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Berri

25Mar

Tecnologías limpias para la gestión sostenible de residuos

RETEMA

A nivel mundial, se espera que la generación de residuos crezca aproximadamente un 60% para 2050. Es por eso que el reconocimiento y la cooperación de todas las partes involucradas (política, investigación, proveedores de tecnología, operadores de plantas, formuladores de políticas y sociedad civil) es esencial para el bien común para el ambiente. Gracias a las tecnologías avanzadas, la gestión de residuos se está convirtiendo en una lógica integrada de gestión de residuos y recursos, reduciendo así la explotación de materiales a través del reciclaje y transformando los residuos no reciclables en un recurso valioso para toda la sociedad. Para implementar este cambio, la eliminación gradual de los basureros contaminantes es el primer objetivo que se debe perseguir. Nuestra visión demuestra cómo las tecnologías de conversión de residuos en energía producidas por proveedores europeos están profundamente comprometidas con la eficiencia de los recursos y la mitigación del cambio climático y están listas para contribuir a una mejor gestión de los residuos en la UE y a escala mundial. Muestra cómo, para 2050, las plantas de conversión de residuos en energía contribuirán a los sistemas de energía con bajas emisiones de carbono y a las sociedades circulares y los hitos políticos y reglamentarios necesarios para llegar allí. Las tecnologías de conversión de residuos en energía tratan los residuos residuales: residuos que no son aptos para su reutilización o reciclaje y que de otro modo serían depositados en vertederos. Por ejemplo, biomasa contaminada como la madera tratada con conservantes de madera. Las plantas de conversión de residuos en energía transforman estos residuos en energía que se utiliza para la generación de electricidad, calefacción y refrigeración y para diversas aplicaciones industriales, entre otras para producir hidrógeno.

Energía renovable

La mitad de la energía recuperada es renovable, ya que proviene de desechos de origen biogénico. Además, a diferencia de la producción variable de energía renovable (como la energía eólica o solar), la energía renovable de Waste-to-Energy es planificable y confiable. Además de esto, Waste-to-Energy recupera materias primas secundarias que se utilizan en una variedad de sectores, como la construcción, el reciclaje de metales o aplicaciones estratégicas como la fabricación de baterías. Al combinar los efectos de la desviación de los vertederos, los procesos de eficiencia energética y la recuperación mejorada de materiales, Waste-to Energy es un sumidero considerable para las emisiones de dióxido de carbono (CO2). Las plantas de conversión de residuos en energía permitirán alimentar más energía renovable en el sistema que se utilizará, p. en forma de hidrógeno, para descarbonizar otros sectores.

El futuro de WtE es circular

El futuro de Waste-to-Energy es circular, totalmente sostenible y generalizado a nivel mundial: los camiones alimentados con hidrógeno traerán residuos residuales a la planta; mientras descargan los desechos, repostarán en la estación de hidrógeno, evitando así el uso de combustibles fósiles. Desde hogares hasta industrias, centros comerciales e invernaderos, la cantidad de instalaciones calentadas y enfriadas por la energía recuperada de los desechos crecerá constantemente. Los procesos integrados de conversión de residuos en agua podrán mejorar la gestión de residuos en áreas desérticas, y la energía recuperada de los residuos impulsará a las plantas de desalinización de agua de mar para producir agua potable de manera sostenible. Los caminos por los que caminamos y los edificios en los que vivimos se construirán cada vez más con materias primas secundarias de cenizas de fondo, lo que reducirá la explotación de materiales primarios. Las propias plantas de conversión de residuos en energía se convertirán en centros educativos y deportivos, con pistas de esquí, chimeneas trepadoras y canchas de tenis, restaurantes con puntos de vista y centros educativos para actividades escolares.

