Hondakin birziklaezinen energia berreskuratzen dugu

Albisteak

07Ene

Zabalgarbi, una segunda vida para los residuos

EL_CORREO

30-12-2019 La Comisión Europea presentó en diciembre de 2015 su Plan de Acción  para una economía circular. En él, los residuos ya no se contemplan como un desperdicio, sino como un recurso. De hecho, el Paquete de Economía Circular de la UE establece que “cuando los residuos no se puedan evitar ni reciclar, tanto en términos medioambientales como económicos,es preferible recuperar su contenido energético en lugar de eliminarlos en vertederos”. Así pues, la valorización energética de residuos desempeña un papel clave en favor de la política climática y energética de la UE. En esta misma línea, el Centro Internacional de Tecnología Ambiental de la ONU acaba de publicar su Informe sobre la valorización energética, dondedestaca que esta tecnología reduce hasta un 90% los residuos que se depositan en los vertederos y por consiguiente, también las emisiones de gases efecto invernadero. Por todos estos motivos, la valorización energética del siglo XXI y su tecnología aplicada pueden ser determinantes en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la ONU, tales como “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos” (objetivo nº7), “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible” (nº8), “Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación” (nº9), “Lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles” (nº11), “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles” (nº12), etc. En Europa existen actualmente 507 plantas de Waste to Energy. Entre ellas,126 en Francia (tres en el centro de París), 34 en Suecia y 96 en Alemania, que son países de referencia en la correcta gestión de residuos urbanos. Gracias a estas plantas, en Europa anualmente se están ahorrando 40 millones de toneladas de combustible fósil y se está generando electricidad para 14 millones de europeos. Zabalgarbi, la planta de valorización energética de Bizkaia, trata anualmente unas 225.000 toneladas de residuos no reciclables y es capaz de generar el 35% de la electricidad que se consume en los hogares del Territorio. La planta se inauguró el 22 de junio de 2005 y desde entonces, ha convertido en energía más de 3’25 millones de toneladas de residuos que de otra forma, hubieran ido a parar al vertedero y que son equivalentes a llenar seis veces y media el estadio San Mamés. En total, en estos 14 años de funcionamiento,Zabalgarbi ha ido en línea con lo establecido en el Paquete de Economía Circular, al haber generado más de 8 millones de megavatios-hora y produciendo anualmente tanta electricidad como la que consume el metro de Bilbao durante 7 años.
01Dic

