12 Ene

Cómo los sistemas circulares de gestión de residuos pueden beneficiar al medio ambiente

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RETEMA

La cantidad de residuos sólidos urbanos generados a nivel mundial ha crecido cada año de manera exponencial durante las últimas décadas, principalmente debido al crecimiento demográfico y económico y los cambios resultantes en los patrones de producción y consumo.

Si bien algunos países tienen los medios para implementar políticas e instrumentos para hacer frente a los residuos que generan y algunos han promulgado políticas que apuntan a reducir la generación de desechos, la generación de residuos urbanos per cápita sigue siendo demasiado alta a nivel mundial. Un tercio de la montaña de residuos global generada cada año es producida por aproximadamente una sexta parte de la población (países de altos ingresos). Sin embargo, solo alrededor del 13% se recicla y el 5,5% se composta. La ausencia de instalaciones de tratamiento adecuadas para hacer frente a las grandes cantidades de desechos, especialmente en los países de bajos ingresos, a menudo genera impactos ambientales y de salud, incluidas las emisiones de contaminantes tóxicos y gases de efecto invernadero a la atmósfera.

En el primer estudio mundial de este tipo, los investigadores del International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA) y sus colegas de la Universidad de Recursos Naturales y Ciencias de la Vida Aplicadas (BOKU) de Viena analizaron detalladamente el sector de los residuos. El estudio, que acaba de publicarse en Nature Communications, examinó el sector de los residuos en 184 países y regiones e incluye una diferenciación entre asentamientos urbanos y rurales. El enfoque del equipo para la investigación es novedoso en el sentido de que traduce las Vías Socioeconómicas Compartidas (SSP, por sus siglas en inglés), un conjunto de escenarios que describen desarrollos socioeconómicos alternativos hasta 2100, aplicado a los residuos y evalúa los potenciales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes del aire al contrastar la línea de base y escenarios de mitigación hasta 2050.

“Queríamos observar las tendencias futuras de la generación de residuos municipales y analizar el impacto en las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire si los sistemas de gestión de residuos se mantuvieran en el estado actual hasta 2050. Posteriormente, evaluamos hasta qué punto sería posible reducir los residuos y las emisiones asociadas al implementar sistemas circulares de gestión de residuos bajo los diferentes SSPs. Este enfoque también nos ayuda a comprender cómo los diferentes desarrollos mundiales obstaculizan o aceleran el nivel y el ritmo de adopción de sistemas circulares de gestión de residuos y las implicaciones en las emisiones”, explica la autora principal Adriana Gómez-Sanabria, investigadora del Grupo de Investigación de Gestión de la Contaminación del IIASA. .

Un sistema de gestión de residuos circular es un sistema sostenible en el que se minimiza la generación de residuos, los planes de recogida de residuos llegan a toda la población, se elimina la quema a cielo abierto de residuos, se elimina el depósito de los residuos en los vertederos, se reutilizan y reciclan los materiales, y como último recurso, los desechos se incineran eficientemente para generar energía.

Al contrastar diferentes escenarios, los investigadores, por ejemplo, descubrieron que el escenario de sostenibilidad SSP1, un escenario que imagina un mundo que enfatiza un desarrollo más inclusivo que respeta los límites ambientales, podría generar beneficios colaterales mayores y más tempranos en comparación con los escenarios en los que se reducen las desigualdades, pero las medidas de control de la contaminación se enfocan en tratar los contaminantes en un proceso separado después de que se producen. En este escenario, los investigadores estiman que sería posible eliminar la quema a cielo abierto de residuos antes de 2050, erradicando así esta fuente de contaminación del aire.

Si bien no será posible eliminar por completo las emisiones de metano y CO2 de los residuos sólidos urbanos, los investigadores señalan que, basándose en el hecho de que el potencial máximo de reducción técnica a nivel mundial se evalúa en aproximadamente 205 Tg de metano en 2050, donde 1 Tg = 1 millón de toneladas, la reducción de las emisiones de los residuos sólidos urbanos podría, en última instancia, representar casi una cuarta parte de esto. Esto destaca la necesidad de una acción rápida y audaz para reducir y eliminar el vertido de los residuos en vertederos, aumentar la reutilización y el reciclaje, y promover tecnologías con captura y almacenamiento de carbono.

Los investigadores encontraron que las variaciones en los supuestos socioeconómicos subyacentes a cada uno de los escenarios SSP conducen a diferencias significativas en los futuros flujos de gestión de residuos municipales. Estiman que las cantidades más bajas de generación de desechos sólidos se esperan en el escenario SSP3 (donde los países se enfocan en lograr objetivos de seguridad alimentaria y energía dentro de sus propias regiones a expensas de un desarrollo de base más amplia) y el escenario SSP4 (un escenario marcado por una alta desigualdad) debido a lento crecimiento económico y grandes desigualdades entre regiones.

