La inversión mundial en renovables aumenta un 17%

1 abril, 2015 adclick Sin categoría

 

ENERGÍAS RENOVABLES

El Centro de Colaboración Frankfurt School (del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Pnuma) y la consultora Bloomberg New Energy Finance (BNEF) acaban de publicar el informe «Tendencias Globales en la Inversión de Energías Renovables». Según ese documento, en 2014 la inversión global en energías limpias -sobre todo solar y eólica- creció hasta los 270.000 millones de dólares, tras dos años de caída y a pesar “del desafío planteado por la bajada del precio del petróleo”.

“La inversión mundial en energías renovables repuntó considerablemente el año pasado, registrando un aumento del 17%, hasta los 270.000 millones de dólares invertidos en el año 2014 después de dos años de declive y dejando de lado el desafío planteado por la fuerte bajada del precio del petróleo crudo”. Esa es la principal conclusión que extrae Naciones Unidas del informe «Tendencias Globales en la Inversión de Energías Renovables», documento elaborado por el Centro de Colaboración Frankfurt School–Pnuma para el Clima y el Financiamiento de las Energías Sostenibles y la consultora Bloomberg New Energy Finance y que señala como “principales razones” del incremento de la inversión en 2014 “la mayor expansión de instalaciones solares en China y Japón y las inversiones récord en energía eólica marina”.

103 nuevos gigavatios de potencia renovable 
El estudio del Pnuma explica que “una fuerte y continua disminución de costos de la tecnología -particularmente en la solar, pero también en la eólica- se ha traducido en que cada dólar invertido en energía renovable compró significativamente mayor capacidad de producción en 2014”. Así, la potencia eléctrica renovable adicional registrada el año pasado (103 gigavatios, GW) ha sido mucho mayor que la registrada en 2013 (86 GW), en 2012 (89) y en 2011 (81 GW), lo que convierte al año que acabamos de dejar atrás en un “año récord”, según Naciones Unidas. «Tendencias…» concreta por otro lado que las fuentes renovables (el viento, el sol, la biomasa y los residuos, la geotermia, la hidroeléctrica de baja potencia y las energías marinas) aportaron en 2014 el 9,1% de la electricidad mundial, frente a sólo el 8,5% en 2013.

Sobre todo solar y eólica
El año pasado, y según Achim Steiner, subsecretario general de la ONU y director ejecutivo del Pnuma, la nueva potencia renovable fue “casi la mitad de la capacidad de energía neta agregada en todo el mundo”. Y ahí China ha sido una de las protagonistas. Según el Pnuma, la gran nación del Asia continental habría recibido en 2014 la mayor inversión jamás registrada allí: 83.300 millones de dólares estadounidenses (M$), un 39% más que en 2013. Estados Unidos habría sido el segundo mayor receptor de inversión, con 38.300 M$, “aunque muy por debajo de su máximo histórico, alcanzado en el 2011”; y Japón, el tercero, con 35.700 M$, un 10% más que en 2013. Al igual que en años anteriores, el mercado estuvo dominado en 2014 “por inversiones récord en energía solar y eólica, que representaron el 92% de la inversión global en energía renovable y combustibles”.

La inversión en solar creció más de un 25%
Según el informe de «Tendencias…», la inversión en energía solar aumentó 25 puntos, hasta los 149.600 M$, “la segunda cifra más alta hasta ahora”; mientras que la inversión en eólica aumentó en un 11%, hasta alcanzar la cifra top de 99.500 M$. En 2014, el mundo añadió a su pargue de generación unos 49 GW eólicos y otros 46 GW de energía solar fotovoltaica: “ambas cifras son récords hasta ahora”, según el documento. Naciones Unidas explica en su informe por otro lado que “la característica dominante del sector solar fue una expansión sin precedentes en China y Asia, que invirtieron 74.900 M$ en energía solar en 2014, alrededor de la mitad del total mundial”. Por otro lado, “el auge en el desarrollo europeo de energía eólica marina resultó en siete proyectos (por un valor de más de 1.000 M$ cada uno) para llegar a la ”fase final de inversión” en 2014″. Entre estos, el proyecto Gemini, con 600 MW de instalación en la costa de los Países Bajos por 3.800 M$, “ha sido la planta de energía renovable no hidráulica más grande en obtener el visto bueno en cualquier parte del mundo”.