En el corazón de la incineradora de Bizkaia

EL_CORREO

La planta genera la electricidad equiparable al 35% de la energía doméstica que se consume en el territorio, a la vez que elimina un tercio de los residuos urbanos Zabalgarbi, la incineradora de Bilbao, es una de las diez que funcionan en España, una lista a la que pronto se sumará la de Zubieta, en Gipuzkoa. Son pocas, porque vivimos en uno de los países que más basura tira al vertedero de Europa: más de la mitad de lo que se genera, todo un reto porque Bruselas va camino de prohibir estos almacenes de desechos al aire libre. Los considera una aberración medioambiental por la polución atmosférica, de la tierra y de las aguas a través de los lixiviados (los fluidos que genera la propia basura). Por eso, más de medio millar de instalaciones como Zabalgarbi jalonan el continente. Solo en Alemania hay cien. La planta incineró 230.813 de las 646.574 toneladas que produjeron los vizcaínos el año pasado. Es decir, eliminó más de un tercio de los desechos. Uno de cada tres kilos. El gigantesco foso que alimenta el horno de la incineradora recibe una media de 720 toneladas de basura al día, que transportan hasta el monte Artigas unos 70 camiones cada jornada -sobre todo, desde el anochecer hasta la madrugada-. ¿Qué es lo que termina en Zabalgarbi? Pues las bolsas de basura que tiramos al contenedor de resto. Todo aquello que no separamos en casa. Parte de estas bolsas van directas al horno, y otra parte a la planta de tratamiento mecánico biológico de Artigas, que solo tiene capacidad para tratar 180.000 toneladas de basura mezclada al año, donde separan lo que pueden. También acaba en el foso lo que rechazan las plantas de reciclaje que jalonan el territorio, lo que no sirve para ser reutilizado. La incineradora es la que más trabaja de Europa -8.000 horas al año-, aunque cada ejercicio realiza una parada técnica de mantenimiento que dura entre tres y cinco semanas, para la que contrata a 625 operarios y en la que se invierten cuatro millones. Solo durante este periodo se vierten residuos sin tratar a los vertederos en Bizkaia. El aire en el foso es pestilente, pero es como una cámara acorazada para que el hedor no escape. Este mismo aire se desvía al horno para facilitar la combustión. Los 'pulpos' mezclan los residuos y después los alzan y depositan en el fuego, d onde arderán al menos a 850 grados centígrados. Todo el proceso, del que se extrae la energía que después se libera en la red, es supervisado en la sala de control, el 'cerebro' de Zabalgarbi. El 20% de los gases generados durante la quema regresan a la planta. Mientras, una cuarta parte de toda la basura que llega se convierte en chatarras- que se venden a empresas siderúrgicas- y escorias, que se utilizan para el sellado de vertederos, aunque en el futuro podrán aprovecharse en el asfaltado de carreteras. El 3% del residuo se convierte en cenizas volantes, que son tratadas por una empresa autorizada. Y de quemar la biomasa surge la energía. La planta, de la que la Diputación es accionista, cobra a Garbiker -la empresa pública foral que gestiona los residuos-, 70 euros por tonelada que trata. Potencia para 7 años de metro El año pasado, la planta generó 650 gigavatios-hora de electricidad, equiparable al 30%-35% del consumo doméstico en Bizkaia. Dos profesionales vigilan constantemente el mercado para ponerla en circulación con las condiciones más ventajosas posibles. Desde que se inaugurara en 2005, la planta «ha producido energía equivalente a siete años de funcionamiento de Metro Bilbao», explica José Pérez, responsable de comunicación, que insiste en la importancia de la infraestructura a la hora de gestionar los residuos. Desde que abrió, «ha evitado el vertido de 3,3 millones de toneladas de desperdicios». Una cantidad que no cabría en seis estadios como el de San Mamés. «Primero está el reciclaje y luego nosotros, que cumplimos la misma función que un vertedero, la de eliminar». Las incineradoras, asegura, son la única solución a un problema que crece en todo el mundo, qué hacer con toda la basura. Inversión Su puesta en marcha requirió de 156 millones. La Diputación posee el 20% de las acciones, el EVE el 10% y otro 5% la Mancomunidad de la Margen Izquierda y de la Zona Minera. El resto, Sener, FCC y la BBK. Empleados. 70 operarios, que se organizan por turnos. Para mantenimiento se contrata a más de 600 trabajadores. Mil personas realizan visitas técnicas a la planta al año.
13Ene

3,2,1,0…Residuos llega a los centros escolares para sensibilizar al alumnado sobre la necesidad de reducir los desechos

DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA

La campaña puesta en marcha por la Diputación Foral de Bizkaia recorrerá hasta finales del mes de mayo diferentes centros en los que durante una semana se trabajará sobre la reducción y la reutilización a través de talleres y actividades dirigidas a las y los escolares de entre 6 y 12 años. La campaña ‘3,2,1,0 ...Residuos’ ha llegado hoy a Mimetiz Eskola, de Zalla, el primero de los centros escolares en los que se desarrollarán actividades y talleres dirigidos a sensibilizar al alumnado de Educación Primaria sobre la necesidad de reducir la cantidad de residuos que generamos. El objetivo principal de esta campaña impulsada por la Diputación Foral de Bizkaia es, precisamente, despertar en las y los alumnos la conciencia de que es necesario un cambio de hábitos que propicie la reducción de la generación de residuos y ofrecerles herramientas personales para que interioricen también la reutilización y el reciclaje como maneras de contribuir a esa reducción. Para lograr ese objetivo, se desarrollarán actividades sencillas, orientadas a que entiendan de otra manera su relación con los objetos cotidianos y sus hábitos de consumo. Estos talleres recorrerán los centros hasta el próximo 31 de mayo y se desarrollan en cada uno de ellos durante una semana lectiva completa, con jornadas de una hora de duración, salvo la inicial, en la que la actividad se realizará durante dos horas. En esta primera jornada, la del lunes, se mostrará al alumnado la cantidad de residuos que generaron durante la semana anterior en el patio del colegio, como punto de inicio de la reflexión acerca de la necesidad de reducir que estará dirigida por una monitora. Asimismo, se proyectará un vídeo elaborado específicamente para esta actividad que servirá para profundizar en esta cuestión y arrancar un debate que abordará también otros aspectos de la gestión de residuos en general y de Bizkaia en particular. Este primer día, se pedirá igualmente al alumnado que elabore una lista con los residuos que generan y que planteen una alternativa para evitarlos. Este listado se trabajará a lo largo de toda la semana y se expondrá en un lugar visible del centro el viernes, para que los grupos participantes en los talleres compartan su reflexión con el resto del alumnado del centro. Y, finalmente, se propondrá el reto de reducir la cantidad de residuos que se generan en el patio al menos durante la semana en la que se está desarrollando en el centro esta campaña. De martes a jueves se desarrollarán diferentes talleres que tienen como objetivo dar una nueva vida útil a objetos y que persiguen que quienes participan interioricen que el de los residuos es un problema que afecta y atañe a todas las personas por igual. La última de las jornadas, la del viernes, se dedicará a evaluar el reto de la reducción de residuos en el patio del centro, a exponer el listado de residuos y sus alternativas elaborado durante toda la semana y a disfrutar de un concierto con instrumentos creados a partir de residuos. Toda la información referida a la campaña a desarrollar en los centros escolares está a disposición del personal docente en la página web de la sociedad pública foral Garbiker, encargada de la gestión de los residuos en Bizkaia (http://garbiker.bizkaia.eus/es/talleres-didacticos).
23Dic

El proyecto LOWCO2 aborda la captura y valorización de CO2 para uso industrial

RESIDUOS PROFESIONAL

Una de las vías para la disminución del CO2 en la atmósfera es su captación y su posterior conversión en compuestos de alto valor añadido, como combustibles o productos químicos, que ofrece una opción para reducir emisiones de dióxido de carbono y generar a su vez beneficios directos de la venta de estos compuestos. Con el objetivo de investigar y desarrollar tecnologías innovadoras y competitivas de captura y valorización de CO2 industrial, se pone en marcha en Euskadi el proyecto de I+D LOWCO2. Impulsado por un consorcio de 11 entidades que apuestan por la innovación sostenible (ecoinnovación) como clave para mejorar su competitividad, en el transcurso del proyecto se perseguirá un doble objetivo: disponer de nuevos equipos y procesos que permitan reducir las emisiones de CO2, y propiciar la generación de nuevas cadenas de valor basadas en el aprovechamiento del CO2 capturado. Se contemplan varios ámbitos de innovación estratégicos, como la creación de nuevos materiales y procesos para la captura del CO2, la producción de metano y metanol a partir de CO2 mediante el empleo de reactores miliestructurados con sistemas catalíticos de alto rendimiento, y el desarrollo de tecnologías para la carbonatación de residuos (incorporación del CO2 en los materiales residuales) que permitan mejorar sus prestaciones como materia prima para la fabricación de materiales de construcción.
Mediante la carbonatación se mejoran las propiedades de los residuos alcalinos y se facilita su valorización como materia prima secundaria para el sector de la construcción
Los procesos de captura de CO2 en estudio están centrados en el empleo de nuevos materiales que se aplicarán en tecnologías de adsorción por oscilación de presión (PSA-Pressure Swing Adsorption) y membranas con el objetivo de reducir los costes de operación actuales. En el caso de la producción de metano, las tecnologías que se desarrollarán permitirán generar un gas valorizable energéticamente en el mismo emplazamiento de las emisiones de CO2, mejorando así la eficiencia energética de las industrias, e incluso habilitando la posibilidad de vender este gas natural sintético aprovechando la actual infraestructura gasista. El metanol es una materia prima utilizada en la fabricación numerosos productos de consumo, textiles sintéticos, plásticos, pinturas, adhesivos o espumas, y cuenta con un mercado en crecimiento. Su generación a partir de CO2 permitirá disminuir la huella de carbono tanto en emisiones como en procesos de fabricación industriales. Otra de las vías de valorización del CO2 es su incorporación a residuos alcalinos (escorias de plantas de valorización energética, escorias de acería, cenizas volantes de incineración, residuos de construcción y demolición), que actualmente se generan en gran cantidad en Euskadi. Mediante la carbonatación se mejoran sus propiedades y se facilita su valorización como materia prima secundaria para el sector de la construcción, generando productos de menor huella de carbono, con una posición más competitiva en el mercado.

