Hondakin birziklaezinen energia berreskuratzen dugu

Berriak

18Urr

Hondakinei buruzko Ingurumen-Hezkuntzarako Bizkaiko Zentroari laguntzen dioten 14 erakundeek lankidetza-hitzarmena berritu dute

BIZKAIKO FORU ALDUNDIA

Signus, Rafrinor, Koopera, Indumetal. Ecovidrio, Trienekens, Enviser, Cepsa, Valoriza, Zabalgarbi, Artigas ABEE, EVE, Eroski eta Sigausek zentro horren funtzionamendua babesten dute. Zentro horren helburua herritarrak sentsibilizatzea eta informatzea da, Bizkaian sortzen diren hondakinen prebentzio, berrerabiltze eta birziklatze arloetako prozesu guztien inguruan. Zentro honen helburua da herritarrak sentsibilizatzea eta informatzea Bizkaian sortzen diren hondakinen prebentzio, berrerabiltze eta birziklatze arloetako prozesu guztiei buruz, eta bertan kontsumo arduratsuaren moduei buruz lan egiten da, sortzen diren hondakinen ingurumen-inpaktuari buruz sentsibilizatzen da eta jarrerak eta jokabideak aldatzeko beharrari buruz ere hausnartzen da, ingurumen-hezkuntzako jardueren barruan.

Garbiker Foru Sozietate Publikoak Artigasko Ikasgelaren jarduera indartzeko eta bultzatzeko hainbat erakunderekin urtero sinatzen duen lankidetza-hitzarmena berritu du gaur. Gela horretan dago Hondakinei buruzko Ingurumen-Hezkuntzarako Bizkaiko Zentroa. Ecoembesek kofinantzatzen du eta honako enpresa eta erakunde hauek laguntzen dute akordio honen bidez: Signus, Rafrinor, Koopera, Indumetal, Ecovidrio, Trienekens, Enviser, Cepsa, Valoriza, Zabalgarbi, Artigas ABEE, Eroski eta Sigaus. Amaia Antxustegi Iraunkortasuna eta Ingurune Naturala Zaintzeko diputatuak hartu du parte hitzarmena sinatzeko ekitaldian, eta eskerrak eman dizkie erakunde horiei, proiektu horrekin eta ingurumenarekiko sentsibilizazioarekin duten konpromisoagatik. "Laguntza hori berriro eskertzen dut, eta ezinbestekoa da horrelako proiektu bati eusteko", gaineratu du. Hondakinei buruzko Ingurumen-Hezkuntzarako Bizkaiko Zentroaren helburua da herritarrak sentsibilizatzea eta informatzea, batez ere biztanle gazteak, Bizkaian sortzenn diren hondakinen prebentzio, berrerabiltze eta birziklatze arloetako prozesu guztien inguruan. Zentro horretan, adierazi den prozesu horretan kontsumo arduratsua izateko moduak lantzen dira, sortzen ditugun hondakinek ingurumenean duten eraginari buruz sentsibilizatzen da, eta ingurumen-hezkuntzako jardueren barruan jarrerak eta jokabideak aldatzeko beharrari buruzko hausnarketa egiten da.
30Ira

ESWET defiende el papel de la valorización energética de residuos para reducir las emisiones de metano