Las otras fuentes renovables de energía
El informe Pnuma de «Tendencias…» matiza no obstante que otras fuentes renovables de energía no tuvieron en 2014 buenos resultados: la inversión en biocombustibles cayó un 8% (hasta situarse en los 5.100 millones de dólares, M$), mientras que la registrada en los sectores de la biomasa y los residuos bajó un 10% (hasta los 8.400 M$), y la relativa a las pequeñas centrales hidroeléctricas, un 17% (se quedó en 4.500 M$). “Solo la energía geotérmica rompió la tendencia, con un aumento del 23%, incrementando a 2.700 M$”.

Una característica clave del resultado del año 2014 -explica el informe- fue la “rápida expansión de las energías renovables en los nuevos mercados de los países en desarrollo, donde las inversiones aumentaron en un 36% hasta alcanzar los 131.300 M$. China, con 83.300 millones de dólares; Brasil (7.600 M$), India (4.000 millones) y Suráfrica (5.000) se ubican “entre los diez mejores países inversores, en tanto que en Indonesia, Chile, México, Kenia y Turquía se invirtieron más de mil millones de dólares”.

La incertidumbre política
El informe matiza, en todo caso, que, aunque el año 2014 fue -en materia de inversiones- un año de cambio positivo para las energías renovables tras dos años de contracción, “múltiples desafíos” permanecen vigentes. Entre ellos, el Pnuma destaca tres: la incertidumbre política, las “cuestiones estructurales en el sistema eléctrico” y el impacto que ha causado en el sector “la caída de más del 50% en el precio del petróleo en la segunda mitad del año pasado”. Con respecto a este último factor, el presidente de la Escuela de Finanzas y Administración de Frankfurt, Udo Steffens, ha matizado no obstante que impacta solo relativamente en “la confianza de los inversionistas” y solo “en ciertas partes del sector”. Steffrens las ha señalado: “la energía solar en los países exportadores de petróleo o los biocombustibles en la mayor parte del mundo”.

Más preocupante resulta sin embargo -apuntan desde Bloomberg New Energy Finance– el aumento de la incertidumbre que rodea a las políticas gubernamentales de apoyo a las energías renovables, una incertidumbre que sí parece estar erosionando gravemente la confianza de los inversores. Y, ahí, el presidente de la junta asesora de BNEF, Michael Liebreich, ha señalado sin mencionarla a España y, explícitamente, a Italia: “el sur de Europa -ha dicho- sigue siendo casi una zona prohibida para los inversores, debido a los cambios retroactivos de política, más recientemente los que afectaron a los parques solares en Italia”. En ese sentido, Liebreich también ha señalado a los Estados Unidos (EEUU), donde hay “incertidumbre sobre el futuro del Crédito Fiscal de Producción para la energía eólica”. Nada que ver, afortunadamente -ha matizado- con el sector solar sobre cubierta en EEUU, que “se está tornando imparable”.

¿Un desafío? Una solución
«Tendencias…» califica asimismo de “desafío estructural para el sistema eléctrico” el que estaría planteándole a las redes de muchos países la creciente aportación renovable, pues evidentemente -explica el informe- es más difícil hacer frente a una penetración “del 25% o más” de generación renovable “que gestionar una proporción del 5%”. Este desafío global, no obstante, tiene cerca la respuesta. A saber: el 43,6% de la electricidad que ha consumido España en el primer trimestre de 2014 ha sido generado por fuentes renovables y el sistema eléctrico nacional español -que debe satisfacer la demanda de 46 millones de consumidores- ha funcionado como un reloj de precisión suiza. El “desafío estructural”, pues, tiene solución.

El año 2014 -concluye «Tendencias…»- fue “un año de pasos atractivos para la energía renovable, con una inversión fuerte y rápida; si estas tendencias positivas de inversión siguen de esta manera, cada vez es más claro que serán necesarias grandes reformas del mercado eléctrico del tipo que Alemania intenta ahora con su transición energética de cambio, Energiewende”. En cualquier caso -vienen a apuntar los autores del estudio-, si la eólica y la solar sigan reduciendo sus costes por megavatio hora… la eólica y la solar “seguirán floreciendo”.