedores recogieron el año pasado 404 toneladas de residuos, principalmente textiles (69%), zapatos y complementos (16%), juguetes (8%) y libros (3%).

12 Abr

Bizkaia prueba los contenedores de reciclaje con sensores

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RESIDUOS PROFESIONAL

La Diputación Foral de Bizkaia, en colaboración con una start up vizcaína Hirsens, que trabaja en el ámbito del internet de las cosas, puso en marcha ayer una prueba piloto de monitorización de diez contenedores de envases ubicados en el municipio de Gorliz. Gracias a un acuerdo alcanzado por la empresa foral Garbiker con esta pyme, se instalarán sensores en estos depósitos durante seis meses para obtener datos de los mismos.

Con ello, se persigue un doble objetivo: por un lado, estudiar la viabilidad de la aplicación de técnicas innovadoras que permitan ofrecer un servicio más eficaz a la ciudadanía y optimizar los recursos destinados a la recogida de residuos, y por otro, apoyar el desarrollo de una empresa de reciente creación.

El sistema desarrollado por esta pyme consiste en la instalación de un sensor inalámbrico en cada uno de los contenedores que recogerá datos sobre el nivel de llenado y la temperatura a la que se encuentra el depósito. También informará de incidencias como posibles incendios, vuelco, desbordamiento, obstrucción o fuga en los contenedores.

Todos estos datos se monitorizarán diariamente en una plataforma de análisis y se enviarán semanal y mensualmente a Garbiker (salvo las incidencias, de las que se dará cuenta en el momento en el que se produzcan) vía correo electrónico. Además, podrán consultarse a través de una plataforma web en cualquier momento del día.

En este sentido, la diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta, indicó que si la prueba se desarrolla según lo previsto, el sistema permitiría optimizar las rutas de recogida, ya que se conocería con exactitud qué contenedores se encuentran llenos para proceder a su vaciado.

“Esto permitiría un ahorro de los costes del servicio y una mejor organización del trabajo, ya que las rutas se establecerían en función de los niveles de llenado de los contenedores, lo que supondría un ahorro de costes y también una reducción de la huella ecológica de este servicio”, apuntó Unzueta.

Todas estas cuestiones son las que han movido a poner en marcha esta prueba piloto con un sistema que, además, permitirá conocer el comportamiento del servicio y determinar sus niveles de uso por días, semanas o meses, el rendimiento comparativo por ubicación de los contenedores o cómo influyen los días festivos y los grandes eventos en la necesidad de recogida, entre otras cuestiones.

“Esta prueba piloto nos permite avanzar en nuestro objetivo de buscar nuevas herramientas de gestión, buscar sistemas innovadores que permitan ofrecer un servicio más eficaz y optimizar los recursos que empleamos”, explicó la diputada foral de Sostenibilidad y Medio Ambiente.

Unzueta destacó también el valor de que sea una empresa local la que haya desarrollado los sensores a emplear en el proyecto: “Aprovechamos el conocimiento generado en Bizkaia y lo aplicamos para mejorar el servicio que prestamos. Se trata de un acuerdo que beneficia tanto a esta Diputación como a la pyme que ha creado este sistema”.

11 Abr

Propuestas del Parlamento Europeo para reducir el desperdicio alimentario

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RESIDUOS PROFESIONAL

Los miembros de la comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo presentaron ayer una serie de posibles medidas para reducir a la mitad los 88 millones de toneladas de alimentos que anualmente se desperdician en la UE. Los eurodiputados pidieron a la Comisión Europea que levante las restricciones existentes a las donaciones de alimentos y reclamaron una solución para evitar la confusión que genera entre muchos consumidores las etiquetas de “consumo preferente” y “fecha de caducidad”.

“En los países desarrollados, los alimentos se desperdician principalmente al final de la cadena, en la distribución y el consumo. Todos tenemos responsabilidad ante este problema”, dijo la europarlamentaria croata Biljana Borzan. Y añadió que el informe “pide una respuesta política coordinada sobre etiquetado, responsabilidad y educación, dado que la mayoría de los consumidores no entienden el significado preciso de “consumo preferente” y “fecha de caducidad”“.

