Author: Zabalgarbi

13 Urt

3,2,1,0… hondakin izeneko kanpaina ikastetxeetara iritsi da ikasleak hondakinak murrizteko beharraz sentsibilizatzeko xedez

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BIZKAIKO FORU ALDUNDIA

Bizkaiko Foru Aldundiak abian jarritako kanpaina maiatzaren amaierara arte egongo da martxan, eta astebetez hondakinen murrizketaren eta hondakinon berrerabilpenaren inguruko gaiak landuko dira 6 eta 12 urte bitarteko ikasleentzat xedaturiko tailer eta jardueren bidez.

‘3,2,1,0… hondakin’ deritzon kanpaina gaur iritsi da Zallako Mimetiz Eskolara; eskola hori izan da Lehen Hezkuntzako ikasleak gizartean sortzen dugun hondakin kopurua murrizteko beharraz sentsibilizatzeko jarduerak eta tailerrak egingo diren lehen ikastetxea. Bizkaiko Foru Aldundiak bultzatzen duen kanpaina honen helburu nagusia, hain zuzen ere, ikasleengan kontzientzia piztea da; izan ere, beharrezkoa da ohiturak aldatzea, hondakinen sorrera murrizteko, eta tresna pertsonalak eskaintzea, ikasleek berrerabilpenaren eta birziklapenaren beharra ere barnera ditzaten, hondakinen murrizketa horretan laguntzeko modu gisa.

Helburu hori erdieste aldera, jarduera errazak egingo dira, ikasleek eguneroko objektuekin dituzten harremanak eta kontsumo-ohiturak beste modu batera uler ditzaten. Tailer horiek maiatzaren 31ra arte izango dira ikastetxeetan, eta tailer bakoitzean irakaste-aste oso bat izango dute, ordubeteko lanaldiekin, hasierakoa izan ezik, orduan bi orduz egingo baita jarduera.

Lehenengo jardunaldi honetan, astelehenekoan, aurreko astean ikastetxeko jolastokian sortu zuten hondakin kopurua erakutsiko zaie ikasleei, hondakinak murriztu beharrari buruzko hausnarketaren hasierako puntu gisa; jarduera hori begirale batek zuzenduko du. Halaber, jarduera horretarako berariaz prestatutako bideo bat proiektatuko da, gai horretan sakontzeko eta eztabaida abiarazteko balioko duena, hondakinen kudeaketaren beste alderdi batzuk ere, oro har, eta, bereziki, Bizkaikoak, jorratuko dituena. Lehen egun horretan, sortzen dituzten hondakinen zerrenda egiteko eskatuko zaie ikasleei, eta hondakinak saihesteko beste aukera bat proposatzeko ere galdegingo zaie. Zerrenda hori aste osoan zehar landuko da, eta ikastetxeko leku ikusgarri batean erakutsiko da ostiralean, tailerretan parte hartzen duten taldeek beren gogoetak ikastetxeko gainerako ikasleekin parteka ditzaten. Eta, azkenik, kanpaina hau ikastetxean garatzen ari den astean gutxienez, jolastokian sortzen den hondakin kopurua murrizteko erronka ere proposatuko da.

Asteartetik ostegunera, hainbat tailer egingo dira, objektuei bizitza erabilgarri berri bat emateko helburuarekin, parte hartzen duten ikasleek hondakinen problema pertsona guztiei berdin eragiten dien eta denok ukitzen gaituen arazoa dela barnera dezaten.

Azken jardunaldian, ostiralekoan, ikastetxeko jolastokian hondakinak murrizteko erronka ebaluatuko da; horrezaz gainera, sortzen diren hondakinen aste osoko zerrenda eta alternatibak azalduko dira, eta kontzertu bat emango da, azkenik, hondakinez egindako tresnekin.

Ikastetxeetan egingo den kanpaina honi buruzko informazio osoa irakasleen eskura dago Bizkaiko hondakinen kudeaketaz arduratzen den Garbiker foru sozietate publikoaren webgunean (http://garbiker.bizkaia.eus/eu/tailer-didaktikoak).

07 Urt

Zabalgarbi, una segunda vida para los residuos

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EL_CORREO
30-12-2019

La Comisión Europea presentó en diciembre de 2015 su Plan de Acción  para una economía circular. En él, los residuos ya no se contemplan como un desperdicio, sino como un recurso. De hecho, el Paquete de Economía Circular de la UE establece que “cuando los residuos no se puedan evitar ni reciclar, tanto en términos medioambientales como económicos,es preferible recuperar su contenido energético en lugar de eliminarlos en vertederos”.

Así pues, la valorización energética de residuos desempeña un papel clave en favor de la política climática y energética de la UE.

En esta misma línea, el Centro Internacional de Tecnología Ambiental de la ONU acaba de publicar su Informe sobre la valorización energética, dondedestaca que esta tecnología reduce hasta un 90% los residuos que se depositan en los vertederos y por consiguiente, también las emisiones de gases efecto invernadero.

Por todos estos motivos, la valorización energética del siglo XXI y su tecnología aplicada pueden ser determinantes en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la ONU, tales como “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos” (objetivo nº7), “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible” (nº8), “Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación” (nº9), “Lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles” (nº11), “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles” (nº12), etc.

En Europa existen actualmente 507 plantas de Waste to Energy. Entre ellas,126 en Francia (tres en el centro de París), 34 en Suecia y 96 en Alemania, que son países de referencia en la correcta gestión de residuos urbanos.