Reducción de la huella de carbono y mejora de la competitividad

El proyecto LOWCO2 da respuesta a los retos que plantea el calentamiento global desde un punto de vista de sostenibilidad y de competitividad empresarial. La Comisión Europea ha establecido estrictos y ambiciosos objetivos para alcanzar una reducción del de 80-95% de las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) para el año 2050; Euskadi, por su parte, ha definido la estrategia de Cambio Climático KLIMA 2050, donde se fija un objetivo de reducción, no menos ambicioso, de un 40% para el año 2030, y del 80% para el año 2050. Este horizonte va a restringir progresivamente los límites de emisión de CO2, penalizando económicamente a las industrias con una mayor tasa de emisión de este tipo de gases. Actualmente ya estamos contemplando este impacto en las regiones europeas basadas en la economía del carbón, añadiendo un impacto social y económico a los impactos ambientales de las emisiones de GEI. Para cumplir los objetivos climáticos establecidos en el reciente acuerdo de París, se deberían capturar y almacenar aproximadamente 12 Gigatoneladas de CO2 (GtCO2) entre 2015 y 2030 y más de 100 GtCO2 a nivel global en el período 2030-2050. Actualmente, solo el 1% del CO2 emitido es reutilizado y valorizado. En este escenario, el proyecto LOWCO2 contribuirá a dar una respuesta desde la industria vasca a este reto global, consiguiendo además incorporarlo como un elemento de posicionamiento competitivo en el mercado generando nuevas oportunidades de negocio sostenible. Con un presupuesto de más de 4,9 millones de euros y una duración de 3 años, LOWCO2 ha recibido el respaldo del Programa Hazitek 2019 del Gobierno Vasco, recibiendo la mejor calificación de todos los proyectos de carácter estratégico presentados. El consorcio está liderado por Lointek, y cuenta con la participación de referentes industriales como Calcinor, Cementos Lemona, Petronor, Prefabricados Etxeberria, Sader, Tamoin y Zabalgarbi, además del centro tecnológico Tecnalia, la Escuela de Ingeniería de Bilbao (UPV-EHU), Aclima, Basque Environment Cluster, y la colaboración de la consultora Bantec.
02Nov

