18 Sep

La valorización energética de residuos ronda ya el 30% en la Unión Europea

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DEIA

En el caso vasco, por ejemplo, la única instalación certificada [Zabalgarbi] se localiza en Bizkaia, que se encuentra al nivel de los países europeos más avanzados en la gestión de residuos ya que en 2016 “fue valorizada aproximadamente el 35% de la basura generada en el territorio”.

Los datos sobre valorización energética corresponden a 2015 pero son los últimos de que dispone Eurostat. En todo caso, son elocuentes de la evolución que ha tenido este método de tratamiento de deshechos que no han podido ser reciclados de ningún modo en fases previas: desde el año 2004 su tasa de incidencia ha pasado del 19 al 27%. Un comportamiento positivo que es más evidente en las economías desarrolladas e implicadas en la estrategia ambiental.

Además, subrayaba recientemente Anabel Rodríguez (directora ejecutiva de la Fundación para la Economía Circular) este método es un eslabón esencial dentro del movimiento mundial que promueve un uso eficiente de los recursos. “Sería un despilfarro -ilustraba en un seminario de los Cursos de Verano de la UPV/EHU- que aquel material que se pueda aprovechar de algún modo acabara en el vertedero; no solo por el coste económico que genera sino también por las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Y es que, la valorización energética [popularmente conocida como incineración] no sustituye al proceso de reciclado. De hecho, es un proceso de tratamiento de residuos complementario y posterior ya que únicamente se recurre al mismo para dar un valor a esos rechazos. De ahí la frase que tantas veces han repetido los expertos en la materia: No importa cómo recoges sino cuánto aprovechas. En el caso vasco, por ejemplo, la única instalación certificada [Zabalgarbi] se localiza en Bizkaia, que se encuentra al nivel de los países europeos más avanzados en la gestión de residuos ya que en 2016 “fue valorizada aproximadamente el 35% de la basura generada en el territorio”.

Tal y como insistían fuentes de esta planta de tratamiento, “la valorización energética de residuos no es una alternativa al reciclaje. En Zabalgarbi no se valoriza un solo kilo de basura que el ciudadano haya depositado de forma separada. La valorización solo es un sustitutivo del vertedero, que es la peor solución ambiental de todas”. Así, los residuos que llegan pertenecen a la denominada fracción resto no reciclable: “un 29% provienen del rechazo de sistemas de gestión específica, un 5% de asimilables -centros comerciales, etc.- y el 66% restante de la recogida municipal”.

PRODUCIR ENERGÍA RENOVABLE Cada día se reciben alrededor de 720 toneladas de estos residuos de más de un centenar de municipios de Bizkaia. “Al año -remarcaban- venimos a tratar aproximadamente unas 230.000 toneladas de residuos urbanos y con ellos somos capaces de producir hasta 650 GWh [de electricidad] al año. Es decir, aproximadamente el 40% de la energía que se consume en los hogares vizcainos”. Por eso, como insistía la directora ejecutiva de la Fundación Economía Circular, para que el despegue de esta estrategia sea una realidad es necesario cambiar el chip a todos los niveles (social, empresarial y político) “y dejar de hablar de residuos para referirse a ellos como recursos”.

De este modo, apostillaba, “el término residuo se limitaría a aquello que no se puede aprovechar, reciclar material y energéticamente más”. Y es que, tal y como subrayaba, “sería un despilfarro que al final, aquel material que se pueda aprovechar de algún modo acabara en el vertedero; no sólo por el coste económico que genera sino también por las emisiones de gases de efecto invernadero”. Ante esta realidad, a su entender, la solución pasa precisamente por la valorización energética: “Cuando no se puede hacer nada material lo siguiente es la valorización energética. No puede ser que en un territorio no se esté haciendo valorización energética y se esté dando prioridad al vertedero”.

La falta de infraestructuras, sin embargo, dificulta el camino hacia la sostenibilidad. No obstante, aclaraba Rodríguez, “hay muchas formas de valorización energética y no sólo la incineración”. Por eso mismo insistió en que todo aquello que pueda sea reciclable, reutilizable o revalorizable energéticamente no puede acabar sin un tratamiento previo en el vertedero. Para evitar el “despilfarro” que supone arrojar esos “recursos” a un basurero, Rodríguez defendió una nueva reglamentación que, por ejemplo, incluya restricciones a los vertederos o incentivos económicos. Incluso apostó porque aquellas personas “que lo hagan mejor en materia de reciclaje o más colaboren paguen menos tasas”.

EJEMPLOS ‘CIRCULARES’ El Ministerio de Medio Ambiente tiene previsto aprobar próximamente su estrategia de economía circular, si bien Rodríguez se mostró desconfiada sus recelos sobre su contenido. “No sé qué saldrá al final”, apuntó. No obstante, distintas voces expertas manifestaron durante las ponencias del seminario que se hace necesario reforzar los mensajes entre las administraciones (a todos los niveles), la ciudadanía y entre las pequeñas y medianas empresas. En Euskadi hace ya un tiempo que se viene trabajando este concepto en el tejido empresarial. En marzo, por ejemplo, fueron publicados los 36 proyectos de economía circular concebidos en la convocatoria 2014-2016 de ayudas del Gobierno vasco.