Los resultados indican además que un menor poder adquisitivo en las regiones de bajos ingresos reducirá la adquisición de bienes, reduciendo así la cantidad de residuos sólidos municipales generados. Por el contrario, el nivel más alto de generación de desechos sólidos urbanos se espera en el escenario SSP5 (un mundo que depende de mercados competitivos, innovación y sociedades participativas para producir un rápido progreso tecnológico para el desarrollo sostenible) concomitante con el fuerte aumento de los ingresos y la urbanización.

Según los autores, la reducción de residuos junto con la adopción de sistemas circulares de gestión brindará una amplia gama de beneficios colaterales, incluida la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación del aire y el agua, al tiempo que respaldará el avance en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por ejemplo, la meta 6.3 de los ODS, que apunta a mejorar la calidad del agua mediante la reducción de la contaminación, la eliminación de los vertidos y la minimización de la liberación de productos químicos y materiales peligrosos para 2030, solo se puede lograr a través de metas de reducción de residuos sólidos municipales más ambiciosas. Es importante destacar que los escenarios desarrollados permiten explorar sistemáticamente los beneficios de mejorar los sistemas de gestión de residuos municipales a escala global y destacan qué acciones políticas y técnicas se pueden tomar en el sector de los residuos en el camino hacia una economía circular.

“Confiamos en que nuestra representación detallada del sector de residuos sólidos municipales y las emisiones asociadas y el potencial de mitigación se pueden utilizar como entrada para los Modelos de Evaluación Integrada (IAM) y se pueden aplicar para desarrollar escenarios de emisión para el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Nuestro trabajo también se puede utilizar para respaldar estudios de contaminación del aire y del agua a escala regional y local, e informar a los gobiernos locales y nacionales sobre los desarrollos probables, las consecuencias ambientales y las oportunidades de mitigación en el sector de la gestión de residuos sólidos municipales”, concluye Gómez-Sanabria.

27 Dic

Cómo la conversión de residuos en energía cumple los objetivos de energía renovable

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Waste-to-Energy constituye el vínculo entre la economía circular y las energías renovables: garantiza que los residuos no reciclables, incluidos los residuos de los procesos de reciclaje, se gestionen de forma segura y se utilicen como recurso gracias a la recuperación de energía y materiales. En Europa, la energía recuperada por las plantas de conversión de residuos en energía representa el 2,4% del suministro total de energía.

Cada fuente de energía renovable disponible tiene un papel fundamental que desempeñar para mejorar los esfuerzos de la economía de la UE hacia la descarbonización, incluida la electricidad, el vapor, la calefacción y la refrigeración, así como los combustibles renovables y bajos en carbono generados a partir de residuos no reciclables.

Estudios recientes estiman que la producción de energía renovable de las plantas de conversión de residuos en energía es más del 50%, lo que contribuye sustancialmente a la transición de los combustibles fósiles en los sectores de electricidad, calefacción y transporte. La energía renovable de Waste-to-Energy se proporciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana y, por lo tanto, es planificable y confiable, lo que aumenta la flexibilidad de generación de electricidad de toda la red eléctrica. En 2018 en Europa, las plantas de conversión de residuos en energía generaron alrededor de 40 mil millones de kWh de electricidad y 90 mil millones de kWh de calor, lo que proporcionó electricidad a 18 millones de ciudadanos y calor a 15,2 millones de ciudadanos.

Waste-to-Energy también puede producir combustibles renovables y bajos en carbono (por ejemplo, hidrógeno y metanol), que son cruciales para los objetivos climáticos y los objetivos renovables establecidos. Waste-to-Hydrogen tiene un potencial significativo para descarbonizar el transporte pesado al alimentar autobuses de celda de combustible y camiones de basura que recolectan desechos municipales, mientras se evitan toneladas de emisiones de GEI. Varios proyectos piloto prometedores están despegando ahora en Europa.

En virtud de la Directiva de energías renovables (RED) (Directiva (UE) 2018/2001), la biomasa se reconoce con razón como una fuente de energía renovable, ya que puede reemplazar los portadores de energía fósil y las materias primas en las industrias de uso intensivo de energía. Esta característica renovable de la biomasa es la razón por la que la energía de Waste-to-Energy se considera parcialmente renovable; se debe a que los residuos tratados en las plantas de WtE son en parte biogénicos o, simplemente, biomasa.

Es más, cuando la biomasa se combina con la captura y almacenamiento de carbono (CAC), la industria alcanza una eliminación neta de CO2 de la atmósfera, lo que genera emisiones negativas. El mismo proceso se puede implementar en plantas de conversión de residuos en energía, como lo demostraron los proyectos piloto de Copenhague y Oslo.

El documento de posición completo de ESWET sobre la revisión propuesta de la RED está disponible aquí: Posición de ESWET para la revisión propuesta de la Directiva de energías renovables.