Gracias a estas plantas, en Europa anualmente se están ahorrando 40 millones de toneladas de combustible fósil y se está generando electricidad para 14 millones de europeos.

Zabalgarbi, la planta de valorización energética de Bizkaia, trata anualmente unas 225.000 toneladas de residuos no reciclables y es capaz de generar el 35% de la electricidad que se consume en los hogares del Territorio.

La planta se inauguró el 22 de junio de 2005 y desde entonces, ha convertido en energía más de 3’25 millones de toneladas de residuos que de otra forma, hubieran ido a parar al vertedero y que son equivalentes a llenar seis veces y media el estadio San Mamés.

En total, en estos 14 años de funcionamiento,Zabalgarbi ha ido en línea con lo establecido en el Paquete de Economía Circular, al haber generado más de 8 millones de megavatios-hora y produciendo anualmente tanta electricidad como la que consume el metro de Bilbao durante 7 años.

23 Abe

El proyecto LOWCO2 aborda la captura y valorización de CO2 para uso industrial

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RESIDUOS PROFESIONAL

Una de las vías para la disminución del CO2 en la atmósfera es su captación y su posterior conversión en compuestos de alto valor añadido, como combustibles o productos químicos, que ofrece una opción para reducir emisiones de dióxido de carbono y generar a su vez beneficios directos de la venta de estos compuestos. Con el objetivo de investigar y desarrollar tecnologías innovadoras y competitivas de captura y valorización de CO2 industrial, se pone en marcha en Euskadi el proyecto de I+D LOWCO2.

Impulsado por un consorcio de 11 entidades que apuestan por la innovación sostenible (ecoinnovación) como clave para mejorar su competitividad, en el transcurso del proyecto se perseguirá un doble objetivo: disponer de nuevos equipos y procesos que permitan reducir las emisiones de CO2, y propiciar la generación de nuevas cadenas de valor basadas en el aprovechamiento del CO2 capturado.

Se contemplan varios ámbitos de innovación estratégicos, como la creación de nuevos materiales y procesos para la captura del CO2, la producción de metano y metanol a partir de CO2 mediante el empleo de reactores miliestructurados con sistemas catalíticos de alto rendimiento, y el desarrollo de tecnologías para la carbonatación de residuos (incorporación del CO2 en los materiales residuales) que permitan mejorar sus prestaciones como materia prima para la fabricación de materiales de construcción.

Mediante la carbonatación se mejoran las propiedades de los residuos alcalinos y se facilita su valorización como materia prima secundaria para el sector de la construcción

Los procesos de captura de CO2 en estudio están centrados en el empleo de nuevos materiales que se aplicarán en tecnologías de adsorción por oscilación de presión (PSA-Pressure Swing Adsorption) y membranas con el objetivo de reducir los costes de operación actuales.

En el caso de la producción de metano, las tecnologías que se desarrollarán permitirán generar un gas valorizable energéticamente en el mismo emplazamiento de las emisiones de CO2, mejorando así la eficiencia energética de las industrias, e incluso habilitando la posibilidad de vender este gas natural sintético aprovechando la actual infraestructura gasista.

El metanol es una materia prima utilizada en la fabricación numerosos productos de consumo, textiles sintéticos, plásticos, pinturas, adhesivos o espumas, y cuenta con un mercado en crecimiento. Su generación a partir de CO2 permitirá disminuir la huella de carbono tanto en emisiones como en procesos de fabricación industriales.

Otra de las vías de valorización del CO2 es su incorporación a residuos alcalinos (escorias de plantas de valorización energética, escorias de acería, cenizas volantes de incineración, residuos de construcción y demolición), que actualmente se generan en gran cantidad en Euskadi. Mediante la carbonatación se mejoran sus propiedades y se facilita su valorización como materia prima secundaria para el sector de la construcción, generando productos de menor huella de carbono, con una posición más competitiva en el mercado.

Reducción de la huella de carbono y mejora de la competitividad

El proyecto LOWCO2 da respuesta a los retos que plantea el calentamiento global desde un punto de vista de sostenibilidad y de competitividad empresarial. La Comisión Europea ha establecido estrictos y ambiciosos objetivos para alcanzar una reducción del de 80-95% de las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) para el año 2050; Euskadi, por su parte, ha definido la estrategia de Cambio Climático KLIMA 2050, donde se fija un objetivo de reducción, no menos ambicioso, de un 40% para el año 2030, y del 80% para el año 2050.

Este horizonte va a restringir progresivamente los límites de emisión de CO2, penalizando económicamente a las industrias con una mayor tasa de emisión de este tipo de gases. Actualmente ya estamos contemplando este impacto en las regiones europeas basadas en la economía del carbón, añadiendo un impacto social y económico a los impactos ambientales de las emisiones de GEI.

Para cumplir los objetivos climáticos establecidos en el reciente acuerdo de París, se deberían capturar y almacenar aproximadamente 12 Gigatoneladas de CO2 (GtCO2) entre 2015 y 2030 y más de 100 GtCO2 a nivel global en el período 2030-2050. Actualmente, solo el 1% del CO2 emitido es reutilizado y valorizado.

En este escenario, el proyecto LOWCO2 contribuirá a dar una respuesta desde la industria vasca a este reto global, consiguiendo además incorporarlo como un elemento de posicionamiento competitivo en el mercado generando nuevas oportunidades de negocio sostenible.