Dentro de ese catálogo de iniciativas hay algunas como la valorización de residuos del reciclado de vidrio de lunas de vehículos fuera de uso, la fabricación de moquetas para automóviles con textil reciclado al cien por cien, el diseño y elaboración de calzado reciclado a partir de residuos made in Euskadi, el reciclado de las redes de pesca para transformarlos en ropa de montaña; y otras más específicas al sector de la transformación de materiales, metal, equipos eléctricos y maquinarias, construcciones y obra, cauchos, biorresiduos,…

En resumen, explicaban desde Ihobe (sociedad pública vasca de gestión ambiental) a día de hoy se generan anualmente en la CAV unos 5,5 millones de toneladas de residuos en su mayoría de origen industrial, “con un índice de reciclaje y valorización del 48%. Estas cifras por sí solas ocultan una importante información. Los materiales que hoy se envían a vertedero superan en valor económico los 44 millones anuales de euros. Para aprovechar estos recursos será necesario desarrollar soluciones innovadoras que a su vez pueden facilitar a nuestras empresas el acceso a un mercado global del reciclaje que presenta unas tasas de crecimiento anual del 11%”.

15 Sep

AEVERSU, invitada por el MAPAMA a participar en una jornada de debate sobre la estrategia española de economía circular

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AEVERSU

La  sesión inaugural, presidida por la Ministra Isabel García Tejerina y el Comisario Europeo de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca, Karmenu Vella, tendrá continuidad con un acto protocolario de adhesión al “Pacto por una economía circular”, y que también suscribirá AEVERSU.

El presidente de la Asociación Española de Empresas de Valorización Energética (AEVERSU), Rafael Guinea Mairlot, participará el próximo lunes, día 18, en la Jornada de debate que, bajo el título “Estrategia Española de Economía Circular: hacia un modelo circular”, se celebrará en Madrid, estando promovida y liderada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, y el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

El objetivo de este encuentro, dirigido a todos los sectores implicados en la economía circular (Administraciones autonómicas y locales, principales asociaciones empresariales, de fabricantes, distribuidores y gestores de residuos, de consumidores y usuarios, sector de la investigación, así como organizaciones sindicales y ambientales), es precisamente realizar una profunda reflexión sobre los aspectos clave necesarios que permitan sentar las bases de la futura Estrategia Española de Economía Circular (EEEC) y propiciar cauces de comunicación y difusión.

AEVERSU suscribirá el pacto por una economía circular

La sesión inaugural, que estará presidida por la Ministra Isabel García Tejerina y el Comisario Europeo de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca, Karmenu Vella, tendrá continuidad con un acto protocolario de adhesión al “Pacto por una economía circular” y a través del cual los principales sectores productivos y de la sociedad civil implicados en España se comprometen a poner en práctica un decálogo de actuaciones para avanzar con paso firme, cada uno en su ámbito competencial, hacia la economía circular.

El espíritu de este Pacto, que también suscribirá AEVERSU, es crear el marco institucional adecuado desde el cual se pueda mantener una colaboración público-privada a fin de alcanzar ese objetivo último de producir más con menos, garantizando un crecimiento económico sostenible a través del uso eficiente de los recursos naturales.

Se trata, en definitiva, de sentar los cimientos que permitan realizar el ansiado tránsito desde una economía lineal, definida por las malas prácticas de usar y tirar, a una circular en la que los residuos sean reducidos al mínimo y transformados en recursos. Un objetivo que, sin lugar a dudas, necesitará de la cooperación y participación de todos los sectores sociales

Conferencias marco, paneles y mesas de trabajo

Aglutinadas en el epígrafe “Economía circular: el nuevo reto del siglo XXI”, el programa contempla una serie de conferencias marco en las que participarán representantes de alto nivel en el ámbito internacional. Es el caso del Director de Innovación de la Fundación Ellen MacArthr, Ken Webster; el Director General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, Daniel Calleja; y el Alcalde de Sevilla, a su vez Presidente de la Red de Ciudades por el Clima de la FEMP y Miembro del Comité de las Regiones de la UE, Juan Espadas Cejas.

A continuación se desarrollarán dos paneles en los que se analizará el papel de las Administraciones en la economía circular y las políticas prioritarias para impulsar la transición hacia la misma.

Ya en la sesión de tarde se desarrollarán un total de ocho mesas de trabajo que, como no podía ser de otra forma, pivotarán en torno a la economía circular, pero desde diferentes perspectivas, recogiendo las inquietudes de los distintos sectores (implicación ciudadana y papel de los agentes sociales y medioambientales; innovación empresarial y emprendimiento; gestión de residuos; papel de los sistemas colectivos; nuevas tendencias; las administraciones locales y la Declaración de Sevilla; I+D+i como elemento clave en la transición; y colaboración y cooperación entre la administración regional y la estatal).