16 Dic

La capacidad mundial de valorización energética de residuos crece más que nunca en 2021

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Un total de130 plantas de valorización energética de residuos se pondrán en marcha en 2021 en todo el mundo. Estas instalaciones tienen una capacidad de tratamiento técnico de alrededor de 41 millones de toneladas al año de residuos sólidos. La consultora ecoprog ha estado analizando el mercado del tratamiento térmico de residuos desde 2005; nunca antes se había registrado una expansión tan sustancial.

Como en años anteriores, especialmente China está impulsando el mercado global. Se estima que se acumularán aproximadamente 32 millones de toneladas al año de capacidad adicional en el país en 2021, es decir, el 75% de la expansión mundial. Sin embargo, el mercado chino sigue teniendo un interés limitado para la industria europea de tratamiento térmico de residuos, dado que el mercado chino, en muchos segmentos, es un mercado muy cerrado, incluso más que hace unos años.

En Europa, 10 plantas con una capacidad de aproximadamente 3 millones de toneladas al año probablemente se pondrán en operación en 2021. Este es también uno de los números más altos de los últimos diez años. De esta expansión de capacidad, alrededor de 1,3 millones de toneladas al año se pueden atribuir al Reino Unido; la planta individual más grande entró en funcionamiento en Estambul. En total, se estima que 2.580 plantas de tratamiento térmico con una capacidad combinada de 456 millones de toneladas al año estarán operativas en todo el mundo a fines de 2021. De estas, Europa cuenta con aproximadamente 530 plantas con una capacidad combinada de 107 toneladas al año.

Las perspectivas en el mercado mundial de tratamiento térmico de residuos siguen siendo positivas, aunque los mercados nacionales individuales, en parte, se desarrollan de manera muy diferente.

En China, el 2021 probablemente será un año récord durante mucho tiempo. Según el plan quinquenal chino, se supone que se construirán alrededor de 100 millones de toneladas al año de capacidad adicional entre 2021 y 2025. Así, una parte relevante de esta capacidad ya se ha instalado, aunque una parte de la expansión de 2021, matemáticamente, todavía debe atribuirse al plan quinquenal anterior. Sin embargo, es de esperar que en el futuro disminuyan las tasas de expansión, dado que el reciclaje de materiales de residuos también se está volviendo cada vez más importante en China. No obstante, en lo que respecta a la expansión de la capacidad, China dominará el mercado mundial en los próximos años.

En otros mercados bastante jóvenes, como India, Indonesia o Brasil, también se puede observar un número creciente de plantas incineradoras de residuos. Incluso si muchos proyectos en estos países fracasan debido a la falta de experiencia o de financiación, el número de proyectos realizados sigue aumentando.

Sólo América del Norte, en el sentido más amplio, no puede considerarse un mercado creciente en el ámbito del tratamiento térmico de residuos. En los últimos años, el número de plantas ha disminuido, los proyectos de nueva construcción prácticamente no se llevan a cabo. Es cierto que, bajo la Administración Biden, la lucha contra la crisis climática ha vuelto a formar parte de la agenda política también en EE.UU. y, por supuesto, restringir el vertido sería una contribución significativa en este contexto. Además de eso, incluso se lanzó un programa de infraestructuras sin precedentes después de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, el mercado del tratamiento térmico de residuos, hasta la fecha, no pudo beneficiarse de este desarrollo. Esto también se debe al hecho de que un aumento en el precio de la eliminación de residuos todavía está prohibido en la mayoría de los estados estadounidenses.

ecoprog espera que la expansión anual de la capacidad hasta 2025 caiga a alrededor de 21 millones de toneladas al año en primera instancia. Pero esta disminución presumiblemente es atribuible únicamente a China, mientras que en casi todos los demás países se puede observar un mercado estable o en crecimiento para el tratamiento térmico de residuos.

En Europa, las perspectivas en el mercado del tratamiento térmico de residuos también siguen siendo, en general, positivas. Aún así, aquí el mercado en auge de los años anteriores, el Reino Unido, también estará saturado a medio plazo. Pero al mismo tiempo, se abren nuevos mercados. Especialmente en el este y el sur de Europa, una expansión del tratamiento térmico de residuos es inevitable si se quiere alcanzar la directiva de la UE de verter un máximo del 10% de todos los residuos municipales en 2035.