Así, los miembros del Parlamento Europeo reclaman a los países una reducción del desperdicio alimentario del 30% en 2025 y del 50% en 2030, reiterando así el objetivo propuesto por la Eurocámara el pasado mes de marzo para la legislación sobre residuos.

Las autoridades nacionales y los actores interesados deban educar a los consumidores en la comprensión de las “fechas de caducidad” y “consumo preferente”, y en las posibilidades de uso de los alimentos una vez superada esa fecha de consumo preferente, según expusieron los eurodiputados.

Además, instaron a la Comisión Europea a evaluar los posibles beneficios de la eliminación de ciertas fechas para productos sin ningún riesgo para la salud pública o el medio ambiente.

Facilitar las donaciones

Los eurodiputados también consideran que la Comisión debería proponer un cambio en la Directiva del IVA que autorice explícitamente exenciones fiscales por las donaciones de alimentos. Y apuntan a que el Fondo de Ayuda Europea para los más Necesitados (FEAD, por sus siglas en inglés) debe tener la posibilidad de financiar el coste de recoger, transportar, almacenar y distribuir las donaciones de alimentos.

El informe fue aprobado por unanimidad y se someterá a un voto por el pleno del PE el próximo mes de mayo en Estrasburgo

31 Mar

AEVERSU lanza un video institucional sobre la importancia de la valorización energética en la economía circular

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RETEMA

La Asociación Española de Empresas de Valorización Energética (AEVERSU), en la que se integran 10 plantas nacionales, además de una ubicada en Andorra, acaba de lanzar un vídeo institucional en el que enfatiza el papel que puede llegar a desempeñar la valorización energética en un marco de economía circular, dada su capacidad de generar energía limpia y renovable a partir de la fracción de residuos que no se puede reciclar.

Tras recordar la problemática que representa la elevada generación de basura en el planeta (cerca de 500 kilos por habitante y año), la organización alude, en primera instancia, a la imperiosa necesidad de aplicar el principio europeo de las tres erres (reducción, reutilización y reciclaje) como medida previa con la que garantizar la protección del medio ambiente. Es por ello que incide en la conveniencia de adoptar hábitos de consumo responsable que permitan minimizar las cantidades de desechos producidos cada día, así como alargar la vida útil de los productos hasta convertirlos en residuos y separarlos correctamente por tipologías para garantizar su posterior transformación en nuevos recursos de utilidad, permitiendo de esta forma un importante ahorro de energía y materias primas.

Y es aquí, tras este proceso previo, donde entraría en juego la recuperación energética de la parte no reciclable, que se posiciona como la cuarta erre, toda vez que permite extraer el potencial calorífico contenido en los residuos no reciclables y evitar así su depósito en vertedero, la opción menos deseable dado su negativo impacto sobre el entorno y la salud.

De una economía lineal a una circular

En este escenario, AEVERSU insta a abandonar el caduco sistema de economía lineal, dominado por las malas prácticas de producir-usar-tirar, a uno circular en el que los residuos sean concebidos como recursos de utilidad.

En este sentido, se remite a los países más avanzados y comprometidos con el medio ambiente, donde la valorización energética se encuentra plenamente asentada (con tasas situadas entre el 35 y el 53%), siendo igualmente los que más reciclan, con valores que en algunos casos llegan hasta el 48% (Alemania es un ejemplo), y los que menos vierten (entre el 0 y el 3%), según los últimos datos de Eurostat correspondientes al año 2015.

No obstante, España sigue manteniendo una tasa de valorización energética de tan sólo el 12% y una aportación al reciclado del 17%, disparándose el uso del vertedero al 55%.

La asociación recuerda que las plantas de valorización energética están sometidas a unas exigentes medidas ambientales, mucho más estrictas que las que rigen para otra infraestructuras industriales.

30 Mar

Ihobe convoca nuevas ayudas para proyectos de demostración de economía circular

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RESIDUOS PROFESIONAL

La presentación se realizará en Bilbao el próximo 27 de abril, en el marco de un Jueves de Ecoeficiencia, en el que además se darán a conocer los resultados obtenidos y en el que las propias empresas describirán los pasos seguidos en sus proyectos.