El cierre de la jornada vendrá de la mano de la Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela Olmo.

15 Sep

Nuevo presidente en la Confederación Europea de Plantas de Valorización Energética

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RESIDUOS PROFESIONAL

El nuevo máximo responsable de CEWEP, Paul De Bruycker, augura un “brillante futuro” para un sector que “jugará un papel esencial en la consecución de una economía circular”.

Paul De Bruycker, nuevo presidente de CEWEP
Paul De Bruycker. (c) Indaver

En su reciente Asamblea General anual, la Confederación Europea de Plantas de Valorización Energética de Residuos (CEWEP) eligió a su nuevo presidente, Paul De Bruycker, representante Belgian Waste-to-Energy (BW2E), la organización miembro por parte de Bélgica en dicha entidad. De Bruycker sucede en el cargo a Ferdinand Kleppmann, fundador de CEWEP y presidente durante más de 15 años de esta organización.

“Estoy muy orgulloso de lo que ha conseguido CEWEP en los últimos 15 años”, dijo el presidente saliente. “CEWEP ha ganado credibilidad a través de una sólida y constante emisión de información y hechos, convirtiéndose de esta forma en un socio fiable para las instituciones de la UE y otras partes interesadas en todos los elementos relacionados con la valorización energética de residuos y la sostenibilidad de la política europea de medio ambiente. Nuestros miembros han contribuido enormemente a la protección del medio ambiente y el clima”, añadió Kleppmann.

Por su parte, el nuevo presidente también augura un brillante futuro para el sector: “La valorización energética no sólo se encarga de convertir los residuos no reciclables en energía y productos de valor, sino que también juega un papel esencial en la consecución de una economía circular”, dijo De Bruycker.

Como parte de las elecciones presidenciales de CEWEP, se reeligieron dos vicepresidentes: el italiano Filippo Brandolini, de Utilitalia, y el neerlandés Michiel Timmerije, de la Dutch Waste Management Association; igualmente, se eligieron otros trs nuevos vicepresidentes: Hubert de Chefdebien, de SVDU (Francia); Jacob Simonsen, de la Danish Waste Management Association (Dinamarca) y Carsten Spohn, de ITAD (Alemania).

Fundada en 2002, CEWEP cuenta hoy con miembros de 22 países que representan cerca del 80% del mercado europeo de valorización energética de residuos.

05 Sep

Diputación invierte 1,5 millones de euros en dos años para renovar la flota y elementos de recogida selectiva a través de Garbiker

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

Se han adquirido siete vehículos con cargo a los presupuestos de 2016 y se han licitado los concursos para adquirir otros 5 más y 60 contenedores para los Garbigunes este año.

La Diputación Foral de Bizkaia ha invertido en los dos últimos años 1,5 millones de euros a través de la sociedad foral Garbiker en la renovación de la flota de vehículos que se encargan de la recogida selectiva y de otros elementos, como contenedores, necesarios para realizar esa labor.

En concreto, en 2016 se licitaron un camión con grúa y toldo destinado al Garbigune de Derio, dos vehículos tractocamión para las plantas de transferencia de Berriatua e Igorre, un camión para recogida de envases ligeros y tres autocompactadoras para la planta de transferencia de Gernika. Todos estos vehículos se han recibido a lo largo de este año y están operativos, con excepción del camión de recogida de envases ligeros, que estará operativo a mediados de este mes.

En 2017, las inversiones a realizar serán la compra de dos camiones con grúa y toldo para dar servicio a los Garbigunes, de 60 contenedores de recogida selectiva también para estos puntos limpios, de dos autocompactadores para recoger los residuos de las plantas de transferencia y de una cisterna simple autoportante para transportar lixiviados. Los concursos para licitar estos elementos ya se han iniciado y está previsto que tanto los vehículos como los contenedores estén operativos el próximo año.

01 Sep

Infraestructuras al servicio del medio ambiente

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CINCO DÍAS

La importancia que la Unión Europea otorga a las políticas de protección del medio ambiente y los recursos naturales ha ido aumentando gradualmente en los últimos años. En su Hoja de Ruta para una Europa Eficiente, se apuesta por políticas de gestión y prevención de residuos y de tratamiento y eliminación de los mismos. La UE genera cada año unos 2.000 millones de toneladas de residuos, con una tasa de crecimiento anual de más del 10% en los últimos seis años. Estos residuos se depositan en su mayor parte en vertederos, que crean problemas al subsuelo donde se ubican y generan gases tóxicos y explosivos. Y además, existe un número de vertederos ilegales, indeterminado, pero cada vez mayor, con los consiguientes riesgos imposibles de cuantificar.

Otras políticas se centran en la limitación del uso de los vertederos. Aunque la UE lo limita al 35% y prohíbe la eliminación de residuos no tratados, muchos países están lejos de conseguir estos objetivos. Uno de ellos es España, que envía el 55% de los residuos a vertederos, muchos en situación irregular. Para el 2030, el Parlamento Europeo propone que se limite al 5% el uso de vertederos, aunque con excepciones.