Con un presupuesto de más de 4,9 millones de euros y una duración de 3 años, LOWCO2 ha recibido el respaldo del Programa Hazitek 2019 del Gobierno Vasco, recibiendo la mejor calificación de todos los proyectos de carácter estratégico presentados.

El consorcio está liderado por Lointek, y cuenta con la participación de referentes industriales como Calcinor, Cementos Lemona, Petronor, Prefabricados Etxeberria, Sader, Tamoin y Zabalgarbi, además del centro tecnológico Tecnalia, la Escuela de Ingeniería de Bilbao (UPV-EHU), Aclima, Basque Environment Cluster, y la colaboración de la consultora Bantec.

01 Abe

En el corazón de la incineradora de Bizkaia

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EL_CORREO

La planta genera la electricidad equiparable al 35% de la energía doméstica que se consume en el territorio, a la vez que elimina un tercio de los residuos urbanos

Zabalgarbi, la incineradora de Bilbao, es una de las diez que funcionan en España, una lista a la que pronto se sumará la de Zubieta, en Gipuzkoa. Son pocas, porque vivimos en uno de los países que más basura tira al vertedero de Europa: más de la mitad de lo que se genera, todo un reto porque Bruselas va camino de prohibir estos almacenes de desechos al aire libre. Los considera una aberración medioambiental por la polución atmosférica, de la tierra y de las aguas a través de los lixiviados (los fluidos que genera la propia basura). Por eso, más de medio millar de instalaciones como Zabalgarbi jalonan el continente. Solo en Alemania hay cien.

La planta incineró 230.813 de las 646.574 toneladas que produjeron los vizcaínos el año pasado. Es decir, eliminó más de un tercio de los desechos. Uno de cada tres kilos. El gigantesco foso que alimenta el horno de la incineradora recibe una media de 720 toneladas de basura al día, que transportan hasta el monte Artigas unos 70 camiones cada jornada -sobre todo, desde el anochecer hasta la madrugada-. ¿Qué es lo que termina en Zabalgarbi? Pues las bolsas de basura que tiramos al contenedor de resto. Todo aquello que no separamos en casa. Parte de estas bolsas van directas al horno, y otra parte a la planta de tratamiento mecánico biológico de Artigas, que solo tiene capacidad para tratar 180.000 toneladas de basura mezclada al año, donde separan lo que pueden. También acaba en el foso lo que rechazan las plantas de reciclaje que jalonan el territorio, lo que no sirve para ser reutilizado.

La incineradora es la que más trabaja de Europa -8.000 horas al año-, aunque cada ejercicio realiza una parada técnica de mantenimiento que dura entre tres y cinco semanas, para la que contrata a 625 operarios y en la que se invierten cuatro millones. Solo durante este periodo se vierten residuos sin tratar a los vertederos en Bizkaia.

El aire en el foso es pestilente, pero es como una cámara acorazada para que el hedor no escape. Este mismo aire se desvía al horno para facilitar la combustión. Los ‘pulpos’ mezclan los residuos y después los alzan y depositan en el fuego, d

onde arderán al menos a 850 grados centígrados. Todo el proceso, del que se extrae la energía que después se libera en la red, es supervisado en la sala de control, el ‘cerebro’ de Zabalgarbi. El 20% de los gases generados durante la quema regresan a la planta. Mientras, una cuarta parte de toda la basura que llega se convierte en chatarras- que se venden a empresas siderúrgicas- y escorias, que se utilizan para el sellado de vertederos, aunque en el futuro podrán aprovecharse en el asfaltado de carreteras. El 3% del residuo se convierte en cenizas volantes, que son tratadas por una empresa autorizada. Y de quemar la biomasa surge la energía. La planta, de la que la Diputación es accionista, cobra a Garbiker -la empresa pública foral que gestiona los residuos-, 70 euros por tonelada que trata.

Potencia para 7 años de metro

El año pasado, la planta generó 650 gigavatios-hora de electricidad, equiparable al 30%-35% del consumo doméstico en Bizkaia. Dos profesionales vigilan constantemente el mercado para ponerla en circulación con las condiciones más ventajosas posibles. Desde que se inaugurara en 2005, la planta «ha producido energía equivalente a siete años de funcionamiento de Metro Bilbao», explica José Pérez, responsable de comunicación, que insiste en la importancia de la infraestructura a la hora de gestionar los residuos. Desde que abrió, «ha evitado el vertido de 3,3 millones de toneladas de desperdicios». Una cantidad que no cabría en seis estadios como el de San Mamés. «Primero está el reciclaje y luego nosotros, que cumplimos la misma función que un vertedero, la de eliminar». Las incineradoras, asegura, son la única solución a un problema que crece en todo el mundo, qué hacer con toda la basura.

Inversión
Su puesta en marcha requirió de 156 millones. La Diputación posee el 20% de las acciones, el EVE el 10% y otro 5% la Mancomunidad de la Margen Izquierda y de la Zona Minera. El resto, Sener, FCC y la BBK.

Empleados.
70 operarios, que se organizan por turnos. Para mantenimiento se contrata a más de 600 trabajadores. Mil personas realizan visitas técnicas a la planta al año.

02 Aza

Aprovechamiento energético: objetivo residuos cero

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iAMBIENTE

Cuando un residuo ya no puede ser reciclado o reutilizado más veces, todavía queda una última solución. Puede convertirse en energía. Y el fin último de ese aprovechamiento energético es reducir los residuos a la mínima expresión. “Si los países del norte de Europa lo han conseguido, ¿por qué no íbamos a hacerlo nosotros?”, sentencia Antonio Gallardo.