Los riesgos de mercado existen principalmente debido a la vaguedad de las iniciativas políticas. Hasta ahora, está completamente abierto cómo se alcanzarán los objetivos de reciclaje de la UE con respecto a los residuos municipales, y si se pueden alcanzar. Mientras que, por un lado, se necesitan con urgencia nuevas capacidades de tratamiento térmico de residuos para cumplir objetivos comunitarios, por otro lado, las inversiones en plantas de valorización energética se luchan ferozmente a nivel político. Como consecuencia del Reglamento de taxonomía de la UE, por ejemplo, los proyectos de tratamiento térmico de residuos no solo corren el riesgo de quedar excluidos, también tienen que hacer frente a un acceso gravemente obstaculizado al mercado financiero en general. Sin embargo, en países como Alemania o el Reino Unido, se ha demostrado que las plantas de tratamiento térmico de residuos, en el caso de tener altas tasas de vertido, acaban siendo construidas. Es por eso que, también en los próximos años, la consultora espera una expansión de capacidad promedio de alrededor de 3 millones de toneladas al año en Europa. Esto incluye también el mercado ruso, que en los próximos años, debido a un boom excepcional, presentará la segunda expansión más fuerte después del mercado británico.

Solo en unos pocos países europeos, como Dinamarca o los Países Bajos, se espera una tendencia a la reducción de las capacidades de tratamiento térmico de residuos. En estos países, hoy en día, los residuos mixtos prácticamente ya no se depositan en vertederos, por lo que las ganancias en el reciclaje solo son posibles a expensas del tratamiento térmico de residuos. Además, estos países, por razones históricas, presentan sobrecapacidades sustanciales en el mercado del tratamiento térmico de residuos que en los últimos años se había explotado principalmente con residuos británicos. Esta fase finaliza con la puesta en servicio de más plantas en Reino Unido. Por último, el tratamiento térmico de residuos debe afrontar gravámenes cada vez más elevados. Estos son el resultado, por ejemplo, de un impuesto a la combustión (Suecia), un impuesto a la importación (Países Bajos) o un impuesto sobre el dióxido de carbono (Dinamarca, Países Bajos), este último también inminente en Alemania, el mayor mercado europeo para el tratamiento térmico de residuos. Este es el único mercado donde, en el contexto de un alto inventario, se están planificando y realizando de nuevo varios proyectos nuevos y proyectos de ampliación.

En general, el cambio climático y el dióxido de carbono son temas que, en los próximos años, también cambiarán radicalmente el mercado del tratamiento térmico de residuos, al menos en Europa. Si bien supone una carga para el tratamiento térmico de residuos como tal, esta situación al mismo tiempo crea oportunidades para muchas empresas, por ejemplo con respecto a la captura y almacenamiento de carbono o debido a la creciente privatización del mercado de operadores.

05 Dic

Euskadi busca cómo gestionar un excedente de 5 millones de toneladas de residuos industriales

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EL CORREO

Euskadi afrontará durante la próxima década un reto medioambiental de primera magnitud. Qué hacer con más de 5 millones de toneladas de residuos industriales no peligrosos que, según las previsiones, generarán las empresas hasta 2030 por encima de la capacidad de absorción de los vertederos operativos. Tras el colapso de Zaldibar y los cierres de Mutiloa y Larrabetzu, la capacidad que queda en los depósitos vascos es de 4 millones de metros cúbicos, cuando las estimaciones dicen que se necesitarán 7,5 millones en los próximos nueve años. Son 3,5 millones de excedente que, en peso, equivalen a más de 5 millones de toneladas, asumiendo la regla que establece una media de 1,5 toneladas por metro cúbico.

El problema recuerda, con sus diferencias, al que ya se vivió en Gipuzkoa con las basuras de los hogares. Se cerraron vertederos sin alternativas para el tratamiento de los residuos tras la decisión de la Diputación, gobernada entonces por EH Bildu, de paralizar la construcción de la incineradora de Zubieta. Desde 2016 hasta febrero de 2020 hubo que llevar 630.390 toneladas de residuos a Cantabria, Navarra, Iparralde, Bizkaia y al vertedero privado de Mutiloa, lo que supuso un coste de 47,6 millones de euros.

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24 Nov

Zabalgarbi en el encuentro de SER Euskadi: ‘Los ODS y las claves del desarrollo sostenible’

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CADENA SER

 

La apuesta por la sostenibilidad y por los criterios ESG (ambiental, social y gobierno corporativo) van a resultar diferenciales para las empresas e instituciones; y vitales para poder cumplir con los principios de desarrollo sostenible de Naciones Unidas. Cadena SER Euskadi ha organizado una nueva edición de Encuentros SER Euskadi para abordar esta temática, bajo el título Los ODS y las claves del desarrollo sostenible.

En el acto, desarrollado en La Torre Iberdrola, se ha dado a conocer la experiencia de empresas, instituciones y colectivos de Euskadi en el camino hacia el cumplimiento de la Agenda 2030.

Coca-Cola ha abierto esta serie de exposiciones. Su gerente de comunicación en la Zona Norte, Gonzalo Márquez, explica que han generado un plan de 250 millones de euros para ser capaces de generar «los envases del futuro». En lo que respecta a la fábrica más cercana, la de Galdakao, Marquez ha señalado que «la planta es de las plantas más eficientes en cuanto al consumo de agua».