La situación en España con respecto al cumplimiento de estos objetivos es preocupante. Ya existe una doble sentencia del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), que condena a España por la existencia y absoluto abandono de 88 vertederos incontrolados. La primera se emitió en febrero de 2016 y señaló 27 vertederos que o bien seguían en activo o bien no fueron sellados tras su cierre. Además, en otra sentencia reciente, se señalan irregularidades en otros 61 vertederos, el 80% de los cuales se reparte entre las Islas Canarias y Castilla y León.

Más allá de seguir insistiendo en el fomento de las políticas de reciclaje, los métodos alternativos de eliminación de residuos pasan por la gestión de los residuos mediante procesos de valorización energética, que permitan eliminar físicamente los residuos y generar energía eléctrica. Por ejemplo, aunque Dinamarca es de los países que más residuos genera, solamente un 1% termina en vertederos. En los últimos tiempos la evolución de la tecnología que se aplica en estos procesos se ha desarrollado de forma relevante sin poner en riesgo la salud de los residentes cercanos.

Guipúzcoa tiene sus vertederos colapsados desde hace tiempo, hasta el punto de tener que trasladarlos a otras regiones con el coste que ello conlleva. Para poner remedio a esta situación, ha optado por la valoración energética mediante la construcción del Complejo Medioambiental de Gipúzcoa que, con el uso de tecnología de primer orden, permitirá eliminar los residuos de todo el territorio, convirtiéndolos, en energía eléctrica.

Para su desarrollo, se ha recurrido a la colaboración público privada por las ventajas que esta da en términos de eficiencia operativa sin por ello comprometer deuda pública. El contrato para su puesta en marcha, que incluye su diseño, construcción y mantenimiento durante un plazo de 35 años, ya se ha firmado. Como la mayor parte de los riesgos operacionales se han transferido al sector privado, el proyecto no computará, según la normativa europea de cuentas SEC 2010, como deuda pública para la Administración. Recientemente se hizo público que el proyecto, de unos 250 millones de euros, ha cerrado financiación mediante una combinación de bonos y préstamos bancarios, captando el interés de un gran número de bancos e inversores institucionales.

Necesitamos acometer las medidas necesarias para cumplir con las directrices de la UE. Contamos para ello con las herramientas necesarias. De un lado, la colaboración pública privada que no supone incurrir en más deuda pública y, de otro, el interés de los inversores y financiadores de todo el mundo dispuestos a canalizar la gran liquidez que gestionan hacia estos proyectos. No aprovecharlo nos aboca al pago de sanaciones y a un futuro medioambiental cada vez más alejado de las demandas de las sociedades modernas.

28 Ago

Las 21.000 toneladas de aceite industrial usado en Euskadi se reutilizaron

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ABC

Las 21.239 toneladas de aceite industrial usado que se recogieron en el País Vasco el año pasado fueron reutilizadas para la fabricación de nuevos lubricantes o para su uso energético, según Sigaus, el sistema encargado de gestionar y reciclar este material.

En total se efectuaron en Euskadi 7.238 operaciones de recogida para la recuperación de este residuo peligroso generado en 183 municipios vascos, en los que se atendió a 2.672 establecimientos productores.

Casi la mitad fueron talleres mecánicos, si bien el sector que más residuo de este tipo generó fue la industria, con un 57 % del total.

Sigaus ha puesto de relieve en un comunicado que el 100 % del residuo recuperado fue reciclado como materia prima, lo que evitó su impacto nocivo sobre el medio ambiente.

Euskadi es la cuarta comunidad autónoma consumidora de lubricantes nuevos, con un total de 26.888 toneladas el año pasado, un 1 % más que en 2015.

Este producto se utiliza sobre todo en los sectores de la automoción, la industria, el transporte, la construcción, la agricultura y cualquier actividad en la que se usan compresores, turbinas o engranajes.

Sigaus ha señalado que el País Vasco tiene una gran complejidad logística ya que el 42 % de los municipios donde se hicieron recogidas eran rurales.

Más de tres cuartas partes del total del aceite usado neto recogido (79,5 %) se destinó a regeneración, lo que permitió devolver al mercado 5.186 toneladas de lubricantes, equiparable al 19 % del consumo en Euskadi, y evitó emitir a la atmósfera de 23.360 toneladas de CO2.

Los aceites usados que no son aptos para ser regenerados se tratan para crear un combustible de uso industrial parecido al fuel óleo, que se utiliza en industrias con hornos como papeleras, cementeras y centrales térmicas de cogeneración eléctrica. Las 2.012 toneladas destinadas en 2016 a este fin generaron una energía equivalente a 21,81 GWh, suficientes como para abastecer el consumo de anual de 5.098 hogares vascos.