Es catedrático de la Universitat Jaume I (UJI ) de Castellón y uno de los autores del libro Aprovechamiento energético de residuos sólidos. La publicación forma parte de la colección Medio Ambiente que dirige el profesor Ignacio Morell. En este último título, el décimo, coeditado por la universidad y el Centro de Educación Superior Tecnológico de Costa Rica (TEC), participan también otros profesores de la UJI como Francisco José Colomer, Rooel Campos y Dagoberto Arias.

Esta iniciativa se realiza en el marco de la Red Iberoameticana de Saneamiento Ambiental (Redisa), estando subvencionada por la Agencia de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED). La publicación muestra diversos casos prácticos con los que se ha conseguido lo que parecía imposible. Que los residuos que ya no pueden ser reciclados ni reutilizados de ninguna forma, desaparezcan.

“En esta red iberoamericana participamos 114 profesores y veinte centros de investigación de diez países distintos”, detalla Gallardo. Alrededor de una docena personas de diferentes países decidieron hacer esta publicación sobre aprovechamiento energético para dar visibilidad a las diferentes soluciones que ya existen. “El objetivo es presentar una serie de experiencias que se han desarrollado en nuestros países“, explica. Procedimientos que todavía no se están explotando al máximo y que podrían ser una solución para la consecución del objetivo de eliminación total de residuos.Visibilizar la solución

Jerarquía de la gestión de residuos

En la gestión de residuos se sigue una escala jerárquica. En primer lugar, lo más importante es tratar de reducir los residuos que generamos. Después, se procede a la reutilización o el reciclado de aquellos que no se haya podido evitar generar. Posteriormente entra en juego su valorización, en el último nivel, si es que no se han podido reutilizar ni reciclar. Aquí es cuando se trata de crear con ellos un combustible a través de su descomposición y, en último caso, energía eléctrica a través de su combustión.

Energía eléctrica y combustibles sólidos recuperados

Es preferible que esos rechazos procedentes de las plantas de tratamiento mecánico-biológico de los residuos sólidos urbanos no vayan al vertedero. Así, se convierten en combustibles sólidos recuperados o CSR. Esos residuos se llevan a otras plantas donde se secan, se trituran y se convierten en una especie de pellet o pastillas que pueden ser empleados como combustible de caldera. De esta forma, los residuos no desaparecen por arte de magia, sino que aportan un nuevo beneficio: energía.

El pellet habitual, creado con residuos forestales o procedentes del sector agrícola se emplea en calderas pequeñas de casas particulares. Pero en este caso, el pellet creado con residuos sólidos urbanos se emplea en calderas de gran tamaño que se utilizan en plantas de gasificación o de incineración.  “Varias plantas de tratamientos de residuos de la provincia de Castellón ya lo están realizando“, afirma Gallardo.

Crean un pellet que después es enviado a la cementera de Bunyol, entre otros sitios, para que sea utilizado como energía para su producción. Sin embargo, también podría utilizarse para generar energía que se incorpore después a la red eléctrica. En la Comunitat Valenciana no hay ninguna planta o empresa pública que realice esta actividad, sino que son privadas y posteriormente comercializan la energía generada. “A veces las instalaciones son públicas, pero se crean concesiones a empresas privadas”, explica.

Biometanización

En el libro se presentan otros casos de valorización de residuos como la creación de compost a partir de residuos agrícolas. También otras experiencias sobre biometanización a través de la materia orgánica de los residuos para generar biogás. Un recurso que, en Méjico se está consiguiendo obtener a partir de la utilización de pañales usados. Otro de esos ejemplos prácticos que se detallan en la publicación.

31 Urr

La nueva vida ecológica de los residuos gracias al gas renovable

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EL ECONOMISTA

La Unión Europea cuenta con más de medio millón de vertederos que solo podrán acoger el 10 por ciento de los residuos municipales a partir de 2035, según la nueva Directiva de Residuos que entrará en vigor en 2020. Más información en la nueva edición de el Economista Energía.

Alcanzar este objetivo no será un problema para los países nórdicos y del centro de Europa como Alemania, Dinamarca, Suecia, Austria o Finlandia, donde la cota de vertido alcanza el 1 por ciento y reciclan, de media, el 50 por ciento de sus residuos. Todo lo contrario de lo que sucede en una docena de países del este y sur de Europa, donde más de la mitad de los residuos acaban en vertederos.

España es uno de estos últimos países. De los 462 kilos anuales de residuos municipales que se generan por habitante, el 54% va a vertedero y solo un 34% se destina a reciclado y compostaje, lo que nos distancia 16 puntos porcentuales de cumplir el objetivo europeo de reciclaje para este tipo de residuos, fijado en el 50% en 2020, y 44 puntos por encima del objetivo del 10% sólo a vertedero. Una situación preocupante, que requiere de soluciones inmediatas, y que ha llevado a la Comisión Europea a abrir varios procedimientos de infracción contra nuestro país por instalaciones ilegales de vertido de residuos o no conformes con la normativa. El Ministerio para la Transición Ecológica ha anunciado por su parte que está preparando un Real Decreto sobre la eliminación de residuos mediante depósito en vertederos.

Una de las soluciones más eficientes para acabar con el problema de los residuos que no se puedan reutilizar ni reciclar es la valorización energética, capaz de recuperar el contenido energético de los mismos en lugar de eliminarlos en vertederos, lo que comporta importantes beneficios económicos y medioambientales, ya que las plantas de valorización energética emiten 19 veces menos CO2 que los vertederos convencionales.