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia también ha hablado de inversiones. En concreto, de los 70 euros por bizkaino que invertirán en el próximo periodo. «Nuestras acciones van a ir dirigidas a garantizar el suministro, mejorar la fiabilidad del servicio y la devolución del agua al entorno en las mejores condiciones», ha enumerado su gerente, Pedro Barreiro.

Por su parte, Zabalgarbi ha pedido una unión entre empresas, instituciones y sociedad civil. «Con los residuos que no se pueden reciclar, generamos electricidad sostenible y renovable. Con las 225.000 toneladas que recibimos anualmente, en Zabalgarbi generamos electricidad como para alimentar siete años Metro Bilbao», ha avanzado la directora de Responsabilidad social y Medio ambiente, Inés Alonso. Además, ha detallado su nuevo proyecto de ‘gasinera’ una estación de gas natural, como combustible de los camiones de basura. Y es que es mayor la contaminación en el traslado de la basura en camiones, que lo que genera la propia planta.

Por último, el Ayuntamiento de Bilbao ha puesto el foco en la unidad de acción como institución. Las capitales vascas fueron pioneras en la firma de la ‘Declaración vasca’ a favor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y ahora el consistorio está inmerso en su desarrollo. El concejal de Cultura y Gobernanza Pública, Gonzalo Olabarria, ha concretado que tienen «una hoja de ruta que está calendarizada. Sin las empresas, las asociaciones y la sociedad civil este reto es radicalmente imposible».

En esta edición de los Encuentros SER Euskadi ha contado, además, con la presencia del alumnado y equipo directivo del colegio Jesuitinas Bilbao, que está inmerso en el desarrollo de los ODS, a través de diferentes proyectos y tareas. Y también con el Observatorio Vasco del Edadismo-Garaiz. Su presidente ha sentenciado que el edadismo es «algo cultural. En el 2013, éramos el 40 % del desempleo en Euskadi; hoy, somos el 52 %».

18 Nov

¿La Dinamarca del sur?

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CRÓNICA GLOBAL

(Rubén Viñuales)

Reconozco que el Parlament no siempre es el lugar más interesante del mundo. Y eso que dada la importancia de los temas que se suelen tratar (a excepción del tema recurrente que todos ya sabemos y que me niego a ser yo quien lo nombre de nuevo) debería ser, cuanto menos, interesante escuchar lo que ahí acaece. Pero como casi siempre la teoría no sobrevive en contacto con la realidad.

Pero en uno de los últimos plenos, en medio de una tediosa sesión de preguntas al Gobierno por parte del mismo partido del Gobierno (ERC) a la consellera de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, Teresa Jordà (ya pueden figurarse el pasteleo precocinado que ello supone haciendo preguntas ERC a su propia consellera de ERC), sucedió algo inesperado y que aún me tiene perplejo. La consellera dijo tan alegremente que se dictaría una moratoria​ en implantación de nuevas incineradoras, así como de ampliación de las ya existentes.

Esto puede parecer algo no tan grave, pero permítanme que les exponga la absoluta barbaridad que supone. Todos tenemos que ayudar a no acabar con nuestro planeta. Eso pasa por reducir drásticamente los gases de efecto invernadero (GEI) y por ello la Unión Europea y nuestra normativa estatal obligan a ello para llegar a una descarbonización completa, así como reducir dichos GEI.

Veamos primero qué acciones humanas generan más GEI en Cataluña. Con datos de 2017, el 31% los genera la industria, el 28% el transporte, el 15% la energía, el 11% la agricultura y ganadería, el 6% el residencial, el 5% los residuos y el 4% el sector servicios. Vemos como el 5% de esos GEI los genera el sector residuos, pero es que dentro de ese 5%, el 77% de los gases de efecto invernadero los generan los vertederos, no las incineradoras.

En Cataluña tenemos cuatro incineradoras y 25 vertederos. Hasta aquí, cualquiera diría que lo que hay que hacer es reducir los vertederos y apostar por las incineradoras, pero es que además en materia de vertederos hay una norma europea que obliga a que en el 2035 estas instalaciones solo admitan como máximo un 10% de la generación de residuos urbanos. Y la buena noticia es que ya se está trabajando desde hace años en mejorar las emisiones de las incineradoras y se conseguirá. Por lo tanto, lo que menos contamina de una de las actividades que menos contaminan aún contaminará menos.

Pero lo que dijo la señora Jordà significa que si no hay incineradoras solo cabe una posibilidad: más vertederos en Cataluña. Así de fácil, sin tapujos ni planes alternativos. Más vertederos en Cataluña.