17 Ago

“La economía circular puede ser la salida a la crisis de Euskadi como fue la energía eólica o la aeronáutica”

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NOTICIAS DE GIPUZKOA

La primera baldosa fabricada con material 100% reciclado que supera en rendimiento a las de cerámica y madera tiene origen guipuzcoano. La empresa Eko-Rec de Andoain, con una plantilla de 115 personas y 18 millones de euros de facturación, da así una nueva vuelta de tuerca al reciclaje y demuestra que puede ser una actividad económica rentable y con gran futuro, tal y como reitera siempre que tiene ocasión su director general, Santiago Barba.

Nacieron en 2012, en plena crisis económica, pero su evolución ha sido constante y positiva. ¿Cuál es la fórmula?

-Nosotros apostamos por utilizar todos los activos industriales que había aquí, creamos la empresa y acordamos con los trabajadores una fórmula de arranque de la actividad que nos permitiera a todos apostar por el proyecto. Poco a poco hemos ido creciendo y nos ha permitido ir consolidando la situación. Es complicado, pero se puede.

Una vez superada, al parecer, la etapa más crítica, ¿consideran que deben cambiar aspectos de la gestión realizada hasta ahora?

-Es diferente cuando se gestiona en crisis y cuando no, sobre todo porque cuando estás en una crisis muy dura primero tienes que convencer a clientes, instituciones, banca, de que tiene sentido el proyecto. Cuando las cosas empiezan a ir mejor, es el mercado el que demanda producto y siempre es más fácil. Pero sigue siendo complicado porque, aunque empezamos a repuntar, todavía no hemos salido de la situación de crisis. Ahora lo bueno es utilizar las ventajas de lo que hemos aprendido de estos años, consolidar el empleo que hemos creado y las relaciones con los proveedores y con los clientes, y empezar a invertir para desarrollar el futuro.

¿Por qué el reciclaje?

-En Gipuzkoa la economía circular es un tema en ebullición, y ya hace años se veía que, al igual que Euskadi salió de la crisis de los 80 con la aeronáutica y la energía eólica, en la actual una de las grandes salidas puede ser la economía circular.

¿Cuáles son los principales clientes con los que trabajan?

-Tenemos dos mercados radicalmente diferentes, el del envase que es fundamentalmente alimentación, y el de la fibra de poliéster, que es en un 90% para la automoción. Respecto al primero, se trata de un mercado bastante atomizado mientras que en el segundo los principales clientes son los Tier II y Tier III. Nosotros aquí fabricamos fibra para 1,5 millones de coches al año, lo que quiere decir que trabajamos para absolutamente toda la gama de vehículos europea, desde el Kia hasta Mercedes, y el grueso del negocio se basa en la exportación.

¿Qué porcentaje de su producción se exporta y a qué mercados?

-Exportamos el 60% y podría ser más. Europa es nuestro mercado exterior principal, sobre todo Alemania y Reino Unido, y también exportamos algo al norte de África. Por otro lado, vendemos algo a Japón y Sudamérica, pero son operaciones más puntuales.

También importan material. ¿No se genera suficiente residuo PET en Gipuzkoa?

-No, ni mucho menos. Nosotros reciclamos aquí el equivalente a un tercio de lo que se genera en todos los contenedores del Estado. Incluso tenemos que traer de Francia y, a veces, de Portugal. No vamos más lejos porque la materia no viaja bien. En este sentido, y afortunadamente, una de las líneas de actuación de la Unión Europea en este ámbito es evitar que residuos que el ciudadano echa en el contenedor acaben exportados a terceros países que no sabemos cómo los reciclan. Eso es una lucha emprendida por la Unión Europea que está muy activa.

¿Tienen una fuerte competencia?

-Empresas a nivel estatal que reciclen existe media docena. Pero nosotros somos la única compañía en Europa que además de reciclar hacemos el producto final, con lo cual tenemos una ventaja competitiva muy importante.

Además de la baldosa que recientemente han presentado, ¿trabajan en nuevos productos o líneas de investigación?

-Trabajamos con muchas líneas de innovación, como por ejemplo el reciclaje de redes y basura marinas, ya que se genera mucha cantidad porque la actividad pesquera es importante. Queremos convertir esas redes en material para impresoras 3D o en material para fabricación textil. Otra línea de investigación muy importante para nosotros es la del reciclaje del textil. La velocidad a la que compramos la ropa y la tiramos es la misma, y todo ese material en la mayoría de los casos no se recicla y acaba en un vertedero o una incineradora. Eso es una barbaridad, el producto textil nos puede venir muy bien para la línea de fabricación de moqueta, de poliéster.

Un reto muy ambicioso que se han marcado es el de crear el principal centro de investigación sobre reciclaje terrestre y marítimo de Europa. ¿Qué pasos se han dado hasta ahora y cuáles serán los siguientes?

-En primer lugar, nos estamos posicionando mejor todavía como referentes del producto reciclado, con una fuerte actividad en foros de la Unión Europea donde se diseña la política de reciclaje de los próximos años. La segunda línea es potenciar la unión de nuestra I+D con las universidades, porque aquí tenemos varias con mucho potencial y mucha capacidad de trabajo en nuevos materiales. A partir de ahí, la siguiente fase es aprovechar nuestro posicionamiento para crear un gran centro en el que generemos ideas, las desarrollemos y luego ya que tengan su vida propia, una especie de laboratorio de ideas.