RESIDUOS PROFESIONAL

La asociación europea de proveedores de tecnologías de valorización energética de residuos, ESWET, ha celebrado el reciente informe de la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo que subraya la necesidad de reducir las emisiones de metano en el sector de los residuos, y ha defendido el papel que la conversión de residuos en energía puede representar en este sentido. El metano es un potente gas de efecto invernadero (GEI): 84 veces más potente que el CO2 en un periodo de 20 años. Sin embargo, a diferencia del CO2 y otros GEI, las emisiones de metano -que representan el 11% del total de emisiones de GEI en la UE- no están reguladas adecuadamente en la Unión Europea. En los últimos meses, diversas organizaciones internacionales han hecho saltar las alarmas sobre el impacto del metano en el medio ambiente. El reciente informe del IPCC, publicado en julio de 2021, advertía de la necesidad de reducir de forma contundente, rápida y sostenida las emisiones de metano para mantener controlado el calentamiento global. A principios de 2021, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) identificó al sector de los residuos como el que tiene el mayor potencial de mitigación para reducir las emisiones de metano en Europa. Esto significa que abordar los vertederos es clave. Como opción de último recurso en la jerarquía de residuos, los vertederos son la forma más contaminante de gestionar los residuos, tanto en términos de emisiones de GEI como de otros riesgos de contaminación para el aire, el suelo y las aguas subterráneas. Sin embargo, los vertederos siguen siendo la principal opción de gestión de residuos en varios Estados miembros de la UE. En 2019, más del 20% de los residuos sólidos municipales seguían depositándose en vertederos en Europa. «El informe parlamentario demuestra que el Parlamento Europeo está tomándose en serio el problema del metano», ha afirmado Patrick Clerens, secretario general de ESWET. «Reconocer el papel de la conversión de residuos en energía para desviar los residuos no reciclables de los vertederos y reducir las emisiones de metano en el sector de los residuos, al tiempo que se recupera la energía y se reciclan los metales y otros agregados, sería un paso más en la dirección correcta», ha añadido. Para 2035, no debería ir a los vertederos más del 10% de los residuos municipales de la UE. Para alcanzar este difícil objetivo europeo, es necesario apoyar claramente un sistema integrado de gestión de residuos. Y para ESWET, esto implica inversiones prioritarias en la prevención de residuos, la reutilización y el reciclaje, pero también en la recuperación de energía y el reciclaje de materiales a partir de los residuos.
11Ira

“No tiene sentido seguir enterrando recursos valiosos en vertederos”

NOTICIAS DE GIPUZKOA

El presidente del Consorcio de Residuos de Gipuzkoa y diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, destacó ayer la importancia de la valorización energética para evitar el consumo de combustibles fósiles y contribuir a disminuir las emisiones y frenar el cambio climático.

"No tiene sentido seguir enterrando recursos valiosos en vertederos para dejar una hipoteca ambiental a nuestros hijos e hijas", señaló el diputado de Medio Ambiente, tras poner en valor el papel del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa (CMG-1) para dotar al territorio de un sistema de gestión de residuos a la altura de los países más desarrollados de Europa.

Asensio realizó estas declaraciones ayer en el Centro cultural Tabakalera de Donostia donde se realizó la jornada El papel de la valorización energética en la economía circular.

El diputado también insistió en la importancia de transformar los residuos en recursos para reintroducirlos en el ciclo productivo y crear productos de valor añadido, resaltando que es esta la clave de la economía circular.

En el caso de Gipuzkoa, la planta de valorización del Complejo Medioambiental de Zubieta produce, a partir de residuos no reciclables, energía eléctrica suficiente (160.000 Mw.h./año) para abastecer las necesidades de 45.000 hogares del territorio.

Es la alternativa a enterrar 150.000 toneladas anuales de residuos en un vertedero, una opción que ha sido descartada en nuestro territorio.

En el encuentro organizado por el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación foral de Gipuzkoa y el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK), además de Asensio, participaron el director general de GHK, César Gimeno, y el director técnico de Waste-to-energy Agency City de Oslo, Jhonny Stuen, entre otros.

Tanto Asensio como el director de GHK recordaron al comienzo de la jornada que la Cumbre de París considera la valorización energética de residuos una fuente de energía renovable.

Durante la jornada el director técnico de Waste-to-energy Agency City de Oslo, analizó y expuso su experiencia sobre el reciclaje sin desperdicio.

Por su parte, Ángel Fernández Homar, presidente de la fundación para la Economía Circular, centró su ponencia en la energía producida a través de los residuos urbanos.

La directora de Medio Ambiente de la Zona Norte de SGS Tecnos, Ainhoa Mendivil, dio a conocer el control y seguimiento en componentes bióticos y abióticos en el entorno del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa.

A parte, Carles Salesa, director del Consorcio de Residuos Maresme, explicó cuál es la planificación de infraestructuras y el rol de la valorización energética.