En Europa existen unas 600 instalaciones de este tipo, de las que solo una docena se encuentran en España. Aunque la mayoría de las plantas europeas se han instalado en antiguos vertederos, en los últimos diez años se están ubicando en el centro de las ciudades, “ya que mucha de la energía que producen se utiliza para alimentar las redes de calefacción urbana o district heating”, apunta Rafael Guinea, presidente de la Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos (Aeversu).

Otra de las soluciones más eficientes a partir del reciclaje de diferentes tipos de residuos -urbanos, aguas residuales, agrícolas, ganaderos y forestales- es el gas renovable, concretamente la revalorización del biogás en biometano como sustituto renovable del gas natural para su inyección en la red gasista o como combustible vehicular, entre otros usos.

Se trata de una solución implementada en muchos países de Europa, como Alemania, Reino Unido, Suecia, Francia y Dinamarca, donde existen más de 500 plantas de producción de biometano. La futura comisaria europea de energía, Kadri Simson, ha señalado que el uso de gas renovable en las infraestructuras gasistas existentes, combinado con electricidad renovable, reduciría drásticamente el coste de la transición energética, ya que por cada bcm de biometano recuperado e inyectado a la red se evitaría la emisión a la atmósfera de unos 20 Mt de CO2, que equivaldrían al 33% del objetivo de reducción de CO2 de los sectores difusos.

En España no se está sacando partido al gas renovable como se debería, ya que su presencia en nuestro país se encuentra por debajo del potencial disponible de biometano, definido por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) el pasado año, cuyo rango superior alcanza las 2.963 kilotoneladas equivalentes de petróleo, correspondiente a 2,95 bcm o 34.460 gigavatios hora. A día de hoy solo existe una planta que produce gas renovable a partir de residuos urbanos (Valdemingómez en Madrid) y una segunda planta habilitada en Butarque (también en la capital) para la producción de gas renovable a partir de aguas residuales, que se ha puesto en marcha en octubre de este año.

Con el objetivo de fomentar el uso del gas renovable, desde Sedigás están trabajando en “el diseño de un Hub de información que incorpore una web para que se convierta en el portal de referencia del gas renovable en España, con toda la información de calidad para todos los actores de la cadena de valor, productores, operadores, clientes finales y administraciones públicas”, apuntan desde la asociación.

Otra de las líneas de trabajo en la que Sedigás tiene puesto el foco es el desarrollo de un esquema de certificación de garantías de origen basado en un documento técnico de referencia consensuado por todos los agentes involucrados. Estos sistemas, señalan desde la asociación del gas, “suponen un mecanismo de incentivos del mercado donde los usuarios interesados puedan adquirir gas renovable de calidad para su uso energético y medioambiental”.

Proyectos en línea con la economía circular

Empresas como Naturgy llevan varios años trabajando en distintos proyectos para trasformar los residuos en gas renovable y ponerlo a disposición de todos los usuarios a través de la red gasista española para su uso a nivel doméstico, industrial y vehicular.

Uno de los proyectos que está a punto de ver la luz es Elena. Se trata de un vertedero clausurado en Cerdanyola del Vallès (Barcelona) que aprovechará el biogás procedente del proceso natural de descomposición de la materia orgánica para obtener biometano que se inyectará en la red de media presión de gas natural. Está previsto que la planta entre en operación a finales de este año con una producción estimada de 199 gigavatios hora en 20 años.

Otro de los proyectos en ejecución es Life Methamorphosis. Liderado por Aqualia, y participado por Área Metropolitana de Barcelona (AMB), el Instituto Catalán de Energía (ICAEN), Naturgy, FCC y Seat, pretende demostrar, a escala industrial, dos sistemas innovadores de tratamiento de residuos: el prototipo Umbrela, donde el biometano obtenido de la planta de tratamiento de residuos municipales Ecoparc de Montcada i Reixac se utilizará para uso vehicular, y el prototipo Methagro para la producción de biometano de alta calidad a partir de residuos agroindustriales y otros residuos orgánicos.

Seat también participa en el proyecto Life Landfill Biofuel, aprobado recientemente por la Comisión Europea, cuyo objetivo es la obtención de gas renovable a partir de vertederos municipales. El proyecto se desarrollará durante los próximos cuatro años en colaboración con la Universidad de Granada, Fundación Cartif, Sysadvance, Gasnam, Iveo y FCC.

Naturgy también participa en varios proyectos relacionados con la depuración de aguas residuales. Es el caso de la Unidad Mixta de Gas Renovable, un proyecto pionero de investigación de procesos de producción de biometano para inyección a red de gas y aplicación a movilidad urbana en depuradoras urbanas e industriales.

En esta misma línea está Arazuri, un proyecto piloto que finalizó con éxito en 2017 para la producción de biometano en la estación depuradora de aguas en el municipio navarro del mismo nombre. Con el combustible generado se han alimentado tres autobuses de la red comarcal de Pamplona y dos camiones de recogida de residuos.

También merece la pena nombrar el proyecto Smart Green Gas, instalado en la EDAR de Jerez de la Frontera (Cádiz) para estudiar la depuración del biogás obtenido y su conversión en biometano de alta calidad para ser inyectado en la red de gas y utilizado como combustible de automoción.