Aprovechamiento energético: objetivo residuos cero

iAMBIENTE

Cuando un residuo ya no puede ser reciclado o reutilizado más veces, todavía queda una última solución. Puede convertirse en energía. Y el fin último de ese aprovechamiento energético es reducir los residuos a la mínima expresión. “Si los países del norte de Europa lo han conseguido, ¿por qué no íbamos a hacerlo nosotros?”, sentencia Antonio Gallardo. Es catedrático de la Universitat Jaume I (UJI ) de Castellón y uno de los autores del libro Aprovechamiento energético de residuos sólidos. La publicación forma parte de la colección Medio Ambiente que dirige el profesor Ignacio Morell. En este último título, el décimo, coeditado por la universidad y el Centro de Educación Superior Tecnológico de Costa Rica (TEC), participan también otros profesores de la UJI como Francisco José Colomer, Rooel Campos y Dagoberto Arias. Esta iniciativa se realiza en el marco de la Red Iberoameticana de Saneamiento Ambiental (Redisa), estando subvencionada por la Agencia de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED). La publicación muestra diversos casos prácticos con los que se ha conseguido lo que parecía imposible. Que los residuos que ya no pueden ser reciclados ni reutilizados de ninguna forma, desaparezcan. “En esta red iberoamericana participamos 114 profesores y veinte centros de investigación de diez países distintos”, detalla Gallardo. Alrededor de una docena personas de diferentes países decidieron hacer esta publicación sobre aprovechamiento energético para dar visibilidad a las diferentes soluciones que ya existen. “El objetivo es presentar una serie de experiencias que se han desarrollado en nuestros países“, explica. Procedimientos que todavía no se están explotando al máximo y que podrían ser una solución para la consecución del objetivo de eliminación total de residuos.Visibilizar la solución

Jerarquía de la gestión de residuos

En la gestión de residuos se sigue una escala jerárquica. En primer lugar, lo más importante es tratar de reducir los residuos que generamos. Después, se procede a la reutilización o el reciclado de aquellos que no se haya podido evitar generar. Posteriormente entra en juego su valorización, en el último nivel, si es que no se han podido reutilizar ni reciclar. Aquí es cuando se trata de crear con ellos un combustible a través de su descomposición y, en último caso, energía eléctrica a través de su combustión.

Energía eléctrica y combustibles sólidos recuperados

Es preferible que esos rechazos procedentes de las plantas de tratamiento mecánico-biológico de los residuos sólidos urbanos no vayan al vertedero. Así, se convierten en combustibles sólidos recuperados o CSR. Esos residuos se llevan a otras plantas donde se secan, se trituran y se convierten en una especie de pellet o pastillas que pueden ser empleados como combustible de caldera. De esta forma, los residuos no desaparecen por arte de magia, sino que aportan un nuevo beneficio: energía. El pellet habitual, creado con residuos forestales o procedentes del sector agrícola se emplea en calderas pequeñas de casas particulares. Pero en este caso, el pellet creado con residuos sólidos urbanos se emplea en calderas de gran tamaño que se utilizan en plantas de gasificación o de incineración.  “Varias plantas de tratamientos de residuos de la provincia de Castellón ya lo están realizando“, afirma Gallardo.   Crean un pellet que después es enviado a la cementera de Bunyol, entre otros sitios, para que sea utilizado como energía para su producción. Sin embargo, también podría utilizarse para generar energía que se incorpore después a la red eléctrica. En la Comunitat Valenciana no hay ninguna planta o empresa pública que realice esta actividad, sino que son privadas y posteriormente comercializan la energía generada. “A veces las instalaciones son públicas, pero se crean concesiones a empresas privadas”, explica.

Biometanización

En el libro se presentan otros casos de valorización de residuos como la creación de compost a partir de residuos agrícolas. También otras experiencias sobre biometanización a través de la materia orgánica de los residuos para generar biogás. Un recurso que, en Méjico se está consiguiendo obtener a partir de la utilización de pañales usados. Otro de esos ejemplos prácticos que se detallan en la publicación.
31Oct