¿En qué punto está Euskadi con respecto al reciclaje?

-Tenemos una importante ventaja como es que aquí los ciudadanos tenemos la conciencia de que el residuo es un recurso, no basura. Y como es recurso, algo hay que hacer con él. Pero hay que ser realista, y el residuo no es 100% reciclable. Por eso, hay que reducir el volumen de residuos, reciclar todo lo posible y lo que no se pueda incinerarlo o llevarlo al vertedero. Todavía nos queda mucho, nos queda un camino que nos va a dar la posibilidad de crear industria, empleo, conocimiento, investigación… Hay que mirarlo como una oportunidad.

¿La economía circular va a adquirir peso en el futuro?

-Va a adquirir un peso muy importante, va a generar muchísima actividad industrial e investigadora. No hay que olvidar que el acero es economía circular, es coger un residuo que es la chatarra y convertirla en un producto final. La diferencia ahora es que en lugar de acero será plástico.

¿Cree que las instituciones llevan una política correcta en el ámbito del reciclaje?

-Yo creo que algunas instituciones han estado muy concienciadas siempre como el Gobierno Vasco o la Diputación Foral de Gipuzkoa. El aspecto más negativo es que las entidades financieras no perciben como real que un proyecto de estas características sea posible desarrollarlo en Euskadi.

17 Jul

La Unión Europea quiere reducir al 10% la basura urbana que se deposita en el vertedero

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GESTORES DE RESIDUOS

Los objetivos para 2020 en materia de residuos aún están lejos de cumplirse, pero la Unión Europa ya trabaja en un escenario todavía más restrictivo para la próxima década. Bruselas no sólo pretende elevar de forma sustancial las tasas de reciclaje en todo el territorio comunitario, si no que ha situado el foco en los vertederos. Las plantas de eliminación de desechos son un mal necesario en la política ambiental y resultan imprescindibles para gestionar los desperdicios urbanos, pero Europa quiere restringir su uso para potenciar el reciclaje y la reutilización. El objetivo final es simple. Reducir al mínimo la basura que no se puede aprovechar y que termina en el vertedero, lo que se conoce en argot técnico como rechazo.
En plena reforma de la legislación de residuos, las instituciones europeas ya debaten en torno a los porcentajes que tendrán que exigirse en el futuro. El Parlamento Europeo es el más osado y aboga por limitar al 5% los residuos municipales que se depositan en estas instalaciones, mientras que la Comisión Europea defiende abrir la mano hasta el 10%, según expuso el director general de Medio Ambiente, el español Daniel Calleja, en una reciente intervención en la jornada Gestión de recursos materiales, productos y residuos: Objetivos 2030 organizada por la Fundación Economía Circular.
El Consejo Europeo, que reúne a los 28 jefes de Gobierno de los países miembros, reclama sin embargo algo más de tiempo para acometer esta adaptación. No es para menos porque la mayoría de Estados se encuentran muy lejos de cumplir con estos ambiciosos objetivos. Sólo siete sitúan su tasa de rechazo por debajo del 10%. Son Alemania, Dinamarca, Sueca Bélgica, Países Bajos, Austria y Estonia.
Las cifras de España distan mucho del grupo de cabeza en gran medida porque la implantación del contenedor orgánico es todavía incipiente. Apenas se elabora compost con la basura urbana y los restos diarios de comida terminan en el contenedor gris, el de resto. La prueba es que, según las estadísticas a disposición de la Unión Europea, sólo se recicla y composta un tercio de todos los residuos municipales. Alemania, la nación más avanzada en esta materia, duplica esta cuantía. Supera el 65%%.
Tras el impulso del Ejecutivo autonómico, la Comunidad Valenciana ya logra mejorar la media estatal. En los dos últimos años, el volumen de desperdicios que termina en las plantas de eliminación se ha reducido cerca de un 10%, según el director general de Calidad Ambiental, Joan Piquer. Ahora la tasa de rechazo ronda el 50%, aunque varía significativamente en función de qué consorcio gestiona los despojos. Un nuevo ajuste como el que se plantea obligaría a avanzar tanto en la separación en origen como en la mejora de la eficacia y eficiencia en el tratamiento de los residuos. Y aquí la renovación de las plantas de aprovechamiento se antoja clave.
La nueva normativa pretende establecer, además, una definición de residuo y una metodología común para que todos los países trabajen sobre la misma base estadística y se pueda controlar la eficacia de las medidas introducidas. «Hemos de ser capaces de armonizar la medición, trabajar en la responsabilidad extendida del productor», indicó el director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea, que confía en que todas estas cuestiones que conforman la negociación puedan estar resueltas en los próximos meses. «A más tardar antes de final de año tenemos que tener acordada esta reforma», indicó en la reunión técnica mantenida en Madrid.
Bruselas defiende la incineración dentro de su estrategia de residuos
Aún hoy la idea constituye una quimera, pero para reducir a cero la tasa de rechazo, para desterrar definitivamente los vertederos, Europa guarda un (controvertido) as bajo la manga: la incineración. Denostada por los grupos ecologistas en España, la valorización energética es habitual en países como Dinamarca, que incluso importa residuos de otras naciones, como Reino Unido o Alemania, para mantener sus hornos en marcha. Bruselas ya no subvenciona estas infraestructuras para promover el aprovechamiento de los residuos y la reutilización, que es prioritaria, pero no renuncia a esta fórmula para minimizar el problema de la basura y reducir, además, la dependencia energética. «La valorización tiene cabida en la economía circular y puede ser importante siempre que se respete la jerarquía de residuos», expuso el director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea, Daniel Calleja.
El alto cargo es prudente en sus afirmaciones e insiste en la necesidad de alcanzar un punto de equilibrio entre lo que somos capaces de reciclar y los restos que pueden generar energía. «Tenemos que integrar la valorización en nuestro mix energético pero respetando la jerarquía de los residuos». Sobre el papel, la incineración permite reducir el 100% de los despojos y, además, produce energía. Aunque los ecologistas advierten del riesgo que las emisiones representan para la salud humana y el medio ambiente. En la Comunidad Valenciana, el secretario autonómico del ramo, Julià Álvaro presume de haber frenado el plan del PP para crear una red de incineradoras distribuidas a lo largo de toda la región. La visión hoy es diametralmente distinta a la de la pasada legislatura. En lugar de quemar la basura, se prioriza su reutilización. Otro asunto a debate en la capital comunitaria es la estrategia de plásticos, cuya revisión ha de cerrarse a finales de este ejercicio. «El problema es que se recicla muy poco. Dos terceras partes de los plásticos que usamos terminan en el medio ambiente, en los océanos», insistió Calleja. La Comisión pretende acompañar este reenfoque con un plan de acción contra el littering marino. Según detalló, se hará énfasis en la innovación, se trabajará en el ecodiseño para facilitar el reciclaje si bien tendrán que aplicarse medidas restrictivas.
12 Jul