Intentemos mirar al norte de Europa para ver cómo lo hacen ellos. He tomado de ejemplo Dinamarca, ya que siempre se autodenominan la Dinamarca del sur. Pues bien, en Dinamarca, país que ostenta una larga tradición de cuidado del medioambiente y que tiene una población muy similar a la de Cataluña, tienen 26 incineradoras. Veintiséis incineradoras y tan solo tienen cuatro vertederos. Recuerden los datos de Cataluña: cuatro incineradoras y 25 vertederos. Pero es que en Dinamarca la gestión de los residuos mediante vertedero supone tan solo el 1% respecto el 54% que representa en nuestra amada tierra. Y la solución para ello no es más vertederos, sino más incineradora y mejor recogida selectiva y más valorización energética.

Si quieren ser la Dinamarca del sur sería bueno empezar por copiar lo que funciona. Los experimentos con gaseosa, consellera Jordà, no con el futuro de nuestro planeta.

02 Nov

El Gobierno Vasco reducirá en un 85% los residuos que van a vertedero para 2030

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GOBIERNO VASCO

La consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, ha informado hoy al Consejo de Gobierno de las principales claves del Plan de Prevención y Gestión de Residuos del País Vasco 2030, que marcará la estrategia a seguir por Euskadi durante la próxima década. Los objetivos previstos por el Gobierno Vasco para el año 2030 son: reducir en un 30% la tasa de generación de residuos totales; aumentar la recogida selectiva de los residuos urbanos hasta un 85%; reutilizar el 85% de los residuos no peligrosos convirtiéndolos en materiales secundarios, y reducir a menos del 15% la eliminación en vertederos.

Se estima que la ejecución del Plan de Prevención y Gestión de Residuos del País Vasco 2030 durante la próximos diez años supondrá una inversión de 97 millones de euros en numerosas acciones que estarán dirigidas a lograr la circularidad de los materiales, esto es, que puedan volver a emplearse para fabricar nuevos productos; la mitigación del cambio climático; la transparencia y trazabilidad en la gestión de los residuos .

Entre estas acciones destacan:

  • Activar inversiones prioritarias que minimicen el vertido y fomenten la reutilización de residuos en forma de materiales secundarios.
  • Garantizar la autosuficiencia de vertido de Euskadi hasta 2030, y de forma paralela, minimizar el vertido como opción final para los residuos.
  • Realizar desarrollos legislativos en materia de residuos (legislación marco, decretos de habilitación de nuevos usos y prohibición de vertido, etc.)
  • Activar un canon de vertido e incineración de residuos en línea con la legislación estatal, bajo la premisa de que no puede resultar más barato verter un residuo que reciclarlo.
  • Incrementar los recursos de inspección y sanción para garantizar la adecuación de las instalaciones de gestión de residuos y su buen funcionamiento.
  • Desarrollar una solución integral público-privada de almacenamiento intermedio, adecuación y control de calidad de áridos, tierras y otras materias primas secundarias, que permitirá, entre otras cosas, un mayor control de los materiales destinados a la reutilización.
  • Apoyar soluciones definitivas para los residuos plásticos que eviten su eliminación en vertederos.
  • Fomentar la compra pública y privada verde de materiales secundarios procedentes de residuos prioritarios.
  • Trabajar en la prevención y el fomento de la reutilización y el reciclaje de alta calidad de envases.
  • Elaborar en colaboración con las diputaciones y Osalan, un plan para la recogida y gestión del fibrocemento estructural desmantelado y que esté en manos de la ciudadanía.

Este nuevo Plan de Residuos se enmarca en la Estrategia de Economía Circular de Euskadi 2030 y en los principios del Pacto Verde Europeo y se ha diseñado para hacer realidad la economía circular en Euskadi. La puesta en marcha de las acciones que se proponen en el Plan favorecerán una reducción significativa de la generación de residuos en Euskadi, el fomento de tecnologías para extraer materiales de valor de los residuos y la creación de un mercado estable para estos productos secundarios.

Un plan con un amplio proceso de participación e información pública donde se han recibido 55 documentos de alegaciones, que contienen 182 alegaciones diferentes. De las 182 alegaciones, 89 (49%) han sido aceptadas total o parcialmente, suponiendo cambios en el texto del documento planificador o sus anexos, 47 (26%) corresponden a sugerencias o aportaciones ya previstas o recogidas en el Plan. Del 25% restante 17 (9%) corresponden a afirmaciones erróneas y 29 (16%) han sido desestimadas o consideradas no pertinentes porque no van en coherencia con la línea estratégica que dicho Plan marca. Los aspectos sobre los que más se ha incidido en las alegaciones hacen referencia a la contabilidad de residuos, el sistema de devolución y retorno, el canon de residuos, los criterios para la ubicación de las instalaciones y la necesidad de hojas de ruta por sectores en paralelo a los Decretos de habilitación de usos y prohibición de vertido de las diferentes corrientes de residuos.