Los 36 proyectos realizados bajo estas ayudas nos han demostrado el alto grado de coste-efectividad de una iniciativa dirigida a realizar pruebas industriales o pre-industriales que confirmen la viabilidad técnica, económica y ambiental de soluciones innovadoras de economía circular. Queremos ir más allá de la mera cofinanciación de proyectos demostrativos y en la medida de lo posible, nuestro objetivo es superar barreras para el desarrollo de soluciones empresariales“, ha indicado Jesús Losada, director general de Ihobe.

Las condiciones para participar en esta nueva edición serán similares a la de 2016, pero se pondrá un mayor énfasis en apoyar proyectos técnicos de remanufactura y de reciclaje de alto valor (“upcyling”) de plásticos y aleaciones de metal.

La jornada va dirigida a industrias potencialmente interesadas en reciclar materiales o remanufacturar componentes y equipos, centros de conocimiento e innovación así como ingenierías y consultorías.

A la finalización del encuentro, las empresas y organizaciones podrán mantener individualmente una breve puesta en común con personal técnico de la sociedad pública Ihobe para resolver dudas específicas respecto a criterios y prioridades de la convocatoria, así como a posibles soluciones novedosas de economía circular. Para ello deberán enviar previamente a Ihobe la ficha de contraste.

La inscripción para participar en esta jornada es gratuita y está abierta en la página web de la sociedad pública de gestión ambiental, Ihobe.

28 Mar

Condena de la UE a España por no eliminar 60 vertederos ilegales

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ECOTICIAS

Duras críticas de la UE

España tiene un problema con la gestión de vertederos ilegales y desde hace años la Comisión viene instando al Gobierno a resolverlo; de hecho, ya en 2014 Bruselas envió al Tribunal de Justicia de la UE un dictamen solicitando que España fuera condenada por no cumplir con sus obligaciones.

El Tribunal de Luxemburgo concluye ahora, que se ha producido tal incumplimiento en 60 vertederos, la mayoría de ellos ubicados en Canarias (24) y Castilla y León (26), que ha acabado por acusar a España de no aplicar medidas coercitivas para evitarlo.

Esta es la segunda sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que condena a España por los vertederos incontrolados. La primera data de febrero de 2016 y afectó a otros 30 vertederos ilegales. En ambos casos y por ahora, la condena no conlleva aparejada la aplicación de una multa, pero advierten que ese es el próximo paso.

En esta última sentencia, los jueces europeos concluyen que, en el caso de esos 60 vertederos, España no ha aplicado: “las medidas necesarias para garantizar que la gestión de los residuos se lleve a cabo sin poner en peligro la salud humana, ni perjudicar al Medio Ambiente, creando riesgos para el agua, el aire o el suelo o para la fauna y la flora”.

Además, también les acusa de no haberse asegurado de que los municipios, los distribuidores, las entidades y las empresas realicen los procedimientos adecuados de tratamiento de los residuos, que se eliminan en la misma, tal como se establece en la Directiva 2008/98 de la CE.

El tribunal señala que los vertederos “han operado durante un período muy largo de manera incontrolada e ilegal y que los desechos que se vierten en los mismos, no han sido tratados para reducir su impacto negativo en el Medio Ambiente”.

El gobierno alega razones presupuestarias y legales

En sus pretensiones para evitar la condena, España ha utilizado la crisis, explicando que: “en un período de graves dificultades económicas y presupuestarias, las autoridades españolas han hecho un enorme esfuerzo adicional para lograr el cumplimiento de estas medidas” y alegó también, que, en algunos casos, los propietarios de las instalaciones han presentado recursos legales, que han estancado el sellado o eliminación de los vertederos.

Sin embargo, el Tribunal recuerda en su sentencia que: “un Estado miembro no puede invocar una situación en su legislación interna, para justificar el incumplimiento de obligaciones y plazos, en virtud del Derecho de la UE”.

La Directiva de 2008 violada por España obliga a los estados de la UE a “recuperar o eliminar los residuos de una manera que no ponga en peligro la salud humana o el Medio Ambiente” y la primera alerta de que los vertederos ilegales en España infringían esta normativa, se remonta a octubre de 2008.