La nueva vida ecológica de los residuos gracias al gas renovable

EL ECONOMISTA

La Unión Europea cuenta con más de medio millón de vertederos que solo podrán acoger el 10 por ciento de los residuos municipales a partir de 2035, según la nueva Directiva de Residuos que entrará en vigor en 2020. Más información en la nueva edición de el Economista Energía. Alcanzar este objetivo no será un problema para los países nórdicos y del centro de Europa como Alemania, Dinamarca, Suecia, Austria o Finlandia, donde la cota de vertido alcanza el 1 por ciento y reciclan, de media, el 50 por ciento de sus residuos. Todo lo contrario de lo que sucede en una docena de países del este y sur de Europa, donde más de la mitad de los residuos acaban en vertederos. España es uno de estos últimos países. De los 462 kilos anuales de residuos municipales que se generan por habitante, el 54% va a vertedero y solo un 34% se destina a reciclado y compostaje, lo que nos distancia 16 puntos porcentuales de cumplir el objetivo europeo de reciclaje para este tipo de residuos, fijado en el 50% en 2020, y 44 puntos por encima del objetivo del 10% sólo a vertedero. Una situación preocupante, que requiere de soluciones inmediatas, y que ha llevado a la Comisión Europea a abrir varios procedimientos de infracción contra nuestro país por instalaciones ilegales de vertido de residuos o no conformes con la normativa. El Ministerio para la Transición Ecológica ha anunciado por su parte que está preparando un Real Decreto sobre la eliminación de residuos mediante depósito en vertederos. Una de las soluciones más eficientes para acabar con el problema de los residuos que no se puedan reutilizar ni reciclar es la valorización energética, capaz de recuperar el contenido energético de los mismos en lugar de eliminarlos en vertederos, lo que comporta importantes beneficios económicos y medioambientales, ya que las plantas de valorización energética emiten 19 veces menos CO2 que los vertederos convencionales. En Europa existen unas 600 instalaciones de este tipo, de las que solo una docena se encuentran en España. Aunque la mayoría de las plantas europeas se han instalado en antiguos vertederos, en los últimos diez años se están ubicando en el centro de las ciudades, "ya que mucha de la energía que producen se utiliza para alimentar las redes de calefacción urbana o district heating", apunta Rafael Guinea, presidente de la Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos (Aeversu). Otra de las soluciones más eficientes a partir del reciclaje de diferentes tipos de residuos -urbanos, aguas residuales, agrícolas, ganaderos y forestales- es el gas renovable, concretamente la revalorización del biogás en biometano como sustituto renovable del gas natural para su inyección en la red gasista o como combustible vehicular, entre otros usos. Se trata de una solución implementada en muchos países de Europa, como Alemania, Reino Unido, Suecia, Francia y Dinamarca, donde existen más de 500 plantas de producción de biometano. La futura comisaria europea de energía, Kadri Simson, ha señalado que el uso de gas renovable en las infraestructuras gasistas existentes, combinado con electricidad renovable, reduciría drásticamente el coste de la transición energética, ya que por cada bcm de biometano recuperado e inyectado a la red se evitaría la emisión a la atmósfera de unos 20 Mt de CO2, que equivaldrían al 33% del objetivo de reducción de CO2 de los sectores difusos. En España no se está sacando partido al gas renovable como se debería, ya que su presencia en nuestro país se encuentra por debajo del potencial disponible de biometano, definido por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) el pasado año, cuyo rango superior alcanza las 2.963 kilotoneladas equivalentes de petróleo, correspondiente a 2,95 bcm o 34.460 gigavatios hora. A día de hoy solo existe una planta que produce gas renovable a partir de residuos urbanos (Valdemingómez en Madrid) y una segunda planta habilitada en Butarque (también en la capital) para la producción de gas renovable a partir de aguas residuales, que se ha puesto en marcha en octubre de este año. Con el objetivo de fomentar el uso del gas renovable, desde Sedigás están trabajando en "el diseño de un Hub de información que incorpore una web para que se convierta en el portal de referencia del gas renovable en España, con toda la información de calidad para todos los actores de la cadena de valor, productores, operadores, clientes finales y administraciones públicas", apuntan desde la asociación. Otra de las líneas de trabajo en la que Sedigás tiene puesto el foco es el desarrollo de un esquema de certificación de garantías de origen basado en un documento técnico de referencia consensuado por todos los agentes involucrados. Estos sistemas, señalan desde la asociación del gas, "suponen un mecanismo de incentivos del mercado donde los usuarios interesados puedan adquirir gas renovable de calidad para su uso energético y medioambiental".