Recomendaciones de política

La Unión Europea tiene la capacidad de seguir avanzando y expandir la excelencia de la UE en la gestión de residuos mucho más allá de sus fronteras. Es por esto que las próximas políticas deberían reconocer este potencial al: • Promover la jerarquía de residuos como habilitador de políticas sólidas de gestión de residuos. • Promover el papel de Waste-to-Energy como la opción de tratamiento preferida para los residuos residuales. • Reconocer Waste-to-Energy como una opción sostenible de gestión de residuos. • Reconocer el valor de Waste-to-Energy para la mitigación del cambio climático. • Minimizar la cantidad de vertedero a la cantidad estrictamente necesaria. • Aumento de la confianza en los productos reciclados mediante el establecimiento de criterios de calidad transparentes. • Permitir la recuperación de residuos para usos específicos. • Apoyar la exportación de tecnologías sanas de gestión de residuos, incluido Waste-to-Energy. Como una de las industrias más limpias de Europa, Waste-to-Energy es demasiado valiosa para ser subestimada o dejada de lado. Es una tecnología en constante evolución, abierta a la innovación y vinculada con otros sectores industriales de forma circular y sostenible.
22Ots

La valorización energética, la solución para evitar que los residuos lleguen a los vertederos

EL PERIÓDICO DE LA ENERGÍA

España es el país de la Unión Europea donde más toneladas de residuos terminan en el vertedero, según la Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos (AEVERSU) que apuesta por fomentar la valorización energética junto al reciclaje de residuos. La organización defiende que de acuerdo con varios informes técnicos las plantas de valorización energética (incinerar los residuos) no aumenta los niveles de contaminación de su entorno e incluso los reduce si se sustituyen por aportación de calor y agua caliente en las ciudades sustituyendo las fuentes convencionales (conocido como Street Heating). En un encuentro informativo, el presidente de Aeversu, Rafael Guinea, ha manifestado que el «tándem que forman el reciclaje y la valorización energética constituye la alternativa real a los residuos». Guinea ha puesto ejemplos de experiencias de valorización con otros países europeos, al tiempo que ha lamentado la tragedia en el vertedero de Zaldibar (Vizcaya). En este contexto, ha ofrecido a las instituciones en nombre de Aeversu la posibilidad de abordar la apuesta por la valorización energética en las comunidades que, como Madrid, se detecta una necesidad en el tratamiento de los residuos. Guinea se ha referido a datos de un informe del Centro Internacional de Tecnología Ambiental de la ONU que destaca el potencial de la valorización energética, por su capacidad de reducir el volumen de los residuos que terminan su ciclo de vida en los vertederos convencionales en un 90 por ciento. También ha apuntado que en algunas regiones se trata con valorización entre el 25 y el 30 por ciento de los residuos que generan, de acuerdo con las conclusiones de un estudio alemán que analiza el potencial de mitigación de gases de efecto invernadero (GEI) de la gestión de residuos sólidos municipales en países de la OCDE, India y Egipto. Con respecto a la UE, señala que los objetivos para promover el desvío de los desechos biodegradables de los vertederos y para un mayor desarrollo del reciclaje son «pasos importantes» en la dirección correcta y concluye que «no hay evidencia de que la planta contribuya a aumentar los niveles de contaminación en su entorno más próximo». En este contexto, Guinea ha puesto de ejemplo a ciudades como París, donde con la valorización energética, 12 municipios disponen de una red de calefacción de 470 kilómetros, con 16 circuitos de agua caliente y que genera 2.400.000 MWh térmicos por año y 200.000 MWh eléctricos por año. También se ha referido a Londres, donde ha citado que la planta de Edmonyon genera 371 GWh por año que suministra a 72.000 hogares, mientras la de Lewisham lo hace en 48.000 hogares y en Bexley, a 110.000 hogares.
18Ots

El CSIC asegura que no ha elaborado ningún informe sobre la planta de biomasa de Güeñes (Bizkaia)

EUROPA PRESS

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha asegurado que no ha elaborado ningún informe sobre la planta de biomasa de Güeñes (Bizkaia). En un comunicado, el CSIC ha manifestado que el informe que mencionan este martes algunos medios de comunicación sobre la petición del cierre de la planta de biomasa de Güeñes, fue elaborado "a título personal" por un investigador retirado del Consejo Superior "sin experiencia profesional acreditada en la temática, y parece ser que, según se indica por los medios, fue por encargo de la Plataforma Ciudadana interesada en dicha cuestión”. Por tanto, la Agencia estatal para la investigación científica y el desarrollo tecnológico ha aseverado que “no puede avalar” las conclusiones del estudio.
12Ots