Incentivos al gas renovable en Europa

Frente al apoyo directo por parte de los gobiernos de otros países, España solo cuenta con el apoyo indirecto a la generación de electricidad renovable para las instalaciones acogidas al Régimen Especial del RD 661/2007.

Según datos aportados por Sedigás, Francia tiene incentivos a la inversión para algunos proyectos ‘ad hoc’ asignados por el gobierno. También cuenta con Certificados de Garantías de Origen de gas renovable para el biometano inyectado e incentivos al comercializador para la venta de biometano en el sector del transporte.

Asimismo, el país galo cuenta con una tarifa que corresponde al productor (‘Feed-in Tariff’) por la generación de electricidad con biogás a partir de residuos para plantas menores de 500 kW, una bonificación por encima de la tarifa vigente (‘Feed-in Premium’) para la electricidad a partir de biogás para plantas entre 500 kW y 12 MW y una tarifa para la inyección de biometano a la red.

Alemania, por su parte, cuenta, entre otras medidas, con un descuento en los pagos de peajes de red por inyectar el biometano en la red de distribución sin usar la red de transporte de gas natural.

30 Ira

AEVERSU: «La valorización energética es clave para mitigar el impacto climático y económico de los residuos»

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RESIDUOS PROFESIONAL

España vuelve a quedarse atrás en cuanto a gestión de residuos se refiere, con un gran porcentaje de desechos que se acumula en vertederos, en línea con otros países de la UE como Hungría, República Checa o Portugal. Todos ellos, destinan más de la mitad de sus residuos a vertederos convencionales, una opción anticuada y perjudicial para el medio ambiente, para la que ya existen modernas y seguras alternativas más sostenibles.

Por el contrario, son los países del norte de la UE, como Alemania o los escandinavos, Austria u Holanda, los que casi han dado por extintos sus vertederos gracias a un mejor y mayor reciclado, pero también al uso generalizado de la valorización energética.

Estas y otras conclusiones han sido analizadas por parte de los representantes del sector de gestión de residuos y energía, así como las representaciones permanentes del Parlamento Europeo, la Comisión Europea y los Estados miembros, reunidos en Bruselas para debatir el futuro de la valorización energética y sus implicaciones en la sociedad europea.

Durante el transcurso de los debates, organizados conjuntamente por Eswet (asociación europea de proveedores de tecnología Waste-to-Energy) y Cewep (Confederación Europea de Plantas de Valorización Energética), se ha analizado el Estudio del Parlamento Europeo sobre residuos, en el que se refleja la importancia de implementar modelos de gestión de residuos sostenibles que incluyan a la valorización energética.

Desde Aeversu, Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos, miembro de Cewep y presente en las reuniones de trabajo en Bruselas, se destaca la valorización energética como «una práctica clave para mitigar y frenar el impacto climático y económico de los residuos no reciclables, que inevitablemente generamos día tras día».

Reducir, Reutilizar, Reciclar y Recuperar

En la Unión Europea se generan más de 2.500 millones de toneladas de residuos anuales, cerca de 500 kg/año por persona. Esta problemática, ocasionada por el modelo consumista de “usar y tirar”, es un asunto por el que políticos y administradores no toman medidas concretas y eficaces en el conjunto de los países, sino que cada uno imprime un ritmo propio.

Según el Estudio del Parlamento Europeo sobre Residuos, evitar la creación de deshechos sería la opción más conveniente para el medio ambiente, pero los objetos y productos que necesitamos para llevar a cabo nuestra vida diaria terminan, tarde o temprano, por llegan al fin de su ciclo de vida. “Cuando esto ocurre, la valorización energética se convierte en un aliado vital para gestionar los residuos y darles una última vida en forma de electricidad, calor o vapor”, asegura Rafael Guinea, presidente de Aeversu.

La jerarquía de gestión de residuos prioriza la prevención, la reutilización y el reciclaje, pero además, tal y como recoge el Paquete de Economía Circular aprobado por la Comisión Europea, cuando los residuos no se puedan reutilizar ni reciclar, resulta preferible recuperar su contenido energético en lugar de eliminarlos en vertedero, en la mayoría de los casos, tanto en términos medioambientales como económicos. Es decir, emplear la valorización energética, la cual, según un estudio del Gobierno alemán, emite 19 veces menos de CO2 que los vertederos convencionales.

Reciclaje y Valorización Energética

Las prácticas de gestión de residuos varían muchísimo entre los miembros de la Unión Europea. Muchos países siguen vertiendo ingentes cantidades de residuos en los vertederos, pero, mientras tanto, con una cota de vertido del 1%, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Suecia o Bélgica (países modelo en reciclaje) casi han eliminado por completo los vertederos y apuestan por complementar el reciclaje y la valorización energética de los residuos, obteniendo energía para abastecer viviendas e industria.

Por el contrario, los vertederos siguen siendo una alternativa perenne, pese a ser un desastre medioambiental, en el este y sur de Europa, en al menos doce países, entre los que se encuentra España, donde más de la mitad de los residuos acaba en un vertedero.

«La valorización energética tiene un gran potencial que no está siendo aprovechado en nuestro país», lamenta Aeversu en un comunicado, y argumenta que «en Europa hay 598 plantas, pero sólo 11 se encuentran en España y Andorra».

26 Ira

Waste-to-Energy 2050: tecnologías limpias para la gestión sostenible de residuos

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RETEMA

ESWET, los proveedores europeos de tecnología Waste-to-Energy, ha lanzado su visión titulada “Waste-to-Energy 2050: tecnologías limpias para la gestión sostenible de residuos”, para presentar la planta Waste-to-Energy del futuro y explorar el papel de la valorización energética de residuos en futuros sistemas de gestión de residuos en Europa y más allá.