“Los países que han crecido en reciclaje, lo han hecho aumentando también la valorización energética”

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RETEMA

En el marco del Meeting Point promovido y organizado por la Fundación para la Economía Circular, y que, bajo el título “Gestión de recursos materiales, productos y residuos: Objetivos 2030”, tuvo lugar en Madrid el pasado 22 de junio”, el presidente de Aeversu, Rafael Guinea, fue invitado a participar en la sesión centrada en la valorización energética, compartiendo mesa con el Director del Centro de Competencia Ambiental de Ferrovial Servicios, Vicente Galván; el Consejero Delegado de Lipor, Fernando Leitte; y la Directora Técnica de Urbaser, Pilar Tur.

La temática central no era otra que analizar la Comunicación de la Comisión Europea, de 26 de enero de 2017, sobre el papel de la transformación energética de los residuos en la economía circular, intentando discernir la forma de valorización energética que favorecería en la actualidad a España y Portugal y cuál sería la idónea para los territorios insulares.

Antes de entrar en materia, Guinea lamentó que España, no sólo se esté quedando atrás en la gestión de residuos por inmovilismo, sino también que se esté quedando atrás en los debates europeos, señalando al respecto que dicha Comunicación, de por sí muy confusa, se encuentra muy orientada a los países del Norte de Europa, estando especialmente centrada en la energía. Y como ejemplo aludió al caso de Suecia, país en el que se están construyendo muchas más plantas de valorización energética de las necesarias, adoleciendo de sobrecapacidad porque cada ayuntamiento quiere tener la suya propia para producir energía con los residuos no reciclables y prescindir así de la compra de combustibles fósiles.

Con este diagnóstico de partida, el presidente de Aeversu se preguntó en qué sentido puede verse reflejada España en esta Comunicación, sobre todo cuando el 55% de los residuos municipales se destina a vertedero, con la particularidad de que siempre se habla de los residuos municipales, obviando otros como los comerciales e industriales no peligrosos, y que teóricamente no existen a efectos contables para Eurostat, pero que están llenando los vertederos.

Valorización energética de alto rendimiento: la apuesta

Bajo el supuesto de que “hay leyes de la Física que no conviene olvidar”, apostó por buscar la valorización energética de mayor rendimiento para aprovechar mejor los recursos. Y aunque aludió a la biometanización como la primera que permite reutilizar el material de una manera adecuada, reconoció que sólo resulta aplicable cuando se dispone de materia orgánica procedente de la recogida selectiva.

Asimismo, aseguró que, a pesar de que el proceso de recogida selectiva sea muy bueno y eficiente, siempre va a haber una parte de rechazos que precisan de una gestión adecuada que sólo puede ofrecer la valorización energética convencional, necesitando de instalaciones que realmente funcionen, como las que existen, y que presten un servicio público de calidad, obteniendo el mejor rendimiento con los mayores estándares ambientales.