Por último, la directora de Sostenibilidad de Tirme, Amalia Cerdá, expuso la transición hacia una economía baja en carbono y circular y cuál es la contribución de la valorización energética de los residuos.

25Abu

Cartas desde Singapur: El arte de la valorización energética

LA RAZÓN

¿Qué pasa cuando se tira algo a la basura? Cada español genera, de media, 1,2 kilos de residuos al día. Y quizá piensa que desaparecen por arte de magia. Ojos que no ven, planeta que se resiente. Ya lo arreglará Wall-E, el robot de Disney, allá por 2805, cuando los humanos hayan abandonado la tierra. Cada año se generan en el planeta dos billones de toneladas de residuos, según el informe What a Waste 2.0 coordinado por el Banco Mundial. El 44% lo compone materia orgánica; el 17%, papel y cartón; el 14%, sin categorizar; el 12%, plásticos; el 5%, vidrio; el 4%, metal; el 2%, madera, y, el 2% restante, deshechos de goma y cuero. Cada año producimos más y se prevé que los dos billones de toneladas se conviertan en 3.4 en 2050. La gran mayoría, el 33%, se deposita en basureros abiertos; el 25%, en vertederos sin especificar; el 13.5% se recicla; el 11% se incinera; el 7.7% se deposita en vertederos sanitarios; el 5.5% se convierte en compost; el 4% en vertederos controlados; y el porcentaje restante se categoriza bajo “otros”. El abuso de los vertederos sitúa a España a la cola de Europa en gestión de residuos. Una vez más, fallamos en la transición ecológica. Según un estudio publicado por G-Advisory del grupo Garrigues el pasado marzo, cada año enviamos 12.7 millones de toneladas, el 56.3% de nuestros residuos urbanos, al basurero. Reciclamos el 33.8% y solo el 9.9% se convierte en electricidad a través de la valorización energética o incineración. ¿Qué es esto y por qué es tan importante? Es el proceso por el cual se minimiza el volumen de residuos mediante su combustión produciendo vapor y electricidad. La basura genera un 245% más de emisiones en el vertedero que de esta manera. Según el mencionado informe “los vertederos emiten 772 kg CO2e por tonelada tratada, mientras que la valorización genera unas emisiones de 224 kg CO2e por tonelada tratada”. Entonces, ¿por qué no lo hacemos? Porque hasta ahora nos salía más barato enviar nuestra basura en barco a Malasia. Que se encarguen otros. Típica actitud de país rico. Asia ha empezado a rechazar la importación de residuos y a devolver nuestros regalos envenenados. Según la categorización de países del Banco Mundial: el 34% de los residuos mundiales provienen de países ricos, lo que equivale al 16% de la población mundial; el 32% de los países con ingresos medio altos; el 29% de países con ingresos medios bajos y el 5% de países pobres. Estos últimos representan el 9% de la población mundial. A medida que las economías más pobres vayan urbanizándose este porcentaje irá variando. Los residuos significan para nuestro país el 4% de las emisiones de gas de efecto invernadero (GEI). Recortar esta aportación puede ayudarnos a alcanzar los objetivos de emisiones del acuerdo de París para la desaceleración del cambio climático. La Unión Europea nos exige en materia de gestión de desechos urbanos rechazar la admisión de residuos valorizables en vertederos a partir de 2030, así como reducir al 10% la cantidad de desperdicios urbanos depositada en vertederos antes de 2035. Qué nos puede enseñar Singapur? Precisamente el arte de la valorización energética. El país ha creado una isla a la que envían sus residuos en forma de ceniza. Para contextualizar, Singapur tiene una densidad de población de 7.810 personas por km2. Personas que generan de media al día 3,72kg de basura. Según la Agencia Nacional del Medio Ambiente (NEA), en 2019 se produjeron 7,9 millones de toneladas. Es decir, que el tratamiento de residuos ha de ser muy eficiente ante la escasez de terreno. El país cuenta con tres empresas que cumplen los requerimientos para recolectar basura pública: Alba W&H Smart City Pte Ltd, SembWaste Pte Ltd y 800 Super Waste Management Pte Ltd. Las tres cuentan con una licencia de siete años para operar y servir