AEVERSU: «Nuestros vecinos europeos han eliminado los vertederos gracias a la valorización energética de residuos»

RESIDUOS PROFESIONAL

La valorización energética –o conversión de residuos no reciclables en energía– es una práctica bastante normalizada en muchos países del norte de Europa. Mientras tanto, en España este tratamiento se aplica a alrededor de un 11% de los residuos. Una tasa insuficiente, según la Asociación española de plantas de valorización energética (Aeversu), que en un comunicado lamenta que sigamos «dando crédito a los numerosos mitos que desde hace décadas circulan en torno a la valorización energética y sus supuestos peligros», mientras que «nuestros vecinos europeos han desterrado viejas creencias y han eliminado los vertederos convencionales de sus geografías». La entidad recuerda que daneses y suecos, entre otros, «conviven con las plantas de valorización energética en el propio centro de las urbes», lo que «les permite disfrutar de los beneficios principales que ofrece emplear la energía procedente de los residuos«. Y cita casos concretos, como una planta de Copenhague (Dinamarca), que además de proporcionar «calor a 150.000 hogares y electricidad baja en carbono para 550.000 personas», ha sido diseñada para que se pueda esquiar sobre su superficie. O una instalación en Bruselas que suministra energía a un centro comercial y «reduce drásticamente su impacto ambiental al no producir CO2». Por contra, Aeversu lamenta que «en España las administraciones aún rechazan este tipo de técnicas y dan prioridad al vertido, debido en gran parte al rechazo popular y a la errónea vinculación de las plantas de valorización energética con la contaminación del medioambiente y la afección a la salud pública». «El reciente apoyo que la sección ambiental de la ONU ha otorgado a las plantas de valorización energética es un factor determinante para Aeversu, no obstante, en nuestro país, este tema aún no suscita el interés que debería, sobre todo, en los regidores municipales y en la clase política en general», explica Rafael Guinea, presidente de Aeversu.

Alternativa a los vertederos

La asociación defiende la conversión de los residuos en energía como «la alternativa a los vertederos convencionales», y lo argumenta con un estudio del Ministerio de Medioambiente Alemán, la según el cual «la valorización energética emite 19 veces menos CO2 que los vertederos». Por otro lado, Aeversu asegura que no compite con el reciclaje y la reutilización. De hecho, afirma que los países que más reciclan suelen ser tambiém aquellos que más energía recuperan de sus residuos. «Gracias al empleo de las dos técnicas, Dinamarca, Suecia o Países Bajos han conseguido implantar una cota de “residuo cero” y eliminar de sus sistemas los vertederos convencionales con una cota de vertido de residuos anual menor al 1%». Aunque más del 47% de los residuos municipales en la UE se reciclan o se compostan, todavía son muchos los países que continúan vertiendo grandes cantidades de residuos municipales. En el caso de España, aún enviamos un 54% de los residuos a vertederos.

Exigentes controles ambientales

Aeversu asegura que las plantas de valorización energética «son extremadamente seguras, y no perjudican a la salud de los vecinos, ya que pasan por los controles más exigentes en cuanto a emisiones industriales». Y recuerda que el propio Paquete de Economía Circular aprobado por la Comisión Europea señala que «cuando los residuos no se puedan reutilizar ni reciclar, resulta preferible recuperar su contenido energético en lugar de eliminarlos en vertedero». Igualmente, la organización que aglutina a este tipo de plantas en España y Andorra recuerda que sus incineradoras «cuentan con procesos de filtrado muy eficaces con exhaustivos controles medioambientales, mediante los que se garantiza unos niveles de emisión controlados y exigentes. Estos sistemas de control hacen que las plantas de valorización energética sean infinitamente más respetuosas con el medioambiente que los vertederos, y por consiguiente con la salud pública». Y alude a dos recientes estudios independientes publicados en este sentido por la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) y por Madrid Salud.

Bazenekien…?