Profundizando en la situación de los territorios insulares, se mostró extremadamente sensible con la gestión de los residuos en los mismos. No en vano, vive en Palma de Mallorca y conoce perfectamente las circunstancias propias de una isla como ésta. “Estamos ante un territorio limitado, con recursos escasos, donde no hay alfombras que puedan tapar los residuos y donde la capacidad de disponer de energía y agua es escasa”, concluyendo que la valorización energética constituye la mejor opción, toda vez que posibilita la obtención de energía estable, evitando o, al menos disminuyendo, la utilización de otros combustibles como carbón o gasóleo.

Y precisamente las limitaciones geográficas de una isla hacen desaconsejable el uso del vertedero, entre otras razones porque “ocupa suelo, un bien escaso, y lo destroza, al igual que destroza todo lo que hay a su alrededor, generando problemas en el subsuelo, y, en consecuencia en los acuíferos que abastecen a la población”.

Haciendo un paralelismo, se refirió también a la Tierra como una isla en medio del sistema solar con unas limitaciones similares.

Reciclaje y valorización energética, en plena sintonía

En cuanto al rol que debe desempeñar la valorización energética, Rafael Guinea manifestó que queda suficientemente acreditado que ésta y reciclaje van de la mano, asegurando que todos los países que han aumentado sus índices de reciclado, lo han hecho de forma paralela al aumento de la valorización energética en detrimento del vertido. El cambio de enfoque, a su juicio, es claro y evidente: concebir el residuo como recurso.

11 Jul

Koopera convierte residuos textiles en paneles aislantes para la construcción

Zabalgarbi Zabalgarbi Noticias

RESIDUOS PROFESIONAL

En los próximos tres años, la empresa de economía social Koopera espera transformar 345 toneladas de residuos de algodón en 119.000 metros cuadrados de paneles aislantes para el sector de la construcción. Esto permitiría, según destaca el gerente de la empresa, Javier Mariño, “introducir de nuevo en la economía” materiales que de otro modo serían desechados, y hacerlo con un producto cuyo impacto ambiental es menor que el de otros materiales para usos similares.

Así, el proyecto Koopmat Acustic permitirá dar una nueva vida a una parte de las 18.000 toneladas de textil posconsumo(no reutilizable) que Koopera recupera cada año en las 11 provincias en las que dispone de contenedores para la recogida selectiva. El proyecto prevé emplear el 50% del algodón (blanco y de color) no reutilizable para la elaboración de los paneles aislantes.

Para ello, Koopera ha diseñado un proceso de selección y tratamiento del material que comienza en su planta Koopera Reusing Center, ubicada en Mungia (Bizkaia). En ella se lleva a cabo, a través de un sistema automatizado de clasificación por reconocimiento de voz, la separación de la ropa según su calidad.

La parte destinada al reciclaje, que será la materia prima para la fabricación de los paneles, es posteriormente seleccionada según su composición a través de un espectroscopio de onda corta (la fibra para los paneles debe tener un 95% de algodón).

Un proceso manual, que se lleva a cabo también en Mungia, limpia cada prenda de aquellos elementos que no son fibra (botones, cremalleras, estampados, etc.), a fin de homogenizar el residuo y aumentar su calidad. Los tejidos viajan después a la empresa valenciana Rocheltex, donde se obtiene la borra, y de allí se envían a Logroño, a una compañía que fabrica los paneles.

Aislamiento acústico y térmico

Los paneles obtenidos, que han pasado por un proceso previo de validación y caracterización en laboratorio, han sido ya testados con éxito en 23 viviendas rehabilitadas en la localidad vizcaína de Sestao. Tanto en el uso en tabiquería interiorde las viviendas como en los falsos techos, los paneles producidos en este proyecto han arrojado resultados de aislamiento acústico que igualan los valores de otros materiales utilizados en construcción para el mismo fin.

“Los paneles de Koopera son un gran ejemplo de cómo reducir el impacto ambiental que la edificación produce en nuestro entorno”, destaca el arquitecto Aitor Fernández de Oneka, cuyo estudio ha llevado a cabo las obras de rehabilitación en Sestao.
Las mediciones en laboratorio indican además el buen comportamiento que los paneles tienen también en el apartado del aislamiento térmico, por lo que Koopera seguirá trabajando también en esta línea.

Análisis de ciclo de vida

Desde el punto de vista ambiental, y según el concepto de análisis del ciclo de vida –que tiene en cuenta el proceso desde la extracción de la materia prima de la naturaleza, su puesta en obra, la etapa de uso y la facilidad de reutilizar o reciclar los materiales cuando el elemento del que forman parte llega al fin de su vida–, el material presenta características claramente superiores a las que proporcionan otras fibras utilizadas tradicionalmente para la construcción.

El nuevo proyecto, que cuenta con el apoyo de la Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco (Ihobe), hará posible generar nuevos puestos de trabajo para personas en situación de vulnerabilidad al mismo tiempo que impulsa la “economía circular”, mediante la reutilización de materias primas.