a los seis distritos en los que se organiza Singapur en materia de recolección de residuos. En España esta competencia, salvo que no tengan capacidad para asumir dicha carga, recae en los ayuntamientos. Una vez recolectados, se llevan a una de las cuatro plantas de incineración que hay al oeste del país: Las plantas de Senoko, Tuas, Keppel Seghers Tuas y Tuas South. Esta última es la que tiene una mayor capacidad de incineración: 4.400 toneladas al día. El resto contribuyen al total de 7.800 toneladas que quema Singapur diariamente. Actualmente, Mitsubishi está construyendo una nueva planta de incineración que podría llegar a incinerar 3.600 toneladas adicionales de basura al día. Este proceso de quema en el que la temperatura de los hornos ronda los mil grados centígrados, reduce el volumen de los residuos un 90%. De ahí se obtiene una mezcla de ceniza y metales que son posteriormente separados utilizando un imán. Tras la quema, los agentes contaminantes presentes en el humo son tratados antes de ser enviados a la atmósfera para asegurar la limpieza del aire. En el futuro, implementarán tecnologías de captura de carbono, actualmente en investigación, que servirán de esponja de emisiones. El proceso descrito genera alrededor de 1.600 MWh de electricidad al día. El 20% es consumida por la propia planta y el 80% restante se reintroduce en la red nacional. Este tratamiento contribuye al 2-3% de la demanda energética del país. Las cenizas producidas se humedecen para que no se vuelen y se vuelcan a un camión cubierto por una capota rígida. Su destino: La estación de intercambio de Tuas marine. De ahí zarpará la barcaza hacia la isla de Semakau en un viaje de 3 horas (25km). Esta isla fue construida en abril de 1999 tras cuatro años de obras y un coste de 382.6 millones de euros. Una isla artificial de 350 hectáreas ganadas al mar con un perímetro de siete kilómetros. El espacio está aislado por una membrana impermeable y una capa de arcilla marina que evita que el lixiviado se vierta al mar. El camión lleno de ceniza llega al borde del lago artificial dentro de la isla y la precipita. Como es natural, el agua del lago se ve desplazada por la ceniza vertida, por lo que esa agua es filtrada y devuelta al mar para evitar su desborde. En la actualidad restan 157 hectáreas por llenar. Se prevé que Semakau alcance su límite en el 2035. Objetivo revisable ya que en 2012 el horizonte era el año 2045. ¿Y esa zona no queda inhabilitada? Cuando cada una de las células o piscinas se llena, se cubre con tierra y se replanta para convertirla en una zona verde. Desde 2005 la isla está abierta al público. Podría subir fotos a Instagram sin que nadie se diese cuenta de que estoy sobre toneladas de basura. Pero claro, el espacio se agota ¿y después? Se están investigando maneras de reutilizar la ceniza y convertirla en cemento o material de construcción para carreteras y aceras. Esto reduciría la cantidad de ceniza sumergida en la isla. No quita que haya que seguir reduciendo y reciclando nuestros residuos. Los ciudadanos jugamos un papel central en todo este puzle. Actualmente, la estrategia de gestión de basuras de Singapur pasa por la reducción del volumen de residuos mediante la incineración, el aumento del reciclaje, la reducción de ceniza que llega a la isla y la minimización de residuos a través del diseño de nuevos embalajes por parte de las marcas; desarrollando productos fáciles de reciclar. Estos esfuerzos se complementan con la aplicación de una tasa por emisiones de 3.14€/tCO2e a aquellas instalaciones que emiten 25 ktCO2e o más al año de forma directa. Todo contribuye al objetivo Zero Waste o basura cero del país que consiste en reciclar el 70% de la basura para el año 2030 y reducir al 30% la basura enviada a la isla de Semakau. Para esto hace falta mucho esfuerzo y educación por parte del ciudadano. No es una tarea exclusiva del gobierno del país. De ahí que, tergiversando la famosa frase de JFK, tengamos que preguntarnos qué podemos hacer por nuestra basura. La respuesta está en reparar, reducir, reutilizar y reciclar.

Bazenekien…?