Los residuos en Euskadi

De acuerdo con las últimas cifras disponibles, la generación de residuos en Euskadi en 2018 alcanzó las 6.089.377 toneladas, lo que supuso un descenso del 4% con respecto al año 2010 (año de referencia para este Plan). De esta cantidad de residuos, más de la mitad, un 55 %, correspondieron a residuos no peligrosos (RNP); un 20% a residuos de construcción y demolición; un 20% a residuos municipales y un 5% a residuos peligrosos.

En cuanto al tratamiento que reciben estos residuos, menos del 1% se prepara para la reutilización, el 57% se recicla, un 6% se valoriza energéticamente, y un 37 % se elimina mayormente en vertedero.

Desde el punto de vista económico, hay que destacar que se avanza en la desvinculación entre la cantidad de residuos generados por cada millón de euros de PIB producido. En concreto, en 2018, por cada millón de euros de PIB se generaron 79 toneladas de residuos, frente a los 95 millones de toneladas que se generaron en 2010, lo que supone una reducción del 17%.

Gestión del vertido de Residuos No Peligrosos

El Plan de Prevención y Gestión de Residuos del País Vasco 2030 recoge las futuras necesidades de vertido que tendrá la economía vasca en la próxima década. En este sentido, señala que tras el incidente de Zaldibar y el cierre de los vertederos de Mutiloa y Larrabetzu, la capacidad de vertido de residuos no peligrosos para la próxima década en los diez vertederos en activo es de unos 4.000.000 m3. La previsión es que la economía vasca necesitará hasta 2030 una capacidad de vertido de 7.500.000 m3.

La reducción progresiva del vertido de residuos desde el 37% actual al 15% en 2030, requerirá la adecuación de los vertederos actuales para hacer frente a esa necesidad. No obstante, desde el Gobierno Vasco se plantea cambiar la operativa de vertido mezclado actual y convertir esos vertederos en depósitos en donde los residuos se almacenan ordenados para facilitar su posible aprovechamiento futuro.

18 Oct

Las 14 entidades que apoyan el Centro de Educación Ambiental sobre Residuos de Bizkaia renuevan su convenio de colaboración

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DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

Signus, Rafrinor, Koopera, Indumetal. Ecovidrio, Trienekens, Enviser, Cepsa, Valoriza, Zabalgarbi, UTE Artigas, EVE, Eroski y Sigaus respaldan el funcionamiento de este centro, que tiene como objetivo sensibilizar e informar a la ciudadanía sobre todos los procesos de prevención, reutilización y reciclaje de los residuos generados en Bizkaia. Este centro tiene como objetivo sensibilizar e informar a la ciudadanía sobre todos los procesos de prevención, reutilización y reciclaje de los residuos generados en Bizkaia y en él se trabaja sobre las formas de consumo responsable, se sensibiliza sobre el impacto ambiental de los residuos generados y se reflexiona sobre la necesidad del cambio de actitudes y comportamientos, como parte de las actividades de educación ambiental.

La sociedad pública foral Garbiker ha renovado hoy el convenio de colaboración que suscribe anualmente con diferentes entidades para reforzar e impulsar la actividad del Aula de Artigas, el Centro de Educación Ambiental sobre Residuos de Bizkaia cofinanciado por Ecoembes y en el que colaboran a través de este acuerdo Signus, Rafrinor, Koopera, Indumetal, Ecovidrio, Trienekens, Enviser, Cepsa, Valoriza, Zabalgarbi, UTE Artigas, EVE, Eroski y Sigaus.

En el acto de la firma, celebrado en las instalaciones de este centro, ha participado la diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, Amaia Antxustegi, que ha agradecido el apoyo de estas entidades y su compromiso con este proyecto y con la sensibilización medioambiental. “Un apoyo que vuelvo a agradecer y que es fundamental para el mantenimiento de un proyecto de estas características”, ha concluido.

El Centro de Educación Ambiental sobre Residuos de Bizkaia tiene como objetivo sensibilizar e informar a la ciudadanía, principalmente a la población más joven, sobre todos los procesos de prevención, reutilización y reciclaje de los residuos generados en Bizkaia y en él se trabaja sobre las formas de consumo responsable, se sensibiliza sobre el impacto ambiental de los residuos que producimos y se reflexiona sobre la necesidad del cambio de actitudes y comportamientos como parte de las actividades de educación ambiental.

30 Sep

ESWET defiende el papel de la valorización energética de residuos para reducir las emisiones de metano

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RESIDUOS PROFESIONAL

La asociación europea de proveedores de tecnologías de valorización energética de residuos, ESWET, ha celebrado el reciente informe de la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo que subraya la necesidad de reducir las emisiones de metano en el sector de los residuos, y ha defendido el papel que la conversión de residuos en energía puede representar en este sentido.