Siguiendo las predicciones del Banco Mundial de que la generación de residuos aumentará en un 60% en todo el mundo para 2050 y las cifras de Eurostat que muestran que el 24% de los residuos municipales todavía se vierte hoy en Europa, allí es una necesidad de implementar tecnologías de gestión de residuos sólidas a nivel mundial, incluida la valorización energética de residuos para mejorar el reciclaje y la recuperación y reducir los vertederos.

La visión de ESWET demuestra cómo las tecnologías de conversión de residuos en energía de los proveedores europeos están listas para contribuir a los sistemas de energía con bajas emisiones de carbono y a las sociedades circulares en la UE y a escala mundial. De hecho, las plantas de conversión de residuos en energía se encargarán de la fracción de residuos que no pueden reciclarse directamente, evitando que se depositen en vertederos y ahorrando así una gran cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero. Además, la producción de combustibles alternativos, como el hidrógeno, desde las plantas de conversión de residuos en energía permitirá a la industria y los sectores de transporte descarbonizar aún más.

Desde hogares hasta industrias, centros comerciales e invernaderos, la cantidad de instalaciones calentadas y enfriadas por la energía recuperada de los desechos crecerá constantemente. Del mismo modo, las aceras por las que caminamos y los edificios en los que vivimos estarán cada vez más hechos de materias primas secundarias procedentes de deshechos.

Las plantas de conversión de residuos en energía se integrarán cada vez más en el tejido urbano y generarán múltiples oportunidades para los ciudadanos, al tiempo que salvaguardan el medio ambiente. Su gran escala permitirá integrar centros deportivos (como pistas de esquí, gimnasios de escalada en roca, parques de patinaje, canchas de tenis, piscinas al aire libre, etc.) y actividades de entretenimiento educativo para sensibilizar a los ciudadanos sobre la gestión de residuos.

La ESWET Vision 2050 se lanzó oficialmente el martes 24 de septiembre en Bruselas frente a casi 150 personas del sector de gestión de residuos y energía, así como las representaciones permanentes del Parlamento Europeo, la Comisión Europea y los Estados miembros. El evento se organizó conjuntamente con la asociación hermana de ESWET, CEWEP, la Confederación de plantas europeas de conversión de residuos en energía, que lanzó su hoja de ruta de sostenibilidad hacia una economía circular en 2035.

“Nuestra industria ha dado grandes pasos hacia la sostenibilidad en las últimas décadas”, dijo el presidente de ESWET, Edmund Fleck. “Vemos un futuro brillante para la valorización energética de residuos, donde todos los subproductos de nuestra industria serán enviados de regreso a la economía, de manera circular y baja en carbono”, agregó. “Necesitamos apoyo político para que ese futuro se convierta en realidad y dichas políticas deben garantizar que se protejan los principios básicos de gestión de residuos, como la jerarquía de residuos, y que surja una economía circular baja en carbono y limpia”. “Una buena planificación de la capacidad de tratamiento de residuos es clave para establecer Waste-to-Energy como una opción sostenible de gestión de residuos en cualquier lugar”, concluyó.

11 Ira

La ONU reconoce el valor de las plantas de valorización energética a nivel mundial y su impacto en el cambio climático

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La ONU ha reconocido la utilidad y la importancia de la actividad de las plantas de valorización energética por todo el planeta, así como su papel clave en las políticas de gestión de residuos locales y en la reducción de las emisiones de gases invernadero.

Estas consideraciones las recoge el informe, realizado por el Centro Internacional de Tecnología Ambiental de la ONU, el cual ha sido publicado a modo de manual para analizar e impulsar la valorización energética de los residuos domiciliarios a nivel global. Desde la Organización han descrito el gran potencial de la valorización energética, capaz de reducir el volumen de desechos que terminan su ciclo de vida en vertederos convencionales en hasta un 90%. Además, han destacado cómo en las regiones más avanzadas del mundo se tratan con esta tecnología entre el 25% y el 30% de los residuos.

Globalmente hay más de 200 plantas de valorización energética en construcción, las cuales estarán operativas entre 2020 y 2023.  Estas instalaciones podrán utilizar el valor energético de los residuos para generar electricidad y/o calor. De hecho, el 1% de la energía renovable global proviene de deshechos.

La valorización energética y su impacto en el cambio climático

La sección medio ambiental de la ONU, describe en el Informe cómo las plantas térmicas de WtE (Waste to Energy o Valorización Energética) reducen las emisiones de gases de efecto invernadero al sustituir el deshecho en vertederos convencionales y la quema abierta de residuos.

Algunas de las evidencias que han analizado, demuestran que “el aire emitido por ciertas chimeneas de conversión de desechos en energía puede ser más limpio que el aire que ingresa” y señalan “que los beneficios climáticos de la conversión de residuos en energía van más allá de los de las energías renovables”.

Aeversu, Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos coindice con Naciones Unidas en que la reducción, la reutilización y el reciclaje deben priorizarse e incorporarse con premura en los planes de gestión de residuos, los cuales deben incluir opciones de recuperación térmica mediante valorización energética. Para lograr una gestión integrada y sostenible de los residuos es necesaria la integración de las tecnologías más avanzadas, presentes en las plantas de WtE, así como la implementación de acciones de gobierno en el contexto local.