Proyectos en línea con la economía circular

Empresas como Naturgy llevan varios años trabajando en distintos proyectos para trasformar los residuos en gas renovable y ponerlo a disposición de todos los usuarios a través de la red gasista española para su uso a nivel doméstico, industrial y vehicular. Uno de los proyectos que está a punto de ver la luz es Elena. Se trata de un vertedero clausurado en Cerdanyola del Vallès (Barcelona) que aprovechará el biogás procedente del proceso natural de descomposición de la materia orgánica para obtener biometano que se inyectará en la red de media presión de gas natural. Está previsto que la planta entre en operación a finales de este año con una producción estimada de 199 gigavatios hora en 20 años. Otro de los proyectos en ejecución es Life Methamorphosis. Liderado por Aqualia, y participado por Área Metropolitana de Barcelona (AMB), el Instituto Catalán de Energía (ICAEN), Naturgy, FCC y Seat, pretende demostrar, a escala industrial, dos sistemas innovadores de tratamiento de residuos: el prototipo Umbrela, donde el biometano obtenido de la planta de tratamiento de residuos municipales Ecoparc de Montcada i Reixac se utilizará para uso vehicular, y el prototipo Methagro para la producción de biometano de alta calidad a partir de residuos agroindustriales y otros residuos orgánicos. Seat también participa en el proyecto Life Landfill Biofuel, aprobado recientemente por la Comisión Europea, cuyo objetivo es la obtención de gas renovable a partir de vertederos municipales. El proyecto se desarrollará durante los próximos cuatro años en colaboración con la Universidad de Granada, Fundación Cartif, Sysadvance, Gasnam, Iveo y FCC. Naturgy también participa en varios proyectos relacionados con la depuración de aguas residuales. Es el caso de la Unidad Mixta de Gas Renovable, un proyecto pionero de investigación de procesos de producción de biometano para inyección a red de gas y aplicación a movilidad urbana en depuradoras urbanas e industriales. En esta misma línea está Arazuri, un proyecto piloto que finalizó con éxito en 2017 para la producción de biometano en la estación depuradora de aguas en el municipio navarro del mismo nombre. Con el combustible generado se han alimentado tres autobuses de la red comarcal de Pamplona y dos camiones de recogida de residuos. También merece la pena nombrar el proyecto Smart Green Gas, instalado en la EDAR de Jerez de la Frontera (Cádiz) para estudiar la depuración del biogás obtenido y su conversión en biometano de alta calidad para ser inyectado en la red de gas y utilizado como combustible de automoción.

Incentivos al gas renovable en Europa

Frente al apoyo directo por parte de los gobiernos de otros países, España solo cuenta con el apoyo indirecto a la generación de electricidad renovable para las instalaciones acogidas al Régimen Especial del RD 661/2007. Según datos aportados por Sedigás, Francia tiene incentivos a la inversión para algunos proyectos 'ad hoc' asignados por el gobierno. También cuenta con Certificados de Garantías de Origen de gas renovable para el biometano inyectado e incentivos al comercializador para la venta de biometano en el sector del transporte. Asimismo, el país galo cuenta con una tarifa que corresponde al productor ('Feed-in Tariff') por la generación de electricidad con biogás a partir de residuos para plantas menores de 500 kW, una bonificación por encima de la tarifa vigente ('Feed-in Premium') para la electricidad a partir de biogás para plantas entre 500 kW y 12 MW y una tarifa para la inyección de biometano a la red. Alemania, por su parte, cuenta, entre otras medidas, con un descuento en los pagos de peajes de red por inyectar el biometano en la red de distribución sin usar la red de transporte de gas natural.

Bazenekien…?