El metano es un potente gas de efecto invernadero (GEI): 84 veces más potente que el CO2 en un periodo de 20 años. Sin embargo, a diferencia del CO2 y otros GEI, las emisiones de metano -que representan el 11% del total de emisiones de GEI en la UE- no están reguladas adecuadamente en la Unión Europea.

En los últimos meses, diversas organizaciones internacionales han hecho saltar las alarmas sobre el impacto del metano en el medio ambiente. El reciente informe del IPCC, publicado en julio de 2021, advertía de la necesidad de reducir de forma contundente, rápida y sostenida las emisiones de metano para mantener controlado el calentamiento global.

A principios de 2021, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) identificó al sector de los residuos como el que tiene el mayor potencial de mitigación para reducir las emisiones de metano en Europa. Esto significa que abordar los vertederos es clave.

Como opción de último recurso en la jerarquía de residuos, los vertederos son la forma más contaminante de gestionar los residuos, tanto en términos de emisiones de GEI como de otros riesgos de contaminación para el aire, el suelo y las aguas subterráneas. Sin embargo, los vertederos siguen siendo la principal opción de gestión de residuos en varios Estados miembros de la UE. En 2019, más del 20% de los residuos sólidos municipales seguían depositándose en vertederos en Europa.

«El informe parlamentario demuestra que el Parlamento Europeo está tomándose en serio el problema del metano», ha afirmado Patrick Clerens, secretario general de ESWET. «Reconocer el papel de la conversión de residuos en energía para desviar los residuos no reciclables de los vertederos y reducir las emisiones de metano en el sector de los residuos, al tiempo que se recupera la energía y se reciclan los metales y otros agregados, sería un paso más en la dirección correcta», ha añadido.

Para 2035, no debería ir a los vertederos más del 10% de los residuos municipales de la UE. Para alcanzar este difícil objetivo europeo, es necesario apoyar claramente un sistema integrado de gestión de residuos. Y para ESWET, esto implica inversiones prioritarias en la prevención de residuos, la reutilización y el reciclaje, pero también en la recuperación de energía y el reciclaje de materiales a partir de los residuos.

11 Sep

“No tiene sentido seguir enterrando recursos valiosos en vertederos”

Zabalgarbi Zabalgarbi Noticias

NOTICIAS DE GIPUZKOA

El presidente del Consorcio de Residuos de Gipuzkoa y diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, destacó ayer la importancia de la valorización energética para evitar el consumo de combustibles fósiles y contribuir a disminuir las emisiones y frenar el cambio climático.

«No tiene sentido seguir enterrando recursos valiosos en vertederos para dejar una hipoteca ambiental a nuestros hijos e hijas», señaló el diputado de Medio Ambiente, tras poner en valor el papel del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa (CMG-1) para dotar al territorio de un sistema de gestión de residuos a la altura de los países más desarrollados de Europa.

Asensio realizó estas declaraciones ayer en el Centro cultural Tabakalera de Donostia donde se realizó la jornada El papel de la valorización energética en la economía circular.

El diputado también insistió en la importancia de transformar los residuos en recursos para reintroducirlos en el ciclo productivo y crear productos de valor añadido, resaltando que es esta la clave de la economía circular.

En el caso de Gipuzkoa, la planta de valorización del Complejo Medioambiental de Zubieta produce, a partir de residuos no reciclables, energía eléctrica suficiente (160.000 Mw.h./año) para abastecer las necesidades de 45.000 hogares del territorio.

Es la alternativa a enterrar 150.000 toneladas anuales de residuos en un vertedero, una opción que ha sido descartada en nuestro territorio.

En el encuentro organizado por el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación foral de Gipuzkoa y el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK), además de Asensio, participaron el director general de GHK, César Gimeno, y el director técnico de Waste-to-energy Agency City de Oslo, Jhonny Stuen, entre otros.

Tanto Asensio como el director de GHK recordaron al comienzo de la jornada que la Cumbre de París considera la valorización energética de residuos una fuente de energía renovable.

Durante la jornada el director técnico de Waste-to-energy Agency City de Oslo, analizó y expuso su experiencia sobre el reciclaje sin desperdicio.

Por su parte, Ángel Fernández Homar, presidente de la fundación para la Economía Circular, centró su ponencia en la energía producida a través de los residuos urbanos.

La directora de Medio Ambiente de la Zona Norte de SGS Tecnos, Ainhoa Mendivil, dio a conocer el control y seguimiento en componentes bióticos y abióticos en el entorno del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa.

A parte, Carles Salesa, director del Consorcio de Residuos Maresme, explicó cuál es la planificación de infraestructuras y el rol de la valorización energética.

Por último, la directora de Sostenibilidad de Tirme, Amalia Cerdá, expuso la transición hacia una economía baja en carbono y circular y cuál es la contribución de la valorización energética de los residuos.