España debe cambiar su modelo de gestión de residuos y reducir notablemente la fracción que va a vertedero. “Debemos incrementar la reutilización y reciclaje, pero también multiplicar por dos el 12% actual de Valorización Energética para alcanzar el 25%, mínimo al que llegan los países más desarrollados”, explica Rafael Guinea, presidende de Aversu.  De esta forma, será posible aprovechar los residuos y convertirlos en recursos para reducir su impacto negativo en el medio ambiente a nivel local y mitigar el efecto invernadero.

Sobre Aeversu

Aeversu (Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos) es una agrupación de empresas que transforman los residuos urbanos no reciclables en energía mediante una actividad llamada valorización energética. Actualmente, las empresas de la Asociación está dando trabajo a más de 2.500 personas.

Aeversu pertenece a CEWEP (Confederación de Plantas Europeas de Residuos de Energía), asociación que agrupa a los operadores de plantas de residuos de energía, representados en 490 plantas de 22 países. CEWEP se centra en contribuir a la legislación europea sobre medio ambiente y energía.

06 Ira

Zabalgarbi recibe la visita de los responsables de EGAT, la Agencia Tailandesa de Generación Eléctrica

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Les acompaña Tassanee Pholchaniko, Directora General del Departamento de Relaciones Públicas del Gobierno de Tailandia y quince periodistas de ese país, incluyendo cuatro televisiones.

Bilbao, 6 de septiembre de 2019. Zabalgarbi ha recibido hoy la visita institucional del Equipo Directivo de la Agencia Tailandesa de Generación Eléctrica (EGAT-Electricity Generating Authority of Thailand, por sus siglas en inglés), encabezado por su máximo responsable, Viboon Rerksirathai. La comitiva ha estado compuesta por doce altos cargos de esa institución, a los que ha acompañado Tassanee Pholchaniko, Directora General del Departamento de Relaciones Públicas del Gobierno de Tailandia y quince periodistas de ese país, incluyendo cuatro televisiones.

A todos ellos les han recibido en Zabalgarbi, Iñigo Ansola, Director General del Ente Vasco de la Energía (EVE), Jon Saenz de Viguera, Director de Servicios corporativos de Garbiker y Mikel Huizi, Director General de la planta.

Esta visita se produce tras la realizada el pasado 19 de junio de 2019 por Thida Pattatham, Director del Consejo Nacional de Desarrollo Económico y Social de Tailandia (NESDC-Office of the National Economic and Social Development Council, por sus siglas en inglés).

En el encuentro de hoy, la Delegación Tailandesa conocerá de primera mano el modelo energético de Euskadi y la gestión de residuos de Bizkaia, referentes a nivel europeo. Posteriormente, se mantendrá una reunión técnica con los máximos responsables de Zabalgarbi y SENER (ingeniería vizcaína que desarrolló el proyecto industrial), donde se expondrá la tecnología y el modelo de gestión de la planta de valorización energética de residuos de Bizkaia, ubicada en Artigas (Bilbao).

Zabalgarbi, un referente en la valorización energética de residuos no reciclables

Cada año, profesionales de todos los países del mundo visitan Zabalgarbi para conocer sus instalaciones y su modelo tecnológico. En los últimos meses se ha recibido a representantes institucionales o empresariales de todo el mundo. En este sentido destaca la visita de 225 expertos en el marco del 9ª Congreso de la Confederación Europea de Plantas de Valorización Energética de Residuos (CEWEP) celebrado en septiembre de 2018 y la visita de 125 operadores de incineradoras europeas el pasado julio de 2019.

Asimismo, esta planta acogerá el próximo mes de octubre la visita de expertos de 80 países que participarán en el Congreso de la ISWA 2019, evento que reunirá en Bilbao a más de 1.200 personas para analizar las nuevas tendencias y tecnologías en materia de gestión integral y sostenible de residuos.

Desde su puesta en marcha a pleno rendimiento el 22 de junio de 2005, la planta trata anualmente unas 225.000 toneladas de residuos no reciclables. En estos catorce años, ha dado solución a 3.222.775 toneladas de basura que ya no se puede reciclar y que de otra forma hubiera ido a parar al vertedero. Todos esos residuos equivalen a llenar seis veces el estadio San Mamés. Además, si hubieran sido depositados en vertedero, hubieran generado un 175% más de gases de efecto invernadero y el consiguiente incumplimiento de las diferentes normativas europeas vigentes.

Con su tratamiento, Zabalgarbi ha generado más de 8 millones de megavatios-hora. Anualmente produce tanta electricidad como la que consume Metro Bilbao durante siete años.

Entre los reconocimientos recibidos destaca la máxima subvención del programa Thermie de la Unión Europea por incrementar el rendimiento, ahorro y eficiencia energética, así como el desimpacto ambiental para generar energía eléctrica (1997); la certificación HPR que reconoce la alta exigencia de la planta en gestión medioambiental, prevención de riesgos laborales y óptimo cuidado y estado de conservación de sus instalaciones, siendo la primera planta de valorización energética de residuos que lo obtiene en Europa; y el Premio Sisteplant a la Excelencia Operacional y Mantenimiento Industrial.

Tal y como establece la Misión de la compañía, el objetivo es ser un agente fundamental en la economía circular, contribuyendo a la solución integral del tratamiento de los residuos, a través de una gestión excelente basada en la transparencia, en el desarrollo profesional y en el firme compromiso con su entorno, velando por la salud de las personas y el medio ambiente.